La primavera marca el inicio de la temporada de porteo, ofreciendo a los padres una flexibilidad sin igual para explorar cualquier terreno con sus bebés. Especialmente durante el verano, surge la pregunta sobre la viabilidad y la forma adecuada de portear a los más pequeños con altas temperaturas. La respuesta es afirmativa: ¡portear en verano es posible y beneficioso!
Es fundamental tener en cuenta que los bebés más pequeños aún no poseen un sistema de regulación de la temperatura corporal completamente maduro. Por ello, la elección del portabebés y la vestimenta juegan un papel crucial para garantizar su bienestar.
Elección del Portabebés Ideal para el Verano
A la hora de seleccionar un portabebés para el verano, se debe priorizar aquellos fabricados con materiales naturales. Los portabebés de algodón son una opción especialmente eficaz y transpirable.
Los portabebés de malla, a menudo promocionados como "portabebés para el verano", pueden no ser tan beneficiosos como parecen. Un inserto de malla suele enfriar únicamente la espalda del bebé, dejando sin ventilación la zona de mayor contacto y acumulación de calor: la parte superior del cuerpo del porteador donde reposa el bebé. Además, estos insertos suelen estar hechos de poliéster o nailon, materiales que liberan microfibras con cada lavado, contribuyendo a la contaminación del agua.
El fular, especialmente si se ata en varias capas, puede resultar excesivamente caluroso en verano. En cambio, tanto las mochilas Fullbuckle (con hebillas) como los MeiTai (que se atan) ofrecen una mayor ventilación, ya que permiten un mejor flujo de aire por los laterales del cuerpo del bebé y del porteador, evitando la sensación de estar "envueltos" en exceso de tela.
Existen diversas opciones que combinan comodidad y frescura:
- Fulares tejidos: Especialmente aquellos fabricados con fibras naturales y transpirables como el lino, el bambú o el algodón de poco gramaje. Los fulares de lino o bambú son más ligeros que el algodón, y el bambú posee propiedades antitérmicas, lo que lo convierte en una fibra ideal para climas cálidos.
- Bandoleras de anillas: Son una excelente opción para el porteo en verano, ya que el bebé y el porteador solo llevan una capa de tela. Se pueden encontrar bandoleras con tejidos veraniegos como el cáñamo, el lino o el bambú, aptas desde el nacimiento hasta los 3 años. Las bandoleras de lino son aún más transpirables y frescas que las de 100% algodón. Algunas bandoleras, como las de rejilla (tejido similar al de un bañador), permiten incluso el porteo dentro del agua, siendo ideales para paseos cortos por la orilla o momentos puntuales.
- Mochilas ergonómicas y transpirables: Para recién nacidos, las mochilas evolutivas de tela de fular son una buena alternativa. A partir del primer mes, y con un peso aproximado de 4 kg, se recomiendan mochilas con lino. Algunas mochilas, como la Boba Air, no llevan cinturón, lo que reduce la sensación de agobio y el extra de presión abdominal. Otras opciones, como la mochila Marsupi Plus Breeze, combinan lino y algodón para una mayor frescura y son aptas desde recién nacidos. Las mochilas con capota incorporada ofrecen protección solar adicional.
- Portabebés sin estructura: Estos se adaptan perfectamente al cuerpo del bebé y del porteador, siendo una opción recomendada para recién nacidos en verano. El Boba Wrap Serenity, confeccionado con viscosa de bambú, es un ejemplo de suavidad, frescura y transpirabilidad.

Consejos Prácticos para Portear en Verano
Además de la elección del portabebés, existen otras recomendaciones para asegurar una experiencia cómoda y segura durante el porteo veraniego:
- Vestimenta adecuada: Viste a tu bebé con prendas ligeras y transpirables, como un body de algodón. La regla básica es vestir al bebé de forma similar a como te vistes tú, teniendo en cuenta que el portabebés cuenta como una capa adicional de ropa. Evita el contacto directo piel con piel colocando una capa fina de ropa (como una muselina) entre tu cuerpo y el del bebé, especialmente si se apoya en tu pecho.
- Protección solar: Protege la piel de tu bebé con un protector solar adecuado (con filtros físicos/minerales y protección 50), prestando especial atención a las zonas expuestas como piernas, manos y brazos. No olvides proteger su cabeza con un sombrero o gorra. Algunas mochilas incorporan capuchas que cumplen esta función.
- Hidratación: Mantén una hidratación constante tanto para ti como para tu bebé. Si das el pecho, asegúrate de beber suficiente agua. Lleva siempre una botella de agua y ofrécesela al bebé con frecuencia.
- Horarios: Procura evitar las horas centrales del día, cuando el sol es más intenso.
- Comodidad del porteador: Asegúrate de que el portabebés sea ergonómico no solo para el bebé, sino también para ti. Si tiendes a sudar mucho, considera usar ropa técnica de secado rápido para evitar mojar al bebé con tu humedad. El porteo a la cadera, utilizando una bandolera o un fular, puede ser una estrategia para reducir la sensación de calor.
- Adaptación y ajuste: Los fulares y algunas mochilas son adaptables al crecimiento del bebé. Si bien algunos portabebés son más adecuados para recién nacidos, existen opciones evolutivas que se ajustan al bebé a medida que crece.

Mitos y Realidades del Porteo en Verano
Contrario a la creencia popular, el porteo en verano no siempre resulta en un sobrecalentamiento extremo. El contacto físico, aunque pueda generar calor, también ayuda a mantener una temperatura corporal más constante, protegiendo tanto del calor excesivo como del enfriamiento, por ejemplo, en espacios con aire acondicionado.
Si bien algunos portabebés, como los fulares elásticos o mochilas de tejido grueso, pueden aumentar la sudoración, la clave está en la elección de los materiales y el tipo de portabebés. Los tejidos naturales y transpirables, junto con técnicas de anudado de una sola capa, minimizan la incomodidad.
Los bebés, incluso cuando están en sus sillas de paseo ventiladas, a menudo prefieren la cercanía y el contacto que proporciona el porteo. Por lo tanto, el verano no debe ser un impedimento para disfrutar de esta práctica beneficiosa para el vínculo y el desarrollo del niño.
Fular tejido Nudo Doble Cruz
En resumen, portear en verano es una experiencia maravillosa y plenamente factible si se toman las precauciones adecuadas. La elección de un portabebés adecuado, la vestimenta ligera, la protección solar y la hidratación son pilares fundamentales para garantizar el confort y la seguridad tanto del bebé como del porteador.