El mango es una de las frutas tropicales más consumidas del mundo gracias a su sabor dulce y textura cremosa. Es una excelente opción para integrar en la dieta del lactante, ya que aporta vitamina C, es rico en fibra, hidrata y apoya el sistema inmune. A continuación, presentamos una guía detallada sobre cómo ofrecerlo de forma segura según la edad y las necesidades de tu hijo.

¿Cuándo empezar a ofrecer mango?
El mango se puede ofrecer a partir de los 6 meses, que es cuando normalmente se inicia la alimentación complementaria siguiendo las recomendaciones de organismos internacionales como la OMS. Aunque algunos especialistas recomiendan retrasarlo ligeramente hasta los 7 u 8 meses debido a su sabor muy dulce, es apto desde el inicio si se prepara correctamente.
Es fundamental recordar que cada niño desarrolla sus habilidades de masticación y deglución a su propio ritmo. Siempre debes evaluar la capacidad individual de tu hijo antes de servirle cualquier alimento.
Cómo preparar el mango según la edad
De 6 a 9 meses: Papillas o método BLW
A esta edad, tienes dos opciones principales para ofrecer mango:
- En papilla: Si el bebé aún no está listo para trozos, puedes lavar y pelar el mango, triturarlo bien hasta obtener una textura suave sin grumos. No es estrictamente necesario cocerlo si el mango está bien maduro, pero si prefieres cocinarlo, puedes poner los trozos en un recipiente apto para microondas durante 2 minutos a máxima potencia y luego triturarlo.
- Método BLW (en tiras): Puedes ofrecer un mango con semilla y sin cáscara, al cual se le quita la mayor parte de la pulpa. Este formato es muy llamativo, ofrece bajo riesgo de atragantamiento y es una excelente herramienta para que el bebé desarrolle habilidades motrices orales.

De 12 a 24 meses: Introducción de trozos
A partir del año, ya puedes ofrecer el mango maduro cortado en cubitos del tamaño de un bocado. Es un momento ideal para incentivar el uso de los cubiertos, permitiendo que el niño practique pinchando los trozos con un tenedor.
Consejos para la elección y conservación
- Elección: Elige variedades con poca fibra y textura cremosa, como el mango Ataulfo o el mango Kent. Evita siempre los mangos que estén muy duros o fibrosos.
- Conservación: Separa un par de tiras o la porción que creas que tu bebé podría comer. Envasa y refrigera el resto para después.
Información de seguridad y recomendaciones importantes
La seguridad es la prioridad al introducir cualquier alimento nuevo. Ten en cuenta las siguientes pautas:
- Supervisión: Se requiere una supervisión activa y cercana de un adulto en todo momento mientras el niño esté comiendo.
- Alérgenos: Introduce cada alimento nuevo de uno en uno. Aunque el mango no se considera un alimento altamente alergénico, puede causar reacciones cutáneas leves en contacto con la piel.
- Consulta al pediatra: Si tu bebé tiene alergias conocidas, nació prematuramente o presenta dificultades de alimentación, consulta siempre a tu médico.
- Señales de alerta: Si observas signos de reacción alérgica (urticaria, hinchazón, vómitos o dificultad para respirar), busca atención médica de emergencia de inmediato.
Mis primeros alimentos - "Alimentación complementaria a los 6 meses"
Nunca fuerces la alimentación. Si hoy no le apetece, simplemente vuelve a ofrecerlo en otro momento. La diversificación alimentaria es un proceso de descubrimiento constante para el bebé.