La tasa de fecundidad en Suecia ha sido objeto de considerable interés y estudio debido a sus fluctuaciones históricas y a las tendencias emergentes que desafían los modelos demográficos tradicionales. Si bien el país experimentó un notable auge de la natalidad en las décadas de 1980 y 1990, en contraste con el resto de Europa, los datos más recientes indican un descenso, aunque nuevos estudios sugieren un cambio en la relación entre el nivel de ingresos y el número de hijos.
Panorama Actual de la Natalidad en Suecia (2024)
En 2024, la natalidad en Suecia experimentó una caída, con el nacimiento de 98.451 niños. De este total, 50.636 (el 51,43%) fueron varones y 47.815 (el 48,56%) fueron mujeres. Este dato representa un descenso de 1.600 nacimientos en comparación con 2023, lo que implica una reducción del 1,59%.
La tasa de natalidad en Suecia, definida como el número de nacimientos por cada mil habitantes en un año, se situó en 2024 en el 9,3‰. Paralelamente, el índice de fecundidad, que mide el número medio de hijos por mujer, fue de 1,43.
Esta cifra es inferior a la tasa de natalidad de 2023 (9,5‰) y considerablemente más baja que la de 2014 (11,9‰), mostrando una tendencia a la baja en la última década. El hecho de que Suecia tenga un índice de fecundidad inferior a 2,1 hijos por mujer -considerado la fecundidad de reemplazo para una población, la cual no garantiza una pirámide de población estable-, sugiere un desafío demográfico en cuanto a la estabilidad poblacional a largo plazo sin necesidad de inmigración.

La Anomalía Demográfica de los Años 80 y 90
En un periodo en el que la mayoría de los países europeos experimentaban una disminución de la natalidad, Suecia destacaba como una excepción. En la Unión Europea, la tasa de fecundidad pasó de 1,82 en 1980 a 1,42 en 1992, con países como España (1,23) e Italia (1,26) registrando mínimos históricos. Sin embargo, en el país nórdico, la tasa de fecundidad, que había estado en mínimos en los años setenta, experimentó un repunte significativo, pasando de 1,6 hijos por mujer en 1983 a 2,17 en 1993, convirtiéndose en la más alta de Europa Occidental en ese momento. Esta evolución significó que la natalidad en Suecia iba en dirección opuesta a la de los demás países europeos.
El número de nacimientos también reflejó esta tendencia, aumentando de 91.000 en 1983 a 116.000 en 1989, 123.000 en 1990 y 122.000 en 1992.
Medidas de Apoyo Familiar y Conciliación
El aumento de la natalidad en Suecia durante este periodo no fue el resultado de una política pronatalista explícita, sino de un enfoque en la "facilitación de la inserción social" de los niños, según explicaba Birgit Arve-Pares del Ministerio de Asuntos Sociales en 1994. El objetivo era reducir los obstáculos socioeconómicos para quienes deseaban tener hijos.
Inicialmente, se atribuyó el aumento a mujeres que habían postergado la maternidad para dedicarse a sus carreras, notándose un incremento en la natalidad entre los 30 y 39 años. Sin embargo, la mayor parte de los nacimientos provenía de madres de 25 a 29 años, siendo la edad media de las primerizas de 27 años.
Las medidas que favorecieron la conciliación entre la vida laboral y familiar incluyeron:
- Permiso Parental Generoso: Uno de los padres podía permanecer en casa durante un año, percibiendo el 90% de su sueldo, con la opción de extenderlo tres meses más con una compensación menor. Este permiso también podía utilizarse para trabajar a jornada parcial durante un periodo más largo.
- Permiso por Enfermedad del Hijo: Los padres suecos podían disfrutar de hasta 60 días de permiso al año para cuidar a un hijo enfermo (menor de 12 años), con compensación por la pérdida de ingresos.
- Subsidios Familiares: Aunque el número de hijos no daba derecho a deducciones fiscales, se garantizaban subsidios familiares sustanciosos, alrededor de 9.000 coronas (equivalentes a 157.000 pesetas en la época) por hijo y año.
- Trabajo a Tiempo Parcial: La opción de trabajar a tiempo parcial facilitaba la conciliación. En aquel momento, el 40,5% de las mujeres suecas trabajaban a tiempo parcial, en contraste con el 11,2% en España.
- Servicios de Guardería: El número de plazas en guarderías y otras formas de custodia para menores de seis años aumentó significativamente, pasando de 200.000 en 1980 a 432.000 en 1992.
Conciliación familiar y laboral: Diferencias España vs Suecia
El Contexto Político y Económico de los 90
La atención a las necesidades familiares se vio reforzada tras el cambio político de septiembre de 1991, cuando una coalición de partidos conservadores, liderada por el partido Moderado y Carl Bildt como primer ministro, asumió el poder. En un país con una larga tradición socialista, las propuestas conservadoras, que rechazaban la equiparación de lo "social" con lo "estatal" y buscaban fortalecer la libertad de las familias frente al intervencionismo, resultaron novedosas.
Un ejemplo de esta política fue el cambio en la financiación de la enseñanza primaria. La financiación pública se vinculó directamente al niño, permitiendo a los padres elegir libremente la escuela. El municipio pagaba al colegio una subvención equivalente al 85% del coste medio por alumno en la ciudad de residencia, financiada con impuestos municipales y aportaciones estatales.
A pesar de estas políticas de apoyo, el "Estado del Bienestar" sueco enfrentaba desafíos. Los suecos destinaban el 52% de su renta a impuestos y cotizaciones sociales, uno de los porcentajes más altos del mundo. Además, el país lidiaba con un déficit público monumental del 15% del PIB y una recesión que había reducido el PIB en seis puntos en tres años. Estas presiones económicas amenazaban la sostenibilidad de los gastos sociales, incluyendo las generosas políticas familiares.
El Nuevo Paradigma: La Relación entre Renta y Fecundidad
La misión de revertir la caída de la natalidad ha sido un reto para muchos gobiernos occidentales. Sin embargo, un estudio reciente de una universidad sueca ha revelado patrones que sugieren que la solución podría no residir en la intervención directa, sino en una compleja interacción socioeconómica: los ciudadanos con mayores recursos económicos (acumulación de renta a lo largo de su vida) están comenzando a tener más hijos que las familias con menores ingresos.
Este fenómeno marca una posible reversión del patrón demográfico dominante en el siglo XX, donde las familias de menores ingresos solían liderar la natalidad. La relación entre dinero y natalidad ha sido históricamente un enigma, ya que el desarrollo económico y el aumento de ingresos y educación se asociaban con una menor cantidad de hijos.
Hallazgos del Estudio de Martin Kolk
El demógrafo sueco Martin Kolk, de la Universidad de Estocolmo, ha investigado esta evolución utilizando registros administrativos suecos para analizar la relación entre los ingresos acumulados a lo largo de la vida y el número de hijos. Su principal hallazgo es contundente: "Existe una intensa relación positiva entre la renta disponible acumulada y la fertilidad en los hombres de todas las cohortes, y una transformación gradual desde una pendiente negativa a una positiva en las mujeres".
En el caso de las mujeres, el vínculo entre ingresos y fertilidad ha cambiado drásticamente. Las mujeres nacidas en los años 40 con ingresos muy bajos (a menudo amas de casa) tenían la mayor cantidad de hijos. Sin embargo, en generaciones más recientes, esta tendencia se ha invertido: las mujeres con ingresos bajos son las que tienen menos hijos. En contraste, para los hombres, la relación es consistentemente clara: "La fertilidad aumenta de manera constante con el incremento de los ingresos", señala Kolk.

¿Por qué esta Inversión de la Tendencia?
Esta pregunta fundamental se explica por varios factores:
- Estabilidad Económica: Tener hijos implica una gran inversión, tanto en costes directos (alimentación, vivienda, educación) como indirectos (reducción de la participación laboral, pérdida de ingresos). En la actualidad, tener hijos es costoso y se está transformando en un 'bien de lujo' que no todos pueden permitirse. Kolk apunta que "gran parte de la pendiente positiva entre ingresos y fertilidad puede explicarse por los altos ingresos de hombres y mujeres con dos, tres o cuatro hijos".
- Cambio Cultural y de Valores: En el pasado, la menor fertilidad de las personas con altos ingresos pudo deberse más a diferencias culturales y de valores entre grupos socioeconómicos. Sin embargo, estas diferencias parecen estar disminuyendo o siendo superadas por la nueva realidad económica.
- Educación: Aunque tradicionalmente una mayor educación se asociaba con una menor natalidad, esta relación se ha diluido e incluso invertido en los últimos años en algunas muestras.
Implicaciones para Suecia y Otros Países Desarrollados
Kolk cree que esta tendencia podría extrapolarse a otras economías desarrolladas, aunque subraya particularidades escandinavas: "Suecia es una sociedad donde combinar el trabajo y la crianza de los hijos aún es, en gran medida, posible". Esto sugiere que el apoyo del estado de bienestar a la crianza y al empleo femenino es un factor que puede influir en estos hallazgos.
El demógrafo prevé que los países avanzados experimentarán este giro con las siguientes tendencias:
- Una relación individual cada vez más positiva entre los ingresos personales y la fecundidad.
- Una relación positiva entre la fecundidad y el ciclo económico (el aumento de la fertilidad con el crecimiento económico).
- Una mayor fecundidad en los países más ricos del mundo en comparación con los menos desarrollados.
Aunque aún es temprano para sacar conclusiones definitivas, la evolución económica y social, impulsada por el crecimiento de la productividad, la inteligencia artificial y el aumento de los salarios reales, podría hacer que la crianza sea menos costosa y más placentera en el futuro, ofreciendo una posible solución al "invierno demográfico".
Datos Demográficos Proyectados de Suecia (2026)
Las proyecciones demográficas para Suecia en 2026 ofrecen una visión del futuro de su población:
- Edad mediana: La edad mediana en Suecia se proyecta en 40,4 años.
- Tasa Global de Fecundidad (TGF): La Tasa de Fertilidad Total (TFT) proyectada es de 1,4 nacidos vivos por mujer. Este valor, significativamente inferior a la fecundidad de reemplazo (2,1), indica un declive de la población nativa sin el aporte de la inmigración.
- Esperanza de Vida al Nacer:
- Combinado (ambos sexos): 83,7 años
- Mujeres: 85,5 años
- Hombres: 82,0 años
- Tasa de Mortalidad Infantil y de Menores de 5 Años:
- Mortalidad infantil (por cada 1000 nacidos vivos): 1,7
- Muertes de menores de 5 años (por cada 1000 nacidos vivos): 2,3
- Población Urbana: Se estima que el 87,7% de la población de Suecia será urbana (9.384.900 personas).
- Densidad de Población: La densidad de población en Suecia se calcula en 26 habitantes por km², basándose en una superficie terrestre total de 410.340 km².
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