Aunque pueda parecer sorprendente, es habitual encontrar caries en niños, incluso pueden aparecer en bebés. No en vano, el Consejo General de Dentistas de España recuerda que la caries es la enfermedad más común de la infancia. La Encuesta de Salud Oral en España 2020 señalaba que un tercio de los menores de 6 años tenía caries en la dentición temporal y que 3 de cada 10 niños de 12 años sufrían dicha patología. Así, la caries en dientes de leche no se trata de una rareza excepcional.
¿Qué es la caries de biberón o caries de lactante?
La caries del lactante, también conocida como caries del biberón o caries rampante, es un proceso destructivo del diente de evolución agresiva y rápida que principalmente suele producirse en los dientes superiores delanteros. Afecta principalmente a los bebés en edad lactante, que se alimentan tanto de leche materna como de biberón. Los niños más propensos a sufrir este tipo de caries son aquellos acostumbrados a dormirse con el biberón en la boca, o al uso prolongado del mismo. Durante la noche, la leche o el líquido azucarado se acumula en torno a los dientes de leche y las encías. Igualmente, hay determinados hábitos, como humedecer el chupete en sustancias dulces (miel, azúcar o sirope), que pueden causar la caries del biberón.
Las bacterias comunes que viven en la boca se alimentan de sustancias azucaradas que quedan en los dientes de lo que comemos y bebemos. En el proceso, crean ácidos que atacan el esmalte dental, abriendo la puerta para que comience a formarse la caries dental. Incluso los azúcares naturales en la leche materna y la fórmula pueden iniciar el proceso de caries. Cuanto más tiempo estén las encías o los dientes del niño sin limpiar, más tiempo tienen las bacterias para actuar y hay más posibilidades de generar caries en tu bebé.

¿Cómo saber si mi bebé tiene caries?
Podemos reconocer la caries del biberón gracias a una serie de síntomas visibles en la boca de los niños. Lo primero que debe alertarnos es la aparición progresiva de manchas blancas en la línea de las encías en los dientes frontales superiores. Estas manchas son muy difíciles de ver al principio sin los equipos adecuados. Si la caries rampante no se trata, estas manchas van evolucionando y cambiando de color hacia uno más amarillo. Si detectas alguno de los síntomas anteriores en tu bebé, te recomendamos que acudas a una visita con un odontopediatra.
La importancia de cuidar los dientes de leche
Existe una creencia popular muy extendida que afirma que las caries en los dientes de leche no tienen importancia, ya que estos se caen. Sin embargo, esto no es así. Aunque los dientes de leche eventualmente se caerán, cuidarlos bien es esencial para la salud de los dientes permanentes y son la base para una salud duradera. La caries del lactante puede provocar la caída prematura del diente de leche y generar futuros problemas en el desarrollo de la dentición definitiva, como apiñamiento y malposiciones dentales.
Los dientes de leche que se pierden dejan huecos, lo que hace que los dientes cercanos se muevan. Esto puede provocar que los dientes permanentes de su hijo salgan incorrectamente y pueda necesitar ortodoncia en el futuro. Además, los niños necesitan dientes sanos para hablar con claridad y masticar bien la comida, que es el primer paso para una digestión saludable. Una sonrisa blanca y brillante también brinda confianza al niño.
Prevención de la caries en bebés y niños
La prevención es la clave para mantener una buena salud oral desde la infancia. Adoptar buenos hábitos de higiene al respecto cuanto antes es fundamental.
Hábitos de higiene oral
- Limpieza bucodental desde los primeros meses de vida: incluso si aún el bebé no le ha salido ningún diente, la limpieza bucodental debe comenzar. Utiliza una gasa humedecida con agua hervida para limpiar las encías.
- Cepillado de dientes: llevar a cabo el cepillado de dientes en cuanto salgan las primeras piezas. Los mejores momentos para limpiar la boca de tu bebé y evitar la caries en dientes de leche son después del desayuno y antes de acostarse, pero es conveniente hacerlo después de cada comida para que vayan “acostumbrándose”.
- Pasta dentífrica fluorada: emplear una pasta dentífrica fluorada equivalente al tamaño de un guisante para el cepillado, que deberá llevarse a cabo un mínimo de tres veces al día.
- Supervisión del cepillado: supervisar especialmente el cepillado nocturno. Los padres y cuidadores deben asistir en el cepillado de los dientes durante el crecimiento del niño (hasta que él mismo sepa hacerlo muy bien, a veces alrededor de los 8 años). Hasta ese momento, el cepillado es responsabilidad de los adultos, así como la dosificación de la pasta.
- Evitar la transmisión de bacterias: no utilices los mismos cubiertos que el bebé. Los padres y cuidadores pueden pasar las bacterias a los bebés a través de la saliva.

Hábitos alimenticios
- Evitar la ingesta de líquidos azucarados: no rellenes los biberones con líquidos como agua azucarada, zumo o refrescos. Desde Coinsol Dental te recomendamos que únicamente tome leche materna, leche o leche en polvo. Lo mismo con aquellos alimentos que se introducen de una forma precoz y que contienen un alto porcentaje de azúcar.
- Evitar zumos envasados o refrescos y alimentos azucarados o procesados: apostar por la comida sana para mantener una buena salud oral.
- Uso de la taza: enseña a tu bebé (entre los 12 a los 15 meses de edad) a beber de una taza normal lo antes posible. Planea comenzar a lograr que tu hijo deje el pecho o biberón y comience a usar una taza con tapa alrededor de los 12 meses. La leche, la leche materna y la fórmula se pueden dar a la hora de las comidas, pero llena la taza de tu hijo con agua entre esos horarios.
- Evitar usar tazas o biberones para apaciguar: cuando los pequeños se ponen quisquillosos, es tentador ofrecerles un poco de fórmula o leche, pero esto expone los dientes pequeños a los azúcares durante largos períodos. Usa un chupete normal para calmar a tu hijo, pero asegúrate de no sumergirlo en miel ni en ningún otro endulzante.
- Limitar bebidas azucaradas y alimentos pegajosos: los jugos de frutas, los refrescos y las bebidas azucaradas no son buenos para los dientes de tu pequeño. La AAP no recomienda jugos para bebés menores de 12 meses. Después de eso, limita los jugos a 4 onzas por día y mézclalos con agua. Algunos alimentos pueden adherirse a los dientes de un niño, lo que otorga mucha azúcar a las bacterias malas para darse un festín. Los alimentos pegajosos que promueven la caries dental incluyen pasas y otras frutas secas, gomitas, caramelos, rollitos de frutas y barras de bocadillos con miel o melaza.
- El agua como bebida principal: el agua corriente del grifo, que suele contener fluoruro para fortalecer el esmalte dental, es la bebida más saludable para los dientes de tu hijo.
Tus Dientes Cuando Tienes Caries | Casi Creativo
Revisiones pediátricas y odontológicas
Acudir al odontopediatra para una revisión es fundamental, bien desde que salen los primeros dientes de leche, bien desde que el bebé cumple un año. La visita a un odontopediatra supone el primer paso hacia la detención del proceso infeccioso o caries en dientes de leche. Los especialistas pueden reconocer lesiones dentales, caries de primera infancia en sus estados más tempranos, entre otros problemas. Se recomienda levantar el labio superior del niño cada vez que se cepillen los dientes para higienizar adecuadamente esta zona y para revisar si hay cualquier cambio de color o mancha blanca en la parte externa de sus dientes.
Los pediatras también tienen la oportunidad de revisar el interior de la boca de los pequeños durante las visitas médicas. A medida que su hijo crezca, su pediatra le ofrecerá consejos y sugerencias que respaldarán la atención experta que brindará su dentista familiar.
Tratamiento de la caries en dientes de leche
Una vez que se ha detectado la caries de biberón en el bebé, es necesario llevar a cabo un tratamiento para eliminar esta patología. En caso de que la lesión no haya alcanzado o dañado el nervio, se eliminará la caries y se colocará un empaste. Si por el contrario la caries es grave, habrá que recurrir a una pulpectomía, que es un tratamiento para extraer la pulpa dental y sellar los conductos radiculares. Si fuera necesario realizar la extracción dental, en algunos casos se precisa colocar un mantenedor de espacio. Se trata de un pequeño dispositivo metálico que se diseña a medida de cada caso, y que se cementa en la boca del niño o niña.
Es de suma importancia tratar la caries del lactante a tiempo, ya que al igual que en los adultos, pueden provocar patologías como dolor e infección. Los dientes deciduos o dientes de leche tienen una función primordial en el correcto desarrollo de la mordida, por ello no se deben menospreciar.
