La infertilidad, definida como la incapacidad de lograr un embarazo después de 12 meses o más de relaciones sexuales regulares sin protección, afecta aproximadamente al 15 % de las parejas en edad reproductiva a nivel mundial. Este fenómeno representa no solo un desafío médico, sino también una fuente de estrés psicológico y conflictos interpersonales para quienes desean concebir. Se estima que 1 de cada 6 parejas en edad reproductiva experimenta problemas para conseguir el embarazo.
Distinción entre Infertilidad y Esterilidad
Es importante hacer una matización, ya que los términos "infertilidad" y "esterilidad" a menudo se confunden. Aunque en el lenguaje común suelen usarse indistintamente, en un contexto médico se pueden diferenciar:
- Infertilidad: Se refiere a la incapacidad de llevar a término un embarazo, es decir, la mujer puede concebir pero sufre abortos de repetición o problemas que impiden el desarrollo completo de la gestación. La infertilidad primaria se refiere a las parejas que no han podido quedar en embarazo después de al menos un año de relaciones sexuales sin usar métodos anticonceptivos. La infertilidad secundaria se refiere a las parejas que han podido quedar embarazadas al menos una vez, pero que ahora no pueden hacerlo.
- Esterilidad: Hace referencia a la dificultad o imposibilidad de una pareja para conseguir un embarazo de forma natural tras más de un año de relaciones sexuales sin protección anticonceptiva (o 6 meses en mujeres mayores de 35 años). El principal síntoma es, evidentemente, la aparición de dificultades para lograr un embarazo después de un tiempo prolongado intentándolo.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la infertilidad como "una enfermedad del aparato reproductor que imposibilita el embarazo clínico". En este artículo, utilizaremos "infertilidad" como término general para abarcar ambos conceptos, a menos que se haga una distinción específica.
Incidencia y Causas Generales en la Pareja
Tradicionalmente, en la sociedad se tiende a creer que los problemas de infertilidad se deben principalmente a fallos en el sistema reproductivo de la mujer. Sin embargo, esto dista mucho de la realidad. Hoy en día, en aquellas parejas que acuden a clínicas de reproducción asistida, en el 40% de los casos se debe a infertilidad masculina.
Los problemas de fertilidad de una pareja pueden tener su origen en el hombre, en la mujer o en ambos miembros de la pareja. Una vez se realizan las pruebas de fertilidad pertinentes, la causa es masculina en un 30% de los casos y femenina en otro 30%.
El 40% restante se reparte entre una causa mixta o combinada, que se produce en el 20% de los casos, y una causa desconocida, en otro 20%.

Infertilidad Femenina: Causas y Factores
Cuando el problema de infertilidad se encuentra en la mujer, puede deberse a diversas alteraciones en distintos niveles del aparato reproductor o a factores sistémicos. Las principales causas de infertilidad femenina pueden clasificarse en varias categorías:
Trastornos de la Ovulación (Factor Ovárico)
Las alteraciones hormonales en el ciclo menstrual de la mujer pueden impedir la ovulación (anovulación), que esta se produzca en un momento inadecuado o que los óvulos no se produzcan correctamente o sean de mala calidad. El sistema endocrino es el encargado de controlar el ciclo ovárico, por lo que una alteración causada por estrés, obesidad, bajo peso, problemas en la glándula tiroides o medicación, puede afectar al funcionamiento normal del ovario.
Entre los trastornos más comunes se incluyen:
- Síndrome de Ovario Poliquístico (SOP): Es una de las causas más comunes de infertilidad femenina. Se trata de una afección en la que los ovarios de la mujer y, en algunos casos, las glándulas suprarrenales producen más andrógenos (un tipo de hormona) de lo normal. Los niveles altos de estas hormonas interfieren con el desarrollo de los folículos ováricos y la liberación de óvulos durante la ovulación. En consecuencia, pueden formarse sacos llenos de líquido, o quistes, en los ovarios.
- Insuficiencia Ovárica Primaria (POI): También conocida como fallo ovárico prematuro, ocurre cuando los ovarios de la mujer dejan de producir hormonas y óvulos a una edad temprana, a menudo antes de los 40 años. Con frecuencia, se desconoce la causa.
- Problemas de la glándula tiroides: Tanto el hipertiroidismo (cantidad elevada de hormona tiroidea) como el hipotiroidismo (niveles muy bajos de esta hormona) pueden afectar el ciclo menstrual o causar infertilidad.
- Niveles elevados de prolactina: Esta hormona, necesaria para producir leche materna, también puede tener un efecto sobre la ovulación.
Problemas en las Trompas de Falopio (Factor Tubárico)
El factor tubárico hace referencia a cualquier alteración o problema en las trompas de Falopio de la mujer. Estas tienen dos papeles fundamentales: permitir el encuentro del óvulo y el espermatozoide para que ocurra la fecundación, y ayudar a que el embrión llegue hasta el útero para la implantación. Si las trompas de Falopio no cumplen su función, habrá infertilidad femenina.
Esto ocurre cuando hay una obstrucción o daño en ambas trompas, como puede suceder en casos de:
- Salpingitis: Hinchazón o inflamación de las trompas de Falopio, a menudo causada por infecciones.
- Malformaciones.
- Hidrosalpinx.
- Endometriosis: El tejido similar al recubrimiento interno del útero crece fuera de este, lo que puede formar adherencias pélvicas que obstruyen las trompas.
- Cicatrización: A raíz de infecciones de transmisión sexual (ITS) como la clamidia y la gonorrea (que pueden llevar a enfermedad inflamatoria pélvica), lesiones o cirugías previas.
Con que una de ambas trompas sea permeable (no esté obstruida), podría producirse el embarazo. Sin embargo, si ambas trompas de Falopio están obstruidas, no se producirá el encuentro entre el óvulo y el espermatozoide para que tenga lugar la fecundación, haciendo necesaria la fecundación in vitro (FIV) para lograr un embarazo.
Alteraciones Uterinas (Factor Uterino)
Las alteraciones en el útero, ya sean malformaciones uterinas o problemas en el endometrio, pueden ser causa de infertilidad al impedir la implantación o el desarrollo del embarazo a término. Estas pueden incluir:
- Malformaciones uterinas: Como el útero septado o el útero bicorne, pueden afectar la capacidad del útero para mantener un embarazo.
- Miomas uterinos (fibromas): Son tumores benignos que crecen dentro de la pared del útero y a su alrededor. Aunque la mayoría de las mujeres con miomas no tienen problemas de fertilidad, los ubicados en la cavidad uterina o los que miden más de 6 centímetros pueden tener un efecto negativo en la fertilidad, e incluso pueden obstruir las trompas de Falopio.
- Pólipos uterinos: Crecimientos no cancerosos en la superficie interior del útero que pueden interferir con la implantación del óvulo fertilizado.
- Adherencias uterinas (cicatrices): Formadas a partir de lesiones, infecciones o cirugías previas en el útero.
- Endometriosis: El tejido similar al recubrimiento interno del útero crece fuera de este, pudiendo afectar la estructura de los órganos reproductivos y la implantación.
- Endometrio mal desarrollado.

Problemas en el Cuello Uterino (Factor Cervical)
Si los espermatozoides no pueden atravesar el cérvix o cuello del útero, no podrán llegar hasta el óvulo y fecundarlo. Por esta razón, crecimientos anormales en el cuello del útero, como pólipos o miomas, al igual que alteraciones en el flujo cervical, infecciones o inflamación del cérvix, pueden ser causa de infertilidad en la mujer. Las infecciones crónicas en el cuello del útero y el tratamiento quirúrgico de lesiones cervicales asociadas con infección por el virus del papiloma humano (HPV) también pueden reducir la cantidad o la calidad del moco cervical.
Otros Factores Femeninos
- Edad materna avanzada: A partir de los 35 años, el potencial reproductivo disminuye lentamente, y desciende rápidamente a partir de los 37 años. Después de los 40 años, la posibilidad de embarazo es menor del 10%. Esto se debe principalmente a una menor cantidad y calidad inferior de los óvulos.
- Enfermedades de transmisión sexual (ETS): Como la clamidia y la gonococia, pueden causar daño en el sistema reproductor.
- Enfermedades crónicas: Como la diabetes o trastornos de la coagulación.
- Trastornos alimentarios: Como la obesidad o la anorexia, así como el bajo peso o el sobrepeso, que pueden alterar el ciclo ovárico.
- Trastornos autoinmunes: Hacen que el sistema inmunológico del cuerpo ataque tejidos corporales normales. Ejemplos incluyen lupus, enfermedad de Hashimoto y artritis reumatoide, que pueden afectar la fertilidad a través de la inflamación en el útero y la placenta.
- Cáncer y su tratamiento: Ciertos tipos de cáncer, especialmente los que afectan a los órganos reproductores, y sus tratamientos (quimioterapia y radiación) a menudo reducen la fertilidad femenina.
Infertilidad Masculina: Causas y Factores
En el varón, son también varios los factores que pueden provocar infertilidad. En la actualidad, el factor masculino está involucrado hasta en el 50% de los casos. Las causas de infertilidad masculina incluyen:
Problemas en los Espermatozoides (Factor Espermático)
Es la causa más común de infertilidad masculina. Se produce por problemas en los espermatozoides, ya sea en su forma, movilidad, vitalidad o cantidad en el semen. Las alteraciones más comunes en los espermatozoides son:
- Oligospermia u oligozoospermia: Baja cantidad de espermatozoides.
- Astenozoospermia: Baja movilidad en los espermatozoides.
- Teratospermia o teratozoospermia: Elevada cantidad de espermatozoides con forma anormal.
- Necrospermia o necrozoospermia: Elevada cantidad de espermatozoides muertos.
- Azoospermia: Ausencia de espermatozoides en el eyaculado.
En la mayoría de los casos, el diagnóstico de infertilidad masculina está relacionado con parámetros seminales alterados.
Alteraciones Hormonales (Factor Pretesticular)
Se trata de problemas hormonales causados por una mala regulación endocrina. Un control hormonal inadecuado en el varón puede causar alteraciones en el desarrollo de los testículos, los conductos seminíferos, la espermatogénesis (producción de espermatozoides) y el aparato reproductor masculino en general.
Problemas Testiculares (Factor Testicular)
Este factor hace referencia a cualquier problema o defecto en los testículos, ya sea congénito o adquirido:
- Defectos congénitos: Suelen deberse a una anomalía genética, como el Síndrome de Klinefelter, o testículos no descendidos.
- Defectos adquiridos: Pueden deberse a medicamentos, drogas, infecciones (como la orquitis, historial de infección testicular por paperas), traumatismos o afecciones, como el varicocele (várices en el escroto).
Obstrucciones o Alteraciones Postesticulares (Factor Postesticular)
Este tipo de infertilidad es debida a alteraciones o problemas en las vías seminales que deben atravesar los espermatozoides para salir al exterior una vez son producidos por los testículos: el epidídimo, los conductos deferentes y la uretra. En este caso, la infertilidad puede deberse a infecciones, obstrucciones o traumatismos que impiden la salida de los espermatozoides en la eyaculación. Un bloqueo que impide que los espermatozoides sean liberados es una causa común.
Otros Factores Masculinos
- Disfunción eréctil: O problemas de erección que imposibilitan depositar el semen en el fondo de la vagina.
- Defectos congénitos: O malformaciones del tracto genital.
- Tratamientos para el cáncer: Incluyendo quimioterapia y radiación.
- Exposición a mucho calor: Durante períodos prolongados.
- Consumo excesivo de alcohol, marihuana o cocaína.
- Tumor hipofisario benigno: Que causa un alto nivel de prolactina en la sangre.
- Diabetes (sin control).
- Hipogonadismo: Que causa bajos niveles de la hormona masculina, testosterona.
- Infecciones: Incluidas las de transmisión sexual (ITS) como clamidia, gonorrea, paperas o VIH.
- Medicamentos: Algunos como cimetidina, espironolactona, nitrofurantoina o inhibidores del alfa 5 reductasa (dutasteride y finasteride usados para la calvicie), pueden afectar la calidad seminal.
- Obesidad y edad avanzada: Los hombres mayores de 40 años pueden ser menos fértiles.
- Eyaculación retrógrada.
- Tabaquismo.
- Toxinas en el medioambiente: Exposición a pesticidas, otras sustancias químicas o radiación.
- Vasectomía o falla de la reversión de la vasectomía.

Infertilidad Combinada o Mixta
En algunos casos, tanto el hombre como la mujer de la pareja pueden presentar alteraciones en su fertilidad. Por lo tanto, los problemas de infertilidad serán debidos a la combinación de algunas de las causas de infertilidad masculina y femenina mencionadas anteriormente. Esto ocurre en el 20% de los casos.
Sin embargo, hay casos en los que la infertilidad está producida por una incompatibilidad inmunológica. En estas situaciones, el sistema inmunitario de la mujer ataca a los espermatozoides del hombre. Por lo cual, es posible que ambos miembros de la pareja sean fértiles por separado pero que no puedan concebir juntos sin ayuda médica.
Infertilidad de Origen Desconocido (EOD)
Cuando la causa de infertilidad no se conoce, hablamos de infertilidad idiopática o infertilidad de origen desconocido (EOD). Esta se produce en un 20% de los casos. A pesar de realizar los exámenes pertinentes, no se encuentra ningún problema que justifique la no consecución del embarazo. Esto no significa que no haya ninguna alteración en la pareja, sino que con las pruebas realizadas no se ha llegado a ningún diagnóstico determinado. Algunos diagnósticos son extremadamente complejos y puede que con las pruebas disponibles actualmente no se pueda averiguar la causa exacta de infertilidad.
Aun así, no conseguir un diagnóstico de infertilidad no tiene por qué impedir aplicar un tratamiento de reproducción asistida, como la inseminación artificial o la fecundación in vitro, para conseguir el embarazo.
Factores de Riesgo Comunes para la Infertilidad
Muchos de los factores de riesgo para la infertilidad masculina y femenina son los mismos:
- Edad: La fertilidad de la mujer disminuye lentamente con la edad, especialmente cerca de los 35 años y rápidamente a partir de los 37. Los hombres mayores de 40 años pueden ser menos fértiles que los jóvenes, aumentando también el riesgo de defectos congénitos en los hijos.
- Consumo de tabaco: Si alguno de los miembros de la pareja fuma tabaco, se puede reducir la probabilidad de embarazo y la eficacia de los tratamientos de fertilidad. El riesgo de abortos espontáneos también aumenta.
- Consumo de marihuana y alcohol: Ambas sustancias pueden afectar la fertilidad. Para las mujeres, no hay un nivel seguro de consumo de alcohol cuando intentan quedar embarazadas.
- Peso corporal: Un estilo de vida inactivo y el sobrepeso u obesidad pueden aumentar el riesgo de infertilidad. Asimismo, el peso insuficiente (con trastornos alimentarios como anorexia o bulimia) también afecta la fertilidad.
- Problemas con el ejercicio: La falta de ejercicio contribuye a la obesidad, lo que aumenta el riesgo de infertilidad. Sin embargo, el ejercicio excesivo también puede tener un impacto negativo.
- Exposición a contaminantes y toxinas: Pesticidas, plomo, cadmio, mercurio y otras sustancias químicas o radiación pueden afectar negativamente la salud reproductiva.
- Medicamentos: Ciertos medicamentos, incluidos los que tratan infecciones bacterianas, la presión arterial alta y la depresión, pueden tener consecuencias sobre la fertilidad. Los tratamientos para la calvicie como dutasteride y finasteride han mostrado un efecto negativo sobre la calidad seminal, mientras que el minoxidil no.
Evaluación y principales causas de infertilidad en hombres y mujeres
Diagnóstico de la Infertilidad
Para averiguar la causa de infertilidad de la pareja, hay que hacer una serie de pruebas tanto en el hombre como en la mujer. Según los resultados obtenidos en este estudio de fertilidad, se podrá saber si el problema de fertilidad es masculino, femenino o una combinación de ambos. Las pruebas para determinar la infertilidad incluyen una historia clínica y un examen físico completos de ambos compañeros. En la mayoría de los casos, se necesitarán exámenes de sangre e imagenológicos.
Evaluación en Mujeres
- Historia clínica y examen físico: Incluye una revisión detallada de la historia clínica y un examen físico.
- Exámenes de sangre para verificar el nivel de hormonas: Incluyendo progesterona, hormona foliculoestimulante (FSH), hormona luteinizante (LH), estradiol, prolactina y hormona estimulante de la tiroides (TSH). También la hormona antimulleriana (HAM) y prueba de provocación con clomid.
- Kits caseros para la detección de la ovulación en la orina.
- Medición de la temperatura corporal: Todas las mañanas para verificar la ovulación.
- Histerosalpingografía (HSG): Permite valorar si las trompas de Falopio son permeables y buscar obstrucciones.
- Ultrasonido pélvico: Para comprobar la calidad del óvulo y evaluar el útero.
- Histeroscopia: Permite valorar la cavidad uterina mediante visión directa.
- Laparoscopia: Procedimiento quirúrgico mínimamente invasivo que permite observar directamente los órganos reproductivos.
- Prueba de sangre para detectar alguna infección por clamidia anterior: Que puede causar daño a las trompas de Falopio.
Evaluación en Hombres
- Análisis de semen (seminograma o espermograma): Para diagnosticar un problema espermático, evaluando la cantidad, movilidad, morfología y vitalidad de los espermatozoides.
- Examen físico: De los testículos y del pene.
- Ultrasonido de los genitales masculinos: (Algunas veces se hace).
- Exámenes de sangre: Para verificar los niveles hormonales.
- Biopsia testicular: (Se hace muy pocas veces).
La elección de las pruebas depende de la historia clínica y los síntomas específicos de cada persona.
Cuándo Consultar a un Especialista
Si después de un año manteniendo relaciones sexuales de manera regular sin usar métodos anticonceptivos no se ha logrado una gestación, se recomienda visitar a un especialista para que pueda determinar el origen del problema. Las mujeres mayores de 35 años deberían tratar de embarazarse durante 6 meses; si no se presenta un embarazo en ese período de tiempo, deben consultar con su proveedor de atención médica. La decisión sobre el momento para hacerse una evaluación y buscar tratamiento para la infertilidad depende de la edad de la pareja.
Consejos para Aumentar las Probabilidades de Embarazo
Las parejas pueden incrementar las probabilidades de quedar embarazadas cada mes teniendo relaciones sexuales al menos cada 2 días antes y durante la ovulación. La ovulación ocurre aproximadamente 2 semanas antes de que el siguiente ciclo menstrual (periodo) empiece. Por lo tanto, si una mujer tiene su periodo cada 28 días, la pareja debe tener relaciones sexuales al menos cada 2 días entre el 10º y 18º día después del inicio de su periodo. Tener relaciones sexuales antes de que se presente la ovulación es de gran ayuda, ya que los espermatozoides pueden vivir en el cuerpo de una mujer durante al menos 2 días, mientras que un óvulo solamente puede ser fecundado por el espermatozoide durante 12 a 24 horas después de ser liberado.
Además, es recomendable seguir estas pautas:
- Evitar el tabaco y las drogas, y limitar el consumo de alcohol.
- Evitar bañarse frecuentemente con agua caliente (para hombres).
- Alejarse de los contaminantes y toxinas (pesticidas, plomo, cadmio, mercurio).
- Limitar el uso de medicamentos que pueden afectar la fertilidad, previa consulta con el médico.
- Hacer ejercicio de manera segura y regular.
- Lograr y mantener un peso saludable (mujeres con bajo peso o sobrepeso pueden incrementar sus probabilidades de quedar embarazadas si logran un peso más saludable).
- Limitar la cafeína; durante el embarazo, muchos expertos recomiendan no tomar más de 200 miligramos de cafeína al día.
El proceso de someterse a evaluación y tratamiento de infertilidad es estresante para la mayoría de las parejas, pudiendo inducir depresión, enojo, ansiedad y discordia marital. Se puede encontrar más información y apoyo para las personas con infertilidad y sus familias uniéndose a un grupo de apoyo local.
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