Para muchos padres, el chupete puede ser un aliado invaluable, mientras que para otros representa un desafío constante. Nacidos con una necesidad innata de succionar para alimentarse, algunos bebés también encuentran en el chupete una fuente de consuelo y calma. Sin embargo, la decisión sobre su uso implica considerar tanto sus ventajas como sus posibles inconvenientes a lo largo de las diferentes etapas de desarrollo del niño.
Beneficios del Chupete en Bebés
El uso del chupete conlleva diversos beneficios demostrados que pueden contribuir al bienestar del bebé y la tranquilidad de los padres:
- Calma y consuelo: Los chupetes pueden tranquilizar y calmar a los bebés, satisfaciendo su reflejo de succión no nutritiva. Esta succión produce gran bienestar y actúa positivamente sobre la salud del niño en los primeros meses de vida, asociándose a momentos de relajación, sueño o situaciones de tensión emocional como herramienta de autoconsuelo.
- Reducción del riesgo de Síndrome de Muerte Súbita del Lactante (SMSL): Ofrecer el chupete mientras el bebé duerme puede reducir el riesgo de SMSL. Succionar un chupete durante la siesta y al dormir por las noches podría disminuir este riesgo.
- Distracción temporal: Un chupete puede ser de utilidad durante inyecciones, análisis de sangre u otros procedimientos, y después de estos. También puede aliviar las molestias durante los vuelos, ya que la succión ayuda a los bebés a destaparse los oídos ante los cambios de presión.
- Prevención de succión digital: Hay menos riesgo de que el bebé desarrolle el hábito de chuparse el dedo o el pulgar, un hábito que puede ser más difícil de abandonar.
- Facilita el sueño: Si el bebé tiene problemas para conciliar el sueño, un chupete puede ser una solución, ayudándole a acomodarse.
- Beneficios específicos para prematuros: En niños nacidos prematuros, el entrenamiento de succión no nutritiva mediante chupete se utiliza como objetivo terapéutico para mejorar parámetros clínicos como crecimiento, ganancia de peso, maduración, control de la vigilia y motilidad gástrica. Además, en el hospital, se usa para reducir la sensación de dolor durante procedimientos invasivos.
Cuándo y Cómo Introducir el Chupete

Momento Óptimo para Recién Nacidos
La introducción del chupete debe hacerse de forma consciente, considerando la etapa de desarrollo del bebé:
- Para bebés amamantados: Se recomienda evitar el uso del chupete antes de que el recién nacido tenga entre 3 y 4 semanas, para que pueda adquirir las habilidades necesarias para la lactancia materna. La Asociación Española de Pediatría recomienda ofrecer el chupete una vez que la lactancia materna esté bien establecida, generalmente alrededor del primer mes de vida. Aunque hay pruebas contradictorias sobre si el uso temprano del chupete puede causar desórdenes de alimentación, se sugiere posponer su introducción hasta que el método y patrón de alimentación del bebé estén bien definidos.
- Para bebés alimentados con biberón: En niños alimentados con biberón, el chupete se puede utilizar desde los primeros días de vida.
- Para bebés prematuros: En este caso, se recomienda el uso inmediato de chupetes especiales, extra ligeros y muy pequeños, específicos para bebés prematuros que pesen menos de 2 kg, ya durante la estancia hospitalaria.
Consejos para una Introducción Segura
Una vez que se decide introducir el chupete, es importante seguir algunas pautas:
- El chupete no sustituye la comida: Es crucial cumplir con los horarios regulares de alimentación. El chupete debe ser un medio para satisfacer las necesidades de succión fuera de las tomas, como después de comer o antes de dormir.
- No lo fuerces: El chupete está destinado a consolar y relajar. Si el bebé no muestra interés, no hay razón para insistir.
- Seguridad ante todo: Nunca ates el chupete a ninguna parte del bebé (cuello, manos, cuna) por riesgo de estrangulación o asfixia. Evita atarlo a cadenas o cintas largas.
- Sin edulcorantes: No es necesario ni recomendable añadir edulcorantes, azúcar o miel al chupete. Esto puede dañar los dientes del bebé y, en el caso de la miel, causar botulismo infantil.
- Uso a la hora de acostarse: Darle un chupete mientras se tranquiliza al bebé para dormir puede ayudarle a conciliar el sueño.
Tipos de Chupetes y Recomendaciones de Seguridad
Al elegir un chupete, es fundamental considerar el material, la forma y las normas de seguridad.
Materiales de la Tetina
- De caucho o látex: Son suaves, flexibles y elásticos, pero tienden a hincharse o deformarse con el tiempo. Suelen ser de color anaranjado y son recomendados para bebés con alergias a otros materiales o que prefieren una tetina más suave. Algunos pediatras los recomiendan a partir de la aparición de los primeros dientes por ser más resistentes.
- De silicona: Suelen ser transparentes y más resistentes. Tienen una larga duración, no se deforman con facilidad ni absorben olores. Generalmente, se recomienda su uso por su facilidad de mantenimiento.
Formas de la Tetina
- Anatómicos: Tienen forma de pezón, lo que facilita la adaptación de los bebés para la succión.
- Fisiológicos u ortodóncicos (de gota): Con forma plana y simétrica, disminuyen el riesgo de deformar el paladar. Son adecuados para apoyar una respiración fisiológica y un desarrollo bucal natural.
- Redondos o cereza: Son los de mayor tamaño y los menos aconsejados, ya que pueden provocar mayores alteraciones en la mordida del bebé.
Medidas de Seguridad Esenciales
Independientemente del tipo elegido, el chupete debe cumplir con todas las normas de seguridad:
- Deben ser lo suficientemente sólidos para no separarse en pequeñas partes que puedan causar atragantamiento.
- El disco donde está anclada la tetina debe tener agujeros de ventilación.
- La tetina no debe superar los 3,3 cm y la base debe ser lo suficientemente grande para que el recién nacido no pueda metérselo todo en la boca.
- Limpieza y conservación: Los chupetes se lavan con agua y jabón, aclarando abundantemente. Hasta que el bebé tenga 6 meses, se recomienda hervirlos o lavarlos en lavavajillas con frecuencia. Después de los 6 meses, basta con agua y jabón. Guárdalos en una caja para evitar que se llenen de polvo.
- Cambio periódico: Comprueba su estado con asiduidad y sustitúyelos si se aprecia algún cambio en su consistencia, una fisura, un agujero o cualquier otro signo de deterioro.
- Evitar la diseminación de gérmenes: No limpies el chupete en tu propia boca ni lo compartas con otros niños.
Riesgos y Desventajas del Uso Prolongado
A pesar de sus beneficios, el uso continuado o inadecuado del chupete puede acarrear una serie de problemas, especialmente a medida que el bebé crece.
Interferencia con la Lactancia y el Habla
- Interferencia con la lactancia: La succión del chupete no es idéntica a la del pezón materno. Su utilización, en especial la de chupetes con forma de cereza, puede dificultar la lactancia si se introduce antes de que esta esté bien establecida.
- Afectación del habla: A partir del primer año, el desarrollo del habla es crucial. El uso del chupete puede impedir que el niño emita sonidos del habla cuando está despierto, dificultando su evolución lingüística. Puede causar ceceo o dificultad con ciertos sonidos.
Riesgo de Infecciones
- Otitis media: El uso prolongado del chupete puede aumentar el riesgo de padecer otitis media aguda, ya que se cree que favorece el paso de bacterias por la nariz y el oído.
- Candidiasis y caries: Si el chupete se impregna con sustancias dulces, puede aumentar el riesgo de sufrir candidiasis en la boca o caries en los dientes.
Problemas Dentales y Maloclusiones

El uso prolongado del chupete es una de las principales causas de maloclusiones dentales en la infancia, junto con la succión digital y la respiración oral. Las maloclusiones son alteraciones en el crecimiento óseo de los maxilares y la posición de los dientes.
- Mordida abierta anterior: Investigaciones demuestran que los niños que usan chupete a partir de los 3 años tienen más probabilidades de desarrollar una mordida abierta en la que los dientes anteriores no se juntan, lo que dificulta morder los alimentos.
- Mordida cruzada posterior: El uso continuado también puede provocar mordida cruzada posterior, donde los dientes superiores muerden por dentro de los inferiores.
- Paladar estrecho: Los chupetes pueden causar un paladar estrecho y, a veces, alto, en forma de V.
- Desplazamiento de dientes: Puede provocar que los dientes superiores se desplacen hacia adelante y los inferiores hacia atrás.
El Dr. James Bekker, dentista pediátrico de la Facultad de Odontología de la Universidad de Utah, señala que "el daño suele consistir en crear una 'mordida abierta' en la que los dientes anteriores no se juntan, lo que dificulta morder los alimentos". Si bien "los dientes se pueden enderezar", enfatiza que "el desarrollo psicológico es muy importante".
Importancia de la edad de retirada para la reversibilidad: Si el chupete se retira antes de los 2-3 años, la mayoría de estos cambios se corrigen de forma natural y espontánea. Los dientes tienden a volver a su posición y el paladar puede normalizarse. Cuanto antes se abandone el hábito, mejor será el resultado y menos tratamiento de ortodoncia interceptiva se necesitará.
Dependencia del Chupete
Si el bebé se acostumbra a usar el chupete para dormir, puede enfrentarse a episodios de llanto frecuentes a mitad de la noche si este se le cae de la boca. Esta dependencia puede convertir el chupete, que inicialmente era un aliado, en un problema a medida que el niño crece.
Cuándo Retirar el Chupete y Estrategias de Destete
A medida que el bebé crece, el chupete puede implicar más riesgos que beneficios. La mayoría de los niños dejan de usarlo por iniciativa propia entre los 2 y 4 años, pero muchos necesitan ayuda para abandonar este hábito.
Edad Recomendada para el Destete
Es hora de empezar a pensar en el destete del chupete alrededor de los 18 meses de edad. La Academia Americana de Pediatría y la Academia Americana de Médicos de Familia recomiendan destetar a los niños del chupete a los 18 meses para prevenir la otitis media y minimizar los efectos dentales adversos. La Academia Americana de Odontopediatría recomienda encontrar un dentista para su hijo a los 12 meses de edad para monitorear el desarrollo dental.
El Dr. Bekker afirma que "cuando se deja el chupete, la mordida empieza a corregirse de forma natural, así que cuanto antes se abandone el hábito, mejor será el resultado y menos tratamiento se necesitará". A partir del año de edad, el riesgo de síndrome de muerte súbita del lactante es excepcional, por lo que a partir de ese momento, el chupete no tiene un beneficio evidente y, por el contrario, puede aumentar los riesgos mencionados.
Técnicas y Consejos para el Destete
Edu ya no necesita el chupete - Cuentos infantiles - Preescolar
Es importante reconocer el consuelo que el chupete aporta al niño y abordar el destete con paciencia y comprensión. Aquí algunas estrategias:
- Limitar el uso: Inicialmente, restringir el uso del chupete solo a las siestas y al sueño nocturno. La Dra. Elizabeth R. Smith, pediatra de University of Utah Health, anima a los padres a que lo usen solo para dormir, de modo que cuando el niño esté despierto, el chupete no le impida emitir sonidos del habla.
- Ofrecer sustitutos de seguridad: Transferir la emoción que el chupete proporciona a otro objeto de apego, como un peluche o una manta.
- Elogiar y recompensar: Alabar al niño cuando no utilice el chupete, por ejemplo, con recompensas diarias o tablas de estrellas.
- Mantener al niño distraído: Mantener al niño ocupado o distraído para que no piense en el chupete.
- Hacerlo especial: Cuando el niño esté listo para dejar el chupete por completo, se puede hacer de una manera memorable. Esto puede implicar una "fiesta del chupete", donde el niño recibe una sorpresa para reemplazarlo. Algunos padres también permiten que sus hijos "intercambien" el chupete por un juguete de su elección, haciéndoles partícipes de la decisión.
- Consulta profesional: Si la preocupación por el uso del chupete o la dificultad para retirarlo persiste, se recomienda hablar con el pediatra o el dentista del niño.
Preguntas Frecuentes sobre el Chupete
¿Es peligroso usar el chupete?
El uso del chupete tiene ventajas e inconvenientes. Sin embargo, un mal uso puede ser peligroso. Por ejemplo, siempre se deben usar chupetes de una sola pieza; los de dos piezas representan un riesgo de atragantamiento si se rompen. Además, deben estar siempre limpios y guardados correctamente para evitar infecciones.
¿Puedo darle el chupete mojado en miel al bebé?
No, bajo ninguna circunstancia. El uso del chupete con miel o cualquier otra sustancia dulce no está indicado para los bebés. La miel contiene bacterias que los bebés no pueden procesar y podría causar botulismo infantil, una enfermedad grave. Además, las sustancias dulces dañan los dientes del bebé.
¿Los chupetes provocan gases en los bebés?
Sí, es posible. Al igual que durante la lactancia o la alimentación con biberón, el uso del chupete puede causar que el bebé trague aire durante la succión, lo que puede provocar gases. Siempre y cuando el bebé expulse los gases después, no supondrá ningún peligro. Sin embargo, si el bebé no es capaz de liberar el aire que ha tragado, es posible que sienta molestias.