Vacunación en Madres Lactantes en Ecuador

La lactancia materna y las vacunaciones son prácticas complementarias cuyos beneficios para la salud han sido ampliamente demostrados. Los beneficios de la lactancia materna para el bebé y la madre están fuera de toda duda. Sin embargo, en la práctica diaria, la vacunación de la madre y del bebé mientras este recibe lactancia materna a veces genera dudas. Por ello, es necesario reforzar la idea de que ninguna vacuna de la madre y del bebé incluida en los calendarios vacunales en uso está contraindicada durante la lactancia materna.

La respuesta a si una mujer que amamanta puede vacunarse es un sí rotundo. Además, la lactancia materna no es un sustituto de la vacunación del lactante.

La Posición Oficial en Ecuador: Vacunación contra el COVID-19

En su afán por lograr que la mayor cantidad de personas recibiera la vacuna contra el COVID-19, el Ministerio de Salud Pública (MSP) de Ecuador incluyó en su plan de vacunación a dos nuevos grupos prioritarios: las mujeres embarazadas y las que se encuentran en período de lactancia. Este anuncio del MSP llegó en un contexto donde otros países de la región, como Colombia, México y Argentina, ya administraban las dosis a estas mujeres, y se basó también en experiencias internacionales como la de Israel, que con la vacunación a mujeres embarazadas y lactantes había logrado inmunizar a más del 80% de su población.

El subsecretario de Vigilancia Epidemiológica del MSP, Francisco Pérez, explicó que las mujeres en gestación se sumaban a los grupos prioritarios que debían recibir la vacuna. El presidente de la Sociedad Ecuatoriana de Pediatría, Fernando Aguinaga, celebró la decisión del MSP, afirmando que "hay estudios en muchos países que concluyen que la vacuna contra el coronavirus no produce daños en la madre ni en el bebé". Aguinaga agregó que existe evidencia que confirma que la leche materna es un canal por el cual el lactante recibe anticuerpos contra el COVID-19.

Daniela Dávila, vocera del colectivo Una Vacuna Dos Vidas, en 2021 defendió la priorización de las madres lactantes, explicando: "Si una madre lactante es inmunizada, su hijo estará más seguro, pues no correrá riesgos al alimentarse". Ella misma fue una de las primeras mujeres embarazadas en recibir la vacuna, por recomendación de sus médicos para protegerse a sí misma y a su hijo.

Cada vez hay más certeza de que la vacuna contra el coronavirus es segura para mujeres embarazadas y en período de lactancia. Un estudio del Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) explica que "las mujeres embarazadas tienen más probabilidades de enfermarse gravemente a causa del COVID-19" en comparación con mujeres no embarazadas, instando a la vacunación para protegerse gravemente. Un estudio adicional del Instituto Northwestern de Estados Unidos determinó que las mujeres embarazadas que recibieron la vacuna contra el COVID-19 no tuvieron evidencia de lesión en la placenta.

En el caso de la vacunación frente al COVID-19, tanto con vacunas de ARNm como con vacunas con vector de adenovirus, se recomienda mantener la lactancia tras la vacunación y no demorar esta por la lactancia.

Esquema de la transferencia de anticuerpos maternos a través de la leche durante la vacunación contra el COVID-19

Seguridad de las Vacunas y la Lactancia Materna: Mitos y Realidades

En general, se dispone de información limitada sobre la vacunación durante la lactancia materna. Por ello, las fichas técnicas de las vacunas mantienen sus características reservas y expresiones de prudencia. Sin embargo, los antígenos vacunales no llegan como tales a la leche, pues son modificados por el sistema inmunológico nada más entrar en el cuerpo materno; aunque si lo hicieran, tampoco representarían un riesgo para el bebé amamantado. Lo que sí pueden aparecer en la leche son los anticuerpos (IgA, IgG e IgM) y las células inmunitarias que produce la madre en respuesta a su vacunación.

Recomendaciones Generales para la Vacunación Materna

Todas las vacunas inactivadas indicadas para la madre o su bebé pueden ser aplicadas sin necesidad de interrumpir la lactancia o demorar la vacunación. Respecto a las vacunaciones incluidas en el calendario de vacunación para toda la vida, todas las vacunas indicadas en una mujer, por razón de su edad u otras circunstancias individuales, incluidas las vacunas de virus vivos, pueden administrarse (y no deben demorarse por esta razón) mientras mantiene la lactancia.

En mujeres que necesitan recibir ciertas vacunas que se han pospuesto por la gestación, como la triple vírica (sarampión, rubeola y parotiditis) y la de la varicela, o que, por la razón que sea, no se hubiesen administrado durante el embarazo si estuviesen indicadas (gripe, tosferina…), se recomienda aprovechar las primeras semanas tras el parto para administrarlas, estén o no lactando a sus hijos.

La vacunación frente al virus respiratorio sincitial (VRS), aprobada el 1 de diciembre de 2023, que puede administrarse en el embarazo, incluso puede seguir haciendo su efecto a través de los anticuerpos que se eliminan por la leche materna.

Infografía sobre la seguridad de las vacunas en madres lactantes

Consideraciones Específicas para Algunas Vacunas

Vacuna contra la Fiebre Amarilla

La única vacuna contraindicada de modo general en las mujeres que amamantan es la de la fiebre amarilla (Stamaril), ya que se ha comprobado que algunas partículas del virus que contiene llegan a la leche materna. Esta es una vacuna necesaria para viajar a regiones del mundo donde dicha enfermedad está presente y en auge, como en América Latina. En estos casos de contraindicación, se recomienda interrumpir temporalmente la lactancia extrayendo y desechando la leche durante 2 semanas si el lactante tiene menos de 9 meses.

No obstante, cuando el viaje de la madre a una zona endémica con alto riesgo de exposición no pueda ser evitado o pospuesto, la vacunación podría llevarse a cabo, previa evaluación individualizada. Esto se debe a que los riesgos para el bebé al exponerse al virus vacunal son claramente menores que los de la propia madre y el bebé al exponerse al virus salvaje de la fiebre amarilla. Si el lactante es mayor de 9 meses y sano, la vacunación de la madre es compatible con mantener la lactancia materna, y además habría que valorar, si estuviera indicada, la vacunación del propio lactante.

Vacuna contra el Mpox (Viruela del Mono)

En el caso de la vacuna frente al virus mpox (antes llamada viruela del mono) con virus vivos sin capacidad de replicación (en Europa Imvanex, en EE. UU. Jynneos/ACAM2000), las correspondientes fichas técnicas no recomiendan su uso en madres lactantes. Según la ficha técnica de Imvanex: "Se desconoce si Imvanex se excreta en la leche materna. Como medida de precaución, es preferible evitar el uso de Imvanex en la madre lactante". Sin embargo, según el Ministerio de Sanidad (sep/2024), se señala que "Se desconoce si la vacuna se excreta por leche materna, pero es poco probable, dado que se trata de una vacuna de virus que no se replica en humanos". Existe poca experiencia en la vacunación de mujeres que amamantan y que deban ser vacunadas frente a la viruela del mono.

Vacuna contra la Varicela

Una precaución a tomar es con la vacuna de la varicela en los raros casos en los que la madre, tras la vacunación, presente un exantema vacunal en una zona limitada alrededor del lugar de la inyección. Esta es una precaución general a recordar en todos los casos que una mujer reciba vacunas de virus vivos.

Vacuna contra la Fiebre Tifoidea

Si se aconseja la vacunación materna frente a la fiebre tifoidea por motivo de un viaje, se deberá emplear la vacuna inyectable si está amamantando y no la oral. En los casos de la vacuna atenuada de la fiebre tifoidea, las correspondientes fichas técnicas no recomiendan su uso en madres lactantes.

Vacuna contra la Tuberculosis (BCG)

La vacuna BCG contra la tuberculosis solo se contempla en nuestro medio en el País Vasco en determinados grupos de riesgo.

Vacuna contra el Rotavirus

En cuanto a la vacunación del rotavirus, y pese a las incertidumbres y escasas evidencias disponibles, se recomienda que los lactantes cuyas madres hayan recibido infliximab, adalimumab u otros biológicos más allá del primer trimestre de gestación no reciban la vacuna frente al rotavirus.

La Vacunación del Bebé y el Rol de la Lactancia

La lactancia materna no es un sustituto de la vacunación del lactante. Ninguna vacunación del calendario vacunal infantil está contraindicada ni debe demorarse por el hecho de que el bebé esté siendo alimentado con lactancia materna. Además, el amamantamiento durante el propio acto vacunal sirve para reducir el dolor y el estrés del bebé al recibir las inyecciones, una práctica conocida como “tetanalgesia”.

Tetanalgesia ¿Sabes qué es? | Tu Salud Guía

En resumen, lactancia materna y vacunaciones no se interfieren mutuamente; son complementarias e igualmente necesarias. Todas las vacunas inactivadas pueden administrarse, si están indicadas, durante la lactancia materna, tanto a la madre como al bebé.

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