Opiniones sobre la Maternidad en el Hospital Rey Juan Carlos de Móstoles

El Hospital Rey Juan Carlos (HRJC) en Móstoles se ha consolidado como una opción destacada para la atención al parto, con un enfoque en el respeto a los deseos de la madre y la promoción de un nacimiento lo más natural posible. A través de sus protocolos, instalaciones y personal, el hospital busca ofrecer una experiencia positiva. Sin embargo, las experiencias de las madres pueden variar, abarcando desde partos muy respetados hasta situaciones complejas y desafíos.

Compromiso y Protocolos de Maternidad del Hospital Rey Juan Carlos

El equipo de profesionales del Hospital Rey Juan Carlos considera el parto como una dimensión trascendental, tanto personal como familiar. Se subraya el derecho de las mujeres a participar activamente en las decisiones que afectan a su parto, un elemento clave para la calidad de la atención.

  • Plan de parto: Es un documento escrito donde la mujer embarazada expresa sus deseos y expectativas respecto al parto. La recepción de este plan se puede realizar en cualquier momento del ingreso hospitalario.
  • Cesárea Humanizada: Se permite la entrada de un acompañante durante la cesárea para mejorar la vivencia de las madres, ofrecer soporte emocional y facilitar el contacto piel con piel inmediato con el recién nacido.
  • Uso del agua durante el trabajo de parto: Se reconocen sus múltiples beneficios para la gestante, incluyendo mejor control del dolor, relajación, mayor movilidad, flotabilidad y una mayor satisfacción.
  • Compromiso con la lactancia materna: El hospital tiene un fuerte compromiso con la lactancia, tanto a nivel profesional como institucional, centrado en el bienestar del recién nacido y su madre, y respetando las preferencias de los padres.

Instalaciones del Bloque Obstétrico

Las instalaciones del paritorio del HRJC están diseñadas para ofrecer comodidad y flexibilidad. Consta de seis salas de dilatación-paritorio, cada una perfectamente equipada con un baño que incluye ducha para el control del dolor. Todas las salas disponen de un amplio ventanal para la entrada de luz natural.

Las salas también cuentan con una cama Hill-Room que permite utilizar varias posiciones durante el parto y la dilatación, además de monitores con telemetría y pelotas de pilates, facilitando la movilidad de la madre durante el proceso.

Interior de una sala de dilatación-parto moderna con cama Hill-Room, pelota de pilates y ducha integrada

Experiencias Positivas de Parto Respetado

Muchas madres eligen el Hospital Rey Juan Carlos precisamente por su protocolo de atención al parto, que perciben como muy respetuoso. Una usuaria relató su decisión de acudir a este hospital porque el protocolo de atención al parto es mucho más respetuoso que el de otro hospital donde tuvo a su primer hijo, a pesar de la buena atención de una matrona.

En una experiencia, la madre llegó al hospital con 4 cm de dilatación y fue trasladada a una sala de dilatación-parto, donde le ofrecieron una pelota de pilates y la animaron a ducharse. La matrona, María, se presentó y estuvo atenta a sus necesidades, aunque ocupada. La madre notó cómo su cuerpo se abría y su bebé descendía, rompiendo aguas en la ducha. A pesar del dolor, logró pujar y su bebé nació a las 14:10h, siendo colocado inmediatamente sobre ella para el piel con piel. Destacó que su marido pudo grabar el nacimiento y calificó el parto como "muy duro pero precioso".

Otra madre, que buscaba un parto natural de baja intervención, eligió el hospital en 2019. Aunque su embarazo fue excelente, hubo coacciones y "maltrato" por su deseo de esperar para inducir. Sin embargo, tras llegar al hospital, a pesar de algunas intervenciones (oxitocina, negación de bañera y posterior epidural debido a contracciones intensificadas), su bebé nació vaginalmente tras 18 horas. Agradeció a una auxiliar por su apoyo y a la asociación "El Parto es Nuestro" por el espacio para compartir su experiencia.

Una futura madre que visitó el hospital y asistió a una charla, quedó encantada con el protocolo de baja intervención y la buena reputación del equipo de matronas, considerándolo una opción firme para su parto.

Otra madre que dio a luz allí, a pesar de no lograr un parto natural sin epidural como deseaba, sintió que el personal la ayudó mucho a intentarlo y respetaron sus tiempos, permitiéndole un parto de 36 horas y evitando una cesárea. Aunque lo calificó de traumático, reconoció que en otro hospital quizás no le habrían dado tanto margen.

Una madre con embarazo de riesgo por heparina y tensión límite, tuvo un parto "maravilloso", con la ginecóloga sin intervención y la matrona como apoyo principal. Describió el proceso con monitorización por telemetría, absoluto respeto a la intimidad, libertad postural y sin prisas, a pesar de una inducción posterior por rotura de aguas sin desencadenamiento del parto. Volvería al hospital si tuviera otro hijo.

Una usuaria que se cambió de hospital por la falta de empatía y mala atención en otro centro, eligió el Rey Juan Carlos por su enfoque y personal, y por ofrecer un parto más respetado. En su caso, tras una falsa alarma de rotura de bolsa y un proceso de contracciones en casa, llegó al hospital con 4-5 cm de dilatación. Se le ofreció la bañera, que usó para alivio del dolor, y luego pasó a la cama con una pelota, manteniendo la movilidad deseada. Describió la luz tenue y el ambiente agradable, con la matrona ofreciéndole agua y masajes. Su hija nació a las 7:10h y fue puesta inmediatamente en piel con piel, donde permanecieron varias horas. Calificó el parto como "genial" y la atención "impecable", atribuyendo parte del éxito a que hubo pocos partos esa noche.

Testimonio de parto respetado | Clínica Vespucio

Experiencias Negativas y Desafíos

A pesar de las intenciones del hospital, algunas experiencias reflejan desafíos y descontento. La madre que sufrió un parto con intervenciones no deseadas en 2019, relató que, a pesar de las pruebas de bienestar materno-fetal, le aplicaron oxitocina y le negaron la sala con bañera bajo la excusa de haberse pasado de fecha. Describió 18 horas de "tortura y desprecio", con pedidos de pujar más fuerte bajo amenaza de cesárea y una episiotomía sugerida con la frase "pues déjale que se desgarre" al negarse. Tras el parto, tuvo una hemorragia y necesitó una transfusión. Se sintió "humillada, maltratada e infantilizada", y a pesar de no ganar un juicio por motivos burocráticos, la resolución indicó que se actuó de "mala fe".

Otra madre que deseaba un parto natural, tras 12 horas de rotura de aguas sin dilatación (0 cm), fue inducida con oxitocina, lo que puso fin a su sueño de un parto natural en movimiento. Relató dificultades con el monitor inalámbrico, que se desconectaba al moverse, y la entrada de una "matrona maltratadora" que inmovilizó su cama, realizó tactos sin esperar las contracciones y generó miedo, lo que detuvo la dilatación. Finalmente pidió la epidural y, tras una prueba de pH fetal que dio buen resultado, pudo dilatar y dar a luz vaginalmente. Lamentó el corte inmediato del cordón umbilical, contrario a su plan de parto. Las matronas posteriores no le ayudaron con la lactancia como esperaba. La madre escribió una carta a esta matrona anónima, describiendo el dolor, el miedo, la humillación y el maltrato percibido, y perdonándola, pero deseando que otras mujeres pudieran evitar una experiencia similar. Agradeció a otras matronas como Ester, Paloma e Isabel por su excelente trato.

Una madre que tuvo un parto en el HRJC, pero cuya hija fue ingresada por bilirrubina alta, no estuvo satisfecha con el servicio de neonatología. Se quejó de la falta de información y la "pésima" atención de varias enfermeras, especialmente durante un fin de semana con muchos ingresos. Describió la incomodidad de las instalaciones para los padres acompañantes.

Casos Especiales y Embarazos de Riesgo

En el hospital, los embarazos de riesgo o con ciertas enfermedades pueden seguir protocolos de intervención. Una usuaria con diabetes relató que le realizaron un Hamilton en la semana 37 (36 reales), avisándole durante una exploración y sugiriendo riesgos para el bebé. A pesar de que esta maniobra le provocó contracciones, no desencadenó el parto. Ella se puso de parto dos días antes de la fecha prevista y fue tratada "genial" en un parto "intervenido y respetado a la vez". También elogió el servicio de neonatología y las consultas de lactancia. Comentó que con embarazos de riesgo no suelen dejar pasar de las 40-41 semanas por el miedo histórico a complicaciones en diabéticas.

Otra madre con heparina por coagulopatía e hipotiroidismo, que también era considerada de riesgo, recibió inducción en la semana 40+1 (aunque rompió aguas antes). A pesar de esto, su parto fue respetado, con monitorización por telemetría, libertad postural e intimidad.

Comparación con Otros Hospitales (Hospital Universitario de Móstoles)

Algunas discusiones en foros de madres mencionan la comparación entre el Hospital Rey Juan Carlos (el "nuevo" Móstoles) y el Hospital Universitario de Móstoles (el "antiguo").

  • Una madre eligió el HRJC porque su protocolo de parto era "mucho más respetuoso" que el del hospital viejo de Móstoles.
  • Otro comentario mencionó que, si bien una amiga hablaba "pestes" del antiguo hospital hace 3 años, del nuevo hospital varias amigas tenían buenas experiencias.
  • Hubo recomendaciones de especialistas para el Hospital Universitario de Móstoles, destacando que "han reformado paritorios y las habitaciones ya son individuales". Una madre que fue a una charla allí, encontró a las matronas muy majas y se le informó que el trato había mejorado y el personal era más numeroso que en el hospital nuevo.
Esquema comparativo de protocolos de parto entre diferentes hospitales

Consejos y Reflexiones para Futuras Madres

Basado en las experiencias, se pueden extraer varias reflexiones:

  • Es fundamental llevar un plan de parto detallado y estar preparada para abogar por él.
  • La comunicación con el personal es clave; si las necesidades no son atendidas o hay incomodidad, es importante expresarlo y, si es posible, solicitar un cambio de personal.
  • Considerar la posibilidad de que, a pesar de los protocolos de parto respetado, puedan surgir complicaciones que requieran intervenciones no deseadas.
  • La experiencia puede variar significativamente dependiendo de factores como la carga de trabajo del hospital en un momento dado, la personalidad del personal de turno y el propio desarrollo del parto.
  • Para embarazos de riesgo, es crucial preguntar específicamente sobre los protocolos y el margen de acción permitido.

Una madre aconsejó no obsesionarse con la idea del "parto perfecto" y estar preparada para que las cosas se tuerzan, aunque el parto en sí siga siendo una experiencia importante que "te queda para toda la vida".

tags: #opiniones #maternidad #hospital #rey #juan #carlos