Importancia y Anatomía del Cordón Umbilical
El cordón umbilical es una estructura fundamental durante el embarazo, sirviendo de conexión vital entre la madre y el feto. A través de él, se transmite el oxígeno y los nutrientes esenciales para el desarrollo del bebé, al mismo tiempo que se retiran los productos de desecho generados por el feto.
Su formación se inicia alrededor de las 4 o 5 semanas de gestación. Esta estructura tubular, helicoidal y flexible, se extiende desde la placenta hasta el futuro ombligo del bebé y suele medir entre 50 y 65 centímetros, aunque su longitud puede variar considerablemente. El cordón umbilical consta de tres vasos sanguíneos rodeados por la denominada gelatina de Wharton: una vena umbilical, encargada del transporte de oxígeno y nutrientes en sentido placenta-feto, y dos arterias umbilicales, que retiran las sustancias de desecho en sentido feto-placenta. Dada su crucial función, cualquier alteración que afecte el flujo sanguíneo, y por ende el flujo de oxígeno y nutrientes, podría causar problemas graves para el desarrollo del bebé.

Técnicas de Manejo del Cordón Umbilical en el Parto
Tradicionalmente, el cordón umbilical se desechaba inmediatamente después del parto. Sin embargo, las prácticas han evolucionado con un mayor entendimiento de los beneficios de un manejo diferente, como el pinzamiento tardío y el ordeño del cordón.
Pinzamiento Tardío del Cordón
El pinzamiento tardío del cordón umbilical implica esperar entre 30 y 60 segundos, o incluso más, antes de pinzar y cortar el cordón. Esta práctica da tiempo suficiente para que la sangre del cordón umbilical llene los vasos sanguíneos de los pulmones del bebé, lo cual es especialmente beneficioso. La Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos (ACOG) han recomendado demorar el pinzamiento del cordón umbilical en todos los partos prematuros por 30 a 60 segundos. Para bebés nacidos a término, los médicos suelen usar su mejor criterio.
Los beneficios del pinzamiento tardío incluyen:
- Un mayor flujo de sangre hacia los pulmones y el corazón del bebé.
- Una mayor concentración de glóbulos rojos.
- Una presión arterial más alta en el recién nacido.
- Protección contra una hemorragia intraventricular o hemorragia en los ventrículos del cerebro en bebés prematuros, ya que se piensa que la hemorragia es el resultado de la baja presión arterial provocada por la escasez de sangre en el sistema circulatorio.
- Proporciona una reserva de hierro al niño, previniendo así un déficit de reservas de hierro y anemia, lo que podría retrasar la necesidad de iniciar la alimentación complementaria de forma temprana.
- La placenta sigue con su función oxigenadora del cuerpo del bebé mientras continúa transmitiendo sangre, lo que es un seguro de vida contra la anoxia (falta de oxígeno) postnatal. Los pulmones del bebé pueden tomarse su tiempo para comenzar a funcionar perfectamente sin la necesidad de forzar el llanto o dar golpes en la espalda.
Idealmente, el cordón umbilical no debería ser pinzado antes de que deje de latir y se ponga blanco, lo que indica que ha cesado la transferencia de sangre. Esto puede ocurrir a los tres, siete, once, quince minutos o incluso más tarde. Algunos profesionales sugieren esperar hasta que la placenta también haya sido alumbrada, y una vez que esté fuera, no hay prisa por cortar.

Ordeño del Cordón Umbilical
La técnica del ordeño del cordón, o milking en inglés, consiste en agarrar el cordón entre el pulgar y el dedo índice, apretando suavemente y empujando la sangre lentamente a través del cordón hacia el abdomen del bebé. Esta maniobra se realiza generalmente ordeñando un segmento de 20 centímetros del cordón durante dos segundos, y repitiendo este procedimiento tres veces.
Esta técnica ha surgido como una alternativa beneficiosa, especialmente en situaciones donde el pinzamiento tardío no es viable, como en partos por cesárea o en recién nacidos que requieren reanimación inmediata y no hay tiempo para esperar el cese del latido del cordón. En el caso de las cesáreas, el ordeño del cordón puede compensar la disminución del flujo sanguíneo que ocurre debido a la reducción de las contracciones uterinas por el uso de anestésicos, a diferencia del parto vaginal donde la "expresión" del cuerpo fetal en el canal del parto ya contribuye al paso de sangre.
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Evidencia Científica y Discusiones Actuales
Numerosos estudios han investigado los beneficios y la seguridad de las técnicas de manejo del cordón, especialmente el ordeño y el pinzamiento tardío.
Estudios sobre el Ordeño del Cordón
Un estudio publicado en Pediatrics, realizado por investigadores del Instituto de Investigación Neonatal en el Hospital Sharp Mary Birch en San Diego y la Universidad de Loma Linda, encontró que el ordeño del cordón umbilical ofrece ventajas sobre la práctica habitual de esperar entre 45 y 60 segundos antes de pinzar el cordón, especialmente para los bebés nacidos por cesárea. Estos beneficios incluyen un mayor flujo de sangre hacia y desde el corazón, una mayor concentración de glóbulos rojos y una presión arterial más alta. Los bebés nacidos por cesárea en el grupo de ordeño del cordón tuvieron un mayor flujo de sangre en la vena cava superior y una mayor producción de sangre del ventrículo derecho, indicando una mejor circulación sanguínea en el cerebro y el organismo. En contraste, en un grupo menor de partos vaginales, no se encontraron diferencias significativas en el volumen de sangre entre los bebés sometidos al ordeño del cordón y los sometidos al pinzamiento tardío.
El Dr. Anup C. Katheria, neonatólogo y autor principal de este estudio, señaló que, si bien se piensa que el pinzamiento tardío protege a los bebés prematuros de la hemorragia intraventricular, ciertos estudios no encontraron una disminución de esta condición por retrasar el pinzamiento del cordón en los bebés prematuros nacidos por cesárea. Los científicos teorizan que el anestésico en el parto por cesárea reduce las contracciones uterinas, dificultando la salida de sangre del cordón umbilical, y el ordeño del cordón podría compensar esta disminución del flujo.
Un estudio más reciente, financiado por los Institutos Nacionales de Salud (NIH) y publicado en JAMA Network Open (Katheria et al., 2024), abordó la preocupación sobre el posible aumento del riesgo de lesión cerebral en bebés extremadamente prematuros asociado al ordeño del cordón umbilical. Este estudio, que incluyó a casi 1000 bebés a término y a corto plazo, concluyó que el ordeño del cordón umbilical no parece aumentar el riesgo de deterioro del desarrollo neurológico. Se comparó el ordeño del cordón con el pinzamiento y corte tempranos en bebés "no vigorosos" (flácidos, pálidos y con respiración mínima) que requerían reanimación inmediata. Los resultados indicaron que, en comparación con los bebés con pinzamiento temprano, los del grupo de ordeño tuvieron menos probabilidades de necesitar apoyo cardíaco y respiratorio, menos probabilidades de tener bajo nivel de oxígeno y/o sangre en el cerebro, y más probabilidades de tener niveles más altos de hemoglobina. El seguimiento a dos años mostró que no hubo diferencias significativas en los resultados del desarrollo neurocognitivo. Esto proporciona evidencia de que el ordeño del cordón es una alternativa segura para mover la sangre al cuerpo de un bebé a término cuando no hay tiempo para esperar a que la sangre ingrese del cordón de forma natural.
Otro trabajo en el American Journal de Obstetricia y Ginecología (AJOG) establece que en recién nacidos de 35 a 42 semanas que ameritaron pinzamiento precoz, el ordeñamiento del cordón antes de su pinzamiento se relacionó con mayores niveles de hemoglobina fetal, menor incidencia de encefalopatía isquémica y menos necesidad de hipotermia terapéutica, sin variar el índice de ingreso a cuidados intensivos neonatales. En resumen, este trabajo sugiere que el ordeñamiento del cordón en recién nacidos no vigorosos, de más de 35 semanas, es posible, seguro y podría ser superior al pinzamiento precoz.
Riesgos y Mitos Asociados
En el pasado, se planteaban preocupaciones sobre la policitemia (un trastorno con demasiados glóbulos rojos en la circulación sanguínea, hematocrito venoso mayor de 65-70%) asociada al pinzamiento tardío del cordón. Un estudio descriptivo de 1977 sugirió una conexión, pero un estudio clínico aleatorizado en 1992 no encontró diferencias en los resultados neurológicos a los 30 meses de seguimiento entre niños con y sin antecedente de policitemia neonatal. La mayoría de la investigación actual no replica esta asociación, y solo un estudio menciona un posible riesgo en partos en el agua si la temperatura del agua es superior a 37.5°C y el bebé, cordón y placenta están sumergidos, lo que podría causar vasodilatación; en tales casos, se recomienda pinzar a los 5 minutos o vaciar la piscina.
Es importante destacar que el pinzamiento fisiológico es beneficioso para el bebé, proporcionándole una cantidad de sangre que de otra manera se consideraría "extraíble", pero que en realidad es suya. Privar al bebé de esta sangre, rica en células madre, equivaldría a una hipovolemia. La noción de que esta sangre es "desecho" o "extra" es incorrecta, y la opción fisiológica es que regrese íntegramente al cuerpo del bebé.
Sangre de Cordón Umbilical y Células Madre: Conservación y Usos
Una vez que el cordón umbilical es cortado, la sangre que queda en su interior puede ser recogida para diversos fines.
¿Qué es la Sangre de Cordón Umbilical?
La sangre del cordón umbilical es el volumen sanguíneo que permanece en el cordón y la placenta después del nacimiento del bebé. Esta sangre se puede recoger con dos finalidades principales:
- Pruebas diagnósticas: Permite realizar diversas pruebas para confirmar el estado de salud del recién nacido, como la medición de gases en la sangre para verificar el pH, conocer los niveles de bilirrubina, realizar un hemocultivo o llevar a cabo un conteo sanguíneo completo.
- Almacenamiento terapéutico: Puede almacenarse en bancos de cordón umbilical para un posible uso terapéutico futuro, ya que contiene una gran cantidad de células madre.
Células Madre del Cordón Umbilical
El cordón umbilical es una fuente rica de diferentes tipos de células madre:
- Células Madre Hematopoyéticas (HSCs): Son las más abundantes y responsables de formar todas las células que circulan por la sangre (glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas).
- Células Mesenquimales (MSCs): Poseen un gran potencial para diferenciarse en casi cualquier tipo de tejido.
- Células Madre Muy Pequeñas Similares a las Embrionarias (VSELs): Aunque menos abundantes, también están presentes.
El potencial terapéutico de estas células es significativo, siendo utilizadas en tratamientos contra enfermedades hematológicas como tumores (especialmente linfomas y leucemias), en terapias de infarto de miocardio y en tratamientos que requieren trasplantes de médula ósea. Sin embargo, no siempre son la solución; en caso de una enfermedad congénita, las propias células madre del niño podrían portar la mutación, requiriendo células de un hermano sano compatible.

Criopreservación de las Células Madre
La criopreservación de la sangre de cordón umbilical es el proceso de almacenar estas células a muy bajas temperaturas para su uso futuro. Los progenitores que decidan criopreservar deben avisar con antelación al centro hospitalario. El procedimiento de extracción es sencillo, se realiza preferentemente cuando el bebé sigue unido a la placenta y no supone ningún riesgo para la madre o el bebé.
Existen diferentes tipos de bancos de cordón umbilical:
- Bancos Públicos: Aceptan donaciones para uso alogénico (para cualquier paciente compatible que lo necesite). En España existen 7 bancos públicos, y para donar, el hospital debe estar adscrito a uno de ellos. El uso de estas muestras es dirigido y justificado.
- Bancos Privados: Ofrecen servicios de almacenamiento para uso autólogo (para el propio niño) o familiar. La empresa envía un kit de extracción y se encarga del transporte y almacenamiento. Los precios varían entre 1.500 y 3.000 euros por extracción, más una cuota anual de mantenimiento de 100-200 euros.
- Bancos Mixtos: Combinan características de ambos.
Ventajas y Desventajas de la Conservación
La conservación de la sangre del cordón umbilical, rica en células madre, presenta varias ventajas:
- Fácil recolección: Sin peligro para la madre ni el bebé.
- Trasplantes: Son las células elegidas en caso de trasplantes de sangre y médula.
- Compatibilidad: No producen rechazo inmunológico en el paciente si son para uso autólogo (idénticas genéticamente). Hay una posibilidad menor de rechazo en familiares consanguíneos.
- Disponibilidad: Inmediata, no es necesario esperar a que aparezca un donante.
- Replicación: Fáciles de replicar en el laboratorio.
Sin embargo, también existen desventajas y limitaciones:
- Novedad y un solo uso: Es una técnica relativamente novedosa y las células solo se pueden recoger y utilizar una sola vez.
- Enfermedades congénitas: Si un niño desarrolla una enfermedad congénita, sus propias células madre también podrían tener la mutación.
- Baja probabilidad de uso autólogo: La Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia (SEHH) indica que la probabilidad de que una unidad de sangre de cordón sea utilizada para trasplante autólogo es muy baja y su uso se ha limitado a patologías pediátricas específicas.
- Volumen insuficiente: El volumen de sangre recolectada (100-120mL) puede no ser suficiente para un receptor adulto con un volumen corporal elevado.
- Investigación en desarrollo: Muchos de los supuestos beneficios en terapias no convencionales y medicina regenerativa se encuentran en fases iniciales de ensayos clínicos, con resultados aún inconclusos y poca evidencia científica.
- No es un "seguro de salud": Múltiples Sociedades Científicas y el Consejo de Europa desaconsejan el almacenamiento de SCU para uso propio eventual, y advierten que no garantiza una terapia efectiva para determinadas enfermedades.
- Consideraciones éticas: La sangre del cordón es del bebé, y su opción fisiológica es que le vuelva íntegramente. Extraerla representa una pérdida de un tercio de su sangre, un acto que no se haría de otra manera.
En cualquier caso, la decisión final sobre la conservación de la sangre del cordón umbilical recae en los progenitores, quienes deben estar informados de manera veraz, clara y basada en la evidencia científica sobre todas las ventajas y desventajas.
Cuidado Post-Parto del Muñón Umbilical
Después del nacimiento, el cordón umbilical se corta, dejando un muñón que debe secarse y caerse de forma natural, generalmente cuando el bebé tiene entre 5 y 15 días de edad.
Manejo y Limpieza
Es esencial mantener el muñón limpio y seco para prevenir infecciones. Se recomienda limpiarlo únicamente con gasas y agua. Los baños de esponja son preferibles para el resto del cuerpo del bebé hasta que el muñón se haya caído por completo. Nunca se debe intentar halar el muñón, ni siquiera si parece que pende de un hilo, ya que esto podría iniciar un sangrado activo.
Signos de Alarma
Aunque las infecciones no son frecuentes, pueden diseminarse rápidamente. Es importante vigilar el muñón y contactar al proveedor de atención médica del bebé si se observan los siguientes signos:
- Infección local:
- Secreción amarillenta y mal oliente del muñón.
- Enrojecimiento, hinchazón o sensibilidad de la piel alrededor del muñón.
- Infección más grave:
- Alimentación deficiente.
- Fiebre de 100.4°F (38°C) o superior.
- Letargo.
- Tono muscular deficiente y flácido.
Si el muñón del cordón se cae demasiado pronto o si el sangrado persiste después de la limpieza, se debe contactar al proveedor de atención médica de inmediato. En ocasiones, en lugar de secarse por completo, el cordón formará tejido cicatricial rosado, conocido como granuloma, que drena un líquido amarillento y claro. Esto a menudo desaparece en una semana; si no es así, también se debe consultar al médico. Si el muñón del bebé no ha caído en 4 semanas, podría haber un problema con la anatomía o el sistema inmunitario del bebé, y se recomienda contactar al profesional de la salud.
