Cuando te estrenas en la maternidad o paternidad, una de las primeras cosas que te enamora es la sonrisa de tu bebé. Es totalmente normal ver a recién nacidos esbozar su primera sonrisa poco después de llegar al mundo, lo que provoca suspiros de felicidad en sus padres y asombra a muchos. Si ya has descubierto a tu pequeño sonriendo en la cuna, seguro que, tras la emoción inicial, te has preguntado cuál es el motivo de esa primera sonrisa del recién nacido. ¿Sonríe el bebé de manera voluntaria?
Es importante destacar que las sonrisas en los bebés son un proceso de desarrollo que evoluciona desde los actos reflejos hasta las expresiones comunicativas intencionadas.
La Sonrisa del Recién Nacido: Involuntaria y Angelical

En las primeras semanas de vida del pequeño es totalmente normal verle esbozar una sonrisa en distintas ocasiones, como después de terminar de comer, en medio de una siesta o simplemente cuando está siendo acunado. Estas primeras sonrisas del recién nacido son un gesto totalmente involuntario e inconsciente; se trata de un acto reflejo, una contracción de los músculos faciales que permiten sonreír al ser humano. A veces, únicamente tocando sus mejillas, el bebé puede sonreír, aunque no está respondiendo a este estímulo de manera consciente.
Lo bonito de estas sonrisas es descubrir que están motivadas por sensaciones placenteras internas, como un recuerdo ensoñado de cuando estuvo en el útero, la sensación de tener el pañal limpio o el regusto de la leche que ha mamado. Hay quienes denominan a este delicioso gesto “la sonrisa a los ángeles”, puesto que no va dirigida a nadie, ni la despiertan los padres con su presencia, ni tiene una intención comunicativa.
La primera sonrisa del bebé es lo que se conoce como sonrisa angelical. Se trata de un acto reflejo que aparece involuntariamente, es decir, no está provocado por ningún estímulo externo. Por ello, hay veces que los bebés sonríen pese a estar dormidos. Esta sonrisa es un movimiento reflejo de los labios que surge de forma espontánea, no responde a ningún control y se desencadena automáticamente.
Se puede incluso detectar la sonrisa angelical en el bebé durante la gestación, especialmente en los últimos meses de embarazo a través de una ecografía 4D.
Transición Hacia la Sonrisa Social y Voluntaria

Cuándo Sonríe un Bebé de Manera Voluntaria
Poco a poco esta sonrisa involuntaria dará lugar a una sonrisa más consciente. Alrededor de la cuarta o sexta semana de vida, el bebé empezará a sonreír por estímulos del exterior, lo que se considera sus primeras formas de comunicar sus sentimientos socialmente.
Sin embargo, a partir de la semana ocho o nueve de vida (aproximadamente a los dos meses), la sonrisa del bebé ya sí es un acto voluntario y auténtico que indica placer y amabilidad. Para entonces, tu hijo sonreirá también cuando está despierto y en compañía, no únicamente cuando está a solas. El bebé ya responde al estímulo visual de los padres y de las personas más cercanas cuando acercan su rostro sonriente al del pequeño. Cuanto más sonríe ese rostro, más positivamente responde el bebé.
La sonrisa social aparece cuando el bebé está despierto y alerta, no mientras duerme. Esta es un hito del desarrollo clave, ya que el niño se dará cuenta de que reír llamará la atención y la de los demás. Con la aparición de la sonrisa social, el bebé empieza a fijar la mirada y a reconocer los rostros familiares, dando inicio a su socialización con el mundo. Los bebés, al igual que los adultos, sonríen cuando están cómodos o felices, por eso es importante mantenerles alimentados, tranquilos y con una higiene adecuada.
Desarrollo del Sentido del Humor y Carcajadas

Cuando el bebé ha cumplido los 4 o 5 meses, ya no solo sonríe, sino que suelta risas y ruiditos de entusiasmo de vez en cuando. Estas carcajadas suelen manifestarse alrededor de los 5 meses de edad, y se caracterizan por la emisión de sonidos audibles. Este tipo de risa es una etapa posterior en el desarrollo emocional del bebé y a menudo se produce en respuesta a estímulos humorísticos o interacciones placenteras con sus cuidadores.
A partir de los 6 meses, empiezan a controlar a quién quieren sonreír y a quién no, y se reirán solo cuando están de humor para hacerlo. Cuando se acerca a los 7 u 8 meses, el bebé ríe a carcajadas por satisfacción y cuando se siente a gusto. En esta etapa, los bebés también aprenden a utilizar la sonrisa y la risa de forma intencionada, para conseguir objetivos o para crear vínculos afectivos.
Al llegar al año de edad, el niño se entretiene a sí mismo y busca lo que le hace gracia en el mundo que le rodea. Tiene una mejor comprensión sobre lo que es habitual y lo que no, por lo que las cosas que le sorprenden le harán reír mucho, como si sus padres se disfrazan o cuando hacen una pelea de almohadas. Empieza a entender el efecto que tiene su risa en otros y utiliza su sonrisa para expresar su comodidad con los que le rodean.
La Importancia de Sonreír al Bebé y Fomentar su Alegría
Importancia de interactuar con el bebé - Experimento Still Face Dr Edward Tronick subtitulos español
Sonreír a tu bebé es el modo perfecto de iniciar un diálogo de comunicación afectiva entre los padres y su hijo, estrechar sus lazos amorosos y despertar el interés del pequeño por explorar y conocer su entorno. En los siguientes meses, gracias a la repetición cotidiana de esta experiencia, el niño adquirirá un gran sentido del humor, que le hará sonreír y después reír a carcajadas ante las cosas que le sorprenden y le parecen divertidas.
Estas bromas que compartís hacen que el bebé se sienta aceptado y querido, además de ofrecerle un buen punto de partida para desarrollar una personalidad alegre y optimista. Un bebé sano y feliz reflejará su bienestar riendo y sonriendo. Que juegue y disfrute es fundamental para un desarrollo óptimo tanto a nivel físico como psicológico, porque reír libera endorfinas.
Consejos para Fomentar la Sonrisa del Bebé
Cuidar la sonrisa del bebé es una tarea fundamental. Para hacer que el bebé sonría con más frecuencia, se pueden aplicar los siguientes consejos:
- Brindar atención y afecto: La interacción constante y cariñosa es clave.
- Jugar y estimular con juguetes: Esto desarrolla su curiosidad y alegría.
- Devolver la sonrisa: Refuerza la conexión emocional y le enseña sobre la reciprocidad.
- Cubrir las necesidades básicas: Una buena alimentación y descanso contribuyen a su bienestar general, lo que se traduce en más sonrisas.
Al responder a las sonrisas del bebé y relacionarte, fomentarás su desarrollo. Responderle le hace saber que es importante, que puede confiar en ti y que tiene algo de control. Tu bebé puede esbozar una gran sonrisa para llamar la atención. A veces, esperará a que le sonrías tú primero; esta es su forma de imitarte. Aunque te parezca que está jugando contigo, la imitación es un paso importante para su desarrollo social y emocional. Juega con él siempre que puedas.
Estudios sobre la Risa de los Bebés

El doctor Caspar Addyman, investigador de la carcajada del bebé de la Universidad de Londres en Birkbeck, lleva más de cinco años estudiando la risa de los bebés desde su laboratorio y a partir de encuestas por internet a miles de padres de todo el mundo. Addyman llegó a la conclusión de que los pequeños entienden el chiste. "Uno no se ríe si no entiende la gracia. Cuando los bebés se ríen de algo, quiere decir que hay algo que comprenden del mundo", explica Addyman.
El experto sabe que esto no es algo fácil de probar en un laboratorio; "pero creo que uno de los aspectos clave y mejores de los bebés es su alegría y asombro por el mundo, razón por la cual creemos que debemos incluirlo en la investigación". Un video viral muestra a un bebé riendo a carcajadas cuando su padre rasga un papel, una acción que para un adulto es normal, para el pequeño es de lo más gracioso. "Esto se debe al elemento sorpresa, a lo inusual", explica Adyman.
Addyman y su equipo han procesado las respuestas de unos 1.400 padres de todo el mundo sobre quién hace reír a sus bebés y qué los hace reír más. Las sonrisas se manifiestan desde el primer o segundo mes de nacidos, y la risa aparece poco después. Las cosas de las que se ríen los bebés parecen tener que ver con lo que entienden del mundo.
Para los muy pequeños, son solo sensaciones físicas; obviamente las cosquillas son un punto de partida. "Poner a los bebés de cabeza parece ser una buena forma de hacerlos reír", continúa. "Y en la medida que crecen, aumenta el nivel de sofisticación del sentido del humor". Así, lo siguiente es la sorpresa, que empieza a ser una parte clave de la risa. "Solo cuando tienen de 8 a 12 meses es que entienden lo suficiente del mundo como para detectar cuándo las cosas no son lo que parece", por ejemplo, cuando la mamá cambia la voz a tonos más infantiles, o el papá se pone un sombrero ridículo.
¿Debo Preocuparme si mi Bebé No Sonríe?
Si el bebé no sonríe pasados 6-8 meses de vida, lo mejor sería consultarlo con un especialista. Si pasados tres meses, el bebé no ha mostrado ninguna sonrisa social a algún estímulo, es posible que pueda haber un trastorno del espectro autista. Normalmente, la sonrisa de los niños y niñas que padecen un trastorno del espectro autista suele ser de manera esporádica y bastante discreta. Sin embargo, no todas las personas con este tipo de sonrisa van a padecer autismo, ya que cada persona sonríe de una forma diferente.