El Cordón Umbilical: Funciones, Cuidados y Células Madre

El cordón umbilical es una estructura vital que conecta a la madre con el feto durante el embarazo, sirviendo como el nexo de unión con la placenta. Su principal función es proveer al feto de los nutrientes y ofrecerle sangre oxigenada, lo cual es esencial para su desarrollo.

Además de la alimentación y la respiración, en el último trimestre del embarazo, el cordón umbilical también proporciona la transmisión de anticuerpos de la madre al feto, brindándole una protección inmunológica inicial.

Características y Estructura del Cordón Umbilical

Esquema anatómico del cordón umbilical y su conexión con la placenta y el feto

Las medidas generales del cordón umbilical suelen rondar los 56 centímetros de longitud, con un diámetro de 1 o 2 centímetros. Está compuesto por dos arterias umbilicales y una vena umbilical. En algunos embarazos, puede que el cordón umbilical solo esté compuesto por una arteria, lo que potencialmente puede ocasionar que el bebé nazca con menor peso o incluso que tenga ciertas complicaciones cardiovasculares, renales o en el sistema nervioso.

Posibles Complicaciones del Cordón Umbilical Durante la Gestación

Durante el embarazo, pueden surgir diversas complicaciones relacionadas con el cordón umbilical:

  • Obstrucción del cordón umbilical: Puede provocar un diestrés fetal, cuyos principales síntomas son la reducción del movimiento del feto o variaciones en la frecuencia cardíaca.
  • Prolapso del cordón umbilical: Ocurre cuando el cordón sale del útero antes que el bebé, lo que representa una emergencia obstétrica.
  • Enroscamiento del cordón: El cordón puede quedar enrollado en alguna parte del feto durante el embarazo, lo que puede dificultar la transmisión de oxígeno o nutrientes. En estos casos, a menudo se soluciona mediante intervención manual del médico. Sin embargo, cuando se trata de un enroscamiento del cordón en el cuello, conocido como cordón nucal, se suele proceder a una cesárea sin demora.

El Muñón Umbilical Tras el Nacimiento y su Desprendimiento

Corte, pinzamiento e higiene del cordón umbilical.

Cuando el bebé nace, se le sujeta el cordón umbilical con una pinza especial y se le corta cerca de su cuerpo. Esto deja lo que popularmente se conoce como muñón umbilical. Este proceso, denominado pinzamiento del cordón umbilical, dejará una cicatriz de por vida: el ombligo.

Generalmente, un bebé tardará unos 8 o 10 días en desprenderse del cordón umbilical. En el caso de los niños nacidos por cesárea, este período podría alargarse entre los 12 y 15 días. Tras el desprendimiento, viene el proceso de cicatrización, que conlleva unos tres o cinco días.

Es normal observar un sangrado leve o restos de sangre seca alrededor del ombligo o en los pliegues de este. No obstante, una humedad excesiva o un mal cuidado pueden retrasar la cicatrización y provocar una infección en la zona.

Cuidados Esenciales del Muñón Umbilical

Los cuidados de esta zona durante los primeros días de vida del bebé son muy importantes para evitar un cordón umbilical infectado. Para su cuidado, se recomienda:

  • Limpiarlo con algún antiséptico (según la recomendación del pediatra) y una gasa.
  • Asegurarse de que el cordón umbilical quede totalmente seco después del baño. Utiliza otra gasa limpia para terminar de secarlo.
  • Doblar el filo del pañal para que el ombligo se airee, evitando la fricción y la acumulación de humedad.

Qué Evitar en el Cuidado del Ombligo

Existen prácticas que no son recomendables y pueden ser perjudiciales para la salud del bebé:

  • Ombligueros y esparadrapos: Antes se usaban vendas para sujetar el paño que cubría el ombligo, pero los médicos afirman que no son recomendables. Los esparadrapos, incluso de telas de papel o antialérgicos, pueden producir lesiones en la piel.
  • Fajas: No solo no facilitan la curación del ombligo, sino que pueden resultar incómodas, provocar vómitos o dificultad al respirar en el bebé.
  • Bolas de algodón: Pueden aumentar la humedad y el riesgo de infección si se tapan.
  • Tirar y arrancar el cordón umbilical: Bajo ningún concepto se debe hacer, ya que puede producir una hemorragia.
  • Dejar la gasa mojada con alcohol o antiséptico encima del ombligo: Si se deja durante demasiado tiempo, puede producir irritaciones en la zona e incluso infectarse.
  • Aplicar mercurocromo y mercurobromo: Estos líquidos desinfectantes de color rojo intenso pueden enmascarar signos de infección.

Ante cualquier sospecha de infección o complicación, se debe acudir al pediatra habitual antes de tomar cualquier riesgo.

Cuándo Llamar al Profesional de Atención Médica de su Bebé

Es común que el muñón del cordón umbilical cambie de color antes de desprenderse y es normal ver una pequeña cantidad de sangre cerca del muñón si se engancha con algo, si el pañal lo roza, o cuando se desprende, similar a una costra. Sin embargo, debe llamar inmediatamente al profesional de atención médica de su bebé si ocurre lo siguiente:

  • El sangrado del muñón empeora o sigue observando unas gotas de sangre después de tres días.
  • El área umbilical exuda un líquido espeso, en especial si es amarillo (conocido como pus).
  • El área se enrojece o se mancha de rojo. En piel oscura, este síntoma puede ser difícil de detectar visualmente, por lo que se debe palpar la piel; la piel infectada suele estar más caliente.
  • El área está sensible, hinchada o tiene un olor fétido.
  • El bebé tiene fiebre, está muy cansado o irritable, o se alimenta poco. Estos podrían ser síntomas de una infección del cordón umbilical, y es necesario el tratamiento inmediato para detener su diseminación.

Hable también con el profesional de atención médica del bebé si el muñón aún no se desprendió después de tres semanas, ya que su bebé podría necesitar tratamiento para un problema médico, como una infección o una afección del sistema inmunitario.

Células Madre del Cordón Umbilical

Infografía sobre las propiedades y usos de las células madre del cordón umbilical

El cordón umbilical y las células madre están muy relacionados, ya que el cordón umbilical está compuesto por ellas. Estas células son fundamentales para mantener nuestra salud en el desarrollo de la vida y poseen dos características que las hacen únicas:

  1. Son capaces de diferenciarse, es decir, evolucionan y dan lugar a una célula específica de un órgano o tejido.
  2. Tienen la capacidad de auto-renovarse, produciendo más células madre.

Recolección y Usos Médicos

El parto es el único momento en el que se pueden recoger estas preciadas células. La sangre del cordón umbilical es una fuente rica en células madre hematopoyéticas, que son las precursoras de todas las células sanguíneas y del sistema inmunitario.

En la actualidad, hay alrededor de 85 enfermedades de origen hematológico o inmunológico que se pueden tratar con las células madre del cordón umbilical. Entre ellas, destacan:

  • Leucemia infantil
  • Linfomas
  • Anemias aplásicas
  • Inmunodeficiencias combinadas severas
  • Algunas lesiones en la médula espinal

Además, hay numerosas investigaciones y ensayos clínicos en curso en otros tipos de enfermedades como la Diabetes tipo 1, Alzheimer, Parkinson, esclerosis múltiple, enfermedad de Crohn, pérdida auditiva y muchas más. Es por ello que en muchas ocasiones se opta por la donación o preservación del cordón umbilical.

Preservación de las Células Madre del Cordón Umbilical

Cualquier mamá puede preservar las células de su bebé si así lo desea, y siempre y cuando las circunstancias del momento del parto lo permitan. Alrededor de la semana 28 de gestación, es aconsejable valorar si se quieren preservar las células madre del cordón umbilical del bebé. Existen tres opciones principales:

  1. Donar las células a un banco público para que estén disponibles para cualquier paciente compatible que las necesite.
  2. Conservarlas en un banco privado para uso exclusivo de la familia.
  3. No recoger las células directamente, lo que significa que el cordón umbilical y su sangre serían descartados como residuo biológico.

Es importante informarse sobre los beneficios y riesgos asociados con la preservación de las células madre del cordón umbilical para tomar una decisión informada.

Hernia Umbilical

Una hernia umbilical puede ser motivo de preocupación para los padres, pero generalmente no es una emergencia. Se detectan como bultos en el abdomen a la altura del ombligo. No son infrecuentes y son más comunes en bebés prematuros. Son causadas por pequeños defectos en la pared del músculo abdominal, pero mejoran con la edad y suelen desaparecer a los dos o tres años, rara vez necesitando cirugía.

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