En condiciones fisiológicas, alrededor del 2% del oxígeno utilizado en el metabolismo animal se convierte en especies reactivas de oxígeno. Estas moléculas son removidas por varios sistemas bioquímicos presentes en las células y en los fluidos extracelulares. Sin embargo, la producción excesiva de moléculas oxidantes y la deficiencia de sustancias antioxidantes conduce a su acumulación y al daño celular, lo que se conoce como estrés oxidativo.
Mecanismos antioxidantes del selenio y la vitamina E
En los sistemas antioxidantes, el selenio y la vitamina E desempeñan roles fundamentales y complementarios:
- Selenio: Forma parte de la enzima glutatión peroxidasa (GSHPx), que se encarga de convertir peróxidos en agua para evitar daños en las membranas celulares.
- Vitamina E (α-tocoferol): Es el principal antioxidante presente en las membranas celulares y mantiene la integridad de los fosfolípidos contra el daño oxidativo y la peroxidación.
La acumulación de especies reactivas de oxígeno puede ser causa de infertilidad, pues afecta la síntesis de hormonas esteroides, la tasa de fertilización y la calidad del desarrollo temprano del embrión. En las vacas lecheras, la producción de leche se ha duplicado en los últimos 30 años, incrementando con ello los requerimientos de antioxidantes.

La retención de membranas fetales (RMF)
Por lo general, la retención de las membranas fetales o retención de placenta en vacas se define como un fracaso en la expulsión de las mismas dentro de las 24 horas siguientes al parto. La expulsión normal se suele producir entre las 3 y 8 horas tras el alumbramiento.
Fisiopatología de la retención
En la expulsión normal intervienen diversos tipos celulares, como los neutrófilos, los linfocitos T y los macrófagos. La retención de las membranas fetales está mediada, en parte, por la alteración de la migración de neutrófilos a la interfase placentaria en el periodo periparto. Además, las poblaciones de macrófagos proinflamatorios disminuyen en el tejido caruncular, lo que puede producir una reducción de la colagenólisis y la fibrinólisis.
Curiosamente, la contractilidad uterina está aumentada en las vacas afectadas; es la falta de separación placentaria, más que una motilidad uterina insuficiente, la responsable de la retención. Las vacas afectadas presentan concentraciones elevadas de cortisol y disminuidas de estradiol al final de la gestación, lo que repercute negativamente en la función inmunitaria local y sistémica.
Parto en Bovinos Parte 8: Retención de Placenta: Etiología y Factores de Riesgo
Eficacia de la terapia antioxidante: Evidencia científica
La administración parenteral de selenio y vitamina E se utiliza para disminuir problemas reproductivos posparto. En un estudio evaluado en vacas Holstein, se compararon diferentes protocolos de tratamiento:
| Grupo de Estudio | Tratamiento | Incidencia de Retención de Placenta | Tasa de Gestación (150 días) |
|---|---|---|---|
| Pre-posparto | Inyecciones (50 mg Se / 680 UI Vit E) días -60, -21, +30 y +90 | 6.5% | 70.0% |
| Preparto únicamente | Inyección única 21 días antes del parto | 12.8% | No reportado significativamente |
| Control (Testigo) | Solución salina fisiológica | 20.1% | 58.9% |
Los resultados demostraron que el tratamiento en el Grupo pre-posparto redujo significativamente la incidencia de retención placentaria en comparación con el grupo testigo (6.5% vs 20.1%). Asimismo, la proporción de vacas con metritis purulenta se redujo del 37.7% al 23.7% en el grupo que recibió el esquema completo de cuatro inyecciones.
Impacto en la fertilidad y salud uterina
El tratamiento con selenio y vitamina E mejora la fertilidad a través de varios mecanismos:
- Mejor ambiente uterino: Al disminuir las patologías posparto (como metritis y retención de placenta), se favorece el desarrollo embrionario temprano.
- Transporte espermático: Las sustancias antioxidantes aplicadas en el posparto incrementan el transporte de los espermatozoides.
- Supervivencia embrionaria: Los embriones son altamente sensibles al estrés oxidativo; la terapia reduce los daños por sustancias oxidantes en el ambiente uterino.

Epidemiología y factores de riesgo
La incidencia de retención de membranas es mayor en vacas lecheras que en vacas de carne. Según datos del National Animal Health Monitoring System, afecta aproximadamente al 4.5% del inventario lechero. Los principales factores de riesgo incluyen:
- Abortos (especialmente por brucelosis o causas micóticas).
- Distocia y partos gemelares.
- Hipocalcemia y alteraciones nutricionales.
- Temperatura ambiental elevada y edad avanzada de la vaca.
- Deficiencia de selenio en el suelo y el forraje.
Diagnóstico y manejo clínico
El diagnóstico se basa en la observación de membranas degenerativas y fétidas que sobresalen de la vulva por más de 24 horas. En algunos casos, las membranas pueden permanecer ocultas dentro del útero, detectándose solo por una descarga maloliente.
Recomendaciones de tratamiento
Es crucial destacar que no se recomienda la eliminación manual de las membranas retenidas, ya que puede resultar potencialmente dañina para el tracto genital. Se permite únicamente el recorte del tejido excesivo para evitar la contaminación ambiental. Las vacas no tratadas suelen expulsar las membranas de forma natural en un periodo de 2 a 11 días.
El empleo rutinario de antimicrobianos intrauterinos no ha demostrado beneficios claros y puede ser perjudicial, a menos que existan signos clínicos sistémicos de enfermedad (toxemia), en cuyo caso está indicado el tratamiento sistémico.

Estrategias de prevención mediante suplementación
Para evitar la retención de placenta, una de las mejores alternativas es garantizar niveles óptimos de selenio. En zonas donde el suelo y el alimento son deficientes en este elemento, el uso de bolos de liberación lenta o inyecciones parenterales asegura que los animales reciban la dosis necesaria. La vía parenteral es una estrategia práctica y efectiva para proteger a la vaca contra el estrés oxidativo del periparto, mejorando no solo la expulsión de la placenta sino también la producción de leche y la longevidad del hato.