La placenta es un órgano vital que se desarrolla en el útero exclusivamente durante el embarazo. Su función principal es proporcionar oxígeno y nutrientes al bebé en crecimiento, además de eliminar los desechos de su sangre. Sin embargo, este órgano actúa como una barrera que no siempre es impermeable, pudiendo verse comprometida por diversas causas médicas, anatómicas o ambientales.

Complicaciones anatómicas: Placenta accreta
La placenta accreta ocurre cuando la placenta se adhiere profundamente a las paredes uterinas, en lugar de desprenderse normalmente tras el nacimiento. Se considera una complicación de alto riesgo, a menudo relacionada con cicatrices previas debido a cesáreas o cirugías uterinas.
Factores de riesgo asociados
- Cirugía uterina anterior: El riesgo aumenta con la cantidad de cesáreas previas.
- Posición de la placenta: Situaciones como la placenta previa (donde cubre parte del cuello uterino) aumentan la vulnerabilidad.
- Edad materna: Es más común en mujeres mayores de 35 años.
Esta afección puede derivar en hemorragias vaginales graves tras el parto, lo que requiere atención médica inmediata para evitar complicaciones potencialmente mortales como la coagulopatía intravascular diseminada.
Insuficiencia placentaria: Cuando el flujo falla
La insuficiencia placentaria (o disfunción uteroplacentaria) se produce cuando la placenta no se desarrolla adecuadamente o sufre lesiones. Al no funcionar correctamente, la placenta no puede suministrar suficiente oxígeno y nutrientes al feto, lo que puede causar:
- Restricción del crecimiento intrauterino y bajo peso al nacer.
- Parto prematuro.
- Sufrimiento fetal.
Aunque los médicos no pueden tratar eficazmente la insuficiencia en sí, el manejo de condiciones subyacentes como la diabetes o la hipertensión, junto con controles prenatales regulares, es fundamental para proteger la salud del bebé.
La barrera placentaria ante agentes tóxicos
Si bien la placenta protege al feto de muchos gérmenes, es vulnerable a sustancias externas. Muchos contaminantes ambientales, drogas, nicotina y alcohol pueden atravesar la barrera placentaria y afectar el desarrollo fetal.
| Agente tóxico | Impacto potencial |
|---|---|
| Mercurio | Daño al sistema nervioso y cerebro en desarrollo. |
| Organocloros (DDT, DCB) | Sensibilización intrauterina y posible desarrollo de alergias. |
| Contaminantes atmosféricos | Inflamación placentaria y pérdida de células sanguíneas. |

La exposición a xenobióticos, como los pesticidas, puede alterar el desarrollo inmunológico y nervioso. Es fundamental reducir la exposición a químicos en el hogar, filtrar el agua y optar por alimentos orgánicos siempre que sea posible.
Incompatibilidad sanguínea: Enfermedad hemolítica
La Enfermedad Hemolítica del Recién Nacido (EHRN) ocurre cuando los anticuerpos de la madre atacan los glóbulos rojos del bebé al percibirlos como extraños. Esto sucede generalmente por una incompatibilidad en los grupos sanguíneos (sistema ABO o factor Rh).
Manejo y prevención
En casos de incompatibilidad Rh, donde la madre es Rh-negativo y el bebé Rh-positivo, se puede prevenir mediante la administración de RhoGAM durante y después del embarazo. En casos graves de EHRN, los tratamientos incluyen:
- Terapia de luz (fototerapia).
- Administración de inmunoglobulina intravenosa (IGIV).
- Exanguinotransfusión en situaciones críticas.
INCOMPATIBILIDAD RH Y DE GRUPO SANGUINEO, POR GINECOLOGA DIANA ALVAREZ
Embolia de líquido amniótico
Es un suceso raro pero grave donde parte del líquido amniótico penetra en el torrente sanguíneo materno, provocando una reacción severa que puede dañar los pulmones y el corazón. Requiere atención urgente en unidades de cuidados intensivos, incluyendo reanimación cardiopulmonar y transfusiones de sangre.