La infertilidad o esterilidad es un trastorno del aparato reproductor, tanto masculino como femenino, que se define como la incapacidad de lograr un embarazo después de 12 meses o más de relaciones sexuales regulares sin protección anticonceptiva. Millones de personas en todo el mundo se ven afectadas por esta condición, lo que repercute significativamente en sus familias y su entorno social.

Tipos de infertilidad
La esterilidad se clasifica en dos categorías principales:
- Infertilidad primaria: Ocurre cuando la pareja nunca ha logrado un embarazo.
- Infertilidad secundaria: Se refiere a parejas que han logrado al menos un embarazo anteriormente, pero que actualmente presentan dificultades para concebir.
Causas de la infertilidad femenina
En el aparato reproductor femenino, la infertilidad puede deberse a diversas anomalías en los ovarios, el útero, las trompas uterinas y el sistema endocrino. Entre las causas más frecuentes se encuentran:
Trastornos ovulatorios
La disfunción ovulatoria es una de las causas más comunes e incluye la falta de ovulación o ciclos irregulares. El síndrome de ovario poliquístico (SOP) es la patología endocrino-ginecológica más frecuente. Asimismo, la insuficiencia ovárica primaria ocurre cuando los ovarios dejan de funcionar antes de los 40 años.
Problemas en las trompas de Falopio
Las trompas son fundamentales para la fecundación. Pueden estar obstruidas como consecuencia de infecciones de transmisión sexual (ITS) no tratadas, complicaciones de abortos, intervenciones quirúrgicas o endometriosis.
Alteraciones uterinas y cervicales
Diversas anomalías pueden impedir la implantación o el desarrollo del embrión:
- Endometriosis: Tejido similar al endometrio que crece fuera del útero.
- Fibromas (miomas): Tumores sólidos benignos frecuentes en mujeres en edad reproductiva.
- Anomalías congénitas: Como el útero tabicado o bicorne.
- Factor cervical: Obstrucciones o alteraciones en el cuello del útero que impiden el paso de los espermatozoides.

Causas de la infertilidad masculina
La infertilidad masculina suele estar relacionada con la producción, calidad o transporte de los espermatozoides:
- Factor pretesticular: Desequilibrios hormonales que afectan la producción espermática.
- Factor testicular: Defectos congénitos o adquiridos, como el varicocele (dilatación de las venas del testículo), infecciones o efectos de tratamientos contra el cáncer.
- Factor postesticular: Obstrucciones en los conductos seminales, disfunción eréctil o problemas de eyaculación.
- Factor espermático: Alteraciones en la cantidad (oligospermia), movilidad (astenozoospermia) o forma (teratozoospermia) de los espermatozoides. La azoospermia es la ausencia total de espermatozoides en el eyaculado.

Factores comunes de riesgo y estilo de vida
Tanto en hombres como en mujeres, ciertos factores pueden disminuir la probabilidad de concepción:
- Edad: La fertilidad femenina disminuye a partir de los 35 años; en los hombres, la calidad seminal también puede verse afectada con la edad avanzada.
- Estilo de vida: El tabaquismo, el consumo excesivo de alcohol, el sedentarismo y la obesidad tienen efectos negativos demostrados.
- Exposición ambiental: El contacto con toxinas, pesticidas y contaminantes puede dañar la calidad de los óvulos y espermatozoides.
Diagnóstico y tratamiento
El proceso de diagnóstico incluye la historia clínica y un examen físico completo de ambos miembros de la pareja. Las pruebas pueden incluir análisis hormonales, seminogramas, ecografías y pruebas de permeabilidad tubárica (histerosalpingografía).
Los tratamientos dependen de la causa identificada y pueden incluir:
- Medicamentos para inducir la ovulación.
- Inseminación intrauterina (IIU).
- Fecundación in vitro (FIV) y técnicas como la inyección intracitoplasmática de espermatozoides (ICSI).