Los ovarios son un par de órganos del sistema reproductor femenino, localizados en la pelvis, uno a cada lado del útero. Cada ovario tiene aproximadamente el tamaño y la forma de una almendra, y son responsables de elaborar óvulos y hormonas femeninas. Un tumor es un crecimiento anormal de tejido, que puede ser benigno o maligno (canceroso). Cuando las personas escuchan que tienen un tumor, suelen pensar inmediatamente en cáncer, sin embargo, esto no siempre es cierto. El término “glioma ovárico” puede referirse a la presencia de tejido glial en un teratoma ovárico o, raramente, a una proliferación de este tejido. Este artículo se centrará en la información general sobre los tumores ováricos, incluyendo sus tipos, factores de riesgo, diagnóstico y tratamiento, abarcando las amplias categorías de tumores discutidas en el contenido.

Tipos de Tumores Ováricos
Existen principalmente tres tipos de cánceres de ovario, además de una categoría intermedia conocida como tumores de bajo potencial maligno:
- Carcinomas epiteliales de ovario: Son el tipo más común, representando entre el 85 % y el 90 % de estos cánceres. Se originan en las células que recubren la superficie externa del ovario. Es común que se extiendan primero al revestimiento y los órganos de la pelvis y el abdomen, y luego a otras partes del cuerpo.
- Tumores de células germinativas: Representan menos del 2 % de todos los cánceres de ovario y comienzan en las células reproductoras ("óvulos") de la mujer. El 90 % de las pacientes con tumores de células germinativas sobreviven unos cinco años después del diagnóstico. Dentro de estos tumores, el disgerminoma es el más frecuente y supone hasta el 5% de los procesos ováricos malignos.
- Tumores de células estromales: Representan alrededor del 1 % de todos los cánceres de ovario. Se forman en los tejidos que sostienen los ovarios y suelen detectarse en etapas tempranas.
Tumores Ováricos de Bajo Potencial Maligno (Borderline)
Los tumores ováricos de bajo potencial maligno, también conocidos como tumores borderline o de baja malignidad, son un tipo especial de tumor que se encuentra en una categoría intermedia entre los tumores benignos y el cáncer de ovario invasivo. Esta enfermedad comienza en las células que forman el tejido que cubre el ovario y habitualmente permanece dentro del ovario, aunque puede convertirse en cáncer en raras ocasiones.
- Representan aproximadamente el 15% al 20% de todos los cánceres epiteliales de ovario.
- Afectan a mujeres más jóvenes que los cánceres invasivos, diagnosticándose típicamente alrededor de los 40 años.
- Cerca del 75% de estos tumores se encuentran en estadio I en el momento del diagnóstico, lo que significa que la enfermedad está limitada a los ovarios.
- El pronóstico para las pacientes con tumores de bajo potencial maligno es excelente, con una tasa de supervivencia del 92% para tumores en estadios avanzados en seguimientos prolongados.
Tipos de Tumores Borderline
Existen varios tipos de tumores ováricos de bajo potencial maligno, cada uno con características microscópicas distintas:
- Tumor seroso: Es el tipo más común, comienza en la superficie del ovario y a menudo afecta a mujeres más jóvenes.
- Tumor mucinoso: Es el segundo tipo más común y está lleno de un líquido similar a la mucosidad.
Factores de Riesgo para el Cáncer de Ovario
Un factor de riesgo es todo aquello que aumenta la probabilidad de padecer una enfermedad. Los investigadores han descubierto varios factores que podrían aumentar la probabilidad de una mujer de padecer cáncer ovárico, especialmente los tipos epiteliales. Es importante recordar que tener uno o muchos factores de riesgo no significa necesariamente que se padecerá la enfermedad, y algunas personas con la enfermedad no tienen ningún factor de riesgo conocido.
Factores Demográficos y Hormonales
- Edad: El riesgo aumenta con la edad, siendo poco común en mujeres menores de 40 años y originándose la mayoría de los cánceres después de la menopausia.
- Obesidad: La información actual sobre la relación entre la obesidad y el cáncer de ovario no está clara, aunque las mujeres obesas (IMC ≥ 30) probablemente tengan un mayor riesgo de cáncer de ovario, pero no necesariamente de los tipos más agresivos.
- Terapia de reemplazo hormonal: Las mujeres que usan estrógenos después de la menopausia tienen un mayor riesgo, especialmente si solo reciben estrógeno (sin progesterona) por muchos años (al menos 5 o 10).
- Andrógenos: Los andrógenos, como la testosterona (hormonas masculinas), también han sido objeto de estudio en su posible relación con el riesgo.
Factores Genéticos y Antecedentes Familiares
- Antecedentes familiares: El riesgo de cáncer de ovario aumenta si su madre, hermana o hija tiene, o tuvo, cáncer ovárico. Este riesgo es mayor cuanta más familiares tengan cáncer de ovario. Un antecedente familiar de cáncer colorrectal y de seno también está vinculado a un mayor riesgo.
- Síndrome de cáncer de mama y ovario hereditario (HBOC): Causado por mutaciones hereditarias en los genes BRCA1 o BRCA2, así como posiblemente por algunos otros genes. Este síndrome está vinculado a un mayor riesgo de cáncer de seno, ovario, trompa de Falopio y peritoneales primarios.
- En mujeres con la mutación BRCA1, el riesgo de cáncer de ovario en el transcurso de sus vidas es de entre 35% y 70%.
- Para mujeres con mutaciones BRCA2, el riesgo ha sido estimado entre 10% y 30% a los 70 años de edad.
- Cáncer colorrectal hereditario sin poliposis (HNPCC o Síndrome de Lynch): Las mujeres con este síndrome tienen un riesgo muy elevado de cáncer de colon y un mayor riesgo de cáncer de útero (endometrial) y de ovario. Es causado por mutaciones en genes como MLH1, MSH2, MSH6, PMS2 y EPCAM. El riesgo de cáncer de ovario en la vida de una mujer con HNPCC es de aproximadamente 10%.
- Síndrome de Peutz-Jeghers: Las personas con este síndrome genético poco común presentan pólipos en el estómago y el intestino mientras son adolescentes. Las mujeres con este síndrome tienen un mayor riesgo de cáncer de ovario, incluyendo cáncer ovárico epitelial y un tipo de tumor estromal llamado tumor de los cordones sexuales con túbulos anulares (SCTAT).
- Síndrome de Poliposis Adenomatosa Familiar (FAP): Las personas con este síndrome desarrollan pólipos en el colon y el intestino delgado y tienen un alto riesgo de cáncer de colon, además de ser más propensas a padecer otros cánceres, incluyendo los de ovario y vejiga.
- Otras mutaciones genéticas: Además de las mutaciones genéticas mencionadas, otros genes como ATM, BRIP1, RAD51C, RAD51D y PALB2 están relacionados con el cáncer de ovario.
Otros Factores de Riesgo
- Tratamiento para la fertilidad: La fertilización in vitro (FIV) parece aumentar el riesgo del tipo de tumor ovárico conocido como "tumores limítrofes" o "tumores de escasa malignidad". Sin embargo, otros estudios no han demostrado un mayor riesgo de cáncer ovárico invasivo con medicamentos para la fertilidad. En el caso de tumores borderline, parecen ser más comunes en mujeres que usaron medicamentos para la fertilidad durante más de 1 año sin lograr quedar embarazadas.
- Antecedentes de cáncer de seno: Si una mujer ha tenido cáncer de seno, puede que también tenga un mayor riesgo de padecer cáncer de ovario, debido a factores de riesgo compartidos o antecedentes familiares.
- Talco en polvo: Muchos estudios han analizado la posible relación entre el talco en polvo y el cáncer de ovario. Los resultados han sido ambivalentes; algunos estudios sugieren un riesgo levemente mayor, mientras que otros no encuentran ningún aumento. Aunque el riesgo general probablemente sería mínimo, es un área de investigación activa.
Factores que Reducen el Riesgo
- Embarazo a término: Una mujer que haya estado embarazada y que haya continuado con el embarazo a término antes de los 26 años presenta un menor riesgo de cáncer de ovario en comparación con la mujer que no haya completado el embarazo. El riesgo baja con cada embarazo completo. Las mujeres que nunca han estado embarazadas también pueden tener un riesgo más elevado de desarrollar tumores borderline.
- Anticonceptivos orales: Las mujeres que han usado anticonceptivos orales (píldoras anticonceptivas) tienen un menor riesgo de cáncer de ovario. El riesgo es menor cuanto más tiempo se utilizan las pastillas y esta reducción se mantiene por muchos años después de suspenderlas.
- Dieta: Algunos estudios han mostrado una tasa reducida de cáncer de ovario en mujeres que consumen muchos vegetales o que tienen una dieta baja en grasa, aunque otros estudios no concuerdan con esto. La American Cancer Society recomienda un patrón de alimentación saludable con frutas, verduras y granos integrales, limitando carnes rojas y procesadas, bebidas azucaradas y alimentos altamente procesados.
Síntomas y Detección de Tumores Ováricos
Los tumores ováricos, especialmente en sus etapas tempranas, a menudo no muestran ningún síntoma. Los tumores de células germinativas del ovario son difíciles de diagnosticar en un estadio temprano. Sin embargo, en ocasiones se detectan tumores durante exámenes ginecológicos de rutina o cuando la paciente presenta síntomas.
Síntomas Comunes
Los síntomas que pueden indicar la presencia de un tumor ovárico incluyen:
- Dolor o presión en la pelvis o el abdomen.
- Hinchazón o aumento del tamaño del abdomen, que puede hacer que la ropa se sienta más ajustada alrededor de la cintura.
- Cambios en los hábitos intestinales o urinarios.
Es importante tener en cuenta que estos síntomas pueden confundirse fácilmente con otros problemas gastrointestinales o ginecológicos más comunes, y la mayoría de las veces no indican un tumor ovárico.
Prevención y Consultas Médicas
Dado que no se conocen completamente las causas de muchos tumores ováricos, las estrategias de prevención específicas son limitadas. No obstante, las revisiones ginecológicas regulares son importantes para la salud reproductiva general. Durante un examen pélvico, el médico puede palpar los ovarios y detectar cualquier aumento de tamaño o masa anormal. Es fundamental que las mujeres presten atención a sus cuerpos y consulten a un médico si experimentan síntomas persistentes, especialmente dolor pélvico o abdominal, hinchazón o cambios en los hábitos intestinales o urinarios que duren más de unas pocas semanas.
Diagnóstico y Estadificación
El proceso de diagnóstico y estadificación de los tumores ováricos es crucial para determinar el tipo de tumor, su extensión y el plan de tratamiento adecuado.
Métodos Diagnósticos
El proceso de diagnóstico comienza típicamente con un examen pélvico y una revisión del historial médico. Las pruebas diagnósticas incluyen:
- Examen pélvico: Examen de la vagina, el cuello uterino, el útero, las trompas de Falopio, los ovarios y el recto. Permite al médico palpar el tamaño, la forma y la posición del útero y los ovarios.
- Ecografía transvaginal: Una herramienta diagnóstica importante. Se inserta una sonda de ultrasonido en la vagina para crear imágenes de los ovarios y detectar tumores. Los tumores borderline a menudo comparten hallazgos ecográficos con tumores malignos, incluyendo proyecciones papilares, tabiques engrosados y componentes multiquísticos.
- Prueba sérica de marcadores tumorales: Examina una muestra de sangre para medir sustancias (marcadores tumorales) que los órganos, tejidos o células tumorales liberan. Para disgerminomas, pueden estar elevados los niveles séricos de lactatodeshidrogenasa (LDH) o gonadotropina coriónica humana (hCG).
- Tomografía computarizada (TC): Toma una serie de imágenes detalladas del interior del cuerpo desde diferentes ángulos, usando rayos X y una computadora. Un tinte puede inyectarse o ingerirse para resaltar órganos o tejidos.
- Imágenes por resonancia magnética (IRM): Utiliza un imán, ondas de radio y una computadora para crear imágenes detalladas de áreas internas del cuerpo.
- Tomografía por emisión de positrones (TEP): Procedimiento para encontrar células de tumores malignos inyectando una pequeña cantidad de glucosa radiactiva.
- Biopsia: El método principal para diagnosticar definitivamente un tumor ovárico. A menudo, el diagnóstico definitivo se realiza durante la cirugía, mediante una sección congelada intraoperatoria o en el análisis patológico final.
- Laparotomía: Procedimiento quirúrgico que implica una incisión en la pared del abdomen para observar el interior y determinar si hay signos de enfermedad. Se extirpan trozos de tejido para análisis microscópico y se puede lavar la cavidad abdominal para detectar células cancerosas.

Estadificación
La estadificación es el proceso para determinar si el cáncer se diseminó dentro del ovario o a otras partes del cuerpo. La información obtenida se utiliza para determinar el estadio de la enfermedad.
- Estadio I: El cáncer se encuentra en uno o ambos ovarios o en una o ambas trompas de Falopio.
- Estadio IA: El cáncer se encuentra en el interior de un solo ovario o una sola trompa de Falopio.
- Estadio IB: El cáncer se encuentra en el interior de ambos ovarios o ambas trompas de Falopio.
- Estadio II: El cáncer se encuentra en uno o ambos ovarios o una o ambas trompas de Falopio, y se diseminó a otras áreas de la pelvis, o es cáncer primario de peritoneo dentro de la pelvis.
- Estadio IIA: El cáncer se diseminó hasta el útero o las trompas de Falopio.
- Estadio IIB: El cáncer se diseminó a órganos de la cavidad peritoneal, como el colon.
- Estadio III: El cáncer se encuentra en uno o ambos ovarios o en una o ambas trompas de Falopio, o es cáncer primario de peritoneo que se diseminó fuera de la pelvis a otras partes del abdomen o a los ganglios linfáticos cercanos.
- Estadio IIIA: El cáncer se diseminó solo a los ganglios linfáticos detrás del peritoneo, o las células cancerosas (solo visibles al microscopio) se diseminaron a la superficie del peritoneo fuera de la pelvis, como al epiplón.
- Estadio IIIB: El cáncer se diseminó al peritoneo fuera de la pelvis, como al epiplón, y el cáncer en el peritoneo mide 2 cm o menos. Es posible que también se haya diseminado a los ganglios linfáticos.
- Estadio IIIC: El cáncer se diseminó al peritoneo fuera de la pelvis, como al epiplón, y el cáncer en el peritoneo mide más de 2 cm. Es posible que se haya diseminado a los ganglios linfáticos, o a la superficie del hígado o el bazo.
- Estadio IV: El cáncer se diseminó fuera del abdomen a otras partes del cuerpo.
- Estadio IVA: Se encuentran células cancerosas en el líquido que se acumula en exceso alrededor de los pulmones.
Metástasis
El cáncer se disemina desde donde comenzó y se extiende hacia las áreas cercanas (tejido). También puede entrar en el sistema linfático o la sangre. Cuando el cáncer se disemina a otra parte del cuerpo, se llama metástasis. Las células cancerosas se desprenden del tumor primario y se desplazan a través del sistema linfático o la sangre para formar un tumor metastásico en otra parte del cuerpo. El tumor metastásico es el mismo tipo de tumor que el tumor primario. Muchas muertes por cáncer se producen cuando el cáncer viaja desde el tumor original y se disemina a otros tejidos y órganos.
Tratamiento de los Tumores Ováricos
Existen diferentes tipos de tratamiento para las pacientes con tumores ováricos. Algunos tratamientos son estándar y otros se están probando en ensayos clínicos.
Cirugía
La cirugía es el tratamiento más común y la principal opción para la mayoría de los tumores ováricos. Los procedimientos quirúrgicos pueden incluir:
- Histerectomía total: Extirpación del útero, incluido el cuello uterino. Puede ser vaginal, abdominal o laparoscópica.
- Salpingooforectomía: Extirpación de las trompas de Falopio y los ovarios. Puede ser unilateral (un ovario y una trompa) o bilateral (ambos ovarios y ambas trompas).
- Citorreducción tumoral: Procedimiento quirúrgico para extirpar la mayor cantidad posible del tumor visible.
- Linfadenectomía: Extirpación de ganglios linfáticos, especialmente los paraórticos y pélvicos, para determinar la extensión del tumor.
Tratamiento Quirúrgico de Tumores de Bajo Potencial Maligno
La cirugía es el tratamiento recomendado para los tumores ováricos de bajo potencial maligno. Un enfoque laparoscópico es preferido en la mayoría de las pacientes, prestando especial atención a evitar el derrame del contenido del tumor. Durante la cirugía, la pelvis y las vísceras abdominales deben inspeccionarse cuidadosamente para excluir cualquier enfermedad invasiva visible. Para mujeres jóvenes que desean preservar su fertilidad, las opciones de tratamiento pueden adaptarse, conservando el útero y el ovario opuesto si es posible. Se debe obtener consulta intraoperatoria o postoperatoria de un oncólogo ginecológico para determinar la necesidad de cirugía adicional.

Tratamiento Quirúrgico de Disgerminomas
En estadios iniciales, el tratamiento suele ser conservador para preservar la fertilidad en mujeres jóvenes, realizando anexectomía unilateral y conservando el útero y el ovario opuesto. Para estadios más avanzados (II, III y IV), se recomienda una histerectomía abdominal total y anexectomía bilateral con extirpación de la mayor cantidad de tumor macroscópico que se pueda. Las pacientes que desean preservar su fertilidad pueden ser tratadas con anexectomía unilateral y quimioterapia. En el caso de disgerminoma asociado a gonadoblastoma, el tratamiento ha sido radical debido a la bilateralidad y ausencia de función gonadal, aunque hay grupos que prefieren conservar el útero por razones psicológicas y la posibilidad de fecundación in vitro.
Quimioterapia
La quimioterapia es un tratamiento del cáncer que utiliza medicamentos para destruir células cancerosas o impedir su multiplicación. Puede ser:
- Quimioterapia sistémica: Los medicamentos se toman por boca o se inyectan en una vena o músculo, ingresando al torrente sanguíneo para alcanzar células cancerosas en todo el cuerpo.
- Quimioterapia regional: Los medicamentos se colocan directamente en una cavidad corporal (como el abdomen) o un órgano, afectando principalmente las células cancerosas de esa área.
- Quimioterapia combinada: Se utiliza más de un medicamento contra el cáncer.
Después de la quimioterapia, se puede realizar una laparotomía de revisión para determinar si quedaron células tumorales. Las combinaciones de quimioterapia que contienen cisplatino, etopósido y bleomicina son preferidas para disgerminomas debido a una tasa de recidiva más baja y un tratamiento más corto.
Radioterapia
La radioterapia utiliza rayos X de alta energía u otros tipos de radiación para destruir células cancerosas o impedir que se multipliquen. Para disgerminomas, la radioterapia es una opción de terapia adyuvante, aunque su desventaja es la posible pérdida de fertilidad.
Tratamientos en Ensayos Clínicos
Los ensayos clínicos son estudios de investigación para mejorar tratamientos actuales o descubrir tratamientos nuevos. Algunos ejemplos incluyen:
- Dosis altas de quimioterapia con trasplante de médula ósea: Se administran dosis muy altas de quimioterapia y luego se reemplazan las células formadoras de sangre destruidas con células madre del paciente o un donante.
La participación en ensayos clínicos puede ser una opción para algunos pacientes, contribuyendo a mejorar la forma en que se tratará el cáncer en el futuro.
Pronóstico y Seguimiento
El pronóstico varía según el tipo y estadio del tumor. Para los tumores ováricos de bajo potencial maligno, el pronóstico es excelente, independientemente del estadio en el momento del diagnóstico. Las tasas de supervivencia son notablemente altas: 97% a los 5 años, 95% a los 10 años, 92% a los 15 años y 89% a los 20 años. Varios factores se asocian con un pronóstico más favorable, como el estadio temprano de la enfermedad, la histología serosa y la edad más joven.
En el caso de los disgerminomas, que generalmente se presentan en un estadio precoz (la mayoría IA), el pronóstico es favorable con el tratamiento adecuado. El gonadoblastoma, especialmente cuando se asocia con disgerminoma, también tiene un pronóstico excelente si se extirpa el tumor y la gónada contralateral.
A medida que avanza el tratamiento, se harán exámenes y revisiones periódicas. Es posible que se repitan algunas pruebas que se hicieron para diagnosticar o estadificar el cáncer, con el fin de evaluar la respuesta al tratamiento y detectar posibles recidivas.