La alimentación durante la etapa de lactancia y los primeros años de vida es fundamental para el desarrollo del bebé. Sin embargo, ciertas hortalizas de hoja verde, como las espinacas y las acelgas, requieren una atención especial debido a su contenido natural en nitratos.

¿Qué son los nitratos y por qué preocupan en la infancia?
Los nitratos son compuestos presentes de manera natural en los vegetales, especialmente en las hortalizas de hoja verde. Aunque son relativamente poco tóxicos en su forma original, su riesgo radica en su reducción a nitritos dentro del cuerpo humano.
En altas concentraciones, los nitritos pueden interferir con la capacidad de los glóbulos rojos para transportar oxígeno, originando una afección grave conocida como metahemoglobinemia o "síndrome del niño azul". Los signos más característicos de esta condición incluyen:
- Cianosis (coloración azulada de la piel).
- Irritabilidad y dificultad respiratoria.
- Problemas cardíacos en casos graves.
Factores que influyen en la acumulación de nitratos
La concentración de nitratos en las plantas depende de factores climáticos y de cultivo. Una elevada intensidad lumínica favorece el metabolismo de la planta, permitiendo que el nitrógeno se fije en compuestos orgánicos como proteínas y clorofila, lo que reduce los niveles de nitratos.
Por el contrario, cualquier factor que reduzca la intensidad luminosa -como los cultivos de invierno o el uso intensivo de fertilizantes químicos en invernaderos- favorece la acumulación de nitratos en las hojas. Es por ello que las hortalizas de cultivo convencional suelen presentar niveles superiores a las de agricultura ecológica.

Recomendaciones para el consumo en bebés y niños
La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) y la Asociación Española de Pediatría (AEP) han establecido pautas claras para minimizar los riesgos:
| Grupo de edad | Recomendación |
|---|---|
| Menores de 1 año | No incluir espinacas ni acelgas en la dieta. |
| De 1 a 3 años | Máximo una ración diaria de espinacas o acelgas. |
| Niños con infección gastrointestinal | Evitar su consumo, ya que la capacidad del cuerpo para procesar nitratos se ve comprometida. |
Además, se recomienda evitar la borraja antes de los 3 años de edad, ya que presenta niveles de nitratos similares o superiores a los de las acelgas.
Consejos de preparación y conservación
El almacenamiento inapropiado de las verduras cocinadas es una causa frecuente de la conversión de nitratos a nitritos. Para prevenir riesgos, se debe:
- No mantener las verduras cocinadas (purés o enteras) a temperatura ambiente.
- Conservar en el frigorífico si se van a consumir en el mismo día.
- Congelar si no se van a consumir de inmediato.
- Desechar el agua resultante de la cocción de estas hortalizas.
Beneficios nutricionales y contexto en la lactancia
A pesar de las precauciones necesarias, las espinacas y acelgas son alimentos de alto valor nutricional. Son ricas en:
- Ácido fólico (vitamina B9): esencial durante el embarazo y la lactancia.
- Hierro y vitamina C: el consumo conjunto de ambos mejora la absorción de este mineral.
- Vitamina A y luteína: beneficiosas para la salud ocular.
Durante la lactancia, la madre debe mantener una dieta variada. Aunque algunos compuestos de la dieta pasan a la leche materna, el consumo de verduras sigue siendo un pilar de salud. Si el bebé presenta molestias o cólicos, se recomienda observar su reacción y consultar con un profesional de la salud antes de eliminar alimentos de forma restrictiva.