La pregunta "¿Qué puedo ponerme en el pezón para dejar de amamantar?" es una de las búsquedas más realizadas en Google, lo cual refleja una falta de información en una situación común. La mayoría de las veces, cuando una madre decide destetar, se encuentra sola ante esta situación, lo cual puede ser un desafío. El destete dirigido por la madre es el tipo más habitual.
Mantener la lactancia materna más allá de los primeros meses conlleva momentos de gran satisfacción, pero también de cansancio y, en ocasiones, hasta desesperación. Aunque un destete gradual sería lo óptimo, no todas las mujeres tienen el tiempo, la posibilidad o las ganas para afrontarlo. En LactApp, acompañamos muchos procesos de destete, adaptándonos a los deseos y necesidades de cada madre para ofrecerle opciones personalizadas.
Introducción al Destete y la Supresión de la Leche Materna
La experiencia de lactancia materna de cada madre es única, y puede haber muchas razones por las que se decida dejar de amamantar. Una vez que determines que el destete es lo mejor para ti y tu bebé, existen varios métodos para agotar el suministro de leche materna.
No existe un tiempo establecido para el proceso de supresión de la lactancia. La rapidez con la que se seca la leche depende de factores como la edad del bebé y el suministro promedio de leche. La leche materna puede tardar días, semanas o incluso meses en agotarse.
Se recomienda que el destete sea gradual. Sin embargo, algunas madres pueden necesitar hacerlo de forma más abrupta debido a factores físicos o razones personales. Sea cual sea el motivo, es fundamental consultar siempre con tu médico antes de intentar secar el suministro de leche materna.

Métodos para Suprimir la Producción de Leche Materna
Ya sea que tengas un exceso de leche o que estés intentando destetar a tu bebé, existen varios métodos que puedes probar para suprimir la producción de leche materna:
- Dejar de amamantar gradualmente: Cuando disminuyes la frecuencia de las tomas, tu cuerpo reduce la producción de leche. La falta de estimulación le indica a tu cuerpo que deje de lactar. Para utilizar este método:
- Usa un sostén que te dé soporte.
- Reduce progresivamente las tomas.
- Usa compresas de hielo para controlar la inflamación y el dolor.
- Extrae leche de vez en cuando para aliviar la congestión mamaria, solo la cantidad necesaria para sentirte cómoda, sin vaciar completamente el pecho para no estimular la producción.
- Uso de hierbas: Algunas investigaciones sugieren que ciertas hierbas pueden ayudar a reducir la producción de leche. Para usar hierbas para suprimir la lactancia:
- Bebe té de salvia, hecho con 1 a 3 gramos de hojas de salvia secas.
- Aplica flores de jazmín en tus pechos.
- Toma sauzgatillo por vía oral.
- Come perejil.
- Usa aceite de menta de forma tópica solo si ya has dejado completamente de amamantar, ya que puede ser tóxico para tu bebé.
Siempre consulta a tu médico antes de usar hierbas por vía oral o tópica, y observa cuidadosamente a tu bebé para detectar cualquier cambio en su comportamiento.
- Aplicar hojas de repollo: El repollo limpio y refrigerado puede proporcionar alivio para los senos congestionados mientras dejas de amamantar. Esto se debe a que está frío y se adapta bien a la forma del seno. Para aplicar el repollo:
- Lava las hojas de repollo verde y enfríalas en el congelador.
- Coloca las hojas debajo del sostén y sobre cada seno.
- Cambia las hojas cada pocas horas. Las hojas de repollo deben usarse solo hasta que la hinchazón y el dolor comiencen a disminuir, ya que su uso prolongado podría reducir demasiado el suministro de leche.
- Toma anticonceptivos: Tomar estrógeno como parte de una píldora anticonceptiva combinada podría ayudarte a detener la lactancia. La mayoría de las madres notan una disminución en la producción de leche después de tomar una píldora al día durante una semana. Los anticonceptivos solo deben tomarse bajo la estrecha supervisión de tu médico.
- Toma Sudafed: La pseudoefedrina, o Sudafed, es un descongestionante común de venta libre. Hay investigaciones que demuestran que Sudafed causa una disminución notable en la producción de leche materna. Al igual que los anticonceptivos, Sudafed solo debe usarse para suprimir la lactancia bajo la supervisión de un médico. Algunas personas que toman este medicamento presentan síntomas de ansiedad e insomnio, así que mantente atenta a esos posibles síntomas.
- Usa vitamina B: Hay investigaciones que demuestran que, en las mujeres que aún no han comenzado a producir leche materna, la vitamina B podría limitar la lactancia.
Antes de intentar reducir o prevenir la producción de leche materna, siempre consulta con tu médico o especialista en lactancia.
Cómo usar un extractor de leche materna
Manejo Emocional del Destete para el Bebé
Cuando un bebé deja de mamar, es posible que llore, se enfade o se sienta mal, ya que para él la lactancia no es solo alimento, sino también consuelo y seguridad. Es clave la contención emocional que la madre debe realizar en este momento. Es posible que el bebé vuelva a pedir el pecho; una de las tácticas que algunas madres utilizan es recordarle, como si fuera la primera vez, que el pecho "está malo" y que quizá es mejor que no mame.
Aunque el bebé deje de mamar, esto no implica que no quiera tocar el pecho, buscando el contacto y la cercanía que la lactancia le proporcionaba.
Complicaciones Comunes Durante y Después del Destete
Cuando estás intentando secar tu suministro de leche materna, es normal que experimentes ciertas molestias. Sin embargo, si dejas de amamantar de manera repentina, podrías estar en riesgo de padecer una congestión de leche en tus mamas, una infección o que tus conductos se bloqueen. Para ayudar a reducir algunos de los síntomas incómodos, puedes extraer leche a mano y con moderación.
Debes comunicarte con un profesional médico si experimentas dolor u otros síntomas intensos o preocupantes, tales como:
- Un conducto bloqueado: Son un problema común para las mujeres que están amamantando o destetando. Cuando tienes un conducto bloqueado, puedes sentir dolor, calor en el pecho o fiebre leve. Los conductos bloqueados se pueden tratar con un masaje suave o aplicando calor y frío en el área afectada.
- Infección mamaria (Mastitis): Es una inflamación del pecho. Si te duelen los pechos; tienes vetas rojas; o tienes un área dura y roja, es posible que tengas una mastitis. A menudo es el resultado de un conducto bloqueado que se ha inflamado. Algunas mujeres también tienen fiebre y escalofríos. Tu médico puede tratar esta afección con antibióticos. Mientras tanto, sigue amamantando a tu bebé o sigue sacándote leche, y alterna entre compresas calientes y masajes suaves antes de amamantar y aplica compresas frías después de cada toma.

Manejo del Dolor y la Congestión Mamaria
Amamantar a un bebé es de lo más natural, pero la lactancia materna requiere práctica para hacerla bien. Es probable que te hayan dicho que dar el pecho no debería doler, pero muchas madres se sienten muy incómodas en los primeros días, ya que los pezones no están acostumbrados a la succión fuerte y frecuente. Si el dolor persiste después de los primeros días, consulta a un especialista o consultora de lactancia.
Contracciones Uterinas (Entuertos)
Durante los primeros días a semanas que siguen al alumbramiento, es posible que experimentes fuertes contracciones uterinas, similares a los dolores menstruales, cuando le baje la leche. Esto ocurre porque la oxitocina liberada por la lactancia ayuda al útero a contraerse para empezar a recuperar su tamaño normal.
Congestión Mamaria
Durante los primeros 2-5 días que siguen al alumbramiento, es normal que los senos se hinchen (se llenen mucho) conforme vaya subiendo la leche. Esta sensación de saciedad no es inusual. Sin embargo, una congestión mamaria excesiva, que puede ocurrir por tomas omitidas o cambios en la frecuencia con la que su bebé se alimenta, puede ser bastante dolorosa e incluso reducir el suministro de leche.
Alimentar a tu bebé con frecuencia y a demanda ayuda a prevenir la congestión mamaria. Si tu bebé se alimenta con la frecuencia que desea y está ganando peso adecuadamente, pero aún sientes congestión, puedes tomar medidas adicionales para aliviar la presión:
- Empapa un paño en agua tibia y colócalo sobre tus senos.
- Toma una ducha tibia antes de alimentar a tu bebé.
- Extraerte una pequeña cantidad de leche antes de la lactancia, ya sea manualmente o con un sacaleches, también puede ayudar a reducir la presión y facilitar el agarre del bebé.
- Para una congestión mamaria grave, usa una compresa fría, una bolsa de gel o una bolsa de hielo entre tomas para aliviar el malestar y reducir la hinchazón.
- También puede ser útil tomar la dosis recomendada de acetaminofén o ibuprofeno para aliviar el dolor.
- Las hojas de repollo limpias y refrigeradas pueden proporcionar alivio al adaptarse bien a la forma del seno como compresa.
Dolor en las Mamas y Pezones
Cuando los bebés se agarran correctamente al pecho, es posible que algunas madres noten molestias durante unos breves instantes (cuando el bebé tira del pezón y de la areola para introducíselos en la boca). Pero después de esto, las molestias deberían desaparecer. Si sigue teniendo molestias, interrumpa momentáneamente la lactancia y vuelva a colocarse el bebé en el pecho para lograr un mejor agarre. La areola mamaria (el anillo de piel más oscura que hay alrededor del pezón) debería estar mayoritariamente dentro de la boca del bebé. Cuando los bebés se agarran mal al pecho, la lactancia puede doler o se pueden notar pinchazos cada vez que succionen.
Otras Causas de Dolor en las Mamas
A veces, el dolor puede deberse a otras causas:
- Anquiloglosia: En algunos casos, como el que experimentó Mariah, un agarre que parecía bueno podía causar mucho daño debido a una anquiloglosia (frenillo lingual corto) del bebé.
- Conductos mamarios obstruidos: Es posible que tenga dolor en una parte de la mama o que note un bulto bajo la piel justo donde se le ha obstruido un conducto. Dese duchas de agua caliente o póngase paños o compresas calientes sobre el área afectada. Masajéese la zona afectada varias veces al día. Cuando amamante al bebé, colóqueselo de modo que su barbilla apunte hacia el área obstruida. Masajéese suavemente el bulto mientras amamanta a su bebé. Un bulto puede tardar de 2 a 3 tomas en desaparecer.
- Mastitis: Si le duelen los pechos; tiene vetas rojas; o tiene un área dura y roja, es posible que tenga una mastitis. Algunas mujeres también tienen fiebre y escalofríos. Si cree que tiene mastitis, llame a su médico.
- Candidiasis (muguet) en el bebé: A veces los bebés desarrollan una candidiasis (infección por hongos) en la boca llamada muguet. Los bebés con muguet tienen la piel agrietada en las comisuras de la boca, y parches blanquecinos o amarillentos en labios, lengua o dentro de las mejillas. Si tiene una infección por hongos en los senos, deberá mantener los pezones bien secos porque los hongos proliferan cuando hay humedad.
- Pezones invertidos o planos: Las mujeres con pezones invertidos (que se meten hacia adentro en vez de proyectarse hacia afuera) o pezones planos (que no se ponen erectos cuando el bebé los succiona) también pueden tener problemas al amamantar a sus bebés o experimentar dolor en los pezones.
Cómo Aliviar el Dolor en las Mamas o en los Pezones
- Asegúrese de que el bebé se agarra bien al pecho en todas las tomas.
- Si le duelen los pezones, pregunte a su médico o a un asesor de lactancia si le podría ir bien usar pezoneras. Las pezoneras cubren la areola mamaria y el pezón durante la toma para proteger unos pezones agrietados y/o doloridos.
- Cuando se separe a su bebé del pecho, interrumpa la succión con delicadeza.
- Aplíquese calor seco o húmedo en los senos (una ducha caliente, una bolsa de agua caliente, una almohadilla eléctrica o una manopla o toallita mojada en agua caliente) justo antes de amamantar a su bebé.
- Haga que el lugar donde amamanta a su bebé sea cómodo. Siéntese en una mecedora o en una silla confortable y provista de reposabrazos. Puede apoyar los pies en un reposapiés y/o utilizar cojines o almohadas como respaldo.
Cuidado Personal de la Madre Lactante
Si eres una madre lactante, es conveniente que sepas cómo cuidarte. Mantenerte bien es lo mejor para amamantar a tu bebé. Los siguientes son algunos consejos sobre cómo cuidarse:
Nutrición para Madres Lactantes
- Consume 3 comidas al día e intenta comer alimentos de todos los diferentes grupos de alimentos.
- Los suplementos minerales y vitamínicos no son un sustituto de una alimentación saludable.
- Infórmate acerca de las porciones de alimentos para comer la cantidad apropiada.
- Consume por lo menos 4 porciones de alimentos lácteos al día. Ejemplos de 1 porción: 1 taza (240 mililitros) de leche, 1 taza (245 gramos) de yogur, 4 cubos pequeños o 2 rebanadas de queso.
- Come por lo menos 3 porciones de alimentos ricos en proteínas al día. Ejemplos de 1 porción: 1 a 2 onzas (30 a 60 gramos) de carne, pollo o pescado; 1/4 de taza (45 gramos) de frijoles secos cocidos; 1 huevo; 1 cucharada (16 gramos) de mantequilla de maní.
- Come de 2 a 4 porciones de frutas cada día. Ejemplos de 1 porción: 1/2 taza (120 mililitros) de jugo de fruta; manzanas, albaricoques, duraznos; 1/2 taza (70 gramos) de fruta picada; 1/4 de taza (50 gramos) de fruta deshidratada.
- Come al menos 3 a 5 porciones de verduras cada día. Ejemplos de 1 porción: 1/2 taza (90 gramos) de verduras picadas; 1 taza (70 gramos) de verduras para ensalada; 1/2 taza (120 mililitros) de jugo de verduras.
- Come alrededor de 6 porciones de granos, como pan, cereal, arroz y pasta. Ejemplos de 1 porción: 1/2 taza (60 gramos) de pasta cocida; 1/2 taza (80 gramos) de arroz cocido; 1 taza (60 gramos) de cereal; 1 rebanada de pan.
- Consume 1 porción de aceite cada día.
- Trata de beber 8 vasos (2 litros) de líquido al día. Elige líquidos saludables como agua, leche, jugo o sopa.
- No te preocupes por la posibilidad de que tu alimento moleste a tu bebé. Puedes comer sin problema cualquier alimento que te guste. Algunos alimentos pueden darle sabor a tu leche materna, pero esto a los bebés a menudo no les molesta. Si tu bebé no desea comer después de que usted comió cierto alimento o condimento, evítalo durante un tiempo y prueba de nuevo posteriormente.

Manejo de Sustancias
- Cafeína: Las pequeñas cantidades de cafeína no le harán daño a tu bebé. Reduce el consumo de cafeína, manteniendo tu consumo de café o té en 1 taza (240 mililitros) al día. Si bebes cantidades mayores, el bebé puede agitarse y tener problemas para dormir. Conoce cómo reacciona tu bebé a la cafeína; si incluso con 1 taza al día reacciona, deja de tomar bebidas con cafeína.
- Alcohol: Evita el alcohol, ya que afecta tu leche. Si decides beber, limítate a 2 onzas (60 mililitros) de alcohol al día y habla con tu proveedor de atención médica.
- Tabaco: Trata de no fumar. Fumar pone a tu bebé en riesgo, aumentando el riesgo de resfriados e infecciones. Busca ayuda para dejar de fumar. Si puedes dejar de fumar, tu bebé no recibirá nicotina ni otras sustancias químicas de los cigarrillos en la leche materna.
Medicamentos y Lactancia
Habla con tu proveedor de atención médica acerca de cualquier medicamento que estés tomando. No dejes de tomar tu medicamento sin hablar primero con tu proveedor. Pregunta respecto a los medicamentos que puedes tomar sin problemas cuando estás amamantando. El Comité sobre Fármacos de la Academia Estadounidense de Pediatría (American Academy of Pediatrics' Committee on Drugs) publica una lista de estos medicamentos.
Anticoncepción Durante la Lactancia
Puedes quedar embarazada durante la lactancia, por lo que no debes utilizar la lactancia materna como método anticonceptivo. Eres menos propensa a quedar embarazada durante la lactancia si tu bebé tiene menos de 6 meses de edad, amamantas exclusivamente y aún no has tenido un período menstrual. Sin embargo, tus ovarios producirán un óvulo antes de que tengas tu período, por lo que puedes quedar embarazada antes de que tus períodos empiecen de nuevo. Habla con tu proveedor acerca de los métodos anticonceptivos. Ten en cuenta que algunas pastillas anticonceptivas con estrógeno pueden disminuir tu suministro de leche materna. Tienes muchas otras opciones, como condones, el diafragma, las píldoras o inyecciones solo de progesterona y los DIU, que son seguros y efectivos.
Cambios en el Pecho Después de la Lactancia
Principalmente, lo que determina cómo se verá el pecho después de la lactancia son los factores genéticos, la ganancia de peso durante el embarazo y la constitución anatómica individual. Durante el embarazo y los primeros meses de lactancia, el volumen de los pechos aumenta y la piel se vuelve muy tersa, con un aspecto turgente.
Después de la lactancia, es posible que el pecho pierda el volumen que había ganado y muestre cierta flacidez. Para recuperar la firmeza, se recomienda movilizar la cintura escapular, lo que aporta movimiento al tren superior del cuerpo para trabajar sobre los tejidos, ayudándolos a ganar resistencia y elasticidad en la piel del pecho. Además, la elección de un sujetador adecuado es muy importante, ya que no se recomienda estar sin él.
Tras varios embarazos o periodos de lactancia, la elevación de pecho es un procedimiento muy frecuente debido al estiramiento de la piel. La única fijación que tienen las mamas es la piel que las envuelve y, en muchas ocasiones, esta no puede mantenerlas alzadas. Para conseguir mayor volumen y mejorar la forma, uno de los tratamientos más demandados es el aumento de pecho, que consiste en una cirugía mamaria.