Para todos los niños, la muerte de uno de los padres es devastadora. Sin importar la edad de su hijo, es natural que usted sienta la necesidad de protegerle de la tristeza y la confusión que la situación genera. Al igual que los adultos, los niños pueden necesitar ayuda para comprender y adaptarse a la vida después de una pérdida tan significativa.
Es fundamental recordar que el modo en que un niño manifieste su pena dependerá de su edad, su comprensión de la muerte y cómo las personas que le rodean afrontan el duelo. Es un proceso que requiere tiempo y una atmósfera de confianza y apertura para que el niño se sienta seguro al expresar sus sentimientos.

Comprender el Duelo en Niños y Adolescentes
La Reacción de los Niños al Duelo
Los niños expresan el dolor de manera diferente que los adultos. Es posible que tengan arrebatos breves e intensos de emoción después de la muerte de uno de los padres. También pueden experimentar reacciones físicas, como dolores en el cuerpo o cambios en las horas de sueño. Algunos niños probablemente expresen el dolor mediante cambios de conducta, como tener dificultades para seguir con las tareas habituales o comportarse de formas que nunca antes lo hicieron.
Es común que experimenten períodos de "descanso" mientras dura el duelo; por ejemplo, quizás un niño llore o parezca triste en un momento, y en seguida pida salir a jugar. Otros niños tal vez no muestren signos evidentes de tristeza ni dolor, lo cual también es una respuesta válida.
La Comprensión de la Muerte Según la Edad
Lo que los niños pueden entender sobre la muerte depende en gran medida de su edad, sus experiencias vitales y su personalidad. La capacidad de un niño para entender la muerte -y la manera en que usted deberá enfocar el tema- variará dependiendo de su etapa de desarrollo.
Niños hasta los 5 o 6 años
Hasta los 5 o 6 años de edad, la imagen que tienen los niños del mundo es muy literal. Por lo tanto, es crucial explicarles la muerte utilizando un lenguaje muy concreto y directo. Por ejemplo, si el ser querido estaba enfermo o era mayor, puede explicarles que el cuerpo de la persona ya no funcionaba y que los médicos no pudieron arreglarlo.
Si alguien muere de repente, en un accidente, puede explicarles lo ocurrido diciendo que "a causa de este triste accidente, el cuerpo de la persona ya no funciona". Para los niños de esta edad es difícil entender que todas las personas y todos los seres vivos acaban muriendo, que esto es algo definitivo y que ya no volverán. Por eso, después de que les haya explicado esto, es posible que le pregunten dónde está ese ser querido o cuándo va a volver esa persona.
Evite utilizar eufemismos, como decir a los niños que los seres queridos "se han ido lejos", "están durmiendo" o que su familia ha "perdido" a esa persona, ya que esto puede generar confusión y ansiedad. Las preguntas de los niños pueden sonar más profundas de lo que realmente son; por ejemplo, si un niño de 5 años pregunta dónde está ahora alguien que ha muerto, probablemente no está indagando sobre el más allá, sino que puede quedarse satisfecho si se le dice que la persona está ahora en el cementerio.
Niños entre los 6 y 10 años
Entre los 6 y 10 años, los niños empiezan a comprender que la muerte es algo definitivo, aunque es posible que aún no entiendan que esto le ocurrirá a todos los seres vivos algún día. Un niño de 9 años puede pensar, por ejemplo, que si se porta bien o si pide un deseo, su abuela no se morirá. A menudo, a esta edad, los niños personifican la muerte, imaginándola como "el hombre del saco", un fantasma o un esqueleto.
Adolescentes
A medida que evolucione la comprensión de la muerte en los adolescentes, de manera natural surgirán en ellos preguntas sobre la mortalidad y la vulnerabilidad. Por ejemplo, si un amigo de 16 años muere en un accidente de coche, es posible que su hijo adolescente sienta miedo de conducir o incluso de ir en coche durante un tiempo. La mejor manera de responder a esto es hacer hincapié en lo espantoso y triste que fue ese accidente.
Los adolescentes tienden a preguntar sobre el sentido de la muerte a alguien cercano. Un adolescente que pregunta por qué alguien tiene que morir probablemente no está buscando respuestas literales, sino empezando a explorar la idea del sentido de la vida. Los adolescentes también tienden a experimentar cierta culpa, especialmente si muere alguno de sus amigos.
Si bien los niños más pequeños tal vez no comprendan completamente el concepto de muerte, los adolescentes tendrán una mejor comprensión. Están en una etapa de la vida en la que forman su propia identidad, ideas y emociones. Es normal para ellos tener una amplia gama de emociones cuando muere uno de los padres. Algunos tal vez sientan que su identidad dentro de la familia cambió y podrían asumir responsabilidades de adultos. Es posible que necesiten privacidad mientras están de luto.

Cómo un Padre o Tutor Puede Ayudar a un Hijo a Afrontar la Pérdida
Ayudar a un hijo puede ser difícil mientras usted mismo enfrenta su propio dolor. Si tiene problemas para hablar con su niño, pida apoyo y ayuda a un familiar, amigo, trabajador social, psicólogo o a líderes religiosos o espirituales. Las siguientes son algunas formas en las que puede ayudar a su hijo a sobrellevar la pérdida.
Comunicación Abierta y Honesta
- Comparta sus propios pensamientos y sentimientos: Es normal que quiera evitar llorar frente a su hijo, pero expresar sus emociones puede mostrarle habilidades saludables para enfrentar problemas. Compartir sus propios sentimientos sobre perder al ser querido puede ser útil para su hijo, ayudándole a expresar los suyos. Si su familia practica alguna religión o espiritualidad, puede ser útil incluir sus creencias en la conversación.
- Sea directo al hablar sobre la muerte: Evite usar frases como "se fue" o "dejó este mundo" al hablar de la muerte. Esto puede ser confuso para un niño y hará que se pregunte si sus padres se despertarán o regresarán. Ser honesto y directo puede ayudar a su hijo a comprender lo sucedido y aprender formas saludables de sobrellevarlo. Algunas familias usan la religión o las prácticas espirituales para ayudar a los niños a comprender que un padre no está físicamente presente; si le sirve, pida ayuda a un líder religioso o espiritual.
Honrar la Memoria del Ser Querido
Tener formas de honrar la memoria del ser querido puede ser una forma de sanación para usted y su hijo. Retomar las tradiciones familiares o crear nuevas es una manera en que usted y su familia pueden permanecer conectados a sus seres queridos. Las diferentes culturas y religiones tienen rituales para honrar la memoria de las personas. En ocasiones, las familias crean sus propios rituales, como reunirse para compartir una comida especial, hacer un jardín, visitar uno de sus lugares favoritos o celebrar un cumpleaños. Más allá de las elecciones que haga, recuerde que no hay una forma correcta o incorrecta de honrar la memoria de un ser querido.

Participación en Rituales Funerarios
La decisión de que su hijo sea parte de un funeral o servicio conmemorativo depende de usted y de él. Es bueno dejar que los niños participen en cualquier ritual de duelo, si ellos quieren hacerlo, ya que esto les permite llorar la muerte con su familia.
Si su hijo va al funeral, asegúrese de decirle qué esperar de antemano. Quizás pueda pensar en formas de incluir a su niño en la ceremonia; por ejemplo, puede escribir una carta o hacer un dibujo para poner en el ataúd, o hacer un collage de fotografías de su padre o madre para mostrar.
Durante el funeral, sea considerado con cómo se siente su hijo y pregúntele. Quizás le resulte útil hacer arreglos para que alguien de confianza lo acompañe a tomarse un descanso. Si su hijo quiere salir de la sala, déjelo. Si su propio dolor puede impedirle ayudar a su hijo en este momento difícil, pida a un amigo o familiar que lo cuide mientras dura la ceremonia.
Manejo de las Emociones Propias
A muchos padres les preocupa que sus hijos sean testigos de su dolor y su tristeza, que los vean llorar. No tema por ello; si le permite a su hijo ver su dolor, le estará enseñando que llorar es una reacción natural ante el dolor emocional y la pérdida. Esto puede hacer que los niños se sientan más cómodos cuando expresen sus propios sentimientos. Sin embargo, esté pendiente de si sus hijos muestran algún signo de que necesitan ayuda para hacer frente a la pérdida y considere consultar con un médico o un psicólogo escolar.
¿Qué palabras puedo utilizar para hablar de la muerte con los niños?
Recursos y Apoyo Profesional
Si usted necesita ayuda, hay muchos recursos a los que puede recurrir para obtener orientación, desde libros hasta organizaciones en su comunidad o profesionales que pueden ofrecer asesoramiento psicológico. Es importante que su hijo tenga apoyo, estabilidad y honestidad, y que se le reafirme que estará seguro y cuidado.
Asistencia Psicológica y Grupos de Apoyo
- Programas de apoyo: Organizaciones como MSK ofrecen una variedad de recursos para familiares y amigos en duelo. Por ejemplo, el "Programa Cómo hablar con los niños sobre el cáncer" ofrece grupos de apoyo familiar, asesoramiento individual y grupal, y recursos para profesionales como trabajadores sociales y psicólogos escolares.
- Servicios especializados en duelo: Los servicios a través de programas de duelo pueden ayudar a familiares y amigos que han perdido a un ser querido. Las personas que han perdido a alguien cercano a causa del cáncer pueden encontrar útil hablar con otros que también estén atravesando el duelo. Estos servicios incluyen asesoramiento individual a corto plazo, recursos para niños en duelo, grupos de duelo para adultos y enlaces a recursos comunitarios.
- Centro de Orientación: Algunos centros dirigen clínicas para personas en duelo, donde se ofrece orientación y apoyo a individuos, parejas y familias, así como medicamentos para ayudarles si sienten depresión.
- Atención espiritual: Capellanes y líderes religiosos pueden estar disponibles para escuchar, ofrecer apoyo, orar y proporcionar consuelo y presencia espiritual, independientemente de la afiliación religiosa formal.
Otros Recursos Útiles
Hay libros, recursos educativos y programas de apoyo comunitario disponibles para padres y niños. Para obtener más información sobre estos programas, puede consultar con su trabajador social o visitar sitios web especializados.
Sitios Web de Apoyo
- Bright Spot Network: Una organización sin fines de lucro que ofrece recursos, educación y apoyo a familias que enfrentan un diagnóstico de cáncer, tratamiento y supervivencia, enfocándose en padres jóvenes y tutores de niños pequeños. (www.brightspotnetwork.com)
- The Dougy Center: The National Center for Grieving Children and Families: Ofrece apoyo a niños, adolescentes, adultos jóvenes y familias de luto, con recursos y herramientas en línea para guiar a las familias que sufren. (www.dougy.org)
- Red Door Community (anteriormente Gilda’s Club): Brinda lugares de reunión para personas que viven con cáncer y sus familiares y amigos, ofreciendo ayuda gratuita, grupos de redes de contactos, conferencias, talleres y eventos sociales. (www.reddoorcommunity.org)
Libros para Adultos sobre el Duelo Infantil
- Guiding Your Child Through Grief por James P. Emswiler
- The Grieving Child: A Parent’s Guide por Helen Fitzgerald
- Helping Children Cope with the Loss of a Loved One: A Guide for Grown Ups por William C. Kroen
- How Do We Tell the Children? A Step-by-Step Guide for Helping Children Two to Teen Cope When Someone Dies por Dan Schaefer y Christine Lyons
- Preparing Your Children for Goodbye: A Guidebook for Dying Parents por Lori Hedderman
- Take My Hand: Guiding Your Child Through Grief por Sharon Marshall
- Talking about Death: A Dialogue between Parent and Child por Earl A. Grollman
Libros para Niños sobre la Muerte y el Duelo
- Always by My Side por Susan Kerner (Para niños de 4 a 8 años)
- Everett Anderson’s Goodbye por Lucille Clifton (Para niños de 5 a 8 años)
- Gentle Willow: A Story for Children about Dying por Joyce C. Mills (Para niños de 4 a 8 años)
- The Fall of Freddie the Leaf por Leo Buscaglia (Para niños de 4 años en adelante)
- The Goodbye Book por Todd Parr (Para niños de 3 a 6 años)
- Lifetimes: A Beautiful Way to Explain Death to Children por Bryan Mellonie (Para niños de 5 años en adelante)
- The Memory Box: A Book about Grief por Joanna Rowland (Para niños de 4 a 9 años)
- I Miss You: A First Look at Death por Pat Thomas y Leslie Harker (Para niños de 4 a 8 años)
- The Next Place por Warren Hanson (Para niños de 5 años en adelante)
- Sad Isn’t Bad: A Good-Grief Guidebook for Kids Dealing with Loss por Michaelene Mundy (Para niños de 6 a 9 años)
- Samantha Jane’s Missing Smile: A Story About Coping with the Loss of a Parent por Julie Kaplow y Donna Pincus (Para niños de 5 a 8 años)
- Saying Goodbye to Daddy por Judith Vigna (Para niños de 4 años en adelante)
- Tear Soup: A Recipe for Healing After Loss por Pat Schwiebert (Para niños de 8 años en adelante)
- What on Earth Do You Do When Someone Dies? por Trevor Romain (Para niños de 5 a 10 años)
- When Dinosaurs Die: A Guide to Understanding Death por Laurie Kransy Brown y Marc Brown (Para niños de 4 a 7 años)