La semana 16 marca el final del cuarto mes de gestación y el inicio de una etapa más estable y agradable del embarazo. Es un momento en el que el cuerpo de la madre se ha adaptado a los cambios hormonales y el feto continúa desarrollándose a pasos agigantados.

Desarrollo y crecimiento del feto
En esta etapa, el aspecto del feto es mucho más parecido al de un bebé. Con una medida aproximada de 11 a 13 centímetros y un peso de entre 80 y 100 gramos, su tamaño puede compararse con el de un aguacate.
- Proporciones: La cabeza y el cuerpo están cada vez más proporcionados. Los ojos se dirigen hacia delante y se encuentran en una posición más central, mientras que las orejas han ascendido hasta su ubicación casi definitiva.
- Capacidades motoras: El cerebro comienza a ejercer un mayor control sobre los músculos, permitiendo movimientos más coordinados. El feto puede sostener la cabeza erguida y realizar expresiones faciales, como fruncir el ceño.
- Desarrollo sensorial y reflejos: Ya puede chuparse el dedo, practicando así el reflejo de succión. Además, comienza a desarrollar los huesos del oído, lo que le permite responder a estímulos sonoros.
- Piel y vello: La formación del lanugo (pelo fino que recubre la piel) está prácticamente completa. También comienzan a formarse las cejas, las pestañas y el cabello del cuero cabelludo.

Cambios en el cuerpo de la embarazada
A medida que el útero crece, alcanza una altura de unos 14 cm desde el pubis, lo que puede notarse como una masa firme en la parte baja del abdomen. Este crecimiento desplaza el intestino y puede aumentar el perímetro abdominal.
Síntomas comunes
- Salivación: Algunas gestantes experimentan un aumento de la salivación o ptialismo, posiblemente debido a los niveles de estrógenos.
- Salud bucodental: Las encías pueden volverse más sensibles y ser más propensas a sangrados o caries debido a cambios hormonales y deficiencias vitamínicas (riboflavina, piridoxina y folatos).
- Sensibilidad ocular: Debido a las hormonas, los ojos pueden estar más secos o irritados.
- Calambres: Son frecuentes los calambres nocturnos en pies y pantorrillas. Se recomienda el masaje y estiramientos pasivos para aliviarlos.
- Cambios en los pechos: Pueden haber aumentado entre 1 y 2 copas, y algunas mujeres comienzan a producir calostro.
Controles médicos y pruebas
La semana 16 es un momento clave para realizar exámenes preventivos. Aunque las pruebas de alfafetoproteína han perdido relevancia frente a otros métodos, los especialistas pueden realizar controles rutinarios de presión arterial, análisis de sangre y control de peso.
En algunos casos, se puede optar por una ecografía para visualizar mejor el desarrollo fetal o, en situaciones específicas, una amniocentesis para analizar el cariotipo del bebé. Asimismo, es importante realizar un cribado de bacteriuria asintomática, ya que durante el embarazo se altera la capacidad de vaciado de la vejiga, facilitando el crecimiento de gérmenes.
¿Por qué son importantes los controles médicos durante el embarazo?
Recomendaciones para el bienestar
- Actividad física: Se recomienda realizar ejercicio moderado como natación, yoga prenatal o caminatas para estimular la circulación y reducir molestias lumbares.
- Higiene y cuidado: Mantén una higiene dental profunda y consulta a un médico ante cualquier molestia ocular o dental, evitando remedios caseros.
- Nutrición: Asegura una dieta equilibrada rica en potasio (plátanos, pasas) para prevenir calambres y mantente hidratada con abundante agua.
- Descanso: Para mayor comodidad al dormir, utiliza almohadas entre las piernas o debajo del abdomen.
- Preparación: Es una excelente etapa para comenzar a planificar las clases prenatales junto a tu pareja, lo cual ayuda a crear un vínculo más fuerte con el proceso del embarazo.