Efectos del Alcohol en la Lactancia Materna

La lactancia materna es un periodo decisivo en el desarrollo del niño, altamente beneficiosa por sus propiedades y facultades para prevenir enfermedades, proporcionando así una nutrición óptima. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda la lactancia materna como la alimentación ideal para un recién nacido hasta los seis meses de vida y, como parte de una dieta saludable, durante 1 o 2 años.

Consideraciones sobre el Consumo de Alcohol durante la Lactancia

Llegan días festivos y, con motivo de ellos, a muchas madres les surgen dudas relacionadas con el consumo de alcohol y la lactancia materna. Es importante saber que, en muchas ocasiones, no se tiene en cuenta que a través de la leche materna se transmite al bebé todo lo que se ha ingerido.

Si bien el alcohol está totalmente desaconsejado durante el embarazo debido a la evidencia de que podría causar daños al feto, los riesgos de consumir alcohol durante la lactancia no siempre han recibido la misma atención en las investigaciones. No obstante, "los efectos del alcohol son altamente negativos para el bebé y la madre".

¿Cómo Pasa el Alcohol a la Leche Materna?

El alcohol consumido pasa rápidamente a la leche materna, en un nivel muy similar o incluso superior al de la sangre materna. Es importante entender que el pecho no es un almacén que guarda una cantidad concreta de leche, sino una fábrica. El alcohol es completamente soluble en agua y grasa, ingresando muy fácilmente al torrente sanguíneo y, por ende, a la leche humana.

Esquema de la transferencia de alcohol de la sangre materna a la leche durante la lactancia

Los niveles más altos de alcohol en la leche ocurren de 30 a 60 minutos después de la ingesta de una bebida alcohólica, aunque los alimentos pueden retrasar este pico. Sin embargo, los niveles descienden rápidamente, ya que el alcohol no se acumula en la glándula mamaria. De la misma manera, a medida que el alcohol va desapareciendo del cuerpo de la madre, también lo hace de la leche.

El tiempo que transcurre desde la ingesta de alcohol hasta que este desaparece de la sangre y la leche depende de varias variables, como el peso de la madre (a mayor peso, más tiempo) y la cantidad de alcohol consumido (a mayores niveles, más tiempo).

Efectos del Alcohol en el Bebé Lactante

Dado que los bebés son menos capaces de procesar el alcohol que los adultos debido a sus sistemas inmaduros, algunos investigadores creen que la dosis que reciben a través de la leche de su madre puede ser más fuerte.

Alteraciones en el Sueño y Comportamiento

  • Una cantidad significativa de alcohol puede provocar somnolencia, sueño profundo, debilidad y, en algunos casos, un aumento anormal de peso en el bebé.
  • Los bebés expuestos a una cantidad significativa de alcohol (0,3 g/kg de peso corporal de los padres) a través del consumo de leche humana pasan significativamente menos tiempo en sueño activo y total. El sueño REM también se ve alterado.
  • En investigaciones, cuando la exposición de un bebé se produjo dentro de las 3,5 horas posteriores a que una madre consumiera una cantidad significativa de alcohol, los efectos fueron más fuertes y los patrones de sueño continuaron interrumpidos en el período de 24 horas.

Impacto en el Desarrollo y la Salud a Largo Plazo

El desarrollo motor de los bebés que estuvieron expuestos regularmente al alcohol en la leche humana disminuyó o se retrasó. Cuanto más alcohol consumían los bebés a través de la leche materna, menores puntuaciones obtenían en los índices de desarrollo motor.

Las preocupaciones sobre los efectos negativos en el cerebro en desarrollo del bebé se basan en investigaciones con animales, las cuales indican que "el alcohol puede ser tóxico para el cerebro en desarrollo, especialmente durante períodos de rápido desarrollo cerebral", como los que ocurren en el primer año después del nacimiento.

La exposición regular a una gran cantidad de alcohol puede afectar el crecimiento, el desarrollo y el sueño del bebé. La dependencia al alcohol por parte de la madre puede provocar un aumento lento de peso o un retraso en el crecimiento del bebé, e incluso un retraso en el desarrollo motor.

Hasta la fecha, no hay evidencia que apoye de forma sustancial una asociación de causalidad entre el consumo moderado de alcohol de la madre y el deterioro cognitivo del bebé, aunque la investigación en este campo continúa.

Mitos y Realidades sobre el Alcohol y la Producción de Leche

Un viejo cuento popular, especialmente sobre el consumo de cerveza, durante la lactancia, es que puede ayudar a aumentar la producción de leche. Sin embargo, esto no tiene ninguna evidencia científica que lo apoye. "No hay estudios que demuestren que la cerveza produzca una mayor cantidad de leche materna."

Aunque un componente de cebada en la cerveza (no el alcohol) puede aumentar los niveles de prolactina, el alcohol por sí solo también lo hace. No obstante, en un estudio, la producción de leche en realidad disminuyó.

La investigación muestra que los lactantes consumieron significativamente menos leche en el período de tres a cuatro horas después de que las madres consumieron una cantidad pequeña a moderada de alcohol (aproximadamente un 20-23% menos de leche materna). La percepción de la madre podría ser que el bebé mama normalmente, sin darse cuenta de que el bebé no está recibiendo tanta leche.

Efecto sobre el Reflejo de Eyección de Leche y la Producción

El alcohol reduce significativamente los niveles de oxitocina y al mismo tiempo aumenta los niveles de prolactina, ambas hormonas que influyen en el reflejo de eyección de leche. Cuanto menor sea el nivel de oxitocina, mayor será el retraso en la eyección de la leche. De igual forma, cuanto mayor sea el nivel de prolactina, mayor será el retraso.

Al interferir con el reflejo de eyección de la leche, el alcohol puede reducir aún más la producción de leche. Sin este reflejo, el bebé no puede mamar ni vaciar el pecho de forma eficaz, lo que conduce a una disminución de la ingesta de leche.

Diagrama ilustrando cómo el alcohol afecta las hormonas oxitocina y prolactina, impactando el reflejo de eyección de leche

Recomendaciones y Pautas de Consumo durante la Lactancia

No existe una cantidad concreta de alcohol que se pueda considerar segura beber mientras se amamanta. Por eso, lo más prudente es no beber alcohol durante la lactancia. Durante este período, la prudencia es el mejor aliado.

Cuanto más pequeño sea el bebé, más cuidado se debe tener. A medida que crecen, y pese a que hay que continuar siendo precavidas, si se desea tomar alcohol de manera esporádica, el riesgo para el bebé es mucho menor.

Guías sobre Consumo Moderado y Riesgo

  • Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), el consumo moderado de alcohol se define, en general, como tomar hasta 1 trago al día para las mujeres. Sin embargo, estas son pautas generales y no específicamente para la lactancia.
  • La plataforma e-lactancia.org sitúa el alcohol en nivel de riesgo, lo que significa que no se debe tomar o se debe hacer de forma moderada y ocasional. Un consumo moderado en este contexto es la ingesta inferior a 0,5 gramos de alcohol por cada kilo de peso por día.
  • La Asociación Española de Pediatría sugiere que, después de los primeros meses de vida del bebé, cantidades pequeñas y esporádicas pueden ser tolerables (una caña de cerveza o un vasito de vino una o 2 veces a la semana), siempre procurando alejarlas de las tomas.
  • Es crucial evitar las bebidas de alta graduación, como ginebra, licores o whisky, durante la lactancia.

¿Puedo tomar ALCOHOL aunque este AMAMANTANDO? | ¿Qué hago? Lactancia y alcohol 🥂​🎄​

Metabolismo del Alcohol y Tiempos de Espera

El metabolismo del alcohol en adultos es de aproximadamente 1 onza en 3 horas. Las madres que ingieren alcohol en cantidades moderadas generalmente pueden volver a amamantar tan pronto como se sientan neurológicamente normales.

Los CDC ofrecen pautas sobre los tiempos de detección:

  • El alcohol de 1 trago se puede detectar en la leche materna durante aproximadamente 2 a 3 horas.
  • El alcohol de 2 tragos se puede detectar durante aproximadamente 4 a 5 horas.
  • El alcohol de 3 tragos se puede detectar durante aproximadamente 6 a 8 horas, y así sucesivamente.

A medida que el alcohol sale del torrente sanguíneo, también sale de la leche materna. Por lo tanto, si la madre está intoxicada, no debe amamantar hasta que esté completamente sobria, momento en el cual la mayor parte del alcohol habrá abandonado su cuerpo.

¿Funciona la Estrategia de "Extraer y Desechar" la Leche?

Dado que el alcohol no queda "atrapado" en la leche materna (regresa al torrente sanguíneo a medida que disminuye el nivel de alcohol en la sangre), extraer y desechar la leche no ayudará a eliminarlo más rápido. Esta acción solo es necesaria si es por comodidad de la madre o para aliviar la congestión.

La Importancia de Priorizar la Lactancia

"Aunque el alcohol, sea del tipo que sea, no es saludable, la leche materna con algo de alcohol es mejor para la salud infantil que la leche artificial". Esta afirmación no es válida si se produce un consumo agudo de alcohol y justo después se da el pecho, ya que ello puede provocar coma y convulsiones en el lactante.

En caso de que las dosis de alcohol sean muy elevadas, resulta más peligroso el estado de la madre para cuidar al bebé que la cantidad de alcohol que pudiera tener la leche. En estas situaciones, se recomendaría pedir ayuda profesional para dejar de beber.

Es fundamental sopesar los beneficios de la lactancia materna frente a los beneficios y posibles riesgos del consumo de alcohol. En ocasiones, puede ser útil contar con el apoyo de un amigo de confianza o un grupo de apoyo para madres lactantes.

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