La hinchazón en la zona del ombligo en adultos, a menudo percibida como una inflamación del "cordón umbilical" (que en realidad es el remanente cicatricial del cordón), puede ser indicativa de varias condiciones médicas. Es fundamental prestar atención a los síntomas y buscar atención médica para un diagnóstico y tratamiento adecuados. Aunque algunas causas son más frecuentes en recién nacidos, ciertas patologías pueden presentarse o persistir hasta la edad adulta.
Hernia Umbilical: Una Causa Común de Hinchazón
¿Qué es una Hernia Umbilical?
Una hernia umbilical es un padecimiento frecuente que consiste en la salida de contenido intrabdominal, recubierto de membrana peritoneal, a través de un orificio en la pared abdominal, específicamente a través del ombligo. El ombligo es el lugar de inserción del cordón umbilical en la fase embrionaria que, después del nacimiento, habitualmente se cierra de forma natural. Sin embargo, los músculos no siempre se cierran por completo, dejando un punto débil a través del cual puede empujar una hernia umbilical.
Este tipo de hernias suele ser más frecuente en recién nacidos y bebés, pero puede ocurrir a cualquier edad. En adultos, una hernia umbilical se produce cuando una parte del intestino o tejido graso sobresale a través de un área cercana al ombligo, empujando a través de un punto débil en la pared abdominal circundante. Las hernias directas ocurren cuando hay un defecto en la pared abdominal anterior que se encuentra debajo del ombligo.
Síntomas y Diagnóstico de la Hernia Umbilical
Si se nota alguno de los siguientes síntomas, es muy probable que deba visitar a un médico de confianza para evitar posibles riesgos y diagnosticar si es una hernia en el ombligo:
- Hinchazón en la zona abdominal donde está ubicado el ombligo.
- Dolor dentro y alrededor del ombligo.
- Náuseas/vómito muy frecuente.
- Mucha sensibilidad en esa zona.
Una hernia umbilical se ve como un bulto en el ombligo que podría volverse más visible cuando la persona se ríe, tose, hace un esfuerzo o va al baño. Cuando la persona está acostada o relajada, el bulto puede encogerse. Por lo general, en niños y bebés no causa dolor, pero los adultos pueden sentir dolor o malestar si la hernia es grande.
Un médico podrá diagnosticar una hernia umbilical durante un examen físico, y en este examen se puede conocer qué tipo de hernia es y si está afectando otros órganos. En ocasiones, para detectar complicaciones, se pueden solicitar pruebas como un ultrasonido abdominal, radiografías o análisis de sangre.
HERNIA ABDOMINAL - INGUINAL - UMBILICAL 💥 Causas, síntomas, tratamiento, tipos, complicaciones
Factores de Riesgo de la Hernia Umbilical en Adultos
En adultos, demasiada presión abdominal contribuye a las hernias umbilicales. Los factores de riesgo principales incluyen:
- Obesidad: Las personas con sobrepeso clínico enfrentan un riesgo significativamente mayor.
- Levantar objetos pesados: Realizar esfuerzos físicos intensos sin el cuidado adecuado.
- Tos persistente: Tener tos durante un período prolongado puede aumentar el riesgo, porque la fuerza de la tos ejerce presión sobre la pared abdominal.
- Embarazos múltiples: Las mujeres que han tenido varios embarazos tienen un mayor riesgo de desarrollar una hernia umbilical.
- Edad: Aunque es común en bebés, las hernias umbilicales también pueden desarrollarse en adultos, siendo más frecuentes en mujeres adultas.
Complicaciones y Tratamiento de la Hernia Umbilical
Las complicaciones que puede ocasionar una hernia umbilical no tratada a tiempo pueden ser graves. Puede evolucionar en la salida de contenido del interior del abdomen que no se reintroduzca, causando una incarceración. Si el intestino ha salido por el orificio y no se reintroduce en un tiempo adecuado, puede convertirse en una hernia umbilical estrangulada. Esto puede llevar a una perforación intestinal, una peritonitis y un cuadro infeccioso muy grave o letal. Por este motivo, es muy importante no llegar al extremo de la hernia umbilical estrangulada, la cual generalmente requiere una cirugía de urgencia.
En adultos, la cirugía generalmente se recomienda para prevenir posibles complicaciones, especialmente si la hernia crece o comienza a doler. La cirugía de hernia umbilical es una operación pequeña y rápida para regresar el bulto a su lugar y fortalecer la pared abdominal. Existen dos enfoques principales:
- Cirugía abierta: El cirujano realiza una incisión en la base del ombligo, empuja el bulto de grasa o intestino de nuevo hacia el abdomen y repara la hernia usando una malla y uniendo el músculo con puntos.
- Cirugía laparoscópica: La malla y las suturas se pasan a través de pequeñas incisiones, fortaleciendo la pared abdominal al coser capas de músculos sobre el área débil.
Onfalitis: Infección del Ombligo en Adultos
¿Qué es la Onfalitis?
La onfalitis es una afección médica caracterizada por la inflamación del muñón umbilical o de la cicatriz umbilical. Aunque es especialmente grave en recién nacidos, la onfalitis del adulto es una infección en el ombligo que suele ser localizada, de evolución tórpida y crónica. Generalmente se correlaciona con la falta de una buena higiene del ombligo, aunque puede haber otras causas subyacentes.
El ombligo, la cicatriz que queda tras la rotura del cordón umbilical, es una zona sensible que contiene pliegues pequeños donde pueden acumularse humedad y suciedad. Este entorno húmedo y cálido es ideal para que hongos y bacterias prosperen y se expandan, causando infecciones bacterianas o por hongos/candidiasis.
Síntomas de la Onfalitis en Adultos
Si nota alguno de los siguientes síntomas, podría tener una infección en el ombligo:
- Dolor o picor en el ombligo o en la zona adyacente.
- Enrojecimiento o hinchazón.
- Sentir el área más caliente de lo habitual.
- Presencia de pus, un líquido con mal olor que se segrega.
- Fiebre, vómitos y falta de apetito (en casos más severos).
Causas y Factores de Riesgo de la Onfalitis
Las causas comunes de infecciones del ombligo en adultos incluyen:
- Mala higiene: No limpiar el ombligo con regularidad puede llevar a la acumulación de suciedad, sudor y células muertas, creando un entorno propicio para bacterias y hongos.
- Perforaciones: Las perforaciones en el ombligo, si no se cuidan correctamente, pueden infectarse debido a la pequeña herida creada.
- Obesidad: Las personas con pliegues de grasa extra pueden experimentar infecciones en el ombligo con mayor frecuencia debido a la acumulación de humedad y bacterias.
- Diabetes: Las personas con diabetes tienen un mayor riesgo debido a un sistema inmunológico debilitado y un flujo sanguíneo deficiente.
- Sudoración: El sudor excesivo, especialmente en climas cálidos o durante el ejercicio, puede ayudar al crecimiento de bacterias y hongos.
- Cirugía laparoscópica: Si la herida quirúrgica en el ombligo o cerca de él no se mantiene limpia y seca, puede conducir a una infección.
- Irritaciones: El roce de botones o telas especiales puede irritar la zona.
- Otros problemas de salud subyacentes como hernias umbilicales, quistes epidérmicos o endometriosis pueden predisponer a la onfalitis recurrente.
La presencia de una onfalitis recurrente en un adulto con una buena higiene del ombligo debe obligar a descartar la existencia de una patología subyacente.
Tratamiento de la Onfalitis
El tratamiento de la onfalitis suele consistir en una adecuada higiene del ombligo, junto con antibioterapia (pomada y/o antibióticos orales) o antimicóticos, si la infección es por hongos. Durante el tratamiento, la zona debe lavarse de forma suave con agua y jabón suave todos los días, asegurándose de que quede completamente seca.
Las infecciones bacterianas o por hongos leves se tratan con alcohol isopropílico tópico, ungüentos antibióticos o antimicóticos. Si la infección está más extendida, pueden ser necesarios medicamentos orales y tópicos. Ante cualquier síntoma de infección, conviene consultar a un médico para proceder al tratamiento adecuado y prevenir posibles complicaciones.
Uracosinus (Senos del Uraco): Una Causa Poco Frecuente
¿Qué es el Uracosinus?
El uracosinus, o seno del uraco, es una anomalía congénita poco frecuente secundaria a la obliteración incompleta del uraco en su porción infraumbilical. El uraco es un conducto que comunica la vejiga con el ombligo en el feto y que normalmente se oblitera en el momento del nacimiento. Sin embargo, si falla la obliteración en su porción proximal, se forma el uracosinus, que comunica con el ombligo pero no con la vejiga.
Esta condición puede aparecer a cualquier edad, aunque es considerada una causa inusual de onfalitis recurrente en adultos.

Síntomas y Diagnóstico del Uracosinus
Clínicamente, el uracosinus se manifiesta por supuración umbilical recurrente, junto con eritema, dolor leve o una masa periumbilical.
El diagnóstico se realiza mediante estudios de imagen. La ultrasonografía y la tomografía computarizada (TAC) son útiles para identificar las diferentes anomalías del uraco en la pared abdominal anterior. En ocasiones, puede realizarse una fistulografía para confirmarlo. En un caso documentado, un paciente de 47 años acudió a urgencias por supuración umbilical persistente que no había respondido al tratamiento médico (antibioterapia y curas). Un TAC confirmó la existencia de un seno del uraco con cambios de onfalitis.
Tratamiento del Uracosinus
El tratamiento del uracosinus es quirúrgico y consiste en la resección en bloque del ombligo y el uracosinus. En los últimos años, el abordaje laparoscópico se ha incorporado a su tratamiento. Se han descrito casos de malignización, lo cual apoya la exéresis quirúrgica de esta anomalía.
En definitiva, ante una supuración crónica umbilical que no responda a las medidas higiénicas y antibioterapia, se debe pensar en la existencia de una causa subyacente, generalmente, un cierre incompleto del conducto uraco.
Otras Causas Potenciales
Además de las hernias umbilicales, la onfalitis y el uracosinus, existen otras condiciones que pueden causar hinchazón o síntomas en la zona umbilical, aunque son menos comunes. Estas incluyen:
- Quistes epidérmicos umbilicales: Acumulaciones de células cutáneas muertas y sebo debajo de la piel.
- Endometriosis umbilical: La presencia de tejido endometrial fuera del útero, en este caso en la zona del ombligo, que puede causar dolor y sangrado cíclico.
- Tumores primarios o metastásicos: Aunque raros, pueden manifestarse como bultos o lesiones en el área umbilical. Un ejemplo es el nódulo de la hermana María José, que indica metástasis de un cáncer abdominal o pélvico.