Cuando una pareja o una persona decide emprender el camino de la reproducción asistida, es natural que surjan dudas sobre el futuro. Una de las preguntas más frecuentes en consulta es: ¿Habrá alguna diferencia entre un niño concebido de forma natural y uno nacido mediante técnicas de laboratorio?
La respuesta corta y avalada por la ciencia es un rotundo sí: son exactamente iguales. A continuación, analizamos qué dice la evidencia médica y por qué no hay motivos para la preocupación.
La Reproducción Asistida y el Origen de una Nueva Vida
En 1978 nació el primer niño resultado de las primeras técnicas de reproducción asistida, Louise Brown. Desde entonces, el uso de dichas técnicas se ha incrementado notablemente. Hoy día, se superan tasas de embarazo del 50% por cada intento. Desde la primera bebé nacida gracias a la fecundación in vitro, muchas mujeres han conseguido ser madres gracias a los tratamientos de reproducción asistida.
Es llamativo observar cómo las técnicas de fecundación in vitro han sido aceptadas por la mayoría de países, sin importar su cultura o religión. Tanto en países Latinoamericanos, de Oriente Medio, Norteamérica, Europa, África, Australia o Japón, son cada vez más los niños nacidos por FIV. Los países que más demandan tratamientos de reproducción asistida son Estados Unidos y Japón, aunque en Europa es donde más tratamientos se llevan a cabo. En Europa, los tratamientos de reproducción asistida crecen a un ritmo del 5-10% cada año y se estima que el 3% de los niños nacidos son fruto de estas técnicas. Los más de 5 millones de niños nacidos por FIV son la muestra clara de que la fecundación in vitro es hoy día una parte esencial para el tratamiento de parejas infértiles.

Salud Física y Desarrollo a Largo Plazo
Desde el nacimiento de Louise Brown en 1978, se han realizado miles de estudios a largo plazo para seguir el crecimiento de estos niños. Las investigaciones demuestran que los niños nacidos mediante Fecundación In Vitro (FIV) o Inseminación Artificial no presentan diferencias significativas en su estado de salud general, crecimiento o función metabólica en comparación con los concebidos naturalmente.
Riesgos y Complicaciones Asociadas
El riesgo de anomalías congénitas en niños de reproducción asistida es prácticamente el mismo que en la población general (aproximadamente entre un 2% y 3%). De hecho, técnicas como el PGT (Test Genético Preimplantacional) permiten incluso reducir riesgos en familias con enfermedades hereditarias conocidas. Sin embargo, con el avance de estos tratamientos aparecen dudas en cuanto a su impacto en la salud infantil.
En los embarazos con técnicas de reproducción asistida se ha registrado un mayor número de nacimientos antes de la semana 37 y también un aumento de recién nacidos con bajo peso. Los niños nacidos mediante técnicas de reproducción asistida parecen tener una mayor predisposición a ingresar en la unidad de cuidados intensivos pediátricos. Gran parte de los ingresos están relacionados con el embarazo múltiple. Pero debemos ser conscientes de que la mortalidad es la misma en ambos tipos de gemelos (espontáneos y con técnicas de laboratorio).
Hay que tener en cuenta que, en la mayoría de los casos, partimos de la base de que hay uno de los dos gametos o ambos dañados debido a la edad o a factores ambientales, y que una pareja no consigue el embarazo espontáneamente. Por lo tanto, si existen complicaciones, pueden ser debidas a ello, pero no por la técnica de microinyección, que es la mayoritariamente usada.
Algunas de las actuaciones van dirigidas a disminuir gestaciones múltiples y el subsiguiente riesgo de parto antes de las 34 semanas. La transferencia de un solo embrión es una de las actuaciones que se está llevando a cabo.

Desarrollo Cognitivo y Bienestar Emocional
Muchos padres se preguntan si el proceso de manipulación de gametos en el laboratorio afecta de alguna manera a la capacidad de aprendizaje o al desarrollo del cerebro. Los estudios escolares muestran que estos niños tienen un desempeño igual o incluso superior en algunos casos, lo cual los expertos atribuyen más al entorno socio-educativo y al alto compromiso de los padres que a la técnica de concepción. No existen evidencias de retrasos en el lenguaje, la memoria o la capacidad de resolución de problemas vinculados a la técnica de reproducción.
El origen de la concepción no define la personalidad ni la estabilidad emocional de un niño. Lo que realmente influye es la calidad del vínculo afectivo en el hogar. Las familias que recurren a la reproducción asistida suelen ser familias que han deseado profundamente el embarazo durante años. Esto suele traducirse en un entorno de crianza muy presente y protector. Los estudios psicológicos confirman que estos niños crecen con una autoestima y un ajuste emocional saludable, exactamente igual que sus compañeros de clase.
Riesgos en la salud de niños concebidos por reproducción asistida | ¡Qué tal Fernanda!
El Papel de la Genética y la Epigenética en la Ovodonación
Cuando a una mujer o pareja se le habla de la donación de óvulos (u ovodonación) como tratamiento reproductivo para conseguir el embarazo, es habitual que surjan dudas, miedos o preocupación. En ocasiones, puede ser difícil aceptar la ovodonación, especialmente para la mujer, ya que el bebé no llevará su carga genética, sino la de la donante de óvulos. Una de las principales preocupaciones que aparecen en los pacientes que optan por la donación de óvulos es la de si el bebé se parecerá a la madre.
Lo cierto es que no se puede asegurar un parecido absoluto, pero hay varios factores que pueden hacer que la mujer note parecidos y se vea reflejada en ciertos aspectos de su bebé. Entre estos factores se encuentra el proceso de asignación de la donante de óvulos a la receptora y la epigenética.
Similitud Fenotípica y Asignación de Donantes
La Ley 14/2006, de 26 de mayo, sobre técnicas de reproducción humana asistida, establece que: "En todo caso, el equipo médico correspondiente deberá procurar garantizar la mayor similitud fenotípica e inmunológica posible de las muestras disponibles con la mujer receptora."
Esto quiere decir que el equipo médico que asigna a la donante de óvulos más adecuada para la mujer receptora debe tener en cuenta los rasgos físicos de la mujer (color y textura del pelo, color de ojos, color de piel, complexión...), así como su grupo sanguíneo. De este modo, la asignación se realizará con la donante, entre las disponibles, de características físicas más similares a la receptora. Además, algunas clínicas de reproducción asistida ofrecen a sus pacientes una tecnología de biometría facial basada en comparar diferentes puntos faciales y distancias biométricas, permitiendo asignar a la donante de óvulos que tiene un mayor parecido facial a la mujer receptora.
La Influencia de la Epigenética
La epigenética es la ciencia que estudia cómo los factores ambientales influyen en la función de los genes. Ciertos factores externos como la dieta, el estrés o los cambios hormonales pueden regular la expresión génica, pero sin alterar la secuencia de ADN. Esto quiere decir que no hay variación en los genes (que serán los propios de cada individuo), pero sí puede haber cambios en su expresión.
Dentro del útero, antes de implantar, el embrión se comunica con el fluido que secretan las glándulas endometriales. Ciertas moléculas que se encuentran en este fluido endometrial pueden ser internalizadas por el embrión y, de este modo, el ambiente intrauterino materno puede actuar regulando y modificando la expresión génica del embrión. Es cierto que el ADN que se transmite al bebé es el de la mujer donante de óvulos, pero la madre influye en la expresión de esos genes gracias a la epigenética. Por ejemplo, se ha sugerido que si la madre padece diabetes u obesidad en el embarazo, el bebé tendría un riesgo aumentado de padecer estas enfermedades cuando sea adulto. Por tanto, el ambiente uterino puede influir en el desarrollo de ciertos rasgos en el bebé, como estas enfermedades.
No obstante, es importante mencionar que el parecido físico no lo es todo. Hay hijos biológicos en los que no se aprecia un parecido claro a sus padres, así como hermanos que son muy distintos entre ellos. En cualquier caso, son numerosos los casos en los que los hijos nacidos por ovodonación sí tienen ciertos rasgos parecidos con sus padres.
Además, el lazo afectivo que se establece en la gestación y la felicidad de haber conseguido tener un bebé, terminan disipando cualquier temor y duda en la mayoría de los casos. Por otro lado, la educación y los valores transmitidos por los padres tendrán muchísima influencia en la personalidad, el comportamiento y el carácter de la descendencia, lo que hace que también se puedan identificar gestos y hábitos similares a los padres. Lo que define a un hijo es el amor, la educación y el cuidado diario. Los niños nacidos por donación se integran perfectamente en sus familias y desarrollan su identidad basándose en su entorno vital.

Avances y Seguridad de las Técnicas de Reproducción Asistida
Como ya sabemos, la fecundación in vitro se realiza en laboratorio después de obtener un número suficiente de óvulos (mediante una estimulación ovárica y una punción folicular). Una vez fecundados, los embriones de mejor calidad son transferidos al útero materno. La técnica para inseminar los óvulos en el laboratorio conocida como microinyección intracitoplasmática (ICSI), supuso un gran avance respecto a la fecundación in vitro clásica y hoy día sigue siendo la más empleada.
En España, la legislación permite transferir hasta 3 embriones, aunque lo más habitual es realizar transferencias de 2 embriones y, en algunos casos, se recomienda la transferencia de un único embrión. Con el tiempo, se ha conseguido disminuir la tasa de embarazos múltiples en estas técnicas. La transferencia de un solo embrión es una de las actuaciones que se está llevando a cabo, dirigiéndose a disminuir gestaciones múltiples y el subsiguiente riesgo de parto antes de las 34 semanas.
Tras realizar seguimiento a miles de niños nacidos en el mundo por estas técnicas (inseminación artificial, fecundación in vitro, desvitrificación de embriones, microinyección espermática) se ha comprobado que tienen los mismos riesgos de alteraciones genéticas, malformaciones, etc., que el resto de la población. Únicamente en algunas formas de esterilidad masculina de origen genético existe el riesgo, al utilizar la microinyección espermática, de transmitir a la descendencia masculina la esterilidad paterna, por lo que el hijo debería recurrir a esta técnica para conseguir ser padre.
Un estudio reciente de muy buena calidad metodológica ha confirmado y ampliado la información sobre los efectos a largo plazo de las técnicas de reproducción asistida, proporcionando información sobre el desarrollo durante la edad escolar de los niños nacidos por FIV. Este estudio nos confirma que sus resultados educativos a los 7 y 9 años no se pueden distinguir de los nacidos espontáneamente. Hay que tener en cuenta que los autores del trabajo no hacen diferencia entre técnicas de reproducción asistida, muy probablemente por falta de información detallada y por la dificultad de saber y de tener en cuenta el efecto de todas las variables que pueden entrar en un tratamiento de reproducción asistida sobre el resultado de los test escolares. Sin embargo, ningún estudio ha podido demostrar diferencias importantes debidas a la técnica en sí.
Las limitaciones de estudios retrospectivos, como el mencionado, incluyen el uso de datos observacionales, la posibilidad de confusión no medida, la presencia de datos perdidos y la necesaria restricción de la cohorte a los niños escolarizados.
Conclusiones: Niños "Exactamente Iguales"
Los tratamientos de reproducción asistida son simplemente una "ayuda" técnica para que el encuentro entre el óvulo y el espermatozoide ocurra. Una vez que el embrión se implanta en el útero, el proceso biológico es idéntico al de cualquier otro embarazo. ¿Son como los demás? Sí, en salud, en capacidad y en emociones. Lo único que los diferencia es la extraordinaria historia de deseo y ciencia que permitió su llegada al mundo.
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