Tener un hijo es una experiencia emocionante, pero no siempre fácil. Si su bebé nació con más de tres semanas de anticipación, es posible que tenga más preguntas sobre su desarrollo y crecimiento en comparación con los padres de un bebé a término. La American Academy of Pediatrics (AAP) enumera hitos importantes del desarrollo para que sepa qué esperar en cada etapa. Es crucial recordar que el desarrollo no es una competencia; los bebés se desarrollan a su propio ritmo, y esto es especialmente cierto para los nacidos prematuramente.
¿Qué es un bebé prematuro?
Un nacimiento prematuro significa que un bebé nace demasiado pronto, es decir, antes de que se hayan completado las 37 semanas de embarazo. Los recién nacidos que no cumplen todos los meses de gestación y nacen antes de la semana 37 son considerados prematuros.
Categorías de prematuridad según la edad gestacional
- Prematuro extremo: menos de 28 semanas.
- Muy prematuro: de 28 a 32 semanas.
- Prematuro entre moderado y tardío: de 32 a 37 semanas.
Cuanto más temprano sea el nacimiento, mayores son los retos médicos y de desarrollo. Más del 70% de los bebés prematuros nace entre las 34 y 36 semanas de gestación.

Apariencia física de un bebé prematuro
Los bebés que nacen antes de tiempo presentan un físico diferente al de los bebés nacidos a término. Sus órganos, huesos, músculos, e incluso la piel, no han tenido tiempo de completar su desarrollo. Suelen tener un tamaño pequeño, con una cabeza grande en comparación con el cuerpo, y una apariencia más delgada con rasgos menos redondeados debido a la falta de células que almacenan grasa.
Estadísticas y causas de la prematuridad
Se estima que en 2020 nacieron 13,4 millones de niños prematuros en todo el mundo, lo que equivale a más de 1 de cada 10 nacimientos. Las complicaciones derivadas del nacimiento prematuro son la principal causa de mortalidad entre los menores de cinco años, cobrando aproximadamente 900.000 vidas en 2019. La tasa de nacimientos prematuros oscila entre el 4% y el 16% a nivel internacional.
Los nacimientos prematuros obedecen a distintas razones. La mayoría de ellos ocurren espontáneamente, pero algunos se deben a razones médicas, como infecciones u otras complicaciones del embarazo que requieren la inducción temprana del parto o un parto por cesárea. Entre las causas figuran los embarazos múltiples, las infecciones y afecciones crónicas como la diabetes y la hipertensión arterial; sin embargo, a menudo no se determina una causa clara. La genética también podría influir.
Ajustar la edad del bebé prematuro
Si su bebé nació antes de tiempo, tiene dos fechas importantes: el día oficial de su nacimiento (edad cronológica) y la fecha estimada del parto. Para medir el desarrollo del bebé y entender lo que es "normal" para su edad, se debe tener en cuenta la edad corregida. Esto se calcula restando las semanas de prematuridad a la edad cronológica.
Por ejemplo, si su bebé tiene 14 semanas de nacido, pero nació 6 semanas antes, su edad ajustada es de 8 semanas. Esta edad ajustada debe usarse para seguir los logros importantes del desarrollo durante los primeros 2 años. A los 2 años de edad, la mayoría de los niños han alcanzado el rango normal y no será necesario hacer esta cuenta.
¿Cómo se calcula la edad corregida de un niño prematuro? - MA3. Oposiciones de Fisioterapia
Hitos del desarrollo del bebé prematuro por edad corregida
La siguiente información muestra cómo se desarrollan normalmente los niños pequeños. Es importante usar la edad ajustada de su hijo cuando le dé seguimiento a su desarrollo. Por ejemplo, si su bebé tiene 21 semanas de nacido, pero nació 5 semanas antes, su edad ajustada es 16 semanas (o 4 meses). Esto significa que deberá referir sus logros importantes que se enumeran bajo "a los 4 meses (16 semanas)" para saber qué debería estar haciendo su hijo a esa edad.
A los 2 meses (8 semanas de edad corregida)
- Destrezas motoras: Mueve las manos y piernas activamente; mantiene las manos abiertas la mayor parte del tiempo; levanta la cabeza y tórax mientras está acostado boca abajo; controla un poco la cabeza, pero todavía puede necesitar apoyo; sostiene objetos en sus manos.
- Lenguaje: Responde a los sonidos (por ejemplo, voltea cuando escucha voces y sonajeros); hace ruidos de balbuceos como “aaaah” y “uuuh”; llora cuando necesita algo.
- Actividades: Fija la vista en una persona u objeto (un móvil, por ejemplo) y sigue sus movimientos; tiene diferentes llantos para las diferentes necesidades.
- Social/Emocional: Hace contacto visual y sonríe; reconoce y disfruta las interacciones con la madre o el encargado principal del cuidado.
A los 4 meses (16 semanas de edad corregida)
- Destrezas motoras: Une sus manos o las lleva a la boca; levanta la cabeza y se empuja con las manos cuando está boca abajo; alcanza objetos; voltea o hace movimientos de gateo cuando está sobre su estómago.
- Lenguaje: Voltea la cabeza para seguir voces familiares; ríe y hace ruidos de chillidos; combina los sonidos con más frecuencia (por ejemplo, “aaah-uuuh”, “gaaa-guuu").
- Actividades: Agarra más cosas y alcanza los objetos; lleva objetos a la boca; incrementa la actividad cuando ve un juguete.
- Social/Emocional: Incrementa su interacción y comodidad con los padres y encargados del cuidado; muestra interés en los espejos, sonríe y es juguetón; puede consolarse a sí mismo.
A los 6 meses (edad corregida)
- Destrezas motoras: Pone el peso sobre sus pies cuando se le sostiene parado; se sienta solito; golpea y agita objetos; traslada objetos de una mano a la otra; sostiene 2 objetos a la vez, uno en cada mano; rueda sobre su estómago hacia su espalda.
- Lenguaje: Responde a su nombre, voltea y observa; balbucea, hace sonidos como “da”, “ga”, “ba”, “ca”.
- Actividades: Pone atención a lo que pueden hacer los juguetes (hacer música e iluminarse, por ejemplo); mira objetos que caen fuera de su vista.
- Social/Emocional: Está más consciente de sus alrededores; nota si los padres están presentes (o no); reacciona de diferente manera ante extraños; expresa emoción, felicidad e infelicidad.
A los 9 meses (edad corregida)
- Destrezas motoras: Recoge objetos pequeños con el pulgar y un dedo; se mueve con más facilidad (gatea, se mueve a lo largo de un mueble, camina cuando le sostienen la mano); se apoya para pararse.
- Lenguaje: Reconoce palabras familiares (su nombre y frases como “hora del baño” y “di adiós”); balbucea con combinación de sonidos de vocales y consonantes (por ejemplo, “dada”, “baba”, “mama”); imita sonidos y movimientos.
- Actividades: Explora cuidadosamente los objetos (los gira, pone sus manos dentro de las aberturas); está más involucrado en los alimentos (intenta sostener el biberón o levantar comida con los dedos); resiste que le quiten los juguetes.
- Social/Emocional: Juega "escondite" y aplaude con emoción; puede demostrar ansiedad alrededor de extraños.
A los 12 meses (un año de edad corregida)
- Destrezas motoras: Se para solo; da los primeros pasos; cambia unas cuantas páginas de un libro a la vez; pone objetos pequeños dentro de un recipiente.
- Lenguaje: Combina los movimientos con los sonidos (alcanza un objeto y usa la voz al mismo tiempo); espera o se detiene cuando le dicen que no haga algo; asocia “mama” o “papa” con los padres; utiliza una palabra una y otra vez; le entrega un objeto cuando se lo piden.
- Actividades: Tiene mejor habilidad para alimentarse solo (intenta tomar de un vaso); ayuda a vestirse.
- Social/Emocional: Prefiere estar con los padres y encargados del cuidado; juega con otros niños.
A los 15 meses (edad corregida)
- Destrezas motoras: Camina sin ayuda; escala las sillas y otros muebles.
- Lenguaje: Usa 2 palabras además de "mamá y "papá"; pide comida o bebidas con sonidos o palabras; muestra lo que desea jalándolo, señalándolo o gruñendo.
- Actividades: Se alimenta a sí mismo con cuchara, con frecuencia insiste en alimentarse así mismo.
- Social/Emocional: Da besos; saluda a las personas con "hola"; escucha una historia.
A los 18 meses (1 1/2 años de edad corregida)
- Destrezas motoras: Hace garabatos; camina sin ayuda y algunas veces puede correr; patea una pelota hacia adelante; empuja un juguete en el patio.
- Lenguaje: Sigue instrucciones simples como “dáselo a papá”; dice varias palabras sencillas (al menos de 5 a 10); señala la nariz, boca, ojos, orejas, manos y pies.
- Actividades: Disfruta comer solo, pero se ensucia; muestra cómo funcionan los objetos en juegos de "aparentar" (alimenta a una muñeca, vierte té en una taza, se cepilla el cabello).
- Social/Emocional: Algunas veces dice "no" cuando lo molestan; puede separarse de los padres con más facilidad, pero es feliz cuando ve a sus padres de nuevo.
De los 24 a los 30 meses de edad (de 2 a 2 1/2 años de edad corregida)
- Destrezas motoras: Garabatea en movimiento circular y puede dibujar líneas verticales; corre bien, raras veces se cae; camina y baja las escaleras solo; se para en un pie sin apoyo; cambia una sola página en un libro.
- Lenguaje: Habla en oraciones de 2 a 3 palabras; sigue instrucciones en 2 partes; usa al menos 20 palabras (incluyendo los pronombres él, ella, yo).
- Actividades: Lee libros al cambiar las páginas y observar las imágenes; abre la puerta girando la perilla; se lava y seca las manos; se alimenta con poco desorden.
- Social/Emocional: Ayuda con las tareas sencillas de la casa; usualmente responde a una corrección deteniéndose.
De los 2 1/2 a los 3 años (edad corregida)
- Destrezas motoras: Pedalea un triciclo; corta con tijeras pequeñas; dibuja o copia un círculo completo; salta en un mismo lugar, guarda el equilibrio en un pie.
- Lenguaje: Habla claramente (se le entiende la mayor parte del tiempo); comprende las preposiciones como “en”, “sobre”, “bajo”, “junto”; combina oraciones usando y, o, pero.
- Actividades de la vida diaria: Ya puede usar el inodoro y se lava la cara y manos; se viste con ayuda.
- Social/Emocional: Da instrucciones a otros niños; juega un rol en los juegos de aparentar (mamá, papá, maestro).
A los 3 1/2 años (edad corregida)
- Destrezas motoras: Salta brevemente sobre un pie; corta papel con tijeras.
- Lenguaje: Identifica 4 colores correctamente; conoce el concepto del tamaño, forma y número; cuenta 5 o más objetos cuando se le pregunta "¿cuántos?".
- Actividades: Se lava la cara sin ayuda; se viste y desviste sin ayuda, excepto amarrarse los zapatos.
- Social/Emocional: Juega de manera colaboradora con poco conflicto y supervisión; desarrolla bien el juego de pretender.
A los 4 años (edad corregida)
- Destrezas motoras: Salta sobre un pie repetidamente por varios segundos; salta o da saltos largos mientras corre; hace dibujos que se pueden reconocer; dibuja a una persona con al menos 3 partes (cabeza, ojos, nariz).
- Lenguaje: Sigue una serie de 3 instrucciones simples; lee unas cuantas letras; habla con oraciones completas y se comprende fácilmente; hace conversación y cuenta historias de la vida diaria.
- Actividades: Abotona uno o más botones; usualmente observa hacia ambos lados antes de cruzar la calle.
- Social/Emocional: Es protector con niños más pequeños; sigue reglas simples en juegos de mesa o cartas.
A los 5 años (edad corregida)
- Destrezas motoras: Se impulsa solo en el columpio; escribe el primer nombre.
- Lenguaje: Dice el significado de palabras familiares; reconoce la mayoría de las letras del alfabeto.
- Actividades: Va al baño sin ayuda.
- Social/Emocional: Muestra liderazgo entre otros niños; juega a disfrazarse y a pretender.
Vigile el progreso de su hijo. Lo más importante es asegurarse de que su hijo esté progresando en su desarrollo. Por ejemplo, su bebé deberá progresar desde apoyarse para ponerse de pie, permanecer de pie y luego caminar. Recuerde que los niños alcanzan nuevos logros importantes en diferentes edades. Usted conocerá a su hijo mejor que nadie más. Cuando lo vigile cuidadosamente, verá las maneras en las que está creciendo. También sabrá si necesita más ayuda. Recuerde, no tiene que hacerlo solo; hay doctores, maestros y otras personas e información para ayudarle.
Atención médica especial y complicaciones frecuentes
Si tienes un bebé prematuro, es probable que tenga que permanecer en una unidad neonatal especial en el hospital. Algunos bebés necesitan pasar tiempo en una unidad en la que reciben atención médica y se lleva a cabo un seguimiento de su salud durante el día y la noche. Antes de ingresar a la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN), puede haber una sala neonatal intermedia en la que se brinda atención médica menos intensiva. Es posible que tu bebé necesite más ayuda para alimentarse y adaptarse inmediatamente después del parto.
Factores de riesgo y complicaciones
Generalmente, no se sabe cuál es la causa exacta de un parto prematuro. Un lapso de menos de seis meses entre embarazos es un factor de riesgo. Por causas desconocidas, las mujeres de piel negra e indígenas estadounidenses tienen más probabilidad de presentar partos prematuros que las mujeres de otras razas, aunque cualquiera puede tenerlos.
No todos los bebés prematuros tienen complicaciones de salud, pero nacer antes puede ocasionar problemas médicos a corto y largo plazo. Por lo general, cuanto más temprano nace un bebé, más alto es el riesgo de tener complicaciones. Algunos problemas pueden ser claros desde el nacimiento:
- Problemas respiratorios: Dificultad para respirar debido a pulmones inmaduros. Es común la apnea (pausas en la respiración) y algunos pueden desarrollar displasia broncopulmonar (enfermedad pulmonar crónica).
- Problemas cardíacos: Como el conducto arterioso persistente (una abertura entre dos vasos sanguíneos importantes) y la presión arterial baja.
- Problemas cerebrales: Mayor riesgo de hemorragia intraventricular (sangrado en el cerebro), especialmente en bebés muy prematuros.
- Problemas de control de temperatura: Los bebés prematuros pueden perder calor rápidamente y no tienen suficiente grasa corporal para generar calor, lo que puede derivar en hipotermia.
- Problemas digestivos: Sistemas digestivos inmaduros que pueden derivar en enterocolitis necrosante (NEC), una afección donde se dañan las células del intestino.
- Problemas sanguíneos: Riesgo de anemia (pocos glóbulos rojos) e ictericia del recién nacido (color amarillento en la piel y ojos debido a exceso de bilirrubina).
- Problemas de metabolismo: Pueden tener niveles muy bajos de glucosa en la sangre.
- Problemas del sistema inmunitario: Sistemas inmunitarios no desarrollados, lo que aumenta el riesgo de infecciones.
- Parálisis cerebral: Grupo de trastornos que afectan el movimiento, tono muscular o postura.
- Problemas de aprendizaje: Más probabilidades de retrasos en hitos de desarrollo.
- Problemas de visión: Pueden desarrollar retinopatía del prematuro, una enfermedad ocular que puede llevar al desprendimiento de retina.
- Problemas de audición: Mayor riesgo de pérdida auditiva.
- Problemas dentales: Más propensos a defectos en el esmalte dental.
- Problemas conductuales y de salud mental.
- Problemas de salud constantes: Mayor riesgo de enfermedades crónicas, asma, problemas de alimentación y síndrome de muerte infantil súbita.
Prevención del parto prematuro
A menudo se desconoce la causa exacta del nacimiento prematuro, pero existen algunas medidas preventivas:
- Suplementos de progesterona: Esta hormona puede reducir el riesgo de parto prematuro si se ha tenido un bebé prematuro anteriormente o si el cuello del útero es corto.
- Cerclaje cervical: Una cirugía durante el embarazo donde el cuello del útero se cierra con suturas fuertes para darle más resistencia.
Contrariamente a la creencia popular, el reposo en cama no ayuda a evitar un nacimiento prematuro y puede aumentar el riesgo de coágulos sanguíneos, huesos más débiles y menor fuerza muscular.
Cuidados del bebé prematuro una vez en casa
Una vez en casa, los bebés prematuros necesitan una atención más estrecha que los nacidos a término, teniendo en cuenta que nacen con bajo peso e inmaduros en ciertos aspectos. Este seguimiento empieza a partir del alta hospitalaria con el objetivo de detectar y tratar de forma temprana problemas de salud y evitar posibles secuelas. El hecho de contar con el seguimiento pediátrico de cercanía favorece la sensación de tranquilidad para estos padres y madres.
Visitas médicas y especialistas
Su bebé debe ver al pediatra dentro de los 2 a 4 días de ser dado de alta del hospital (a menos que el pediatra ya hubiese estado atendiéndolo en el hospital). En la reunión previa al alta, debe haber recibido información sobre las pruebas necesarias, como análisis de sangre y pruebas de audición y vista. Muchos bebés prematuros deben continuar viendo a especialistas (incluyendo los especialistas en intervención temprana, neurólogos, oftalmólogos y fisioterapeutas) durante varios años para controlar su vista, audición, habla y habilidades motrices.
Alimentación del bebé prematuro
Su bebé será dado de alta con un plan de alimentación a medida y es posible que necesite calorías adicionales para crecer bien. Los bebés prematuros necesitan más alimentación porque deben recuperar el crecimiento para alcanzar a los bebés que nacen a término. Algunos pueden tomar pecho o biberón, pero otros pueden tener problemas para coordinar la succión, la ingestión y la respiración. En estos casos, pueden requerir:
- Sonda nasogástrica: El alimento ingresa por la nariz y llega al estómago.
- Sonda de gastrostomía: Se coloca en una cirugía a través de la piel y llega directamente al estómago.
En algunos casos, los bebés prematuros no pueden alimentarse a través del estómago y reciben nutrición parenteral total, una solución que contiene toda la nutrición necesaria, administrada a través de un catéter intravenoso (IV).
La leche materna es lo mejor para el bebé. Las madres de bebés prematuros producen "leche del pretérmino", que tiene un contenido energético superior gracias a su contenido en grasas, que se digiere y absorbe fácilmente al estar acompañada de lipasa. Esta lipasa no está presente en la leche de fórmula ni en la leche de donantes, ya que se destruye durante su tratamiento.
Seguridad durante el sueño
Los bebés prematuros pueden dormir más que un bebé a término, pero en tramos más cortos. Todos los bebés, incluyendo los prematuros, deben dormir siempre boca arriba (sobre la espalda) para reducir el riesgo del síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL). Las barandas de las cunas deben subirse siempre.
Prevención de infecciones
Como su sistema inmunitario aún se encuentra en desarrollo, los bebés prematuros corren un mayor riesgo de sufrir infecciones. Para protegerlos:
- Limite las salidas: Durante las primeras semanas, limite las salidas fuera de la casa a las visitas médicas, especialmente en invierno. Evite los lugares públicos.
- Restrinja las visitas: Limite la cantidad de visitas en casa. Si una persona está enferma, no debe visitarlos. Nadie debe fumar en casa y todas las visitas deben lavarse las manos antes de tocar al bebé.
- Vacunación: Dele a su bebé todas las vacunas necesarias puntualmente. Además, todos los integrantes de la familia deben estar al día con la vacuna contra la tos ferina (Tdap) y la vacuna contra la gripe.
- Virus Sincitial Respiratorio (VSR): Este virus puede causar una enfermedad grave en bebés prematuros. Actualmente, se recomienda que todas las mujeres embarazadas reciban una vacuna contra el VSR entre las semanas 32 y 36 si el bebé nacerá durante la temporada de VSR (otoño a primavera). Si la madre no recibió la vacuna o el bebé nació menos de dos semanas después, el médico puede darle al bebé una vacuna que contiene anticuerpos contra el VSR.
Problemas respiratorios y monitoreo
Los bebés prematuros suelen tener períodos de apnea o pausas en la respiración, que suelen desaparecer antes de ir a casa. Si la apnea provoca una disminución de la frecuencia cardíaca o un cambio de color, el bebé no será dado de alta. En algunos casos, se irán a casa con un monitor de apnea, y todas las personas que estén a solas con el bebé deben recibir capacitación para usarlo y saber hacer reanimación cardiopulmonar (RCP).
Los bebés con displasia broncopulmonar (enfermedad pulmonar crónica del prematuro) pueden necesitar oxígeno y medicamentos en casa para mejorar sus pulmones.
Apoyo para los padres
Es normal que los padres sientan una gran variedad de emociones. Si su hijo tiene problemas de salud graves, tal vez se sienta triste o enojado. Las madres de bebés prematuros pueden experimentar tristeza posparto o depresión posparto. Acepte la ayuda de familiares y amigos, descanse lo suficiente, coma bien y haga ejercicio físico moderado. Busque apoyo en médicos, enfermeros, otros padres, grupos de apoyo o comunidades en línea. Si está agobiado o deprimido, no dude en pedir ayuda profesional.
Estimulación y vínculo con el bebé
Aproveche estas semanas tranquilas juntos para disfrutar del contacto piel a piel (método de la madre canguro). En una habitación cálida, vista a su bebé solo con un pañal, colóquelo sobre su pecho y gire su cabeza hacia un lado para que su oído quede junto a su corazón.
Otros cuidados importantes incluyen mantener la habitación del bebé a una temperatura entre 20-22ºC, evitar corrientes de aire, vestir al bebé con fibras naturales, sujetar correctamente su cuello, y no agitar o sacudir bruscamente al bebé. Los masajes, caricias y besos son importantes para su desarrollo. El llanto es su forma normal de expresarse, y con paciencia se aprenderá a interpretar sus necesidades.
Se recomienda no llevar al bebé a la guardería hasta el primer año de vida, siempre y cuando sea posible conciliarlo con la vida familiar.
El bebé prematuro en edad escolar
A medida que los bebés prematuros van creciendo, algunos de ellos pueden enfrentar problemas físicos constantes (por ejemplo, asma o parálisis cerebral) o desafíos en el desarrollo (por ejemplo, dificultades para poner atención o falta de control motor), especialmente si nacieron con muy bajo peso. Una vez su hijo llega a la edad escolar, será importante trabajar estrechamente con su maestro y otro personal de la escuela para identificar cualquier área de inquietud y encontrar los recursos adecuados.