El Cordón Umbilical Trivascular: Función, Anomalías y Significado de la Arteria Umbilical Única

El cordón umbilical es una estructura crucial que conecta al bebé con la placenta durante el embarazo, facilitando el transporte de oxígeno y nutrientes esenciales, así como la eliminación de productos de desecho. Es un elemento vital en la gestación que se examina a fondo en los controles ecográficos.

Esquema detallado del cordón umbilical con sus vasos sanguíneos

¿Qué es un Cordón Umbilical Trivascular?

Un cordón umbilical normal, también conocido como cordón trivascular, está formado por tres vasos sanguíneos:

  • Una vena umbilical, de mayor calibre, que transporta alimentos y oxígeno desde la placenta a su bebé.
  • Dos arterias umbilicales, más delgadas, que se encargan de retirar las sustancias de desecho en sentido feto-placenta. Estas arterias se enroscan en la vena a lo largo de toda su longitud, protegiéndola.

La Dra. Mercedes Herrero Conde, ginecóloga y obstetra, lo describe gráficamente como "una carretera que tiene un carril en un sentido (la vena) y dos en el contrario (las arterias)". Estos vasos sanguíneos se encuentran rodeados y protegidos por una sustancia gelatinosa llamada gelatina de Wharton.

Arteria Umbilical Única (AUU): Una Variación Común

Cuando se habla de arteria umbilical única (AUU), el cordón umbilical es diferente, pues, en lugar de tres, solo tiene dos vasos: una vena y una arteria. Esta alteración se estima que ocurre entre el 0,5% y el 5% de los embarazos únicos (aproximadamente 1 de cada 100) y es significativamente más frecuente en embarazos múltiples (alrededor del 5%).

Aunque la presencia de una sola arteria en el cordón umbilical se conoce desde el siglo XV, su significado, su importancia y su implicación en el desarrollo prenatal siguen siendo bastante desconocidos. Sin embargo, se ha considerado como un posible indicador de la existencia de malformaciones congénitas y alteraciones cromosómicas. Esta arteria umbilical única está presente desde las primeras semanas de gestación debido a la formación temprana del cordón umbilical.

Ecografía mostrando una arteria umbilical única

Detección y Diagnóstico de la AUU

La AUU se detecta a través de la ecografía, habitualmente en la ecografía morfológica del segundo trimestre, donde se realiza un examen mucho más exhaustivo. Sin embargo, hay ocasiones en que se diagnostica en el momento del parto, pasando inadvertida hasta entonces.

El control ecográfico durante el embarazo permite comprobar la presencia de las dos arterias a la altura de la vejiga del feto, que es donde se separan para bordearla por ambos lados. Si se diagnostica AUU, es de gran importancia comprobar si se trata de un hallazgo aislado o si se encuentran otros marcadores que puedan hacer pensar en algún tipo de anomalía mayor.

Repercusiones y Asociaciones de la AUU

La arteria umbilical única solo tiene alguna repercusión sobre uno de cada cuatro fetos, ya que "tres de cada cuatro fetos con arteria umbilical única son sanos", según la Dra. Mercedes Herrero. No se considera una malformación del feto, pero sí se asocia con mayor frecuencia a otras condiciones y malformaciones, incluyendo:

  • Malformaciones fetales: cardiacas, del aparato digestivo, renales y neurológicas.
  • Alteraciones cromosómicas: como las trisomías (síndrome de Down, síndrome de Edwards, síndrome de Patau).
  • Retraso del crecimiento intrauterino: el bebé crece dentro del útero a un ritmo menor al que debería.
  • Parto prematuro.
  • Pérdida del bienestar fetal en el parto: el bebé no recibe el oxígeno que necesita durante el parto.

En la mayoría de los casos de AUU, el calibre de la única arteria es mayor que cuando son dos, lo que sugiere una compensación natural. Un estudio epidemiológico comparó dos series de nacimientos, con y sin defectos congénitos, encontrando que la AUU se presentaba en el 2.29% de los casos con defectos y en el 1.03% de los controles sin defectos, una diferencia estadísticamente significativa.

Los resultados de este estudio sugieren que las malformaciones asociadas a la AUU podrían ser la causa de algunas de las diferencias observadas en los casos. También se encontró que un cordón umbilical más corto y el oligohidramnios (volumen disminuido de líquido amniótico) podrían estar relacionados con la AUU, ya que estas anomalías se encontraron tanto en casos como en controles.

DOMINGO MÉDICO: Arteria Umbilical Única en Primer Trimestre

Controles Médicos Adicionales

Cuando se detecta AUU, los controles al bebé se intensifican hasta el final del embarazo. Es necesario vigilar el crecimiento fetal en el tercer trimestre, ya que puede asociarse a retraso en el crecimiento. El medio utilizado para vigilar la evolución del feto es la ecografía Doppler, que estudia el tamaño del bebé y la función vascular, permitiendo evaluar los flujos que le llegan al bebé.

Si, además de la arteria única, se detectan otras anomalías durante las ecografías o al nacimiento, será necesario realizar más pruebas, como una amniocentesis (entre las semanas 15 y 20 de embarazo) para detectar defectos de nacimiento y condiciones genéticas, o un ecocardiograma fetal para evaluar el corazón del bebé. En el caso de que no haya otras malformaciones y el crecimiento del feto haya sido normal, el protocolo variará según el hospital, pudiendo incluir ecografías postnatales al bebé para confirmar su buen estado.

Otras Anomalías del Cordón Umbilical

Además de la arteria umbilical única, el cordón umbilical puede presentar otras anomalías que, aunque no siempre perjudiciales, requieren seguimiento:

Cordón Umbilical Nucal (Vuelta del Cordón)

El cordón umbilical nucal se refiere a la situación en la que el cordón se encuentra enrollado en el cuello del bebé, dando una o más vueltas. Se puede producir en uno de cada cuatro o cinco nacimientos, por lo que es una situación frecuente. Puede detectarse en una ecografía durante el embarazo y, a menudo, no lleva a complicaciones, pudiendo incluso desenrollarse por los movimientos del bebé. Si está presente en el parto y el bebé muestra una frecuencia cardíaca anormal, se realizará una cesárea.

Nudo Verdadero en el Cordón Umbilical

Los nudos verdaderos en el cordón umbilical se forman cuando el feto pasa a través de un bucle del cordón, especialmente en la primera etapa del embarazo, cuando el bebé es más pequeño y se mueve con libertad. Suceden con más frecuencia cuando el cordón es demasiado largo o en embarazos con gemelos idénticos que comparten el mismo saco amniótico.

El principal problema es que el nudo se tense, dificultando o impidiendo el flujo sanguíneo y el aporte de oxígeno y nutrientes al feto, lo que puede relacionarse con la pérdida del bienestar fetal, el aborto espontáneo o la muerte intrauterina o perinatal. Los nudos se buscan con ecografías Doppler color, especialmente con factores de riesgo como el polihidramnios. Se controlará la frecuencia cardíaca fetal y, si se detecta una alteración, puede ser necesaria una cesárea de urgencia.

Cordón Umbilical Corto

Se considera que el cordón umbilical es corto cuando mide menos de 35 cm, lo que ocurre en un 6% de los casos. Un cordón corto puede afectar al desarrollo del bebé, limitar su movimiento dentro del útero y relacionarse con malformaciones fetales o complicaciones obstétricas como el desprendimiento de placenta. Aunque es difícil de medir en ecografía, si se detecta, la mujer podría necesitar revisiones más frecuentes y, en caso de complicaciones, una cesárea de emergencia.

Prolapso del Cordón Umbilical

El prolapso del cordón umbilical se produce cuando el cordón sale por el canal del parto antes que el bebé, lo que puede causar que quede comprimido al descender el cuerpo del bebé. Esta complicación puede estar presente en 1-6 de cada 1000 partos, siendo más común si el bebé viene de nalgas o si hay una rotura prematura de membranas.

La limitación del aporte de sangre con oxígeno y nutrientes al bebé puede provocar una disminución en su frecuencia cardíaca y causar graves complicaciones, incluyendo daño cerebral o la muerte. Por ello, lo más habitual es realizar una cesárea de emergencia. Los factores de riesgo incluyen la prematuridad, el bajo peso al nacer, la presentación de nalgas, la rotura artificial de membranas y el polihidramnios.

Ilustración de un prolapso de cordón umbilical

Vasa Previa

La vasa previa es una alteración en la que uno o más vasos sanguíneos del cordón umbilical o de la placenta cruzan el cuello uterino sin la protección del cordón umbilical o la placenta. Estos vasos desprotegidos pueden desgarrarse durante el parto, causando una hemorragia que pone en peligro la vida del bebé y que, al menos, la mitad de los bebés con vasa previa fallecen si no se interviene. La madre puede experimentar un sangrado sin dolor tras la rotura de membranas.

Se puede descubrir en un ultrasonido o con un examen pélvico. Dada su importancia, la embarazada con vasa previa acudirá a revisiones frecuentes de la frecuencia cardíaca fetal y puede ser hospitalizada en la etapa final del embarazo. Generalmente, se administran corticosteroides para acelerar la maduración pulmonar fetal y se programa una cesárea alrededor de la semana 35 de gestación (o antes si existe algún riesgo).

Quistes en el Cordón Umbilical

Los quistes en el cordón umbilical son sacos de líquido que no son comunes, afectando a menos del 1% de los embarazos. Se descubren con ultrasonido, más probable en el primer trimestre.

  • Los quistes verdaderos contienen líquido del embrión original.
  • Los seudoquistes (o quistes falsos) son más comunes y contienen líquido de la gelatina de Wharton.

Si se encuentra un quiste, el profesional puede recomendar pruebas adicionales como amniocentesis, ultrasonido detallado y pruebas genéticas para buscar defectos de nacimiento.

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