Cuando los padres notan algo inusual en su bebé, especialmente si son primerizos, es normal y positivo que se preocupen. Uno de los motivos frecuentes de consulta es el sonido que hace la barriga del pequeño. Los ruidos abdominales en los bebés, conocidos científicamente como borborigmos o ruidos hidroaéreos, son comunes y generalmente no representan un motivo de alarma, aunque entender su origen es fundamental para la tranquilidad familiar.

¿Qué son los ruidos intestinales o borborigmos?
Los ruidos abdominales son sonidos producidos por el movimiento de los líquidos y los gases en el tracto digestivo. Los intestinos son huecos, por lo que estos sonidos hacen eco a través del abdomen de manera similar a los que producen las tuberías de agua. Estos ruidos indican que el sistema digestivo del bebé está funcionando correctamente, impulsando el alimento a través del organismo.
Un profesional de la salud puede evaluar estos sonidos mediante la auscultación con un estetoscopio para determinar si su frecuencia o intensidad entran en los rangos normales.
Causas comunes de los ruidos en bebés
Existen diversos factores por los cuales el estómago de un recién nacido puede emitir sonidos constantes. Las causas más habituales incluyen:
Inmadurez del sistema digestivo
El sistema digestivo de los recién nacidos es aún inmaduro y sensible, lo que significa que su funcionamiento no es tan eficiente como el de un adulto. Durante su desarrollo, el trabajo del estómago y los intestinos para procesar los nutrientes puede provocar estos sonidos de forma habitual.
Digestión tras la alimentación
Después de cada toma, es normal que el propio proceso digestivo produzca ruidos, especialmente entre 1 o 2 horas después de haber comido. Estos sonidos son una señal de que el organismo está trabajando para procesar la leche materna o de fórmula.
Reflejo gastrocólico
Este es un fenómeno natural que ocurre cuando el alimento llega al estómago, provocando una contracción del colon. Este mecanismo coordina el movimiento de los alimentos a través de todo el sistema digestivo y suele generar ruidos curiosos pero totalmente normales.
Hambre y señales hormonales
Al igual que sucede en los adultos, cuando un bebé siente hambre, el cuerpo envía señales hormonales al cerebro que estimulan el movimiento de los intestinos. El famoso "rugido de tripas" es simplemente el organismo reclamando alimento.

Gases, cólicos y otras alteraciones
Los gases son una dolencia normal pero molesta que afecta a la gran mayoría de los bebés durante los tres primeros meses de vida. No deben confundirse con el síndrome del cólico del lactante, aunque ambos pueden generar ruidos intestinales.
- Aerofagia: La causa más frecuente es tragar aire durante la alimentación. Esto sucede si el bebé no domina la técnica de succión o si el orificio del biberón no tiene el tamaño correcto.
- Estrés y llanto: El llanto persistente hace que el pequeño trague más aire de lo normal, aumentando la presencia de gases.
- Estreñimiento o diarrea: El esfuerzo para evacuar en casos de estreñimiento, o el aumento del movimiento de líquidos en la diarrea, se traduce directamente en un incremento del ruido abdominal.
Masajes para aliviar los cólicos y el estreñimiento por la Dra. Rumyana Rosenova | IMED Valencia
Significado médico de los ruidos abdominales
Los sonidos intestinales se clasifican según su actividad, y su interpretación varía dependiendo de los síntomas acompañantes:
| Tipo de ruido | Significado | Contexto normal |
|---|---|---|
| Hiperactivos | Incremento de la actividad intestinal. | Después de comer o durante episodios de diarrea. |
| Hipoactivos | Reducción de la fuerza o regularidad de los ruidos. | Durante el sueño o estreñimiento. |
| Ausentes (Íleo) | Falta total de actividad intestinal. | Situación de emergencia médica. |
Es importante destacar que los sonidos muy agudos pueden ser una señal temprana de obstrucción intestinal, mientras que la ausencia de ruidos tras un periodo de hiperactividad podría indicar una complicación grave como la necrosis del tejido intestinal.
Cuándo consultar al pediatra: Señales de alerta
Aunque la mayoría de los sonidos son inofensivos, se debe acudir al especialista si los ruidos se acompañan de:
- Llanto inconsolable y expresión de dolor persistente.
- Diarrea con sangre o moco en las heces.
- Vómitos frecuentes o náuseas.
- Distensión abdominal (tripa muy hinchada y dura).
- Fiebre, pérdida de peso o apatía.
- Cambios bruscos en los hábitos intestinales o estreñimiento severo.
En casos donde se sospeche de intolerancias alimentarias (como a la lactosa o proteína de leche de vaca) o infecciones bacterianas, el pediatra realizará pruebas específicas para confirmar el diagnóstico.
Recomendaciones para aliviar el malestar
Si el bebé presenta ruidos molestos causados por gases o digestiones pesadas, se pueden seguir estas pautas:
- Posturas para eructar: Colocar al bebé sobre el hombro o sentarlo inclinado hacia adelante tras la toma para facilitar la expulsión de aire.
- Masajes abdominales: Realizar movimientos suaves y circulares en el sentido de las agujas del reloj sobre su tripa.
- Ejercicio de la "bicicleta": Tumbar al bebé boca arriba y mover sus piernas suavemente hacia el vientre para favorecer la expulsión de gases por el recto.
- Calor local y baños: El agua tibia puede ayudar a relajar los músculos abdominales y disminuir el dolor.
Advertencia: Nunca se debe automedicar al bebé ni utilizar remedios caseros como el anís estrellado, ya que pueden tener efectos neurotóxicos graves en recién nacidos.
