Embarazo Anembrionario: Saco Gestacional sin Embrión

El embarazo anembrionario, también conocido como embarazo huevo huero, es una condición en la que el saco gestacional se desarrolla, pero el embrión no se forma o deja de desarrollarse en las primeras semanas de gestación. Este es un tipo específico de aborto, en el que el óvulo fertilizado se implanta en el útero pero no se desarrolla el embrión.

En muchas ocasiones, esta situación genera preocupación cuando en una ecografía se detecta un saco gestacional que crece, como uno de 9 mm, con la presencia de un saco vitelino, pero sin que se visualice el embrión. Es normal que surjan dudas sobre si es un desarrollo típico o si indica un problema.

¿Qué es el Embarazo Anembrionario?

Un embarazo anembrionario ocurre cuando, tras la fecundación del óvulo, se forma un saco gestacional sin embrión en su interior. Este tipo de embarazo se debe, en la mayoría de los casos, a alteraciones cromosómicas en el embrión, que impiden su desarrollo adecuado. En palabras más simples: es como si fuera un embarazo sin bebé.

El huevo huero es un embarazo clínicamente reconocido, en el que se observa un saco gestacional vacío sin señales de que exista un embrión en su interior. Aunque el óvulo ha sido fecundado por el espermatozoide y se ha implantado en la cavidad uterina, hay un desarrollo anormal en el que únicamente da lugar al saco gestacional.

Desarrollo Embrionario Normal vs. Anembrionario

Tras la fecundación, es decir, tras la unión del espermatozoide con el óvulo, comienzan una serie de divisiones celulares que dan lugar a la formación del saco gestacional. En el interior del saco gestacional se desarrollará el embrión. El óvulo fecundado se convierte en la forma más temprana de un feto, el embrión.

En un embarazo sano, un óvulo fecundado por un espermatozoide se convierte en la forma más temprana de un feto, el embrión. Sin embargo, en un embarazo anembrionario, el embrión nunca se forma o deja de formarse y el cuerpo lo reabsorbe. En el caso del embarazo anembrionario, se forma el saco gestacional con su cubierta trofoblástica, pero no se visualiza el embrión, debido a que éste ha detenido su desarrollo en una etapa muy precoz, antes de alcanzar un milímetro de tamaño.

Esquema comparativo del desarrollo embrionario normal y un embarazo anembrionario (huevo huero)

Causas del Embarazo Anembrionario

Cuando las células de los discos embrionarios no se desarrollan correctamente, no se da inicio a la especialización de las células y formación de los tejidos, y se produce lo que se conoce como huevo huero. En el 80% de los casos, las causas del embarazo anembrionario son las alteraciones cromosómicas en el óvulo y/o espermatozoides, que generan un error en la codificación de la fecundación y la detención precoz del desarrollo embrionario. Otra de las causas es la división anómala del embrión después de la fecundación.

El embarazo anembrionario representa alrededor del 50% de los abortos espontáneos en el primer trimestre. Factores como la edad materna avanzada, alteraciones cromosómicas y antecedentes de abortos previos pueden aumentar el riesgo de su aparición.

Síntomas y Detección

Síntomas Iniciales

Una de las dificultades de detectar un embarazo anembrionario es que, en sus primeras etapas, suele presentar síntomas similares a los de un embarazo normal. Al inicio de la gestación pueden estar presentes los síntomas típicos del embarazo, como la ausencia de la menstruación, una prueba de gestación positiva, aumento de la sensibilidad mamaria o náuseas y vómitos. Esto se debe a que las capas celulares que forman la bolsa gestacional siguen creciendo por un tiempo indeterminado y secretan gonadotropina coriónica humana (hCG). Por eso, el test de gestación seguirá siendo positivo en ausencia del embrión.

Síntomas Posteriores

Sin embargo, a medida que la hormona beta hCG vaya disminuyendo, los síntomas típicos de la gestación comienzan a desaparecer y surgen otros nuevos asociados al aborto como, por ejemplo, dolor pélvico y sangrado vaginal. Los principales síntomas por los que se suele consultar son el sangrado vaginal y/o dolor leve tipo calambre. Otros posibles síntomas pueden ser la pérdida o disminución de los síntomas de embarazo como la disminución de la sensibilidad mamaria o las náuseas-vómitos. Puede suceder que haya un embarazo anembrionario sin sangrado antes de que ocurra el aborto, pero finalmente la mujer presentará un manchado.

Ilustración de una mujer experimentando síntomas tempranos de embarazo y luego sangrado

Diagnóstico mediante Ecografía

El diagnóstico se realiza por ecografía, donde se observa el saco gestacional vacío. Mediante la realización de una ecografía en etapas tempranas de la gestación, en la actualidad, podemos detectar estos embarazos anembrionarios, incluso antes de que se produzca el sangrado vaginal.

  • Saco gestacional: Es la primera estructura que puede ser visible por ecografía transvaginal en la cuarta y quinta semana de gestación.
  • Vesícula vitelina: Es la primera estructura que puede identificarse en el saco gestacional y se puede observar por ecografía transvaginal 2-3 días después de visualizarse el saco.
  • Embrión y latido cardiaco: Mediante ecografía transvaginal, podemos detectar el embrión tan pronto como a las 6 semanas de gestación. Entre la semana 7 y 12 de embarazo es posible escuchar el latido cardiaco del feto con una ecografía de ultrasonidos.

El diagnóstico de embarazo anembrionario se establecerá ante el hallazgo de un saco gestacional, rodeado por el trofoblasto, mayor de dos centímetros (20 mm) y en cuyo interior no se visualice un embrión. Si se observa un saco gestacional de 9 mm sin embrión, especialmente en una etapa temprana, los profesionales de la salud suelen recomendar esperar. En caso de dudas respecto a la fecha de la última regla, es preferible repetir la ecografía a los 7-10 días, o a la semana siguiente, para confirmar si el embrión se ha formado o no, y si hay latido cardiaco, antes de establecer el diagnóstico definitivo de huevo huero.

EMBARAZO ANEMBRIONADO; POR GINECOLOGA DIANA ALVAREZ

Manejo y Tratamiento del Embarazo Anembrionario

Como la de cualquier tipo de aborto, la evolución de estos embarazos finaliza con su expulsión. Pasar por un embarazo anembrionario puede ser una experiencia emocionalmente difícil.

Una vez que se ha comprobado la ausencia de estructuras embrionarias, no tiene sentido que el saco gestacional vacío permanezca en el interior del útero de la mujer, pues las células degeneran y las sustancias tóxicas que producen pueden dar lugar a serias alteraciones en la salud.

El aborto es, por tanto, la única solución posible para estas pacientes. Las opciones de manejo incluyen:

  • Espera expectante: En algunos casos, el cuerpo expulsa el saco gestacional de manera espontánea sin necesidad de intervención médica.
  • Tratamiento médico: Se utilizan medicamentos para inducir la expulsión del tejido gestacional y evitar complicaciones, generalmente mediante la administración de misoprostol.
  • Legrado o evacuación quirúrgica: Si la expulsión natural no ocurre o si se prefieren otras opciones, se puede realizar un legrado después del diagnóstico por ecografía.

Preguntas Frecuentes sobre el Embarazo Anembrionario

¿Es posible tener un test de embarazo positivo si tengo un huevo huero?

Sí, la respuesta es sí. Aquellas mujeres que sufren un embarazo anembrionado pueden obtener un resultado positivo en la prueba de embarazo. Además, durante el primer trimestre de gestación, la mujer podrá presentar síntomas como náuseas, cansancio, vómitos, es decir, los síntomas habituales al inicio del embarazo. Pese a que no existe embrión dentro del saco embrionario, las células de la placenta siguen produciendo hormona hCG. Como consecuencia de la existencia de esta hormona, el test de embarazo sigue saliendo positivo.

¿Es posible un embarazo anembrionario después de una Fecundación In Vitro (FIV)?

Desgraciadamente sí. El embarazo anembrionario puede suceder tanto si la gestación ha sido de manera natural o mediante un tratamiento de reproducción asistida. Sin embargo, el hecho de haber tenido un huevo huero o embarazo anembrionado una vez no significa que se vaya a volver a repetir necesariamente.

¿El embarazo anembrionario se puede repetir?

El hecho de que el embarazo anembrionario se haya padecido una vez no significa que haya riesgo de que vuelva a ocurrir en el futuro, ni que la mujer presente problemas de fertilidad. Si se ha producido un embarazo anembrionado, no significa que la mujer presente problemas de fertilidad porque la gran mayoría podrá conseguir un embarazo normal, pero aumenta el riesgo de un segundo aborto. Si no fuera así y volviera a suceder en varias ocasiones de manera consecutiva, entonces lo recomendable sería realizar un estudio genético en la pareja para determinar la posible causa que impide el desarrollo embrionario.

¿Cuánto tiempo esperar para un nuevo embarazo?

La recomendación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) es esperar 6 meses antes de intentar concebir nuevamente. Sin embargo, hay bastantes especialistas que indican que la mujer puede volver a quedar embarazada pasados unos 3 meses desde un aborto o embarazo anembrionario si se encuentra preparada para ello. Si un aborto de estas características se presenta con una evolución normal, no tiene implicaciones reproductivas futuras.

¿Es lo mismo embarazo molar que embarazo anembrionario?

No es lo mismo. Una gestación anembrionada es una gestación en la cual se produce el saco gestacional y la placenta, pero no se desarrolla el embrión. Este tipo de embarazo se suele diagnosticar a las 6-7 semanas de gestación. En cambio, la enfermedad molar es una tumoración de la placenta. En este tipo de gestación tampoco se identifica el embrión y se produce un crecimiento no controlado de la placenta. Los síntomas suelen ser sangrado, en algunos casos expulsión por la vagina de tejido molar (racimos de uva), y por sintomatología muy importante de náuseas o vómitos, debido a que la hormona del embarazo se eleva desmesuradamente.

¿Se puede predecir un embarazo anembrionario?

Sí, se puede sospechar un embarazo anembrionado antes de confirmarlo, pero no siempre se puede predecir con certeza. Aunque resulta complicado establecer una predicción exacta, se observa un incremento en la tasa de abortos espontáneos conforme avanza la edad materna, especialmente a partir de los 40 años. Asimismo, el embarazo anembrionario se ha relacionado con niveles deficientes de ácido fólico y de vitaminas del grupo B o vitamina K en la mujer.

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