Pinchazos en el Pubis: Causas No Relacionadas con el Embarazo

¿Qué son los Pinchazos en el Pubis?

Sentir pinchazos, punzadas o molestias en la zona del pubis es una experiencia común en muchas mujeres y puede generar preocupación. El pubis es la parte frontal de la pelvis, donde se unen los huesos púbicos, y forma parte de un área más amplia conocida como la pelvis, que alberga diversos órganos como los intestinos, la vejiga, y en mujeres, los órganos reproductores como el útero, los ovarios y las trompas de Falopio.

Aunque a menudo las punzadas abdominales se asocian con el embarazo, existen numerosas causas no relacionadas con la gestación que pueden provocar estas sensaciones. El dolor pélvico se considera crónico si persiste durante más de seis meses y puede manifestarse de forma repentina o gradual, con intensidad variable, desde una molestia leve hasta un dolor agudo, quemante, punzante o tipo cólico. Puede ser constante o intermitente, y a veces se irradia hacia la zona entre la vagina y el ano (perineo) o la parte interior de los muslos.

Causas Ginecológicas de Pinchazos en el Pubis

Las causas ginecológicas son aquellas que afectan a los órganos reproductores femeninos. Muchas de ellas pueden manifestarse con dolor en la zona del pubis o la pelvis.

Vulvodinia

La vulvodinia es un trastorno de dolor crónico de la vulva, la zona exterior de los genitales de una mujer. Causa dolor severo, ardor y picazón. La causa exacta se desconoce, pero los investigadores están trabajando para conocer más acerca de la afección. Las posibles causas pueden incluir:

  • Irritación o lesión a los nervios de la vulva.
  • Cambios hormonales.
  • Reacción exagerada en las células de la vulva a la infección o lesión.
  • Fibras nerviosas adicionales en la vulva.
  • Músculos débiles del suelo pélvico.
  • Alergias a ciertos químicos.
  • Factores genéticos que causan sensibilidad o reacción exagerada a la infección o inflamación.

Es importante destacar que las infecciones de transmisión sexual (ITS) no causan directamente esta afección.

Hay dos tipos principales de vulvodinia:

  • Vulvodinia localizada: Es dolor en solo una zona de la vulva, usualmente la abertura de la vagina (vestíbulo). El dolor a menudo ocurre debido a la presión en la zona, tal como por las relaciones sexuales, la inserción de un tampón o sentarse por mucho tiempo.
  • Vulvodinia generalizada: Es dolor en diferentes zonas de la vulva. El dolor es bastante constante, con algunos periodos de alivio. La presión en la vulva, tal como por estar sentada por mucho tiempo o usar pantalones ajustados, puede empeorar los síntomas.

El dolor en la vulva a menudo es: agudo, quemante, picazón o punzante. Es posible que se experimenten síntomas todo o solo parte del tiempo.

Infografía o esquema de la anatomía pélvica femenina y las zonas afectadas por la vulvodinia.

Disfunción del Suelo Pélvico

El suelo pélvico es un grupo de músculos, ligamentos y tejidos ubicados entre el coxis y el hueso púbico, fundamental en el soporte de todos los órganos de la pelvis (vejiga, recto, uretra, útero y vagina). Cuando esa área se debilita o inflama, pueden ocurrir una serie de síntomas, que incluyen dolor pélvico, incontinencia, dolor durante las relaciones sexuales y problemas con la función intestinal y vesical. Algunas afecciones comunes asociadas a la disfunción del suelo pélvico en mujeres incluyen endometriosis, partos anteriores, prolapso de órganos pélvicos y disfunción de la sínfisis del pubis.

Endometriosis y Adenomiosis

  • Endometriosis: Ocurre cuando el tejido que recubre el útero crece fuera de este, en otros órganos como los ovarios o la vejiga. Actuará de manera muy similar a como lo hace el tejido uterino normal durante el período y puede causar un dolor de leve a intenso, que a menudo es más severo durante la regla o durante la ovulación.
  • Adenomiosis: Al igual que la endometriosis, la adenomiosis crece hacia la capa muscular del útero y la espesa. A medida que esta capa se engrosa, las mujeres pueden experimentar períodos más abundantes y más largos de lo habitual, calambres y dolor durante las relaciones sexuales.
Diagrama que ilustra la endometriosis y la adenomiosis dentro y fuera del útero.

Quistes Ováricos

Los quistes ováricos ocurren cuando uno de los óvulos no se libera o el folículo persiste. Algunas mujeres pueden no darse cuenta, mientras que otras pueden experimentar un dolor sordo y agudo que se irradia a la zona lumbar, hinchazón abdominal, presión o una sensación de plenitud en la zona pélvica. Las mujeres también pueden experimentar dolor durante las relaciones sexuales o problemas con la vejiga y los intestinos. En casos de torsión de ovario, el dolor es de inicio brusco, a menudo asociado con crisis de náuseas o vómitos, y representa una emergencia ginecológica.

Fibromas Uterinos (Miomas)

Los fibromas son masas benignas (no cancerosas) que pueden crecer dentro del útero. Muchas mujeres no experimentarán ningún síntoma, pero para algunas pueden causar sangrado excesivo o calambres durante el período, estreñimiento y dolor durante las relaciones sexuales. También pueden ocasionar presión o sensación de pesadez en la zona inferior del estómago o en la parte baja de la espalda si comprimen vejiga o recto.

Enfermedad Inflamatoria Pélvica (EIP)

La Enfermedad Inflamatoria Pélvica (EIP) es una infección del útero, las trompas de Falopio o los ovarios que con mayor frecuencia se debe a complicaciones de infecciones de transmisión sexual (ITS), como la clamidia y la gonorrea. Además del dolor pélvico, es posible que se experimente flujo vaginal anormal y sangrado. El dolor abdominal inferior es el síntoma principal, y un comienzo reciente del dolor que empeora durante el coito es sugestivo, especialmente si inicia durante o justo después de la menstruación. Si no se trata, puede tener consecuencias como infertilidad y daño permanente a los órganos reproductivos.

Síndrome de Congestión Pélvica (SCP)

El Síndrome de Congestión Pélvica (SCP) es un trastorno vascular que es una causa común de dolor pélvico. Ocurre cuando la sangre regresa a las venas de la pelvis y estas se agrandan. Los síntomas incluyen dolor y presión pélvicos crónicos, dolor durante las relaciones sexuales, problemas con los intestinos y la vejiga y dolor al sentarse o pararse.

Ilustración de las venas pélvicas con varices pélvicas en el síndrome de congestión.

Inflamación de la Vejiga

Cuando la vejiga está inflamada, puede generar dolor en la pelvis que puede incluir dolor al orinar, malestar y dolor durante las relaciones sexuales. La causa podría deberse a una cistitis intersticial (CI), también conocida como síndrome de vejiga dolorosa, que se relaciona con dolor recurrente en la vejiga y la necesidad frecuente de orinar, o a una infección del tracto urinario.

Dolor por Ovulación (Mittelschmerz)

Aproximadamente el 20% de las mujeres experimentan dolor cíclico, que puede producirse justo antes, durante o después de la ovulación. Este fenómeno, conocido como Mittelschmerz, puede explicarse por el crecimiento del folículo que distiende la superficie del ovario, o por la liberación de líquido o sangre de la ruptura del folículo, causando irritación del revestimiento abdominal.

Dismenorrea (Cólicos Menstruales Intensos)

  • Dismenorrea primaria: Es el dolor menstrual que suele manifestarse 1 o 2 años después de la menarquia, cuando se establecen los ciclos ovulatorios, sin un trastorno pélvico subyacente. El dolor, de tipo cólico y suprapúbico, se inicia unas horas antes o justo después del período menstrual, y puede durar 48-72 horas, acompañado de dolor lumbosacro.
  • Dismenorrea secundaria: Aparece con un trastorno pélvico subyacente y ocurre con ciclos anovulatorios, manifestándose años después de la menarquia. Las causas más frecuentes son: endometriosis, adenomiosis o portar un dispositivo intrauterino (DIU).

Causas No Ginecológicas de Pinchazos en el Pubis

Además de las afecciones ginecológicas, otras condiciones que afectan órganos cercanos o sistemas corporales pueden manifestarse con dolor en la zona del pubis.

Pubalgia

La pubalgia es un dolor en la zona del pubis que, generalmente, viene dado por la inflamación de los tendones de los músculos aductores de las extremidades inferiores. Esta inflamación puede llegar a provocar irritación (periostitis) del hueso. La causa principal es el desequilibrio muscular y mecánico que se da en la pelvis. En un episodio inicial, el dolor aparece tras realizar un esfuerzo, y más adelante, durante y después del esfuerzo.

Diagrama de los músculos aductores y la sínfisis del pubis, mostrando la zona afectada por la pubalgia.

Trastornos Urinarios

  • Infecciones de las vías urinarias (IVU): Son una causa frecuente de dolor pélvico.
  • Cistitis intersticial: Relacionada con dolor en la vejiga que tiende a reaparecer, junto con la necesidad frecuente de orinar. Se puede sentir dolor pélvico cuando la vejiga se llena.
  • Cálculos renales: Que han pasado a las vías urinarias bajas, pueden causar dolor que se irradia a la pelvis.

Trastornos del Tubo Digestivo

  • Síndrome de Colon Irritable (SII): Es una enfermedad que causa dolor pélvico.
  • Estreñimiento: Puede generar presión y molestias en la zona pélvica.
  • Gastroenteritis, enfermedad celíaca, diverticulitis, enfermedad inflamatoria intestinal, hernia abdominal o inguinal y cáncer colorrectal: También pueden ser causas de dolor pélvico.

Problemas Musculares y Óseos

Los problemas de salud que afectan los huesos, las articulaciones y los tejidos conectivos pueden derivar en dolor pélvico recurrente. La fibromialgia o el dolor miofascial crónico (dolor causado por la tensión y la sensibilidad en zonas musculares llamadas puntos gatillo) son ejemplos.

Lesión en los Nervios

Los nervios lesionados o atrapados en la pelvis o en la zona inferior del estómago pueden llevar a dolor pélvico continuo. Esto puede suceder después de una cirugía en la zona inferior del estómago, como una cesárea. También puede producirse un dolor duradero después de la lesión de un nervio de la pelvis, el nervio pudendo, debido a actividades repetitivas como montar en bicicleta o a caballo, o permanecer sentado mucho tiempo.

Trastornos Vasculares

Además del síndrome de congestión pélvica, un aneurisma aórtico puede ser una causa de dolor pélvico, aunque es menos común.

Factores de Salud Mental

La depresión, el estrés prolongado o los antecedentes de abusos sexuales o físicos pueden aumentar el riesgo de dolor pélvico crónico. El sufrimiento emocional puede empeorar el dolor, y el dolor prolongado puede alimentar el sufrimiento emocional.

Diagnóstico de los Pinchazos en el Pubis

Para determinar la causa de los pinchazos en el pubis, es fundamental una evaluación médica completa, ya que el dolor pélvico crónico puede ser un problema complejo con múltiples orígenes. En ocasiones, las pruebas no pueden encontrar una causa específica.

Evaluación Médica Inicial

Su proveedor de atención médica realizará un examen físico y hará preguntas acerca de su historial médico. Una historia precisa es clave para establecer el diagnóstico correcto, incluyendo el comienzo, carácter, localización y patrón de irradiación del dolor y su correlación con cambios (micción, defecación, relaciones sexuales, actividad física), la regularidad de los períodos menstruales, la presencia de sangrado vaginal o flujo, y antecedentes médico-quirúrgicos. Una historia reciente de dispareunia (dolor durante el coito) o dismenorrea es sugestiva de patología pélvica.

El examen físico puede incluir un examen pélvico y un examen de la espalda, el abdomen y las extremidades. Durante el examen pélvico, el proveedor puede aplicar una suave presión en diferentes zonas de la vulva y pedirle que califique su nivel de dolor (prueba con hisopo para vulvodinia), lo que ayudará a identificar las zonas específicas de dolor.

Pruebas Complementarias

Las pruebas adicionales se seleccionan según las afecciones sospechadas e incluyen:

  • Análisis de orina: Para descartar una infección en las vías urinarias o detectar cálculos renales. Un cultivo de orina se indica si se sospecha infección.
  • Análisis de sangre: Para descartar infecciones o para evaluar la salud general.
  • Exámenes para infecciones: Es posible que se le realicen otros exámenes para detectar una infección por cándida, enfermedades de la piel o infecciones de transmisión sexual (ITS) como clamidia y gonorrea.
  • Estudios de imagen:
    • Ecografía pélvica: Es el examen más útil para determinar la localización de posibles anomalías (quistes, fibromas, EIP).
    • Tomografía Computarizada (TC) o Resonancia Magnética Nuclear (RMN): Si los resultados de la ecografía no son claros, se solicitan estas pruebas para buscar una masa u otra anomalía más detalladamente en el abdomen y la pelvis.
  • Laparoscopia: Si otras pruebas no identifican la causa del dolor intenso o persistente y se sospecha una causa grave (como endometriosis o adherencias), se puede insertar un tubo de visualización (laparoscopio) a través de una pequeña incisión para buscar directamente las causas del dolor pélvico.

Opciones de Tratamiento

El objetivo del tratamiento es reducir el dolor y aliviar los síntomas. Ningún tratamiento funciona para todas las mujeres, y es posible que se necesite más de un tipo de tratamiento para manejar los síntomas. Una combinación de tratamientos y cambios en el estilo de vida suele funcionar mejor para la vulvodinia y el dolor pélvico crónico. Un abordaje integral con múltiples especialistas (ginecólogos, fisioterapeutas, gastroenterólogos, urólogos y especialistas en salud conductual) es lo óptimo.

Medicamentos

Es posible que se receten medicamentos para ayudar a aliviar el dolor, incluyendo:

  • Antiinflamatorios no esteroideos (AINE): Como el ibuprofeno, son la primera opción para aliviar el dolor.
  • Anticonvulsivos: Pueden ayudar a aliviar el dolor neuropático.
  • Antidepresivos: Pueden ser recetados para ayudar a aliviar el dolor crónico.
  • Opiáceos: Se utilizan con precaución para el dolor pélvico crónico, excepto en mujeres con cáncer activo o para cuidados paliativos al final de la vida.
  • Cremas o ungüentos tópicos: Tales como ungüento de lidocaína o crema de estrógenos.
  • Bloqueos nerviosos: Inyecciones para disminuir el dolor neurológico.

Terapias y Cambios en el Estilo de Vida

Otros tratamientos y métodos que pueden ayudar incluyen:

  • Fisioterapia: Para fortalecer o relajar los músculos del suelo pélvico. Es fundamental para la disfunción del suelo pélvico y puede ayudar en el tratamiento de la pubalgia.
  • Biorretroalimentación: Ayuda a aliviar el dolor enseñando a relajar los músculos del suelo pélvico.
  • Terapia cognitiva conductual (TCC) y psicoterapia: Para ayudar a lidiar con los sentimientos y emociones asociados al dolor crónico.
  • Cambios en la dieta: Para evitar alimentos con oxalato, incluyendo espinaca, remolacha, maní y chocolate, en el caso de vulvodinia.
  • Acupuntura y otras prácticas medicinales complementarias: Como la relajación y la meditación, pueden ayudar a aliviar el dolor.

Los cambios en el estilo de vida pueden ayudar a prevenir los desencadenantes de la vulvodinia y aliviar los síntomas:

  • No usar duchas ni jabones o aceites que puedan causar inflamación.
  • Usar ropa interior 100% de algodón y no usar suavizantes de tela para lavarla.
  • Usar detergente para piel sensible y enjuagar dos veces la ropa interior.
  • Evitar la ropa ajustada.
  • Evitar actividades que pongan presión sobre la vulva, tales como montar bicicleta o caballos, o permanecer sentado por mucho tiempo.
  • Evitar los baños calientes en la tina.
  • Usar papel higiénico suave e incoloro y lavar la vulva con agua fresca después de orinar.
  • Usar tampones o toallas sanitarias 100% de algodón.
  • Usar lubricante soluble en agua durante el acto sexual. Orinar después de tener relaciones sexuales para evitar infecciones de las vías urinarias, y lavar la zona con agua fresca.
  • Usar una compresa fría en la vulva para aliviar el dolor, por ejemplo, después de tener relaciones sexuales o hacer ejercicio (envuelta en una toalla limpia).

Cirugía

La cirugía se considera si todos los otros tratamientos no han funcionado y la causa del dolor es clara:

  • Algunas mujeres con vulvodinia localizada pueden necesitar cirugía para aliviar el dolor, que elimina la piel y tejidos afectados alrededor de la abertura vaginal.
  • En casos de endometriosis, fibromas o quistes ováricos que causan dolor severo e intratable, se pueden realizar procedimientos quirúrgicos para extirpar el tejido problemático.

Cuándo Buscar Atención Médica

Es importante saber cuándo los pinchazos en el pubis o el dolor pélvico requieren atención médica. Aunque muchos dolores son leves y transitorios, ciertos signos de alarma exigen una consulta inmediata.

Signos de Urgencia (Acudir Inmediatamente al Médico)

Los trastornos que generalmente requieren cirugía de emergencia, o una evaluación urgente son:

  • Dolor grave y repentino, especialmente si aparece acompañado de náuseas, vómitos, sudoración excesiva o agitación.
  • Mareo o pérdida repentina de la consciencia (desmayo).
  • Presión arterial peligrosamente baja con ritmo cardíaco acelerado (esto puede ser un signo de choque).
  • Fiebre o escalofríos.

Estas situaciones pueden indicar emergencias como apendicitis, torsión de ovario, rotura de quiste ovárico que causa sangrado excesivo en el abdomen, o una infección severa.

Cuándo Consultar al Médico (En Poco Tiempo)

Debe ponerse en contacto con su médico y es posible que necesite ser atendida el mismo día o dentro de unos pocos días como mucho si tiene:

  • Dolor constante o que empeora de forma continua.
  • Dolor que no es intenso ni va acompañado de signos de alarma pero interfiere con sus actividades diarias.
  • Sangrado vaginal después de la menopausia.
  • Si el dolor se asocia con flujo vaginal anormal, sangrado inusual (fuera del período menstrual, o más abundante de lo normal), o problemas urinarios o intestinales persistentes.

Las mujeres que presentan un dolor que no es intenso ni va acompañado de signos de alarma deben programar una visita cuando sea conveniente, pero un retraso de varios días no suele ser perjudicial. Muchos cólicos menstruales leves no requieren evaluación a menos que sean muy dolorosos.

Impacto Emocional del Dolor Pélvico Crónico

Padecer dolor pélvico crónico puede tener un impacto devastador tanto físico como emocional. Esto puede causar:

  • Depresión y ansiedad.
  • Problemas en las relaciones personales.
  • Problemas para dormir.
  • Problemas sexuales.

Trabajar con un terapeuta puede ayudar a que enfrente mejor el padecimiento de una afección crónica. Un grupo de apoyo también puede ser útil para compartir con otras personas con experiencias y problemas comunes, lo que puede ayudar a no sentirse sola.

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