Debate sobre los permisos de maternidad y paternidad en España: Preferencias familiares y retos de la igualdad

Los permisos iguales e intransferibles para maternidad y paternidad, que establecen 16 semanas para ambos progenitores, continúan siendo objeto de un intenso debate. Mientras sus defensores los consideran un avance crucial hacia la igualdad de oportunidades, sus detractores los ven como una imposición que no se ajusta a la diversidad de las estructuras familiares. Desde su entrada en vigor en España el 1 de enero de 2021, aprobados por el Real Decreto Ley 6/2019, ha sido la primera vez que se ha consultado directamente a las familias sobre sus preferencias respecto a esta medida.

Infografía comparativa de los diferentes modelos de permisos de maternidad y paternidad

Estudio revela preferencias familiares frente al sistema actual

Un grupo de investigación de la Universitat Autònoma de Barcelona, tras dos años de trabajo, ha publicado el estudio "¿Iguales e intransferibles? Preferencias por el sistema de permisos por nacimiento". Los resultados de esta investigación, que ha encuestado a 3.700 personas, arrojan datos significativos sobre las preferencias del colectivo afectado por esta política: las familias.

Los hallazgos apuntan a que solo el 10,4% de los encuestados prefiere el sistema actual de permisos iguales e intransferibles. En contraste, un abrumador 89,6% considera necesario un sistema distinto que se adapte mejor a la realidad de todas las familias, siendo la intransferibilidad la opción menos deseada.

Danislava Marinova, profesora de la Universitat Autònoma de Barcelona e investigadora principal del proyecto Fairleave, subraya la importancia de adaptar los sistemas de permisos al contexto de cada país, teniendo en cuenta no solo el mercado laboral y el entorno social, sino también las preferencias de los padres y madres recientes. "Solemos fijarnos en otros modelos de permisos, pero lo importante es que el sistema de permisos se ajuste a la realidad de cada país", explica.

Brecha de género y vulnerabilidad en las preferencias de permisos

El estudio ha identificado una notable brecha de género en las respuestas. Las madres tienden a preferir permisos más amplios para ellas, mientras que los padres, si bien desean permisos de igual duración, también optan por un sistema mixto que incluya semanas transferibles a conveniencia. "Estos resultados cuestionan si una política supuestamente feminista realmente responde a las necesidades y preferencias de la mayoría de las madres", señalan las autoras.

La vulnerabilidad emerge como otro factor clave. Las familias con situaciones económicas más precarias, menor nivel de estudios y mayores dificultades manifiestan una preferencia por la transferibilidad, ya que les otorga mayor flexibilidad. Julia Cañero Ruiz, doctora en Antropología y coautora del estudio, advierte que la medida actual parece diseñada para familias con un determinado estatus, dejando de lado a aquellas que requieren políticas públicas más adaptadas a sus circunstancias. Es destacable que alrededor de 500 de los encuestados provenían de ingresos bajos y sin estudios universitarios, lo que para Marinova es fundamental para obtener una muestra representativa de todas las realidades.

Orígenes y debate social en torno a los permisos

La implementación de los permisos iguales e intransferibles fue impulsada por la Plataforma por Permisos Iguales e Intransferibles de Nacimiento, Acogida y Adopción (PPiiNAA). Como respuesta, en 2018 surgió la asociación PETRA Maternidades Feministas, que denunciaba el estancamiento del permiso de maternidad en 16 semanas desde 1989. La aprobación de los permisos en 2021 se realizó por la vía de urgencia, sin un debate social y mediático comparable al de otros países europeos.

Marinova señala que la falta de un debate previo impidió que madres y padres tuvieran una comprensión clara de las implicaciones de las distintas opciones de transferibilidad, intransferibilidad e igualdad de los permisos.

Permisos preparto y posparto: Una necesidad no cubierta

Si bien los permisos iguales e intransferibles buscan la igualdad de oportunidades en el mercado laboral, las investigadoras Cañero y Marinova advierten que las políticas de neutralidad pueden generar desigualdad al no considerar las diferencias entre la maternidad biológica y la paternidad, ni la situación sociolaboral de las mujeres.

La investigación también ha explorado la opinión de las familias sobre la creación de nuevos permisos que protejan la salud materno-infantil, como los permisos preparto y posparto. La asociación PETRA Maternidades Feministas reclama un permiso preparto desde la semana 36 de embarazo y un permiso puerperal de al menos ocho semanas tras el parto, independiente del permiso por nacimiento. "Tanto las madres como los padres tienen claro que deben existir estos permisos para la madre: el 97% de las personas encuestadas manifiestan que estarían a favor", indica Marinova.

Una paradoja observada es que, si bien algunos padres y madres prefieren permisos iguales, también reconocen la necesidad de un permiso específico para las madres gestantes que proteja el embarazo y el posparto inicial, lo que, en la práctica, haría que los permisos no fueran estrictamente iguales. Cañero reflexiona sobre el significado de la igualdad y si se están ignorando necesidades específicas.

España, referente en igualdad de permisos parentales | ARTE.tv Documentales

Propuestas de reforma y la perspectiva a largo plazo

El Gobierno ha propuesto una reforma para ampliar progresivamente los permisos de maternidad y paternidad a 20 semanas para cada progenitor, con una implementación gradual a partir de 2025. Sin embargo, su aprobación definitiva depende de los Presupuestos y de las negociaciones en curso.

El objetivo de la investigación, según Marinova, es proporcionar más información sobre las preferencias reales de las familias para influir en futuras reformas. La periodista Esther Vivas critica la brevedad de los permisos actuales, argumentando que 16 semanas son insuficientes para el cuidado de un recién nacido y para garantizar la lactancia exclusiva recomendada por la OMS. La Plataforma por Permisos Iguales e Intransferibles de Nacimiento y Adopción (PPiiNA) considera los permisos iguales e intransferibles como clave para un nuevo modelo de cuidados, argumentando que "las normas generan comportamientos".

Desde una perspectiva de género, se señala que la equiparación de permisos busca reducir la discriminación laboral, pero algunos expertos consideran que es una medida "muy débil" ante la persistente desigualdad en el reparto de los cuidados. No obstante, se espera que a largo plazo, la mayor implicación de los padres en el cuidado infantil pueda fomentar un pensamiento más igualitario en las futuras generaciones.

Experiencias personales y análisis económicos

Las experiencias personales reflejan las tensiones del sistema. Una periodista relata su "aterrador" regreso al trabajo tras 16 semanas de baja maternal, destacando la insuficiencia del periodo y las dificultades para conciliar la lactancia materna con el horario laboral. Otra madre, en 2007, comparte cómo ella y su marido compartieron la baja de forma equitativa, utilizando las semanas transferibles, y cómo la posterior ampliación del permiso de paternidad tuvo un impacto en sus decisiones de fecundidad posterior, según un estudio de Lídia Farré.

Investigaciones económicas, como la de Libertad González, sugieren que la ampliación del permiso de paternidad ha tenido un efecto persistente en una mayor dedicación de los padres al cuidado de los hijos y en una menor propensión de las madres a solicitar excedencias. Sin embargo, también se plantea la hipótesis de que la experiencia directa con un recién nacido podría haber llevado a una revisión de las preferencias de los padres sobre el número deseado de hijos, inclinándose hacia una mayor "calidad" en lugar de "cantidad".

Gráfico que muestra la evolución de las semanas de permiso de paternidad en España

La gestión de los permisos y el papel de las empresas

Un estudio de ESADE revela que los españoles disfrutan casi en su totalidad de las 16 semanas de permiso de paternidad. Sin embargo, se plantea la cuestión de si se están utilizando de manera que fomenten una mayor implicación en el cuidado de los hijos. La tendencia a fraccionar los permisos no obligatorios y a solaparlos con los de la madre genera debate sobre si esto desvirtúa el propósito original de la medida.

Se observa que la forma de disfrutar los permisos varía significativamente entre regiones y tipos de empleo, con empleados de sectores como la hostelería y la agricultura fraccionando menos sus permisos que los profesionales de la información o las finanzas. La equiparación de permisos se considera clave para frenar la discriminación laboral, aunque se reconoce que la desigualdad en el reparto de los cuidados es un problema estructural más profundo.

En el ámbito empresarial, cada vez más compañías incluyen políticas de diversidad e inclusión para mejorar el bienestar laboral. La ley exige un vínculo jurídico con el hijo para acceder a las prestaciones, ya sea por nacimiento biológico o adopción. Empresas que sustituyen a trabajadoras embarazadas o de baja por maternidad pueden obtener bonificaciones. Se destaca la protección especial de las trabajadoras embarazadas frente al despido.

Perspectivas sobre la igualdad y el cuidado

El debate sobre la igualdad de género en el ámbito de los permisos parentales es complejo. Mientras algunos sectores feministas priorizan la ampliación de la baja maternal, argumentando la preparación biológica de la madre para el cuidado, otros defienden el nuevo permiso de paternidad como un avance positivo, aunque no el ideal. Se subraya la importancia de que el permiso sea obligatorio e intransferible para garantizar la implicación paterna y evitar que la carga de los cuidados recaiga, una vez más, en las mujeres.

Se reconoce el derecho de los padres a disfrutar de sus hijos y la necesidad de leyes que protejan este derecho. La periodista Rocío, autónoma, comparte su experiencia de cobrar una baja por maternidad inferior al Salario Mínimo Interprofesional, evidenciando las dificultades económicas para las trabajadoras por cuenta propia. Los requisitos para autónomos incluyen alta en la Seguridad Social y un periodo mínimo de cotización, con variaciones según la edad.

A pesar de las diferentes posturas, existe un consenso general en que el sistema actual de permisos es un punto de partida, y que la plena igualdad y corresponsabilidad en los cuidados es un camino a largo plazo que requiere un cambio cultural profundo y una mayor inversión en políticas de apoyo a las familias.

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