Fórceps Obstétricos: Tipos y Usos Médicos en el Parto Instrumental

La mayoría de los partos sucede de forma natural o con asistencia mínima, pero en ocasiones puede ser necesario recurrir a técnicas adicionales para asegurar el bienestar del bebé y de la madre. Entre estas técnicas se encuentra el parto instrumental, una herramienta valiosa para ayudar a que el nacimiento se produzca de forma segura, utilizada con criterios muy estrictos y solo cuando es necesario.

¿Qué es el Parto Instrumental?

El parto instrumental es aquel en el que, en el momento del expulsivo, es precisa la utilización de alguna herramienta para favorecer la extracción fetal. Se denomina así cuando es necesario utilizar un dispositivo para facilitar la extracción del bebé en el último momento del parto, una vez que la dilatación del cuello del útero es completa y la cabeza ha descendido por el canal del parto. Los instrumentos más empleados hoy en día son el fórceps y la ventosa o vacuo extractor.

Esquema de las herramientas utilizadas en un parto instrumental, mostrando fórceps y ventosa obstétrica

El Fórceps Obstétrico

Definición y Función

El fórceps es un instrumento médico que se utiliza para ayudar a guiar al bebé fuera del canal del parto durante el parto vaginal. Consiste en dos piezas de metal curvas que se asemejan a unas pinzas grandes o dos grandes cucharas para ensalada. Es un instrumento de presión y de tracción, utilizado para facilitar la extracción de la cabeza del feto cuando está ya encajada en la excavación pélvica.

Es fundamental aclarar que el fórceps no "saca" al bebé por la fuerza, sino que lo asiste, trabajando en coordinación con el esfuerzo de la madre y las contracciones uterinas. El médico las utiliza para guiar la cabeza del bebé fuera de la vía del parto, y la madre empujará al bebé hacia afuera el resto del trayecto.

Partes del Fórceps

Hay diferentes tipos de fórceps, pero todos están formados por las mismas partes, que son:

  • Dos ramas (izquierda y derecha) que en la mayoría de los modelos se entrelazan entre ellas.
  • La articulación por donde se cruzan las dos ramas.
  • Los mangos por donde se sostiene el fórceps.
  • Las palas o cucharas, que poseen una curvatura cefálica que se ajusta a la cabeza del feto y otra curvatura pélvica para acomodarse al canal del parto.

Cuándo se utiliza el fórceps: Indicaciones

El uso del fórceps no es habitual en todos los partos; se reserva para situaciones concretas en las que el parto vaginal necesita una pequeña ayuda para completarse de forma segura. Se utiliza siempre con una indicación específica, donde los beneficios para la salud fetal superan los riesgos de su utilización.

Las indicaciones para llevar a cabo un parto con fórceps son variadas, aunque ninguna indicación es absoluta. Algunas de ellas incluyen:

  • Cuando se ha alcanzado la dilatación completa (10 centímetros), la bolsa está rota, el bebé está bien encajado en la pelvis y se ha detectado alguna complicación.
  • Si el trabajo de parto no progresa o el periodo expulsivo es prolongado.
  • Peligro de la madre o el feto, por ejemplo, si se detecta en los monitores un descenso anormal en el ritmo cardíaco del bebé, lo que puede indicar que no está recibiendo suficiente oxígeno. En estos casos la indicación sería por una sospecha de pérdida de bienestar fetal, o sufrimiento fetal.
  • Agotamiento materno y/o falta de cooperación de la madre.
  • Excesiva analgesia.
  • Distocia y problemas de carácter médico u obstétrico que contraindiquen las contracciones.
  • Cuando el bebé está cerca de salir, pero necesita ayuda para atravesar la última parte de la vía del parto.
  • Un problema de salud de la madre que haga peligroso seguir pujando.

En todos los casos, la decisión de utilizar fórceps se toma con el objetivo de proteger la salud tanto del bebé como de la madre.

Condiciones Esenciales para su Aplicación

Asimismo, han de darse una serie de condiciones que posibiliten la aplicación del fórceps:

  • Es necesario conocer el instrumento, su aplicación y las limitaciones que posee, teniendo una experiencia y destreza adecuada.
  • Conocer otras posibles alternativas por si aparecen dificultades en el transcurso del parto.
  • La intervención debe realizarse donde haya infraestructuras y personal adecuado para poder realizar una cesárea en caso de ser preciso.
  • El cuello del útero debe estar totalmente dilatado (para evitar así posibles laceraciones y hemorragias).
  • Las membranas amnióticas deben estar rotas.
  • Se tiene que descartar la desproporción pélvico-fetal.
  • La cabeza y la cara del bebé deben estar en la posición correcta, habiendo avanzado lo suficiente por la vía del parto.

FÓRCEPS: INDICACIONES, TIPOS, TÉCNICA, ARTICULACIÓN, COMPLICACIONES...- Ginecología y Obstetricia -

Procedimiento de Aplicación

El procedimiento suele realizarse con anestesia epidural o local para minimizar el dolor. Una vez colocados correctamente los brazos del fórceps alrededor de la cabeza del bebé, el médico realiza tracciones suaves y coordinadas en el momento en el que se producen las contracciones y los pujos de la madre. Después de que el médico saca la cabeza del bebé, la madre lo empujará hacia fuera el resto del trayecto. Si los fórceps no ayudan a mover al bebé, se puede necesitar realizar una cesárea.

Riesgos y Posibles Complicaciones del Fórceps

Aunque el uso del fórceps es generalmente seguro, como cualquier procedimiento médico, puede tener algunos riesgos. La mayoría de estos riesgos no son graves y rara vez causan problemas duraderos cuando se emplean correctamente. Sin embargo, es necesario conocer aquellas posibles complicaciones que se pueden desencadenar.

Complicaciones Maternas
  • Desgarros vaginales o perineales más extensos: Es posible que se necesiten puntos para cerrar las heridas tras el parto. El riesgo de un desgarro del esfínter anal es mayor en un parto instrumental.
  • Dolor en el periné (la zona entre la vagina y el ano) durante los días posteriores al parto: Al poder producirse desgarros más grandes y una tracción más intensa, es posible que se presente dolor en la zona los días posteriores. Una correcta analgesia alivia estas molestias.
  • Lesiones del cuello del útero, vagina o vejiga.
  • Posible dolor grave (en el caso de que la anestesia sea parcial).
  • Atonía uterina y hemorragia.
  • Laceraciones perineales y hematomas del periné y de tejidos blandos.
  • Incontinencia temporal o dificultad para controlar la vejiga o el intestino: Durante un parto con fórceps, los músculos del suelo pélvico pueden someterse a una tracción más intensa de lo habitual. Esto puede provocar, en algunos casos, una pérdida temporal de la capacidad para controlar completamente la orina o las heces. Generalmente, estos síntomas son transitorios y mejoran a medida que los tejidos se recuperan.
Complicaciones Fetales

Para el bebé, los riesgos son poco frecuentes y, en su mayoría, temporales. Pueden darse parálisis faciales, contusiones, fracturas e incluso hemorragia intracraneal.

  • Moretones o marcas en la cabeza/cara que sanarán en unos días o semanas.
  • La cabeza puede hincharse o estar en forma de cono, esto se produce normalmente por el pasaje del bebé a través del canal del parto y retorna a la normalidad en uno o dos días. Puede que esto no se deba a un parto con fórceps, sino a un trabajo de parto prolongado.
  • Lesiones en los nervios de la cara: En casos muy poco comunes, el fórceps puede comprimir un nervio facial, lo que provoca una ligera asimetría en la expresión del rostro del bebé. Los músculos faciales del bebé pueden descolgarse si los nervios están lesionados, pero volverán a la normalidad cuando estos sanen.
  • Fracturas de cráneo: Es una complicación altamente infrecuente (incidencia menor del 0,001%). En los casos en que sucede, la fractura suele ser mínima y sin desplazamiento.
  • El bebé se puede cortar a causa de los fórceps y sangrar, aunque esto es poco común.
  • Sangrado dentro de la cabeza del bebé: Esto es más grave, pero muy poco frecuente.

La Ventosa Obstétrica (Vacuum Extractor)

Definición y Componentes

El otro instrumento más utilizado hoy en día es la ventosa obstétrica o vacuum extractor. Es un instrumento formado por una copa o campana que se fija a la presentación fetal mediante presión negativa. Ésta utiliza el vacío producido por una bomba de aspiración a través de una cazoleta que se coloca sobre el occipucio fetal. Es un instrumento principalmente de tracción que permite la flexión cefálica y la tracción, pero no la rotación.

Se compone de tres partes:

  • La cazoleta o campana (las hay de diferentes tamaños y pueden ser metálicas o de plástico).
  • El sistema de tracción.
  • El sistema de vacío que proporciona la presión negativa necesaria.
Ilustración de una ventosa obstétrica con sus componentes principales

Indicaciones para su Uso

En cuanto a las indicaciones existentes para utilizar la ventosa obstétrica, hay algunas que son comunes a las del fórceps. Será el profesional el encargado de decidir qué instrumento usar en función de su conocimiento y experiencia. Entre ellas se encuentran:

  • Segunda etapa del parto prolongada.
  • Desproporción cefalopélvica limítrofe.
  • Rotura de membranas.
  • Agotamiento materno.
  • Enfermedades de la madre que supongan una contraindicación para el esfuerzo expulsivo.
  • Cicatrices uterinas.
  • Sufrimiento fetal.
  • Extracción del segundo gemelo o extracción fetal en cesárea.

Contraindicaciones Absolutas

Por otro lado, hay contraindicaciones absolutas que son tales como:

  • Presentación de cara, pélvica o podálica.
  • Malformación fetal o desproporción cefalopélvica manifiesta.

En caso de que haya una hemorragia fetal activa, anomalías del cráneo congénitas, o sospecha de defectos de la coagulación, se deberá valorar el grado de afectación que puede suponer la aplicación de la ventosa.

Riesgos y Posibles Complicaciones de la Ventosa Obstétrica

Las posibles complicaciones que pueden aparecer son principalmente:

  • Lesiones del canal del parto.
  • Lesiones y edema del cuero cabelludo del feto.
  • Cefalohematoma.
  • Hemorragia intracraneal.
  • Sufrimiento fetal.
  • Trastornos neurológicos, entre otros.

Las complicaciones maternas se asemejan a las de un parto no instrumental.

Las Espátulas Obstétricas

Definición y Mecanismo de Acción

Las espátulas también consisten en dos cucharas metálicas no articulables, que actúan como palancas en el canal del parto, permitiendo su ampliación. El fórceps y la ventosa (y también las espátulas) son instrumentos obstétricos que ayudan a agilizar partos que acabarían en cesárea o en un sufrimiento fetal irreversible.

Complicaciones

Las complicaciones maternas son similares a las que pueden darse con el uso del fórceps.

Importancia y Seguridad del Parto Instrumental

En su mayoría, los partos vaginales asistidos con fórceps son seguros cuando son realizados correctamente por un médico experimentado. El beneficio del uso del fórceps supera sus riesgos y se considera una técnica segura para la madre y el bebé. A pesar de todo ello, podemos considerar que el fórceps, si está indicado, si reúne las condiciones necesarias y si se realiza adecuadamente, es un procedimiento seguro tanto para la madre como para el feto. Pueden ocurrir complicaciones incluso cuando los instrumentos se aplican y utilizan correctamente. De hecho, todas las complicaciones asociadas con el parto vaginal asistido también pueden ocurrir en el curso de un parto vaginal espontáneo, siendo la incidencia menor en este último.

Infografía comparativa de riesgos entre parto instrumental y cesárea

Reducción de Tasas de Cesáreas

Actualmente, la incidencia de partos instrumentales varía ampliamente dentro de los diferentes países del mundo, yendo ésta desde el 1,5% hasta el 26% de los partos atendidos. El uso de estos instrumentos es una forma de control de las tasas de cesáreas realizadas. Estos tipos de partos son una manera de facilitar los partos por vía vaginal de forma segura, siendo posible así controlar las tasas de cesáreas. Sin embargo, puede ocurrir que no sea posible el nacimiento del niño tras el uso de estos instrumentos, por lo que sería necesaria la realización de una cesárea de urgencia.

Hoy en día cada vez es menor el uso del fórceps. Según diferentes estudios esto puede deberse al miedo a la aparición de posibles complicaciones materno fetales, un mayor uso de la ventosa obstétrica, así como a una menor capacitación de los profesionales. En manos expertas y en las condiciones obstétricas marcadas por los protocolos asistenciales tienen un índice muy bajo de efectos secundarios en los bebés y en las madres, menor que el de la cesárea. Esta "mala fama", en opinión de algunos profesionales, hace que muchas parturientas prefieran optar por una cesárea cuando se les informa de la necesidad de un parto de prueba con algunos de estos instrumentos porque el feto no termina de descender; estas son las cesáreas con más complicaciones para la madre y para el bebé.

Consideraciones sobre la Analgesia Epidural

El uso de la analgesia epidural aumenta las probabilidades de tener que usar algún instrumento obstétrico para conseguir el alumbramiento del bebé, lo que justifica el incremento de los partos instrumentalizados desde la generalización de dicha técnica analgésica.

El Rol del Equipo de Enfermería en el Parto Instrumental

En el momento de la realización de un parto instrumentado, es importante que los profesionales sanitarios involucrados en el mismo trabajen de forma multidisciplinar y conociendo cada uno las funciones a desempeñar. Así, el equipo de Enfermería deberá:

  • Acompañar y tranquilizar a la paciente en el proceso de parto.
  • Resolver posibles dudas que le puedan surgir.
  • Preparar el material necesario para llevar a cabo el procedimiento.
  • Preparar la anestesia necesaria según orden médica.
  • Registrar el procedimiento realizado.
  • Proporcionar pautas de cuidado posparto, ya que si hubo un desgarro o se realizó una episiotomía, van a cicatrizar con el tiempo, y es importante seguir las recomendaciones médicas para el dolor postparto o problemas para orinar o defecar.

Información y Participación de la Paciente

Como paciente, se tiene derecho a estar informada y a participar en las decisiones sobre la atención médica. En una situación de emergencia, el equipo médico priorizará la seguridad del bebé y de la madre. Por eso, se recomienda que durante el embarazo se hable con la matrona o ginecóloga sobre las preferencias para el parto, pero también se mantenga abierta a las distintas posibilidades. La flexibilidad y la confianza en el equipo médico son clave para un parto seguro. Si se tiene que vivir un parto con fórceps, no hay que perder la calma ni asustarse.

tags: #pinzas #especiales #que #se #usan #en