Que un bebé recién nacido duerma con la boca abierta es una duda frecuente entre los padres. A veces, esta situación es pasajera y puede deberse a factores como un resfriado, la postura al dormir o el uso del chupete. Sin embargo, en otras ocasiones, puede indicar que algo está interfiriendo en su respiración nasal, lo cual afecta la calidad del sueño.
Es importante destacar que la respiración nasal es la vía natural y más eficiente para el descanso. Un bebé que se encuentra sobrecansado tiende a respirar peor y, consecuentemente, a dormir de manera más superficial. Para mejorar la calidad del sueño, se recomienda ajustar las ventanas de vigilia según la edad del bebé, oscurecer la habitación y establecer un ritual de sueño breve, que puede durar entre 2 y 10 minutos.

La respiración bucal en bebés puede estar asociada con un sueño ligero, despertares frecuentes y siestas cortas de 30 a 40 minutos. Además, mantener la boca abierta de forma prolongada favorece la sequedad bucal, lo que puede provocar despertares por sed. A largo plazo, este hábito podría influir negativamente en la posición de la lengua y en el desarrollo orofacial del niño.
¿Cuándo Preocuparse por la Boca Abierta al Dormir?
Es fundamental observar si la respiración bucal coincide con la aparición de dientes, alergias estacionales o episodios de mocosidad. En estos casos puntuales, la aplicación de medidas caseras puede ser suficiente para solucionar el problema. Sin embargo, no siempre es una situación transitoria.
Si se utiliza el chupete, es recomendable hacerlo con criterio y evitar que se convierta en un elemento imprescindible durante toda la noche. Es importante evaluar si el bebé duerme con la boca abierta todas las noches, si ronca o respira con ruido, si presenta mocos frecuentes o si el ambiente en la habitación es muy seco. También se deben considerar las posturas que podrían favorecer la apertura de la boca y si la situación mejora con la higiene nasal y una rutina de sueño más tranquila.

Causas Comunes de la Respiración Bucal en Bebés
Al igual que los adultos, que en ocasiones recurrimos a la respiración bucal debido a la congestión nasal, los bebés pueden presentarla de forma aislada por esta misma razón. No obstante, si este hábito se mantiene en el tiempo, pueden surgir complicaciones.
Entre las posibles causas se encuentran:
- Congestión nasal: Causada por resfriados, alergias o irritantes ambientales.
- Obstrucción de las vías respiratorias: Posiblemente relacionada con el desarrollo de adenoides o amígdalas.
- Malformaciones orofaciales: Alteraciones en la estructura de la boca o la mandíbula.
- Hábito adquirido: Especialmente si se ha hecho un uso excesivo del chupete.
Consecuencias de la Respiración Bucal a Largo Plazo
La persistencia de la respiración bucal en bebés puede acarrear diversas consecuencias negativas para su salud y desarrollo:
Problemas Respiratorios y del Sueño
Una de las complicaciones más serias es la posible aparición de apnea obstructiva del sueño, lo cual afecta significativamente la calidad del descanso del bebé. Esto puede manifestarse en:
- Sueño inquieto y fragmentado.
- Despertares frecuentes.
- Ronquidos y ruidos respiratorios anormales.
- Fatiga diurna.
EDWAR GARCÉS. “APNEA DEL SUEÑO”. Animación 2d / 3d. 2021.
Desarrollo Orofacial
La respiración bucal crónica puede influir en el desarrollo de la estructura orofacial del niño. La posición de la lengua y el patrón de crecimiento de la mandíbula y el paladar pueden verse alterados, lo que podría llevar a:
- Maloclusiones dentales (problemas en la mordida).
- Alteraciones en el desarrollo del habla y la deglución.
- Posible afectación en la alineación de los dientes.
Soluciones y Recomendaciones
Para abordar la respiración bucal en recién nacidos y bebés, es crucial un enfoque integral:
Higiene Nasal y Humidificación
Mantener las vías nasales limpias es fundamental. Se pueden utilizar soluciones salinas nasales para ayudar a descongestionar y humedecer la nariz del bebé. Un humidificador en la habitación también puede ser beneficioso si el ambiente es muy seco.
Ajuste de las Rutinas de Sueño
Como se mencionó anteriormente, ajustar las ventanas de vigilia, oscurecer la habitación y establecer un ritual de sueño corto y relajante puede mejorar la calidad del descanso y favorecer la respiración nasal.
Evaluación Profesional
Si la respiración bucal es persistente o preocupante, es indispensable consultar con un profesional de la salud. Un pediatra podrá evaluar la situación y, si es necesario, derivar a otros especialistas.
En algunos casos, la intervención de un logopeda puede ser crucial. Este profesional puede coordinarse y trabajar en equipo con ortodoncistas para tratar la respiración oral y prevenir consecuencias duraderas en el desarrollo del niño. En definitiva, acudir a logopedia para tratar la respiración oral es crucial para evitar que este hábito tenga consecuencias duraderas sobre el desarrollo del niño.
