¿Qué es la Gastroenteritis Viral en Niños?
La gastroenteritis, a menudo incorrectamente denominada «gripe estomacal», es la inflamación del tubo digestivo que se manifiesta mediante vómitos, diarrea o ambos, y a veces se acompaña de fiebre o cólicos. Es el trastorno digestivo más frecuente en niños, siendo una enfermedad común que causa náuseas, vómitos, retortijones abdominales y diarrea. Suele durar pocos días y, en la mayoría de los casos, no es grave.
Es importante destacar que la gastroenteritis no es lo mismo que la gripe (o influenza). Aunque algunos de los síntomas pueden ser similares, la gripe suele causar tos, dolor de garganta y congestión nasal, afectando principalmente al sistema respiratorio.
Cada año se producen miles de millones de episodios de gastroenteritis en todo el mundo, con mayor frecuencia en niños menores de 5 años. La gastroenteritis grave provoca deshidratación y un desequilibrio del contenido químico de la sangre (electrólitos) debido a la pérdida de líquidos y electrólitos corporales por el vómito y las heces.

Causas de la Gastroenteritis en Niños
La gastroenteritis está causada normalmente por una infección viral, bacteriana o parasitaria. En muy pocas ocasiones la gastroenteritis se produce por un trastorno alérgico (gastroenteritis eosinofílica) o una alergia alimentaria. Otras causas muy poco frecuentes de gastroenteritis son toxinas químicas y medicamentos.
Infecciones Virales
Los virus son la causa más frecuente de gastroenteritis en los niños y en los países desarrollados. Existen cuatro categorías de virus que causan la mayoría de las gastroenteritis, siendo el 80% de los casos de GEA (gastroenteritis aguda) de origen viral. Los más comunes son:
- Norovirus (antes virus similar a Norwalk) es ahora la causa más frecuente de gastroenteritis en todos los grupos de edad, incluyendo los niños, especialmente desde la introducción de las vacunas contra el rotavirus. Este virus afecta habitualmente a niños entre 6 y 18 meses de edad. Las infecciones pueden producirse durante todo el año, pero la mayoría ocurren de noviembre a abril en el hemisferio norte. La mayoría de las personas se infectan tras ingerir algún alimento o agua contaminados. El norovirus es muy contagioso, la infección puede propagarse fácilmente de persona a persona. Causa la mayoría de los casos de gastroenteritis epidémica que se producen en los cruceros y en los hogares de ancianos. El período de incubación es de entre 12 y 48 horas.
- Rotavirus es también una causa común de diarrea deshidratante grave en lactantes y niños de todo el mundo, aunque su frecuencia ha disminuido significativamente desde la introducción de vacunas. Suele afectar a bebés y niños pequeños de 3 a 15 meses de edad. Es altamente contagioso y se propaga principalmente por transmisión fecal-oral. En climas templados, las infecciones por rotavirus son más frecuentes en invierno y primavera, pero ahora se presentan de forma menos predecible y pueden ocurrir durante todo el año.
- Astrovirus puede infectar a personas de todas las edades, aunque es mucho más frecuente en bebés y niños pequeños. En climas templados, la infección es más frecuente en los meses de invierno, y en las regiones tropicales, en los meses de verano. La transmisión es fecal-oral.
- Adenovirus entérico afecta más comúnmente a niños menores de 2 años. Las infecciones se producen a lo largo de todo el año y aumentan ligeramente en verano. La infección se disemina por transmisión fecal-oral, así como por gotitas respiratorias.
La COVID-19 puede provocar síntomas de gripe estomacal, incluso cuando no hay problemas respiratorios.
Los niños, por lo general, contraen la gastroenteritis vírica por contagio de otros niños que la han tenido o que han estado expuestos a ella, como en guarderías, escuelas y otros lugares concurridos. La transmisión fecal-oral es la forma habitual de transmisión, lo que significa que los virus de las heces de una persona infectada pasan a la boca de otra persona, a menudo a través de objetos contaminados o manos mal lavadas. La gastroenteritis vírica también se puede transmitir al estornudar, toser y escupir.
Infecciones Bacterianas
Entre las gastroenteritis agudas bacterianas, las bacterias aisladas con mayor frecuencia son Campylobacter spp y Salmonella spp, seguidos de Shigella spp, Aeromona spp, Yersinia spp y Escherichia coli (E. coli). La bacteria Clostridioides difficile (C. diff) también es una causa bacteriana frecuente de diarrea en Estados Unidos, especialmente en niños que han tomado antibióticos recientemente o han estado hospitalizados. En algunos casos, la bacteria estafilococo (Staphylococcus) contamina un alimento y secreta una toxina que produce vómitos y diarrea repentinos, lo que se denomina intoxicación alimentaria.
Los niños pueden contraer gastroenteritis bacteriana por diversas vías:
- Tocar o comer alimentos contaminados, especialmente carnes, aves de corral, o huevos crudos o poco cocidos.
- Comer mariscos contaminados.
- Beber leche y zumos no pasteurizados.
- Tocar animales que portan ciertas bacterias (reptiles, aves, anfibios en el caso de Salmonella; animales en zoológicos de animales dóciles para E. coli).
- Ingerir agua contaminada, como agua de pozos, arroyos y piscinas (enfermedades relacionadas con la natación).
Las bacterias proliferan en muchos tipos de alimentos que no se han conservado en condiciones de refrigeración adecuadas, siendo situaciones potencialmente problemáticas los bufés y los picnics.

Infecciones Parasitarias
La gastroenteritis causada por parásitos, como Giardia intestinalis y Cryptosporidium parvum, se suele contraer por el consumo de agua contaminada o por transmisión fecal-oral, especialmente en guarderías. El parásito Entamoeba histolytica es una causa frecuente de diarrea sanguinolenta en zonas con instalaciones de saneamiento insuficientes, si bien es poco frecuente en Estados Unidos.
Otras Causas
- Toxinas químicas: La gastroenteritis puede producirse por la ingestión de sustancias químicas tóxicas presentes en plantas (como las setas venenosas) o en ciertos tipos de mariscos exóticos. También puede ser causada por la ingestión de agua o alimentos contaminados por arsénico, plomo, mercurio o cadmio.
- Medicamentos: La diarrea es un posible efecto adverso de muchos medicamentos. Si un niño desarrolla diarrea, se debe consultar a un farmacéutico o médico sobre la posible causa.
Síntomas de la Gastroenteritis en Niños
Los síntomas de la gastroenteritis suelen ser una combinación de vómitos, diarrea, calambres (cólicos) abdominales, fiebre e inapetencia. La infección produce una combinación de estos síntomas, que puede derivar en deshidratación.
¿Cómo actuar ante una deshidratación?
Gastroenteritis Vírica
Los virus provocan diarrea acuosa. Las heces casi nunca contienen mucosidad o sangre. Los síntomas pueden aparecer entre uno y tres días después de contraer la infección y pueden variar de leves a graves.
- El rotavirus en lactantes y niños muy pequeños puede durar entre 5 y 7 días. La mayoría de los niños sufren vómitos, y algunos tienen fiebre. La diarrea es acuosa, pero no contiene sangre.
- El norovirus provoca más vómitos que diarrea en niños y dura de 1 a 3 días. Los niños sufren cólicos abdominales y pueden tener fiebre, dolor de cabeza y dolores musculares.
- El adenovirus causa vómitos leves de 1 a 2 días después del inicio de la diarrea. La diarrea puede durar de 1 a 2 semanas.
- Los síntomas del astrovirus son similares a los de una infección leve por rotavirus.
Gastroenteritis Bacteriana
Es probable que las bacterias causen fiebre y diarrea sanguinolenta, y algunos tipos causan cólicos abdominales. Ciertos tipos de bacterias, como algunas cepas de E. coli y Shigella, producen toxinas que pueden causar una complicación llamada síndrome hemolítico-urémico. En este síndrome, los glóbulos rojos se destruyen (hemólisis) y se produce insuficiencia renal, lo que provoca la acumulación de sustancias tóxicas en la sangre (uremia). Esta complicación es una causa frecuente de enfermedad renal crónica en niños.
Gastroenteritis por Parásitos
Los parásitos suelen causar una diarrea que puede durar mucho tiempo y pueden provocar diarrea intermitente. La diarrea es, por lo general, no sanguinolenta. Cuando el niño sufre una diarrea persistente causada por una infección parasitaria, puede estar muy cansado y perder peso.
Complicaciones: La Deshidratación
La complicación más frecuente y grave de la gastroenteritis es la deshidratación (cantidad insuficiente de líquido en el cuerpo), que se produce por la pérdida de una gran cantidad de líquidos a través de los vómitos y las heces. Los niños con deshidratación leve tienen sed, pero los gravemente deshidratados están apáticos, irritables o adormilados (aletargados).
Los lactantes son mucho más propensos que los niños mayores a deshidratarse y desarrollar complicaciones graves, por lo que precisan atención médica inmediata. Las personas con el mayor riesgo de gastroenteritis grave son los niños pequeños, los adultos mayores y las personas que tienen un sistema inmunitario debilitado.
Las señales de peligro de deshidratación en los lactantes que requieren atención médica inmediata son las siguientes:
- La zona blanda de la parte superior de la cabeza (fontanela) está hundida.
- Ojos hundidos.
- Lloran sin lágrimas o con escasez de lágrimas.
- Boca seca o pegajosa, labios agrietados.
- Su producción de orina es escasa (menos pañales húmedos de lo normal).
- Reducción del estado de alerta y la energía (letargo, somnolencia).
- Mareo o sensación de desvanecimiento.

Diagnóstico de la Gastroenteritis en Niños
Generalmente, el diagnóstico de gastroenteritis es obvio solo por los síntomas del niño y las respuestas de los padres a las preguntas sobre los agentes causantes a los que el niño ha estado expuesto. Sin embargo, su causa no suele serlo.
El médico basa el diagnóstico en los síntomas del niño y en su historial médico. A veces, otros miembros de la familia han estado recientemente enfermos o el niño ha estado en contacto con ciertos animales o ha consumido agua o alimentos cocinados inadecuadamente, estropeados o contaminados. Los viajes recientes, especialmente a ciertos países donde la probabilidad de la infección es mayor, y el uso reciente de antibióticos también pueden proporcionar a los médicos algunas pistas sobre la causa.
Por lo general, no se requieren pruebas diagnósticas, ya que la mayoría de las formas de gastroenteritis se resuelven en poco tiempo. Sin embargo, si los síntomas son intensos o duran más de 48 horas, pueden examinarse muestras de heces en el laboratorio para valorar la presencia de glóbulos blancos (leucocitos) y de bacterias, virus o parásitos. También se pueden hacer análisis de sangre para detectar signos de infección o complicaciones, como cambios en los minerales (electrólitos) en la sangre.
Tratamiento de la Gastroenteritis en Niños
Habitualmente, el único tratamiento necesario para la gastroenteritis es reposar en cama y tomar una cantidad adecuada de líquidos. La mayoría de los niños y adolescentes mejoran en casa con reposo y bebiendo abundantes líquidos.
Rehidratación
El objetivo del tratamiento es garantizar que el cuerpo tenga suficiente agua y líquidos para reponer los líquidos y electrólitos (sales y minerales) perdidos. Hay que animar a los niños a beber líquidos, aunque sea en cantidades pequeñas y frecuentes. Para combatir la deshidratación leve, se utilizan soluciones de rehidratación oral (SRO).
- Soluciones de rehidratación oral: Estas soluciones contienen la cantidad adecuada de agua, azúcar y sal para ayudar a combatir la deshidratación. Están disponibles en polvo o en líquido en farmacias y en algunas tiendas de alimentación (como Pedialyte, Enfalyte, o marcas genéricas). Se deben administrar en cantidades pequeñas (de 2 a 4 onzas o 60 a 120 ml) cada 30 a 60 minutos. Use una cucharita (5 ml) o una jeringa para un bebé o un niño pequeño.
- Lactancia materna y fórmula: Los lactantes deben continuar con la lactancia materna o con la lactancia artificial además de administrárseles una solución electrolítica oral. NO es necesario cambiar a un preparado de soja (soya) para biberón. El agua no tiene los nutrientes necesarios para los bebés que están deshidratados.
- Bebidas a evitar: No deben administrarse a los lactantes y niños pequeños zumos (ni siquiera zumo de manzana), refrescos, bebidas deportivas, o bebidas cola (con o sin burbujas) porque contienen mucho azúcar y esto puede empeorar la diarrea. La gelatina sabor a frutas y el caldo tampoco reponen los minerales perdidos y pueden empeorar la diarrea.
- Hospitalización: Si un niño vomita con mucha frecuencia o presenta deshidratación grave, puede necesitar líquidos intravenosos. Los bebés y los niños pequeños son más propensos a necesitar líquidos por vía intravenosa.
Dieta
Cuando su hijo deje de vomitar, puede ofrecerle cantidades reducidas de alimentos sólidos, como tostadas, galletas tipo cracker, arroz o puré de patatas. Los niños que no están vomitando pueden seguir con su dieta habitual siempre y cuando tengan deseos de comer. Es posible que les lleve un tiempo recuperar el apetito. No es necesario que evite los lácteos, a menos que empeoren los vómitos o la diarrea. Evite los alimentos grasos y los muy azucarados porque pueden empeorar la diarrea.
Si su hijo vomita después de empezar a reintroducir alimentos, empiece de nuevo desde el comienzo (sorbos de líquidos transparentes) y poco a poco introduzca alimentos a su dieta.
Medicamentos
Nos es común que los niños necesiten medicamentos cuando se están recuperando de una gastroenteritis. Los antibióticos no funcionan para los virus. No utilice medicamentos para detener o reducir la diarrea sin hablar con su proveedor si su hijo tiene diarrea con sangre o fiebre, o si la diarrea es grave, y *nunca le dé estos medicamentos a los niños* sin indicación médica.
Si el médico de su hijo se lo permite, puede darle medicamentos para aliviar la fiebre o el dolor, como paracetamol o ibuprofeno. *Nunca le dé ibuprofeno a un bebé menor de 6 meses* y siga siempre las instrucciones del prospecto. Tampoco debe darle aspirinas a un niño o adolescente, ya que la aspirina se ha asociado a una enfermedad muy poco frecuente pero grave llamada síndrome de Reye.
Cuidados en Casa y Duración
La enfermedad suele autolimitarse en 1 a 3 días en la mayoría de los casos. La mayoría de los pediatras le dirán que el vómito no dura más de 24 horas en el caso de una gastroenteritis típica, aunque a veces dura más. Una vez que el virus se traslada del estómago a los intestinos, el vómito suele cesar más o menos en 24 horas. Los niños son más propensos a vomitar que los adultos, en parte debido a que su reflejo nauseoso no está completamente desarrollado.
Los niños no deben ir a la escuela o la guardería hasta que su diarrea haya mejorado y hayan pasado más de 24 horas sin vomitar o sin fiebre. Además, los niños no se pueden bañar en piscinas hasta que todos los síntomas hayan desaparecido.
Prevención de la Gastroenteritis en Niños
No existe un tratamiento eficaz para la gastroenteritis viral, por lo que la prevención es fundamental. Se evita animando a los niños y sus cuidadores a lavarse las manos y enseñándoles a evitar alimentos en mal estado de conservación y agua contaminada.
Higiene Personal y del Entorno
Lavarse las manos y mantener los objetos limpios son las mejores defensas para evitar contraer el virus del estómago. Se recomienda lavarse las manos a fondo y con frecuencia, durante un mínimo de 20 segundos, con agua tibia y jabón, especialmente después de ir al baño, cambiar pañales y antes de preparar y consumir alimentos.
El desinfectante para manos no es tan efectivo para eliminar muchos de estos virus, como el norovirus, que requiere agua y jabón. Además, es importante limpiar las encimeras, los pomos de las puertas y otras superficies que se toquen mucho con un limpiador que elimine virus y bacterias. Si alguien en su casa tiene gastroenteritis viral, desinfecte las superficies duras con una mezcla de lejía de uso doméstico.
Se aconseja usar guantes al tocar ropa de lavar que pueda haber estado expuesta a un virus y lavar la ropa y las sábanas con agua caliente, secándolas en el programa de mayor temperatura.

Seguridad Alimentaria
Siga las recomendaciones de seguridad alimentaria para impedir que entren bacterias y virus en los alimentos y las bebidas a fin de evitar una intoxicación alimentaria. Esto incluye lavar todas las verduras y frutas antes de comerlas y limpiar las superficies de la cocina antes de preparar alimentos. Evite preparar alimentos si está enfermo.
Vacunación
Asegúrese de que su hijo reciba puntualmente todas las vacunas (o inyecciones) recomendadas. Se recomienda la vacuna en bebés para prevenir la infección grave por rotavirus comenzando a la edad de 2 meses. Esta vacuna es eficaz en la prevención de los síntomas graves por esta enfermedad cuando se administra a niños durante el primer año de vida.
Precauciones al Viajar
Cuando viaje a otros países, tome precauciones para evitar enfermarse por consumir agua o alimentos contaminados. Beba solo agua embotellada o agua carbonatada bien sellada, y evite los cubos de hielo. Use agua embotellada para cepillarse los dientes. Evite los alimentos crudos (como frutas peladas, verduras crudas y ensaladas) que hayan sido manipulados sin guantes.