Los tratamientos de reproducción asistida, como la Fecundación in Vitro (FIV) e Inyección Intracitoplasmática de Espermatozoides (ICSI), representan una esperanza para muchas parejas con problemas de fertilidad. Sin embargo, el éxito de estos procedimientos depende de múltiples factores, siendo uno de los más críticos la receptividad del endometrio para la implantación embrionaria. En este contexto, la presencia de pólipos endometriales emerge como una posible preocupación, llevando en ocasiones a la cancelación de transferencias de embriones.

¿Qué son los Pólipos Endometriales?
Un pólipo endometrial es una formación sésil o pediculada que se desarrolla en el interior de la cavidad uterina, resultante de una proliferación anormal del tejido glandular de la capa basal del endometrio. A diferencia del endometrio funcional, esta capa basal no se desprende con la menstruación, permitiendo que el pólipo continúe creciendo e individualizándose.
Su tamaño es variable, oscilando generalmente entre 0.5 y 2.5 cm. Aunque la mayoría de los pólipos son benignos, un porcentaje inferior al 5% puede ser precanceroso o canceroso, especialmente en mujeres posmenopáusicas o en tratamiento con tamoxifeno.
Prevalencia y Factores Asociados
La prevalencia de pólipos endometriales en la población general se sitúa entre el 20-30%. En pacientes con disfunción reproductiva, esta incidencia es mayor, entre el 15% y el 25%.
Aunque las causas exactas de su formación no se conocen con precisión, se sabe que los pólipos tienden a crecer cuando los niveles de estrógeno en sangre están elevados. Existen diversos factores de riesgo:
- Concentración elevada de estrógenos.
- Anovulación crónica.
- Insuficiencia lútea (producción insuficiente de progesterona).
- Edad de la mujer, especialmente entre los 40 y 65 años.
- Uso de tamoxifeno.
- Inflamación crónica uterina.
- Tratamientos hormonales en mujeres posmenopáusicas.
- Obesidad e hipertensión arterial.
- Algunas enfermedades genéticas poco comunes, como el síndrome de Lynch o el síndrome de Cowden.
Por otro lado, los anticonceptivos hormonales y los progestágenos puros actúan como factores protectores, reduciendo el riesgo de desarrollo de pólipos debido a su efecto antiestrogénico en el endometrio.
Tipos de Pólipos Uterinos
Los pólipos se pueden clasificar según su aspecto y composición:
- Funcionales, funcionantes o típicos: Similares al endometrio normal, con cambios proliferativos o secretores. Se subdividen en glandulares, fibroglandulares y fibrosos.
- Quísticos: Surgen de la quistificación de pólipos glandulares.
- Hiperplásicos: Con cambios de hiperplasia endometrial. Sin atipias son benignos; con atipias, se consideran precancerosos.
- Atróficos: Frecuentes en pacientes menopáusicas.
- Malignos: Células cancerosas.
También se distinguen según su forma:
- Pólipos pediculados: Con un tallo de implantación más estrecho.
- Pólipos sésiles: Con una base de implantación más ancha, resultando en pólipos más planos.
Síntomas y Diagnóstico
Aproximadamente el 50% de los pólipos pequeños son asintomáticos y se diagnostican casualmente. Sin embargo, cuando el pólipo crece o es sangrante, pueden aparecer síntomas como:
- Sangrado uterino anómalo: Es el síntoma más frecuente, presente en el 64-88% de los casos. Incluye hemorragia abundante durante la menstruación (hipermenorrea), sangrado entre menstruaciones (metrorragia) o hemorragias tras mantener relaciones sexuales.
- Anemia: Debida a las hemorragias frecuentes y abundantes.
- Dolor: Ocasionado por la dilatación cervical.
Además, la existencia de pólipos uterinos puede afectar la fertilidad, lo que se abordará en detalle más adelante.
Métodos Diagnósticos
Los pólipos suelen detectarse durante las revisiones ginecológicas rutinarias. Las técnicas complementarias más comunes son:
- Ecografía transvaginal: Es el procedimiento de primera línea para evaluar la cavidad uterina (contorno externo, miometrio, endometrio y flujo vascular). Los pólipos se manifiestan como una imagen hiperecogénica, redondeada u ovalada, siendo óptima su visualización entre los días 12 y 14 del ciclo.
- Histerosonografía (o hidrosonografía): Consiste en realizar una ecografía transvaginal tras la instilación de suero fisiológico o solución salina estéril en la cavidad uterina para separar las paredes y obtener una visión más clara del pólipo.
- Histeroscopia: Considerado el método de elección para confirmar el diagnóstico. Es una cirugía menor ambulatoria que introduce un endoscopio con cámara y luz en el útero, permitiendo la visualización directa del pólipo. Además de diagnosticar, la histeroscopia permite tomar una biopsia o realizar la extirpación (polipectomía).
La histeroscopia ofrece una sensibilidad y especificidad superiores a la ecografía transvaginal y la histerosonografía para el diagnóstico de patología endometrial.
Impacto de los Pólipos Endometriales en la Fertilidad y Reproducción Asistida
Los pólipos endometriales pueden ser una causa de esterilidad e infertilidad, impidiendo la implantación del embrión o provocando abortos espontáneos. Entre un 15% y 32% de las mujeres con problemas de esterilidad presentan pólipos en su útero.
El mecanismo exacto por el cual los pólipos interfieren en la concepción no está completamente dilucidado, pero se sospecha que afectan el desarrollo endometrial al provocar sangrados y crear un ambiente poco apropiado para la implantación embrionaria, disminuyendo la receptividad endometrial. También se ha observado que las pacientes con pólipos presentan niveles elevados de glicodelina, una proteína que inhibe la unión entre el óvulo y el espermatozoide, lo que podría afectar la fecundación.
Controversia sobre la Interferencia con la Implantación
La repercusión de los pólipos endometriales en los ciclos de FIV ha sido objeto de estudio. Un estudio prospectivo realizado por Hereter, Carreras, Pascual, Martínez y Barri en 1998, comparó a 33 pacientes con pólipos endometriales diagnosticados por ecografía transvaginal con un grupo control de 54 pacientes sin patología endocavitaria.
Los resultados de este estudio mostraron una tasa de gestación del 36.6% y una tasa de implantación del 13.39% en el grupo con pólipos, frente a un 27.7% de gestación y un 9.15% de implantación en el grupo control. A pesar de estas diferencias, no se observaron diferencias estadísticamente significativas en las tasas de embarazo e implantación entre ambos grupos. Este estudio concluyó que la presencia de pólipos endometriales no es un factor que interfiera en la implantación embrionaria, al menos para pólipos de pequeño tamaño, sugiriendo que su ablación previa a un ciclo de FIV no sería necesaria a menos que otra sintomatología lo indique.
Sin embargo, la mayoría de los Centros de Reproducción Asistida optan por la extirpación del pólipo si es diagnosticado antes del inicio del estímulo, debido al posible riesgo de pérdida que implica dejar un embrión en un endometrio con tantos pólipos, como se observó en un caso donde se canceló una transferencia por este motivo.
TODO sobre los POLIPOS ENDOMETRIALES, por GINECOLOGA DIANA ALVAREZ
Histeroscopia Previa a la Transferencia Embrionaria: Estudio Hisparep
Un estudio retrospectivo, observacional y longitudinal realizado en la Clínica de Reproducción Asistida Hisparep analizó a 255 pacientes infértiles que recibieron ciclos de FIV-ICSI con histeroscopia previa a la transferencia embrionaria. Los hallazgos histeroscópicos reportaron que el 47% de las pacientes tenían pólipos endometriales. De las 185 pacientes con alteraciones en la cavidad uterina que fueron intervenidas quirúrgicamente por vía histeroscópica antes de la transferencia embrionaria, el 24% lograron el embarazo. Específicamente, en el grupo de pacientes con pólipos endometriales a las que se les practicó una polipectomía, 26 pacientes (21%) quedaron embarazadas.
Este estudio sugiere que la histeroscopia operatoria previa a la transferencia de embriones en pacientes infértiles, incluyendo la polipectomía, puede incrementar las posibilidades de embarazo al corregir alteraciones intrauterinas que pueden interferir con la implantación embrionaria. Las pacientes con cavidad uterina normal tienen mayor tasa de implantación que aquellas con afecciones corregidas quirúrgicamente. Además, pólipos pequeños (menores de 2 cm) no disminuyen las tasas de embarazo en FIV, pero sí pueden triplicar las tasas de aborto.
Tratamiento de los Pólipos Uterinos
Cuando los pólipos endometriales aparecen en mujeres premenopáusicas y son asintomáticas, se suele optar por realizar controles ecográficos para valorar su crecimiento. Sin embargo, la polipectomía (extirpación del pólipo) se emplea ante cualquier pólipo endometrial que presente síntomas y se aconseja su extirpación cuando miden más de 1 cm, incluso si la paciente no describe ninguna manifestación, principalmente por el riesgo de malignización. Este procedimiento, al ser una cirugía menor, presenta escasas complicaciones y es ambulatorio, eliminando así una potencial causa de disfunción reproductiva y minimizando el desgaste emocional, físico y económico de los ciclos de FIV.
Métodos Terapéuticos
- Polipectomía por histeroscopia: Es el tratamiento más frecuente y efectivo. Permite la resección completa de la base del pólipo, lo que reduce el riesgo de recidivas.
- Curetaje o legrado uterino: Para pólipos de pequeño tamaño, se puede raspar la cavidad uterina. No obstante, este método es menos efectivo y si no se realiza la resección completa de la base, los pólipos pueden volver a aparecer.
Independientemente del tratamiento, una vez extraído el pólipo, se envía una pequeña parte al laboratorio de anatomía patológica para confirmar su tipo y descartar malignidad.
Pólipos Endometriales y Reproducción Asistida: Decisiones Clínicas
En mujeres que van a someterse a un tratamiento de reproducción asistida, es recomendable la extirpación del pólipo antes de iniciar el tratamiento. Si se diagnostica un pólipo una vez iniciado el tratamiento, la decisión de realizar la transferencia o congelar los embriones y cancelar el ciclo para tratar el pólipo se tomará de forma individualizada, basándose en el tamaño, localización y el historial médico de la paciente.
La restauración de una cavidad uterina normal es crucial para aumentar las probabilidades de éxito en las técnicas de reproducción asistida. Tras una polipectomía, se suele recomendar esperar una o dos menstruaciones antes de proceder con la preparación endometrial para la transferencia embrionaria.
Preguntas Frecuentes sobre Pólipos Endometriales
¿Por qué los pólipos endometriales se relacionan con abortos espontáneos?
Los pólipos endometriales pueden dificultar la implantación embrionaria debido a su tamaño, ubicación o porque provocan pequeñas contracciones uterinas imperceptibles que impiden que el embrión se fije. Esta afectación de la receptividad endometrial puede aumentar el riesgo de abortos espontáneos.
¿El tipo de pólipo endometrial influye a la hora de conseguir el embarazo?
Sí, la composición y forma del pólipo, junto con su tamaño y ubicación, pueden influir en su impacto en la implantación embrionaria.
¿Los pólipos endometriales pueden desaparecer solos?
Algunos pólipos uterinos, especialmente los pequeños, pueden degenerarse, desprenderse y ser eliminados con la menstruación. Sin embargo, cuando producen síntomas, son grandes o se sospecha malignidad, se recomienda su extirpación. Se habla de pseudopólipos cuando son zonas endometriales engrosadas de menos de 1 cm que desaparecen tras la menstruación.
¿Todos los pólipos se eliminan antes de comenzar un tratamiento de reproducción asistida?
No siempre. La decisión se toma individualmente. Sin embargo, dado que el crecimiento anormal del tejido glandular puede complicarse con la terapia hormonal necesaria para la estimulación ovárica, y que pueden interferir con la implantación, la extracción quirúrgica previa al tratamiento de reproducción asistida es frecuentemente recomendada.
¿Un pólipo endometrial es lo mismo que un mioma uterino submucoso?
No. Aunque ambos son crecimientos anormales en el útero y pueden parecer similares en la histeroscopia, un mioma submucoso es un tumor de tejido muscular que crece desde el miometrio hacia la cavidad uterina, mientras que un pólipo es una proliferación del tejido endometrial.
¿Los pólipos uterinos provocan cáncer?
La mayoría de los pólipos uterinos son benignos. Sin embargo, un porcentaje inferior al 5% puede convertirse en canceroso o precanceroso. La probabilidad de malignización es mayor en la etapa posmenopáusica, con el uso de tamoxifeno o en presencia de períodos abundantes o irregulares.