Este artículo explora el perfil de Carlos Acuña, periodista, escritor e investigador en literatura infantil y juvenil, así como su visión sobre el papel fundacional de las canciones de cuna y la poesía infantil en la formación afectiva y crítica del ser humano. A través de una perspectiva poético-pedagógica y filosófica, se reflexiona sobre cómo estos primeros contactos con el lenguaje sientan las bases para el desarrollo emocional y la capacidad de discernimiento.
¿Quién es Carlos Acuña?
Carlos Acuña es un periodista, escritor, investigador y mediador de lectura con una destacada trayectoria en el ámbito de la literatura infantil y juvenil (LIJ).
Formación Académica y Profesional
Posee un Máster en Libros y Literatura Infantil y Juvenil de la Universidad Autónoma de Barcelona, así como estudios en Ciencias de la Comunicación, enfocados en Periodismo, y un certificado en Literatura de la Universidad de las Américas Puebla, donde se graduó con Magna Cum Laude y recibió la beca Excelencia Jenkins. Su tesis de licenciatura, dirigida por Ignacio Padilla, fue una propuesta de revista de arte y ambientalismo que le valió el Premio Estatal de Periodismo Luis Tecuapetla en Puebla y el segundo lugar del Premio Nacional de Trabajos Recepcionales del CONEICC.
En su carrera, fue reportero y editor de suplementos especiales del periódico Reforma, donde constituyó y editó varias revistas. Actualmente, escribe sobre viajes, medio ambiente y LIJ para el periódico Reforma. Reside en la ciudad de México desde 2008. Es miembro de la Red Internacional de Investigación Universitaria en LIJ, adscrita a la Universidad Iberoamericana de la Ciudad de México.
Ha tomado talleres de crónica, narrativa y literatura infantil y juvenil con figuras como María Teresa Andruetto, Teresa Colomer, Marina Colasanti, Daniel Goldin, Brenda Bellorín, Cecilia Silva Díaz, Michèle Petit, Joëlle Turin, Jorge Volpi, Ignacio Padilla, Manuel Peña, Julio Villanueva Chang, Andrea Fuentes Silva, José Luis Martinez Suárez y José Homero, entre otros.
Reconocimientos y Publicaciones
Acuña ha sido becario de la ONU, el FONCA, la Biblioteca Internacional de la Juventud en Múnich, el CEPLI en Cuenca y la Fundación de Cornelia Funke en California. Entre sus reconocimientos destacan el Premio Nacional Bellas Artes de Cuento Infantil Juan de la Cabada 2015 y The White Ravens 2017 por su libro El dragón blanco y otros personajes olvidados (FCE, 2016). También recibió el Premio Antonio García Cubas 2019 del INAH al mejor libro y labor editorial, en categoría obra infantil, y fue reconocido en Los Mejores del Banco del Libro por Jomshuk. Niño y dios maíz (Castillo, 2019).
Como antologador, ha publicado La hoguera de bronce. Historias de selvas y ciudades (Secretaría de Cultura, 2017), Renovar el asombro. Un panorama de la poesía infantil y juvenil contemporánea en español (UCLM, 2019) y, próximamente, Cajita de fósforos. Antología de poemas sin rima (Ekaré, 2020).
Ha impartido talleres y ponencias en diversos congresos y encuentros, y es profesor invitado en los cursos de LIJ de la Universidad Nacional Autónoma de México y en A Leer/IBBY México. En todas sus áreas de especialización, le interesa el diálogo directo con niños, niñas y jóvenes.
Reflexiones Personales
Carlos Acuña nació a medianoche, en los primeros minutos del 15 de agosto de 1983, en un cuarto de un hospital muy pequeño, con una ventana por la que se veía un almendro. De niño, le gustaba jugar a los desastres naturales, inventar cuentos y pasear en su triciclo rojo, prefiriendo los nortes del invierno en la playa. Expresa el deseo de envejecer como sus abuelos y que alguna vez alguien vuelva a sus libros para regresar a su infancia.

Las Canciones de Cuna: Primer Vínculo Literario y Afectivo
Este artículo, parte de una serie dedicada a la Feria Internacional del Libro Santo Domingo (FILSD) 2025, explora el papel fundacional de las canciones de cuna y de la poesía infantil en la formación afectiva del ser humano.
Una Perspectiva Poético-Pedagógica
Desde una perspectiva poético-pedagógica, filosófica y amaramorista, se reflexiona sobre cómo el ritmo, la voz materna y la ternura expresada en forma poética constituyen los primeros vínculos con la lengua, incluso antes del habla. El arrullo es abordado como un gesto literario originario, el canto como herencia cultural y afectiva, y la cuna como metáfora del cuidado encarnado.
Antes de que el niño sepa hablar, ya ha sido envuelto por palabras: palabras cantadas, susurradas, rítmicas, que no buscan enseñar un contenido, sino sostener, proteger y consolar. En esta zona primigenia de la experiencia humana, la literatura no entra por los ojos, sino por el oído y la piel. Las canciones de cuna constituyen una de las formas más antiguas de poesía funcional: lengua amorosa convertida en melodía para inducir el sueño y, sobre todo, para crear la certeza de un mundo acogedor.
Fundamentos Científicos y Culturales
Estudios recientes en lingüística, psicología afectiva y musicología coinciden en señalar que los primeros vínculos entre madre, cuidador y bebé son esencialmente sonoros, rítmicos y poéticos. Como plantea Marina Di Marco (2020), la poesía de la cuna no puede entenderse como un arte separado de la vida, sino como una forma de vida misma. La primera música que envuelve al recién nacido es el ritmo del corazón de quien lo carga. De ahí que las canciones de cuna -las nanas, arrullos o lullabies- funcionen como una repetición afectiva de ese ritmo, ahora revestido de palabras.
Desde la perspectiva de la neurociencia afectiva, el ritmo lento y predecible de la nana tiene un efecto regulador en el sistema límbico del bebé. Como explica Altmann de Litvan (1998), citado por Banderas Grandela (2023), el canto de cuna opera como “idioma intermedio entre el balbuceo y el lenguaje abstracto de la madre”. La voz de la madre -o de quien ejerce la función cuidadora- no es solo un canal sonoro; es cuerpo, calor, gesto, presencia. La canción de cuna, en este contexto, es una forma de contacto poético. Como afirma Cerrillo (2007), citado en Banderas Grandela (2023), la nana es “la unión de voz, canto y movimiento de arrullo o balanceo”. En ese sentido, no es una canción cualquiera, sino una experiencia corporalizada de la lengua: la poesía de la cuna no se recita, se mece; la palabra se hace carne y la carne se hace verbo.
Desde una perspectiva cultural, las nanas forman parte del patrimonio inmaterial de la humanidad. “Originadas en el ámbito de la poesía funcional, estas formas líricas se ubican por fuera de lo que Benjamin identifica como la esfera de la autonomía del arte: en las canciones de cuna, el arte no puede separarse de la vida”. Este entrelazamiento entre arte y vida convierte a la canción de cuna en una forma ancestral de poesía encarnada.

La Cuna como Metáfora Ética y Educativa
Los ejemplos de canciones de cuna, tradicionales o autorales, comparten un léxico afectivo constante: la noche, el sueño, el ángel, la estrella, la madre, el calor. Un fragmento amaramorista ilustra cómo la palabra poética puede ser cuna verbal: no solo dice el amor, sino que lo ejecuta. La cuna representa, en este enfoque, el primer espacio literario y afectivo de la vida; es el lugar donde se aprende no a hablar, sino a amar a través de la lengua. Desde el Virgilioamaramorismo, la cuna no es solo mueble, ni símbolo: es matriz ética.
Así, la canción de cuna se convierte en el modelo primigenio de toda educación literaria: una educación basada en la ternura, en la repetición amorosa, en el contacto entre voz y alma. Las canciones de cuna y la poesía infantil son, probablemente, las primeras formas de literatura que recibe todo ser humano. En ellas, la lengua se vuelve arrullo, el verso se convierte en abrazo y la rima se transforma en promesa. Como ha sido anunciado por el ministro de cultura Roberto Ángel Salcedo (2025), la FILSD centrará su atención en la literatura infantil como eje temático, reafirmando que el amor que acuna es también el amor que educa.
¿Cómo ayuda la música al desarrollo de los niños?
La Literatura Infantil y Juvenil frente a la Realidad Social: La Visión de Carlos Acuña
Carlos Acuña ha reflexionado profundamente sobre cómo abordar temas complejos con niños, niñas y jóvenes, en particular, eventos como Ayotzinapa y la naturaleza de los gobiernos totalitarios. Ha insistido en que, si bien es innecesario dar detalles a quienes no los piden y aún no están listos, sí es posible discutir nombres y la esencia de la cuestión: el ejercicio de una ciudadanía crítica que demanda memoria, verdad y justicia frente al abuso de poder.
En su investigación para un nuevo libro, Acuña se reencontró con la «Canción de cuna para Gobernante» de la gran María Elena Walsh, una pieza que encapsula esta crítica social en una forma aparentemente tierna. Este tipo de obras se une a otras expresiones artísticas que también abordan la injusticia, como «Lo Sabes Tú También» interpretada por alumnos de la Escuela Superior de Música, o las letras de Astor Vitali en «Apareceres» que denuncian las desapariciones. Artistas como Botellita de Jerez, Jazmín Solar, DePedro, Ro Casares, el Colectivo Mambotango, The John Adam Smith Band y Diego Rosas, entre muchos otros, también participan en este diálogo social a través del arte.
Ante la persistencia de las desapariciones y los abusos, Acuña subraya la necesidad de continuar formando lectores y lectoras críticos. En sus palabras, haciendo eco de Cristina Rivera Garza: «Siempre he creído en la capacidad crítica de la escritura. Las interacciones con el lenguaje son interacciones con las relaciones de poder imperantes, ya sea para confirmarlas o ya para cuestionar el estado de las cosas. No hay, luego entonces, proyectos de escritura inocentes o neutrales». Esta es la entrada número 20 que Acuña publica abordando estos temas, con títulos como "¿Dónde están? Los pájaros mudos", "¡No se olvida! México recuerda", "La biblioteca roja", "¿Cómo contarles Ayotzinapa?", "Sr. La insistencia" y "¿A las barricadas?".

Referencias
- Banderas Grandela, D. (2023). Madres que arrullan: significaciones y funciones de la canción de cuna. Epistemus, 11(2), 1-19.
- Di Marco, M. (2020). Para dormir al niño escondido: Hacia una estética de las canciones de cuna a la luz de los escritos de Walter Benjamin.
- Fernández Poncela, A. M. (2005). Canción de cuna: Arrullo o desvelo. Anales de Antropología, 39(2), 189-213.
- Menéndez-Ponte, M., & Serna, C. (1999). Duérmete, niño. Antología de nanas tradicionales y de autor.
- Ministerio de Cultura de la República Dominicana. (2025, 14 de mayo). Roberto Ángel Salcedo anuncia Feria Internacional del Libro 2025 se celebrará a finales de septiembre.