El Baño del Recién Nacido: Beneficios de Esperar y Recomendaciones Esenciales

El baño del bebé es una experiencia muy preciada para muchos padres, un excelente momento para formar un vínculo sin distracciones, donde el pequeño nuevo integrante de la familia disfruta de la sensación del agua tibia sobre la piel. Sin embargo, el momento y la forma del primer baño han evolucionado en los últimos años, con recomendaciones que sugieren esperar un poco antes de sumergir al recién nacido en la bañera.

¿Cuándo se debe bañar por primera vez a un recién nacido?

La American Academy of Pediatrics (AAP) y otros expertos recomiendan dejar el unto sebáceo en la piel del recién nacido por un tiempo antes del primer baño. Muchos nuevos padres creen que es mejor bañar al pequeño antes de las 24 horas, no importando si ha nacido por parto natural o cesárea, pero lo ideal es no bañar al bebé nada más nacer.

Razones para retrasar el primer baño

Retrasar el primer baño del bebé ofrece múltiples beneficios para su salud y bienestar:

  • Riesgo de hipotermia: Bañar a un recién nacido demasiado pronto puede provocar una pérdida significativa de calor corporal, aumentando el riesgo de hipotermia, especialmente en bebés prematuros.
  • Formación del vínculo y lactancia materna: Si se retira al bebé demasiado pronto para bañarlo, podría interrumpirse el contacto piel con piel, la formación del vínculo entre la madre y el hijo, y el éxito temprano de la lactancia materna. Este contacto inmediato es crucial para establecer una conexión profunda.
  • El unto sebáceo (vérnix caseosa) y la protección de la piel:

    El unto sebáceo es una sustancia blanca y cerosa que recubre la piel del bebé antes del nacimiento. Actúa como una crema hidratante natural y podría tener propiedades antibacterianas. Es de particular importancia para los prematuros, ya que su piel tiene una marcada tendencia a sufrir lesiones. El bebé al nacer está cubierto por esta capa y por otras sustancias del canal del parto que formarán parte de su microbiota, es decir, sus bacterias y las de su familia.

    Es curioso que vernix caseosa signifique "como untado en queso". A algunos bebés se les ve con mucha de esta capa y a otros se les ve menos, lo que a veces depende del momento en el que nacen. Es importante destacar que si nacen con esa capa blanquecina, no es suciedad. Los recién nacidos habitualmente nacen con sustancias propias del canal del parto, pero no sucios; de hecho, suelen oler bien: huelen a recién nacido. Ese olor tan peculiar en el niño es para darnos cuenta de que ese bebé ha nacido, que es vulnerable, que le tenemos que cuidar, que nos necesita y un poco para vincularnos con él. En algunos pliegues se les mantiene esa capa de vérnix, pero la mayoría de las veces en pocas horas los bebés cambian y la grasita se reabsorbe, por lo que conviene secarlos para que no cojan frío.

    Bebé recién nacido cubierto de unto sebáceo

Excepciones al retraso del baño

Existen situaciones específicas en las que el primer baño se realiza antes de lo recomendado para la mayoría. Por ejemplo, los bebés nacidos de madres portadoras de VIH o hepatitis recibirán su baño después de la primera vez que se amamanten para ayudar a reducir el riesgo que corre el personal del hospital y los familiares.

Frecuencia del baño una vez en casa

No es necesario bañar a los recién nacidos todos los días, ya que rara vez transpiran o se ensucian mucho como para necesitar un baño completo con tanta frecuencia. Probablemente sea suficiente bañar al bebé tres veces por semana durante su primer año. Bañarlo con más frecuencia podría resecar la piel del bebé. A partir de que se seca el cordón umbilical, tampoco hace falta tener una súper rutina de baño, sino que cada familia vaya encontrando cuál es el mejor momento y cada cuántos días bañarlo.

El baño de esponja: antes de la caída del cordón umbilical

La American Academy of Pediatrics (AAP) recomienda los baños de esponja hasta que el muñón del cordón umbilical se caiga, lo que generalmente toma una semana o dos. Si el muñón permaneciera más tiempo, tal vez haya otro tipo de problema; en ese caso, es importante hablar con el médico de su bebé. La gelatina de Wharton, que rodea los vasos sanguíneos del cordón umbilical, tarda unos días en secarse; si se humedece, se hidrata y tarda más.

Preparación y técnica del baño de esponja

Para darle un baño de esponja a su bebé, necesitará tener listos los elementos necesarios antes de comenzar:

  • Lugar cálido y superficie plana: Un lugar cálido con una superficie plana, como la encimera de la cocina o del baño, un cambiador o una cama firme. Incluso una manta o una toalla sobre el suelo pueden servir. Recubra las superficies duras con una manta o toalla mullida.
  • Elementos básicos: Un paño suave, una toalla (preferentemente con capucha), champú suave para bebé sin fragancia, jabón suave e hidratante (si es necesario), toallitas húmedas para bebé, un pañal limpio y una muda de ropa.
  • Agua tibia: Un fregadero o un recipiente poco profundo lleno con agua tibia. Controle la temperatura del agua con la mano para asegurar que no esté muy caliente.

Pasos para el baño de esponja:

  1. Desvista al bebé y envuélvalo con una toalla. Acuéstelo boca arriba en el área preparada.
  2. Para que el bebé esté a una temperatura agradable, destape solo las partes del cuerpo que esté limpiando en ese momento. Mantenga siempre una mano sobre su bebé; si usa un cambiador, coloque también las correas de seguridad.
  3. Humedezca el paño con agua tibia. Luego, escurra el exceso de agua y limpie el rostro del bebé. Límpiele los párpados, desde el extremo interno hasta el extremo externo del ojo, con cuidado para que no le entre agua en los ojos ni en la boca.
  4. Para limpiar el cuerpo del bebé, use un paño humedecido con agua sola o, si es necesario, con una pequeña cantidad de jabón suave. Preste especial atención a los pliegues debajo de los brazos, detrás de las orejas, alrededor del cuello, en la zona del pañal y entre los dedos de los pies y de las manos.

Transición al baño en tina

Una vez que la zona umbilical haya cicatrizado, puede probar meter al bebé directamente en el agua. Los primeros baños deben ser tan delicados y breves como sea posible. Si el bebé se queja o se enfada mucho, puede volver a los baños de esponja por una o dos semanas y después intentarlo nuevamente. Es natural que el niño sienta incomodidad o molestia al bañarlo, por lo que si no está bien en la tina, se puede retrasar el baño o espaciarlo.

Seguridad en el baño de tina

La seguridad es primordial al bañar a un bebé en una tina:

  • Tina segura para niños: Use una tina para bebés de plástico rígido con una superficie inclinada y texturada, o un arnés que impida que el bebé se deslice, que cumpla con los estándares de seguridad vigentes. A algunos padres les resulta más fácil bañar a un recién nacido en una bañera portátil, una tina de plástico revestida con una toalla limpia o un lavabo. Si usa un lavabo, tenga mucho cuidado, ya que puede ser resbaladizo y tener grifos y manijas que sobresalen; cierre el grifo mientras su bebé esté en el agua.
  • Evite asientos para tinas: Estos asientos permiten que el niño se siente derecho en una tina para adultos, pero lamentablemente, pueden darse vuelta con gran facilidad.
  • Supervisión táctil constante: Prepare todos los elementos para el baño de modo que pueda sujetar al bebé con una mano en todo momento. Jamás deje a un bebé solo en la tina, ni por un instante.
  • Verifique la temperatura del agua: Llene la palangana con aproximadamente 5 cm (2 pulgadas) de agua tibia (no caliente) al tacto con la cara interna de la muñeca o el codo. La AAP recomienda que la temperatura más alta del grifo no supere los 49 ºC (120 ºF) para evitar quemaduras. Si baña al bebé en un lavabo, cierre el grifo y espere hasta que no haya movimiento en el agua antes de introducir a su hijo; nunca use el flujo de agua del grifo abierto ni un rociador unido al grifo para evitar escaldaduras.
Infografía sobre la temperatura segura del agua para el baño del bebé

Técnica para el baño en tina

Siga estos pasos para un baño en tina seguro y agradable:

  1. Mantenga al bebé calentito: Una vez que haya desvestido al bebé, póngalo de inmediato en el agua para que no tome frío.
  2. Introducción al agua: Con una mano sostenga la cabeza del bebé y con la otra coloque el cuerpo dentro del agua, empezando por los pies. Háblele con cariño y baje lentamente el resto del cuerpo hasta que haya entrado en la tina.
  3. Use jabón con moderación: Los jabones pueden resecar la piel del bebé. Si necesitara un limpiador para zonas muy sucias, use solo jabones suaves de pH neutro que no tengan aditivos. Enjuague la piel inmediatamente para quitar el jabón.
  4. Cuidado del cabello: Para la costra láctea, una afección inocua, puede aflojar las escamas con un cepillo de cerdas suaves mientras le lava la cabeza con champú en la tina, o dejarlas si no le molestan. Use un paño suave para lavar la cara y el pelo de su bebé, con cuidado de no frotarle ni estirarle la piel. Masajee bien todo el cuero cabelludo, incluso la zona sobre las fontanelas (las partes blandas). Cuando enjuague el champú de la cabeza, coloque la mano sobre la frente del bebé para que la espuma corra por los lados y no entre en los ojos. Si le entrara espuma en los ojos, use el paño húmedo para enjuagárselos con agua limpia y tibia.
  5. Diversión en la tina: Si a su bebé le gusta el baño, déjelo un rato más en el agua para que chapotee y juegue. Cuanto más se divierta su hijo en el baño, menos miedo le tendrá al agua. El baño debe ser una experiencia relajante y reconfortante. Los bebés pequeños no necesitan juguetes para el baño, ya que el solo hecho de estar en el agua suele ser bastante emocionante. Sin embargo, una vez que el bebé sea lo suficientemente grande para estar en la tina, los juguetes pasan a ser fundamentales.
  6. Secado: Cuando termine el momento del baño, envuelva rápidamente al bebé en una toalla, cubriéndole la cabeza y el cuerpo para que se mantenga calentito aunque aún esté húmedo. Bañar a un bebé de cualquier edad implicará que usted se moje, por lo que le recomendamos usar un delantal de tela de toalla o ponerse una toalla sobre los hombros para mantenerse seco.

¿Cómo bañar a un recién nacido? | Clínica Alemana

Beneficios adicionales del baño (más allá de la higiene)

El baño no es solo un momento de higiene, sino que ayuda al desarrollo de tu bebé a través de diversas experiencias multisensoriales que son esenciales para la formación de su cerebro, estimulando la vista, el olfato, el oído y el tacto. Además, genera un vínculo especial entre los padres y el bebé, siendo un momento ideal para compartir en familia. La mamá, el papá, el bebé e incluso un hermano/a mayor pueden participar, fortaleciendo el vínculo afectivo y reforzando los lazos.

El baño también ayuda a conciliar el sueño, especialmente si se realiza durante la tarde-noche y siempre sobre la misma hora. El agua relaja los músculos, además provoca sensación de bienestar corporal y frescura que ayudará al pequeño a dormir mejor. Para potenciar estos beneficios, se puede jugar con el pequeño durante el baño, utilizando juguetes como un patito de goma o chapoteando en el agua. Celebre los logros que consiga el pequeño, como aprender a estrujar la esponja o a hacer flotar un juguete. Háblele y haga sonidos mientras lo baña, señale las diferentes partes de su cuerpo a medida que las lava o las seca, y acurrúquese con el bebé después del baño para compartir un momento de relajación y conexión. Todas estas cosas ayudarán a hacer del baño un momento único y especial.

Artículos esenciales para el baño del bebé

Para asegurar un baño seguro y placentero, es fundamental elegir productos adecuados y homologados según las normativas vigentes. Algunos de los artículos que necesitará para el baño son:

  • Bañera del bebé o soporte de baño.
  • Cambiador.
  • Esponja suave o paño.
  • Capa de baño (toalla con capucha).
  • Gel neutro y champú suave sin fragancia para bebé.
  • Pañales limpios y una muda de ropa.
  • Toallitas húmedas para bebé (para antes y después del baño).

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