La música forma parte de nuestra vida diaria y es una forma de arte valorada por muchas culturas desde tiempos remotos debido a su capacidad para estimular emociones y mejorar la calidad de vida. Durante el embarazo, la música puede tener un impacto profundamente positivo tanto en la madre como en el desarrollo del bebé en gestación.
Cuando una mujer entra en estado de buena esperanza, son muchos los consejos que recibe para que la gestación vaya sobre ruedas. Entre las recomendaciones que empiezan a cobrar protagonismo, destaca la de escuchar música. No se trata tanto de elegir un género musical específico, sino de disfrutar de melodías que hagan sentir tranquila a la madre, ajustándose a sus preferencias personales.
¿Cuándo empieza el bebé a escuchar en el útero?
Desarrollo del sistema auditivo fetal
Aproximadamente alrededor de la semana 16-18 de gestación, el bebé podrá escuchar los sonidos provenientes del interior de la madre, como los latidos del corazón materno, ruidos respiratorios e intestinales. Sin embargo, según avanzan las semanas de gestación, el sistema auditivo y el cerebro continúan su desarrollo, lo que permitirá al bebé escuchar sonidos externos y diferenciarlos.
Esto hace que, en torno a la semana 28 de gestación, el bebé ya reconozca la voz de su madre, uno de los estímulos sonoros más importantes que recibe. Esto puede ayudar al vínculo afectivo entre madre e hijo y al reconocimiento materno una vez que el bebé nazca. A partir de la semana 25, el bebé ya estará apto para captar distintas melodías.
¿Cómo percibe el bebé los sonidos?
No obstante, hay que tener en cuenta que el bebé en desarrollo percibe los sonidos desde el interior del útero de manera diferente a como los escuchamos fuera. Las distintas capas de tejido (del útero y del abdomen) y el líquido amniótico que protegen al bebé, hacen que perciba estos sonidos exteriores de manera distorsionada. Además, el sonido le llegará al bebé aproximadamente a 20 decibelios menos, por lo que lo más probable es que no escuche un susurro materno.
Pese a ello, es beneficioso que ambos progenitores hablen al bebé (o que canten o lean en voz alta), aunque aún esté en el vientre materno, ya que esto reforzará el vínculo y el apego incluso antes del nacimiento.

Beneficios de la música para la madre
Reducción del estrés y la ansiedad
Escuchar música relajante durante el embarazo puede reducir el estrés y la ansiedad de la madre, lo que a su vez puede beneficiar al bebé en gestación. Para la madre, escuchar música diariamente proporciona múltiples beneficios, entre los que destacan el alivio del estrés y la ansiedad, la concentración mental y la disipación de temores asociados al embarazo y al momento del parto.
Mejora del estado de ánimo y producción de endorfinas
La música en el embarazo y después de tener al bebé es y será siempre una buena terapia para el estado de ánimo de la madre. Ayuda a la madre a producir endorfinas y a relajarse, olvidándose por momentos de ciertas molestias asociadas al embarazo, mejorando su bienestar y el del bebé. Si la madre escucha música para estimular su estado de ánimo, transmitirá su alegría a su bebé, además de aumentar su producción de endorfinas y las ventajas que esto implica. Si escucha música para relajarse, el bebé también podrá sentirse relajado.
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Beneficios de la música para el desarrollo del bebé
La música proporciona estímulos que aumentarán el desarrollo cognitivo y emocional del bebé, incluso desde el vientre. Las buenas vibraciones de disfrute o relajación que la música genera en la madre, se transmiten al feto e influyen positivamente en que él también esté bien.
Cantar o escuchar música durante el embarazo también tiene otros efectos beneficiosos para el bebé:
- Estimula la frecuencia cardiaca del bebé.
- Aumenta la capacidad del bebé para la percepción del lenguaje y ayuda al desarrollo del aparato auditivo.
- Mejora el desarrollo emocional del bebé y refuerza el vínculo madre-hijo.
- Favorece que el bebé sea más tranquilo al nacer, ya que escuchar la misma música que escuchaba durante el embarazo podría relajarlo. De este modo, el bebé lloraría menos y dormiría y se alimentaría mejor.
- Influye en que el sistema inmunitario del bebé se vea fortalecido, debido a que duerme y se alimenta mejor. Por ello, pueden ser bebés más sanos.
Una de las maneras más conocidas para estimular al bebé desde el vientre materno es a través de la música. Se ha podido observar que los bebés reaccionan a la música a través de cambios en los patrones respiratorios, movimientos del cuerpo, gestos faciales e incluso en su ritmo cardíaco.
Estudios científicos sobre la música prenatal
Investigación del Dr. Carles Escera y el Hospital Sant Joan de Déu
En los últimos años, los investigadores han estado interesados en estudiar los efectos que la exposición musical durante el embarazo podría tener en el desarrollo del cerebro fetal. Un estudio liderado por el Dr. Carles Escera, coordinador del grupo Neurociencia Cognitiva del Institut de Recerca Sant Joan de Déu (IRSJD), con la colaboración de la Dra. Lola Gómez-Roig, jefa de Obstetricia y Ginecología del Hospital Sant Joan de Déu, analizó esta cuestión.
En el estudio participaron 56 mujeres embarazadas, divididas en dos grupos: uno recibió una sesión diaria de 30 minutos de música, mientras que el otro grupo no tuvo exposición musical adicional. Los investigadores midieron la actividad cerebral fetal mediante una técnica de neuroimagen.
Los resultados mostraron que los bebés expuestos a la música diaria durante el último trimestre del embarazo, ya fuera a través del canto de sus madres o audición de música por altavoces, presentaban al nacer una mayor capacidad para procesar los componentes de baja frecuencia del sonido. Esto sugiere que la exposición prenatal a la música se asocia con una codificación afinada de la frecuencia fundamental del habla humana, que puede facilitar el procesamiento y la adquisición temprana del lenguaje.
Aunque estas conclusiones son preliminares y se basan en un estudio de pequeña escala, no existe ningún inconveniente que indique un efecto perjudicial; más bien, la música es beneficiosa para el desarrollo de los niños. Los investigadores proponen que la medida de la respuesta de seguimiento de frecuencia (RSF) podría utilizarse como biomarcador para detectar el riesgo de alteraciones del lenguaje en etapas iniciales de la vida.

El "Efecto Mozart": ¿mito o realidad?
El "Efecto Mozart" es el nombre que recibe la creencia popular de que escuchar música clásica de este compositor durante el embarazo puede hacer que el bebé sea más inteligente o creativo. Aunque se ha popularizado la idea de que puede aumentar las defensas y fortalecer la capacidad neurológica de los bebés, la evidencia científica no ha podido demostrar que esta música aumente directamente el desarrollo intelectual de los bebés.
Sin embargo, sí que hay un efecto positivo y beneficioso en el bienestar que la música puede generar en la madre, y este se transmitirá al feto. La música clásica, desde Vivaldi hasta Mozart, pasando por Beethoven, es una de las opciones más recomendadas por ser adecuada para escuchar durante el embarazo.
¿Qué tipo de música escuchar y cuándo?
Preferencias musicales y volumen adecuado
Todo vale, música clásica, pop, rock, jazz, musicales… La idea es disfrutar de ella y hacerle sentir a tu bebé que estás sintiendo cosas bonitas cuando escuchas tu canción favorita. La música clásica es generalmente la opción más popular entre las futuras madres. Curiosamente, otro estudio demuestra que el flamenco también satisface al feto, desaconsejando, eso sí, escuchar música rock en sus diversas variantes, ya que el estado del feto se ve alterado con estos sonidos.
Respecto al sonido, aquellos que provienen de instrumentos que están en una frecuencia más aguda provocan una vibración en el aparato auditivo del bebé que le permite percibir estos sonidos. Los de frecuencia más baja y grave, a pesar de percibirse mejor, se escuchan menos, aunque su vibración sí se puede sentir. Los que provienen de instrumentos de cuerda son los que más se oyen pero no provocan vibración como el violonchelo, que se oye y además provoca vibración.
Es importante tener en cuenta que los sonidos dentro del útero son diferentes a como los escuchamos fuera. Escuchar música durante el embarazo tiene efectos beneficiosos para la mujer y el bebé, pero lo ideal es no utilizar un volumen muy elevado. Lo mejor es que la música tenga una intensidad agradable que haga que el ambiente sea relajante para la mujer y el bebé.
Momentos ideales para la exposición musical
Uno de los mejores momentos para poner música al bebé durante el embarazo es alrededor del momento de ir a dormir, ya que la música favorecerá que la mujer y su bebé se relajen. Por supuesto, si se quiere obtener este efecto de relajación, lo mejor será elegir un estilo como la música clásica. También se puede optar por cantar al bebé (incluso nanas) o leer en voz alta.
Por otro lado, un buen momento para hacerlo es durante el tercer trimestre de gestación, ya que el sistema auditivo del bebé se encuentra más desarrollado. Y, si se le pone al bebé la misma música que escuchaba la madre en el embarazo cuando le hagan la sesión de recién nacido, es posible que la recuerde y provoque reacciones positivas.
Musicoterapia durante el embarazo
Con la idea de afianzar el vínculo familiar durante el embarazo, surge el proyecto de Musicoterapia focal obstétrica. Se trata de una terapia que usa la música como herramienta principal para unir a los padres con su bebé, antes de que nazca. De esta forma se refuerza el lazo familiar desde los primeros momentos de la gestación.
En algunos centros hospitalarios, se incluyen proyectos de musicoterapia a través de talleres, que pueden ser realizados en pareja o únicamente con las futuras madres, y también en sesiones individualizadas, en las que participa la pareja u otros miembros de la familia. Esta terapia está orientada tanto a las mujeres como a sus parejas y, en principio, no existen restricciones, siendo un método para estimular al bebé y fortalecer la conexión familiar.