Fenobarbital en Neonatos Prematuros: Usos y Evidencia Científica

El fenobarbital es un medicamento perteneciente a la clase de los barbitúricos, conocido también como fenobarbitona, solfotón o luminal. Actúa potenciando los efectos del neurotransmisor GABA (ácido gamma-aminobutírico), lo que contribuye a calmar la actividad cerebral. Este fármaco ha sido objeto de numerosos estudios, especialmente en el contexto de neonatos prematuros, debido a su potencial para prevenir lesiones isquémicas y controlar convulsiones.

Uso Profiláctico de Fenobarbital Prenatal para Prevenir Hemorragia Periventricular

Antecedentes y Objetivos

Los neonatos prematuros están en riesgo de padecer hemorragia periventricular (HPV), una complicación grave que puede conducir a daño cerebral, incluyendo parálisis cerebral, discapacidad intelectual y problemas de aprendizaje. Se ha postulado que el fenobarbital podría prevenir esta lesión o reducir las fluctuaciones en la presión arterial y el flujo sanguíneo cerebral, así como proteger contra el daño por reperfusión de radicales libres de oxígeno. También se sugiere que estabiliza la presión arterial.

El objetivo principal de varios estudios ha sido evaluar los beneficios y efectos nocivos de administrar fenobarbital a mujeres con riesgo inminente de nacimiento muy prematuro, con el fin de prevenir la HPV en el neonato.

Metodología de Búsqueda y Criterios de Selección

Para investigar la eficacia del fenobarbital prenatal, se realizaron búsquedas exhaustivas en registros de ensayos como el del Grupo Cochrane de Embarazo y Parto y el Registro Cochrane Central de Ensayos Controlados. Se seleccionaron ensayos aleatorios con datos que compararan resultados como la mortalidad neonatal, la morbilidad neurológica y del neurodesarrollo a largo plazo, y la morbilidad materna, después de la exposición prenatal al fenobarbital, frente a controles con o sin placebo.

Resultados de los Estudios

En una revisión sistemática que incluyó nueve ensayos con más de 1750 mujeres, los análisis iniciales mostraron una reducción significativa de las tasas de todos los grados de HPV (RR 0,65; IC del 95%: 0,50; 0,83) y grados graves de HPV (tres y cuatro) (RR 0,41; IC del 95%: 0,20; 0,85) en neonatos cuyas madres habían recibido fenobarbital prenatal. Sin embargo, estos resultados fueron influidos por ensayos de calidad deficiente que contribuyeron con un peso excesivo en el análisis debido a sus tasas más altas de HPV grave.

Cuando se incluyeron únicamente los dos ensayos de mayor calidad, los efectos beneficiosos desaparecieron tanto para todos los grados de HPV (RR 0,90; IC del 95%: 0,75; 1,08) como para los grados graves de HPV (RR 1,05; IC del 95%: 0,60; 1,83).

Un estudio realizado por la Dra. Arroyo Cabrales y colaboradores del Instituto Nacional de Perinatología y del Hospital Infantil de México evaluó la utilidad del fenobarbital administrado prenatalmente para reducir la frecuencia y el grado de la hemorragia intraventricular y subependimaria (HIV/SE) del prematuro. Se incluyó a 100 mujeres gestantes que debían interrumpir su embarazo entre las 28 y 32 semanas. Se observó una gran frecuencia de hemorragias en los pacientes que recibieron ventilación mecánica. Dentro del grupo con fenobarbital, el uso de esta última y sus complicaciones fue menos frecuente, y el efecto protector del fenobarbital presente en los neonatos ventilados (disminuyendo las hemorragias desarrolladas en las primeras 24 horas) sugiere un efecto independiente, fuertemente relacionado con la ventilación.

Conclusiones sobre el Uso Profiláctico Prenatal

Las pruebas en diversas revisiones no apoyan la administración profiláctica de fenobarbital a la madre para la prevención de la hemorragia periventricular o de la discapacidad neurológica en neonatos prematuros. La evidencia indica que el fenobarbital tiene poco o ningún efecto en la prevención de las hemorragias cerebrales, la dilatación de los ventrículos cerebrales y el desarrollo a largo plazo. Además, la administración de fenobarbital conduce a una mayor probabilidad de sedación materna (RR 2,06; IC del 95%: 1,79; 2,37).

No se hallaron diferencias en la incidencia de anomalías del neurodesarrollo durante el seguimiento pediátrico evaluado entre los 18 y 36 meses de edad o a los siete años. Desde 1993 no se han publicado estudios aleatorizados sobre el fenobarbital para la prevención de la hemorragia intraventricular en lactantes prematuros, y no hay ensayos en curso.

Guía de manejo de convulsiones neonatales

Uso del Fenobarbital en el Tratamiento de Convulsiones Neonatales

Incidencia y Causas de Convulsiones Neonatales

Las convulsiones constituyen una de las manifestaciones más frecuentes y específicas de alteración neurológica en el período neonatal, con la mayor incidencia en el primer mes de vida. Se estima una incidencia aproximada de 1 a 3 por cada 1.000 recién nacidos vivos de término, y se calcula que son 10 veces más frecuentes en prematuros, llegando hasta 57,5/1.000 en los recién nacidos vivos con peso inferior a 1.500 gramos. La lesión neuronal causada por las convulsiones en los neonatos suele provocar secuelas en el neurodesarrollo a largo plazo, como parálisis cerebral, discapacidad intelectual, problemas de aprendizaje y tendencia a presentar epilepsia en el futuro.

El diagnóstico de las convulsiones neonatales puede ser difícil, ya que con frecuencia se presentan como crisis sutiles. Es necesario reconocerlas y tratarlas porque pueden ser síntoma de una patología subyacente que requiera tratamiento específico, pueden interferir con medidas de soporte importantes (como alimentación y ventilación), y existe evidencia de que la crisis epiléptica por sí misma puede ocasionar cierto grado de daño cerebral.

Manejo de Convulsiones Neonatales

El manejo inicial debe incluir medidas generales, como asegurar una vía aérea y ventilación adecuada, vía venosa permeable y monitoreo de funciones vitales con registro electroencefalográfico (EEG). Se deben buscar dirigidamente alteraciones metabólicas corregibles (hipoglicemia, hipocalcemia, hipomagnesemia) y diagnosticar patología infecciosa para iniciar el tratamiento apropiado.

El fenobarbital sigue siendo considerado la droga de primera línea en el manejo de las convulsiones neonatales en la práctica clínica. Ningún otro fármaco antiepiléptico (FAE) ha demostrado ser superior al fenobarbital en esta población. Con una dosis de carga de 15-20 mg/kg, se logra el control de crisis en el 33-40% de los neonatos, cifra que aumenta hasta un 77% tras una segunda carga que complete 40 mg/kg. La dosis de mantenimiento es de 2,5-5 mg/kg/día.

Comparación con Otros Fármacos Antiepilépticos

Una revisión de 18 ensayos con 1342 recién nacidos sugiere que el fenobarbital probablemente sea más eficaz que el levetiracetam para lograr el control de las convulsiones después de la primera dosis de carga (RR 2,32; IC del 95%: 1,63 a 3,30) y después de la dosis máxima de carga (RR 2,83; IC del 95%: 1,78 a 4,50). Sin embargo, no está claro el efecto del fenobarbital en comparación con el levetiracetam en otros desenlaces como la muerte antes del alta, la necesidad de ventilación invasiva, la somnolencia o la epilepsia después del alta. La confianza en esta evidencia es moderada para el control de las convulsiones, pero baja a muy baja para el resto de los desenlaces.

No se conoce el efecto del fenobarbital versus la fenitoína para lograr el control de las convulsiones después de la dosis de carga máxima (RR 0,97; IC del 95%: 0,54 a 1,72; 59 participantes; evidencia de certeza muy baja). La fenitoína, si bien tiene una eficacia similar al fenobarbital como primera opción, se considera de segunda línea debido a riesgos de hipotensión y arritmias severas, y a su biodisponibilidad oral errática.

Las benzodiacepinas (midazolam, lorazepam) se utilizan como drogas de segunda o tercera línea. La lidocaína también es una opción efectiva de segunda o tercera línea, aunque menos utilizada.

Entre los nuevos FAE, el levetiracetam muestra amplia eficacia como medicamento de segunda línea y se considera seguro. La vigabatrina, lamotrigina y topiramato tienen evidencia limitada en neonatos. La bumetanida está en estudio como anticonvulsivante neonatal, mostrando un efecto prometedor al inhibir el cotransportador NKCC1, aunque con efectos adversos diuréticos.

Gráfico comparativo de eficacia de anticonvulsivantes neonatales

Consideraciones sobre el Tratamiento de Mantenimiento y Convulsiones EEG

El tratamiento de mantenimiento con medicación anticonvulsiva durante la estancia hospitalaria en comparación con ningún tratamiento de mantenimiento podría o no producir mejores desenlaces en los recién nacidos. No se conoce el efecto del tratamiento de mantenimiento a corto plazo con FAE versus ningún tratamiento de mantenimiento durante la estancia hospitalaria sobre el riesgo de convulsiones repetidas antes del alta hospitalaria (RR 0,76; IC del 95%: 0,56 a 1,01; 373 participantes; evidencia de certeza muy baja). Este tratamiento podría tener poco o ningún efecto sobre la mortalidad, la discapacidad del neurodesarrollo y la epilepsia después del alta (evidencia de certeza baja).

Del mismo modo, el tratamiento de las convulsiones identificadas solo en el EEG, en comparación con el tratamiento de las convulsiones clínicas solamente, podría tener poco o ningún efecto sobre la carga de convulsiones durante la hospitalización, la mortalidad antes del alta y la epilepsia después del alta (evidencia de certeza baja).

Limitaciones y Necesidad de Investigación Adicional

Existe poca evidencia científica robusta sobre el uso de FAE en la población neonatal, lo que obliga a la práctica clínica a guiarse por la experiencia y los escasos reportes publicados. La confianza en los cálculos de la mayoría de las comparaciones y desenlaces es de baja a muy baja. Se necesitan más estudios bien diseñados, con el poder estadístico suficiente y utilizando EEG para diagnosticar las convulsiones, que evalúen los desenlaces del neurodesarrollo a largo plazo. También se requieren ensayos independientes que evalúen la elección de FAE en lactantes prematuros.

Consideraciones Generales del Fenobarbital

Administración y Dosificación

La administración y dosificación del fenobarbital puede variar dependiendo de la condición que se esté tratando y la edad del paciente. Se presenta en forma de tabletas y un elixir (líquido) para administrarse por vía oral, generalmente de una a tres veces al día. Es crucial seguir las instrucciones del médico con precisión. El fenobarbital puede ser adictivo, por lo que no se debe tomar una dosis mayor ni con más frecuencia, ni durante un período mayor al recetado. La interrupción abrupta del fenobarbital puede causar síntomas de abstinencia, por lo que la dosis debe disminuirse gradualmente.

Efectos Secundarios y Precauciones

El fenobarbital puede causar somnolencia, dolor de cabeza, mareos, excitación o aumento de la actividad (especialmente en niños), náuseas y vómitos. Algunos efectos secundarios graves incluyen movimientos descontrolados de los ojos, pérdida de coordinación, respiración lenta, disminución de la temperatura corporal y ampollas. En recién nacidos, existen preocupaciones sobre los posibles efectos a largo plazo del fenobarbital en el desarrollo cerebral. Es importante discutir cualquier preocupación sobre los efectos secundarios con el proveedor de atención médica.

Antes de tomar fenobarbital, es fundamental informar al médico sobre alergias, medicamentos con y sin receta, vitaminas, suplementos nutricionales y productos a base de plantas que se estén tomando. También se debe informar si se padece porfiria, afecciones respiratorias, enfermedad hepática o renal, depresión, o si se ha abusado de alcohol o drogas.

Las mujeres embarazadas o que planean quedar embarazadas deben consultar a su médico, ya que el fenobarbital puede dañar al feto. Si se está amamantando, se debe vigilar al bebé para detectar somnolencia o un aumento de peso deficiente. En adultos mayores de 65 años, el fenobarbital no suele ser tan seguro ni tan efectivo como otros medicamentos.

Se debe tener en cuenta que el fenobarbital puede disminuir la eficacia de los anticonceptivos hormonales. Es crucial hablar con el médico sobre métodos anticonceptivos efectivos durante el tratamiento. Este medicamento puede ocasionar somnolencia, por lo que no se debe conducir ni operar maquinaria hasta conocer cómo afecta. Se debe evitar el consumo de alcohol durante el tratamiento.

Es importante asistir a todas las citas médicas y de laboratorio para que el médico compruebe la respuesta al fenobarbital. Este medicamento debe guardarse a temperatura ambiente, lejos del calor excesivo y la humedad, y fuera del alcance de los niños.

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