El Chupete y las Normativas de Higiene en Guarderías

La succión es un reflejo fundamental en los bebés que puede tener dos propósitos principales: nutrirse (alimentarse) o calmarse sin nutrirse. Esta última función es la que cumple el chupete, y su uso forma parte del desarrollo normal del bebé, especialmente durante los primeros meses de vida. Aunque el chupete puede ser beneficioso, es crucial evitar el abuso y considerar las implicaciones en entornos como las guarderías.

El Chupete en el Desarrollo Infantil: Beneficios y Posibles Inconvenientes

El uso del chupete, siempre que se haga de forma moderada, puede ofrecer varias ventajas para el bebé y sus cuidadores.

Beneficios del chupete

  • Calma a los bebés: Es una herramienta eficaz para consolar y tranquilizar al niño.
  • Ayuda a dormir: Facilita el sueño y el establecimiento de rutinas de descanso.
  • Distracción temporal: Resulta útil para calmar al bebé durante procedimientos médicos o situaciones estresantes (por ejemplo, análisis de sangre, vacunas).
  • Reduce el riesgo de síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL): Varios estudios han asociado el uso del chupete con una disminución de este riesgo, especialmente durante el sueño.

Posibles inconvenientes

A pesar de sus beneficios, el uso prolongado o inadecuado del chupete puede conllevar ciertos riesgos:

  • Aumento del riesgo de infecciones del oído medio: A partir de los 6 meses de edad, el chupete puede incrementar la frecuencia de otitis.
  • Problemas con la dentadura: Su uso extendido más allá de los 2 años de vida se ha relacionado con una mayor incidencia de problemas dentales, como mordidas abiertas o cruzadas.
Esquema de las mordidas abiertas o cruzadas relacionadas con el uso del chupete

Recomendaciones para un Uso Adecuado del Chupete

Para maximizar los beneficios y minimizar los riesgos del chupete, es fundamental seguir algunas pautas:

  • Se debe iniciar su uso a partir de las 4-6 semanas de vida para evitar interferir con la lactancia materna.
  • No abusar de su uso, ya que se puede generar dependencia. No es necesario ofrecerlo de forma inmediata ante el llanto del bebé.
  • Se pueden explorar otras formas de calmar al niño, como cambiarlo de posición, mecerlo, acariciarlo o cantarle. Esto ayuda a evitar el uso constante del chupete a lo largo del día.

El Momento Óptimo para la Retirada del Chupete

No existe un consenso absoluto sobre cuál es el mejor momento para dejar el chupete, pero diversas organizaciones pediátricas y de ortodoncia ofrecen recomendaciones:

  • Según la Asociación Española de Pediatría, es aconsejable limitar su uso hasta los 12 meses de edad. Esta recomendación abarca las edades de mayor riesgo de SMSL y el periodo en el que el bebé tiene una mayor necesidad de succión.
  • Por su parte, la Sociedad Española de Ortodoncia sugiere retirarlo antes de los 2 años de edad, momento a partir del cual aumenta significativamente el riesgo de problemas en la boca y los dientes.

Lo que sí está claro es que, más allá de los 3 años, el chupete no aporta ningún beneficio significativo para el desarrollo del niño.

Estrategias para la retirada gradual

La retirada del chupete debe realizarse con paciencia y de manera progresiva, comprendiendo que para el niño el chupete representa consuelo y seguridad. Algunas estrategias que pueden facilitar este proceso incluyen:

  • Hablar con el niño o la niña para explicarle que ya es mayor y que cada vez lo necesitará menos.
  • Limitar el uso del chupete exclusivamente a las siestas y al sueño nocturno.
  • Ofrecer un sustituto reconfortante, como una mantita, un muñeco o un peluche.
  • Felicitar al niño cuando no utilice el chupete, recompensándolo con pequeños premios diarios o con un calendario de estrellas o caras felices.

El Chupete en la Guardería: Pautas y Adaptación

El inicio en la guardería es un momento de grandes cambios para los niños. El chupete, al ser un objeto al que muchos pequeños tienen un cariño especial, puede brindarles confianza en un entorno desconocido. Es comprensible que, durante el periodo de adaptación a la guardería, los niños puedan necesitar el chupete con mayor frecuencia. Sin embargo, es fundamental trabajar progresivamente en su retirada.

Niños en una guardería jugando y adaptándose al nuevo entorno

Además de las pautas de retirada gradual mencionadas anteriormente, se pueden aplicar medidas específicas en el contexto de la guardería:

  • Incentivar la retirada del chupete cuando el niño intenta hablar, ya que su presencia dificulta la comprensión. Se puede optar por no atender sus peticiones hasta que no se retire el chupete.
  • Limitar su uso a periodos de sueño o para calmar rabietas intensas.
  • Establecer un "lugar de los chupetes" donde los niños mayores los dejen y solo puedan cogerlos de forma puntual.

Es crucial mantener la coherencia en los límites tanto en casa como en la guardería, aplicándolos todos los días de la semana y por todos los miembros de la familia o cuidadores. Asimismo, se debe evitar intentar retirar el chupete durante eventos importantes que generen estrés en el niño, como el propio inicio de la guardería, una mudanza o la llegada de un nuevo hermano o hermana.

Gradualmente, el niño necesitará menos el chupete, lo que permitirá limitar su uso solo al hogar. En este punto, se podrá planificar el adiós final.

El adiós definitivo al chupete

El momento de despedirse del chupete puede convertirse en una experiencia positiva y memorable. Se puede organizar una "fiesta de despedida del chupete" en casa o, si la guardería lo permite, junto con otros niños. Una sorpresa, como un juguete sustituto, puede ser un gran aliciente. Existen diversas ideas creativas para este adiós:

  • Dejarlo en un lugar simbólico, como un "árbol de los chupetes".
  • Guardarlo en una caja para "regalárselo" a niños más pequeños.
  • "Enviarlo por correo" al mundo de los chupetes.
  • "Regalárselo" a los Reyes Magos o a Santa Claus.

Es fundamental no volver a comprar otro chupete una vez que se ha decidido su retirada.

Higiene y Hábitos Saludables en la Guardería

Las guarderías y centros infantiles son espacios ideales para que los niños adquieran buenos hábitos, sentando las bases de una educación para la salud apropiada. Todo lo aprendido en esta etapa de gran plasticidad queda arraigado para el futuro. Además, dada la facilidad de contagio de infecciones entre lactantes, es vital implementar medidas fundamentales de higiene.

Higiene Oral

En la primera infancia, los niños tienden a llevarse todo a la boca, lo que convierte a esta en una puerta de entrada para muchas infecciones y problemas de salud. Para prevenirlos, se deben considerar las siguientes medidas:

  • Procurar, en la medida de lo posible, que los niños no compartan objetos que chupan (chupetes, juguetes, utensilios).
  • Ningún adulto debe chupar la misma cuchara, chupete o tetina del niño para evitar la transmisión de flora bucal.
  • Mantener las manos de los niños lo más limpias posible, ya que se las llevarán a la cavidad oral.
  • Evitar la ingesta de azúcares y bebidas azucaradas, que facilitan la aparición de caries.
  • No se debe endulzar el chupete ni la tetina con azúcar o miel.
  • Los niños no deben dormir con el biberón en la boca (ya sea con leche o cualquier otro líquido), pues el contacto continuado puede provocar la "caries del biberón".
  • Desde el inicio, es recomendable limpiar la cavidad oral después de las comidas: inicialmente con una gasa empapada en agua, y cuando aparezcan los primeros dientes, con un cepillo suave y una pequeña cantidad de pasta infantil fluorada (solo un raspado sobre el cepillo).

Higiene del Oído

El cerumen es una sustancia natural que protege el conducto auditivo externo. En general, si no causa molestias (dolor, pérdida de audición), no es necesario retirarlo. Si se forma un tapón de cerumen, es importante acudir al pediatra para que lo valore e indique la forma más apropiada de extracción. Nunca se deben introducir bastoncillos de algodón u otros objetos en el oído; basta con mojar la oreja durante el baño y limpiarla externamente.

Higiene Capilar y Pediculosis (Piojos)

Los piojos no transmiten enfermedades, pero provocan picor intenso y pueden causar epidemias en instituciones con niños. La prevención y el tratamiento son esenciales en el entorno de la guardería.

Prevención

  • Se recomienda llevar el pelo largo recogido.
  • El pelo corto previene el contagio (se transmiten pelo a pelo) y facilita los tratamientos.
  • No compartir cepillos, peines ni accesorios capilares.
  • No se ha demostrado la eficacia de productos repelentes específicos.
  • Si hay casos en el entorno, revisar las cabezas cada dos o tres días, realizar tratamiento si se detectan piojos vivos o liendres y avisar al profesorado.

Tratamiento en menores de dos años

  • Una opción es cortar el pelo y eliminar piojos y liendres manualmente.
  • Otra es aplicar crema suavizante y pasar una lendrera cada tres días hasta que no se detecte ningún piojo en tres peinados sucesivos.
  • Se deben retirar todas las liendres visibles a mano.
  • Si no se erradican con estas medidas, se podría usar permetrina (insecticida) solo en mayores de dos meses.

Tratamiento en mayores de dos años

  • Se pueden aplicar las mismas medidas que para los más pequeños.
  • Se puede usar insecticida, siendo la permetrina el más recomendado. Existen preparados en champú y loción con concentraciones cercanas al 1%.
  • Es fundamental seguir las instrucciones de cada fabricante para la aplicación.
  • Otra opción es la dimeticona (silicona), que no es tóxica ya que no se absorbe. Actúa envolviendo y asfixiando al parásito y tapando los poros de los huevos. Se aplica sobre pelo seco y se aclara tras diez horas, repitiendo a los siete días.

Qué son los piojos y liendres y cómo se contagian

Fuente: Higiene y hábitos saludables en centros de atención infantil (descarga pdf del capítulo) En: GUÍA DE AYUDA PARA CENTROS DOCENTES. Manejo práctico de los problemas de salud pediátricos más frecuentes. Consejos para el profesorado y los cuidadores escolares.

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