Embarazo Gemelar Monocigótico: Causas, Desarrollo y Tipos

Los gemelos monocigóticos, también conocidos como gemelos univitelinos o gemelos idénticos, surgen de la división de un único óvulo fecundado por un espermatozoide en las primeras etapas del desarrollo embrionario. Este tipo de embarazo gemelar es menos común que el de los gemelos dicigóticos, representando aproximadamente el 30% de los casos de gemelos en general. La formación de gemelos monocigóticos ocurre cuando un cigoto único se divide en dos embriones distintos. Debido a que provienen de un mismo óvulo y espermatozoide, los gemelos monocigóticos comparten el 100% de su ADN.

El diagnóstico del embarazo monocigótico generalmente se realiza mediante ultrasonido, identificando las características de la placenta y los sacos amnióticos. Aunque es extremadamente raro, la división de un único cigoto puede dar lugar a trillizos monocigóticos u otras multiplicidades. Los gemelos monocigóticos son de gran interés en la medicina y la investigación debido a su genética idéntica.

Ilustración de un óvulo fecundado dividiéndose en dos embriones para formar gemelos monocigóticos.

Tipos de Gemelos y Clasificación de Embarazos Gemelares

Saber identificar el tipo de embarazo gemelar que se está viviendo es importante para entender no solo sus singularidades, sino también cómo serán los bebés al nacer. En el caso de embarazos gemelares, hay diferentes formas de clasificar un embarazo múltiple, basadas en factores genéticos y de desarrollo embrionario.

Gemelos Monocigóticos (Idénticos)

Los gemelos monocigóticos surgen de la división de un único óvulo fertilizado por un espermatozoide, dando lugar a dos embriones genéticamente idénticos, compartiendo el 100% de su ADN. Este tipo de gemelos puede compartir la misma placenta y saco amniótico, aunque en algunos casos también es posible que se desarrollen en sacos amnióticos separados. La gran similitud genética de la que disponen los gemelos monocigóticos es la que provoca que luzcan características físicas muy parecidas y, en algunos casos, compartan incluso el sufrimiento de determinadas enfermedades hereditarias. Eso sí, esto no influye en que cada uno de los hermanos tenga su propia personalidad y pueda presentar diferencias en su desarrollo, aspectos que se ven influenciados no solo por la carga genética, sino también por factores como el ambiente en el que viven, qué comen o las experiencias individuales que viven. Comprender todo esto es indispensable a la hora de buscar la mejor atención médica especializada en embarazos de gemelos monocigóticos, así como para prevenir posibles complicaciones.

Gemelos Dicigóticos (Fraternos o Mellizos)

Los gemelos dicigóticos, también conocidos como gemelos fraternos y como mellizos, son el fruto de la fecundación de dos óvulos por parte de dos espermatozoides diferentes en el mismo ciclo menstrual. A diferencia de los gemelos monocigóticos, los dicigóticos comparten aproximadamente el 50% de su ADN, una cifra muy similar a la de dos hermanos nacidos en momentos diferentes. Este tipo de gemelos puede ser del mismo sexo o de sexos diferentes y cada uno desarrolla su propia placenta y saco amniótico. En este caso, el menor porcentaje de coincidencia genética hace que las características físicas de los mellizos sean más variables. Desde el punto de vista médico, el embarazo de gemelos dicigóticos puede suponer riesgos parecidos a los de otros embarazos múltiples, como el parto prematuro o la preeclampsia, por lo que es imprescindible realizar un seguimiento estrecho para garantizar el bienestar tanto de la madre como de cada feto.

Otros Tipos de Gemelos Múltiples

Además de los gemelos monocigóticos y dicigóticos, existen otros tipos de gemelos que presentan características únicas y que por ello vale la pena conocer, como los trillizos, que pueden ser tricigóticos (tres óvulos fertilizados por tres espermatozoides), bicigóticos (un óvulo se divide en dos y una de las partes se divide de nuevo) o monocigóticos (un único óvulo se divide en tres partes). Dependiendo del tipo de embarazo gemelar múltiple, los bebés se parecerán más o menos y compartirán una cantidad mayor o menor de material genético.

Desarrollo y Configuración Placentaria en Gemelos Monocigóticos

Lo que ocurre en los embarazos monocigóticos es que el embrión se escinde en dos. Dependiendo del momento en el que esto sucede, se pueden esperar distintas configuraciones en el desarrollo de la placenta y los sacos amnióticos.

  • Bicorial-Biamniótico: Cuando el embrión se escinde dentro de los cuatro primeros días tras la fecundación, resulta en este tipo de embarazo. Dos sacos y dos coriones independientes serán visibles, similar a los gemelos dicigóticos.
  • Monocorial-Biamniótico: Si la escisión ocurre entre el 4º y 8º día de desarrollo, se producirá este tipo de embarazo, donde dos sacos amnióticos están contenidos en el mismo corion. Aproximadamente el 70% de los gemelos monocigóticos son monocoriales y biamnióticos.
  • Monocorial-Monoamniótico: Pasado el 8º día, la división del embrión generará un embarazo donde los dos fetos comparten el mismo saco y una placenta común. Estos gemelos monocoriales y monoamnióticos son poco frecuentes y solo el 1% de los gemelos monocigóticos tienen este tipo de placentación.
  • Gemelos Unidos (Siameses): Un caso extremadamente inusual es la escisión del embrión más allá del 12º día, y tendría como resultado el desarrollo de gemelos unidos.
Diagrama que muestra los diferentes momentos de división del cigoto y las consiguientes configuraciones placentarias y amnióticas en embarazos monocigóticos.

Causas y Factores Asociados al Embarazo Gemelar Monocigótico

La frecuencia de gestaciones gemelares monocigóticas se estima entre el 0,4% y el 0,45% de las gestaciones espontáneas. Sin embargo, tras la utilización de técnicas de reproducción asistida (TRA), numerosos estudios han demostrado un aumento del riesgo de gestaciones monocigóticas, aunque esto aún es objeto de debate y estudio. Se estima un incremento entre 2 y 12 veces mayor de monocigosis en gestaciones con TRA frente a las espontáneas.

Los motivos de este incremento no se conocen con certeza, pero se han propuesto distintos mecanismos que pudieran justificar este hecho:

  • Manipulación mecánica de la zona pelúcida: Técnicas como la ICSI (microinyección intracitoplasmática de espermatozoides) o la eclosión asistida, que implican la perforación o debilitamiento de la zona pelúcida que envuelve al óvulo, podrían influir en la división embrionaria.
  • Endurecimiento de la zona pelúcida: Esto podría ser producido por la propia estimulación ovárica o durante el desarrollo del embrión en medios de cultivo en condiciones in vitro.
  • Cultivo embrionario: Las condiciones o la duración del cultivo embrionario también se han sugerido como posibles factores.
  • Transferencia en estadio de blastocisto: La transferencia de embriones en día 5 (blastocisto) también ha sido asociada con un aumento de la incidencia de gemelos monocigóticos en algunos estudios.

La edad materna avanzada también se ha relacionado con un incremento de GMC, posiblemente asociada a la elevación de la FSH o a cambios en la zona pelúcida. Sin embargo, se ha observado un incremento de GMC en mujeres de edad avanzada con óvulos donados, lo cual sugiere que otros factores podrían estar en juego.

Aunque la gran mayoría de los embarazos múltiples relacionados con tratamientos de fecundación in vitro son dicigóticos (derivados de dos embriones distintos), existen trabajos en la literatura que relacionan el uso de estas técnicas con un incremento de embarazos gemelares monocigóticos.

Técnicas de Reproducción Asistida

Consideraciones Médicas y Riesgos Asociados

Las gestaciones monocigóticas (GMC) son consideradas de alto riesgo debido al incremento de patología obstétrica que conllevan, tales como abortos, anomalías estructurales congénitas (gemelos acardios, siameses, acortamiento de las extremidades), crecimiento intrauterino retardado, discordancia gemelar, síndrome de transfusión feto-fetal, partos prematuros y morbilidad neurológica.

La importancia de los embarazos gemelares, en general, se debe a que son embarazos de alto riesgo, por las posibles complicaciones para los fetos, para la madre y para los recién nacidos. Las complicaciones fetales, se deben fundamentalmente a la mayor incidencia de malformaciones (hasta un 2-3%), sobre todo en los casos en que los fetos comparten bolsa y placenta (gestaciones monocoriales monoamnióticas). Son más frecuentes los problemas de retardo de crecimiento intrauterino, debido a la limitación del útero humano para alimentar a más de un feto, produciendo recién nacidos de bajo peso, que van a necesitar mayores cuidados perinatales.

Los embarazos gemelares deben ser controlados en centros de alta calificación dotados de sistemas de detección de alteraciones fetales y de desarrollo fetal, sobre todo con aparatos de ecografía de alta definición y sistemas Doppler de estudio de vascularización, bajo la supervisión de obstetras preparados para ello. La prevención de los embarazos múltiples, en especial en aquellas técnicas que conllevan manipulación de gametos, es uno de los objetivos más importantes de la reproducción asistida. En el caso de un embarazo obtenido mediante un tratamiento de fertilidad, el embarazo múltiple se puede evitar o prevenir mediante la transferencia de un único embrión.

Infografía comparativa de los riesgos y complicaciones en embarazos de gemelos monocigóticos y dicigóticos.

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