El Uso del Chupete en la Crianza Moderna

Cada nuevo comienzo en la maternidad o paternidad viene acompañado de preguntas, especialmente en los primeros días. Los padres están aprendiendo a calmar, conectar y entender a su bebé, y a menudo, las cosas más pequeñas brindan el mayor alivio. En este contexto, el chupete emerge como una herramienta frecuente y, a veces, indispensable.

La Perspectiva de los Padres: Calma y Alivio del Estrés

Un estudio reciente realizado en Reino Unido, "The who, when, and why of pacifier use" de Mitev, K., Frewin, K. L., Augustinova, M., Niedenthal, P. M., Rychlowska, M., y Vanderwert, R. E., investigó el uso del chupete. En este estudio, más de 400 madres de bebés y niños pequeños (de 0 a 36 meses) compartieron cómo y cuándo usan chupetes. Los resultados indicaron que los padres que usaban chupetes reportaron sentirse notablemente menos estresados.

Más de la mitad de los padres en el estudio afirmaron que daban chupete a su bebé regularmente, generalmente a la hora de dormir o cuando su hijo necesitaba consuelo. Aproximadamente un tercio lo usaba más de tres veces al día. Curiosamente, la mayoría tomó esta decisión por sí mismos: solo el 10 % recibió recomendación médica, mientras que el 62 % dijo no haber recibido ninguna información de otros. Los padres que usaban chupetes también reportaron menos momentos de tensión con su hijo, y muchos describieron sentirse más conectados con las necesidades emocionales de su bebé, facilitando el vínculo y el cuidado diario.

Temática foto de padres calmando a su bebé con un chupete, mostrando tranquilidad en el rostro del adulto.

Beneficios Comprobados del Chupete

El chupete es, para muchos, un gran invento que ayuda en la crianza de los niños. La succión no nutritiva de dedos, chupete y otros objetos no relacionados con la ingesta de nutrientes se considera una actividad normal en el desarrollo fetal y neonatal, iniciándose en el útero y persistiendo hasta los 12 meses de edad. La necesidad de succionar es más intensa durante los primeros meses de vida, permitiendo al recién nacido alimentarse, calmarse y encontrar confort.

Capacidad Calmante y Placentera

Un beneficio principal del chupete es que tranquiliza, relaja y ayuda a dormir a los bebés, ya que tienen una succión alimenticia y otra puramente placentera. La cantidad de tiempo que un bebé pasa llorando aumenta desde el nacimiento hasta aproximadamente las 6 semanas, con un promedio de tres horas al día. Esto genera estrés en los padres, quienes ven el chupete como un aliado para calmar al bebé.

Alivio del Dolor y el Estrés

Otra de las grandes ventajas del chupete es que alivia el dolor y reduce el estrés en momentos desagradables, aplicable a muchas fases del bebé. Puede ser útil cuando los recién nacidos sufren con gases, cuando tienen unos meses y están molestos con la dentición, o incluso como recurso durante las rabietas.

Reducción del Riesgo de SMSL

Muchos estudios de organizaciones como la Americana o la Española de Pediatría han encontrado que el uso del chupete está relacionado con la reducción del riesgo del Síndrome de Muerte Súbita del Lactante (SMSL). Aunque no se sabe a ciencia cierta por qué ocurre, se apunta a que podría deberse a que el chupete ayuda a progresar los mecanismos que dirigen el desarrollo de las vías respiratorias superiores, o puede evitar que los bebés rueden sobre sus rostros o mantenga la lengua hacia adelante y lejos de las vías respiratorias. Sin embargo, como no se ha demostrado una relación de causa y efecto, los investigadores no están seguros de cómo, o incluso si, los chupetes previenen el SMSL.

Beneficios para Bebés Prematuros

Los únicos beneficios médicos probados relacionados con los chupetes se han observado en bebés prematuros. Aquellos que chupan chupetes aumentan de peso más rápido, muestran patrones de succión más tempranos y experimentan menos complicaciones de salud. La succión también promueve la función y el desarrollo muscular oral.

🔴CHUPETE EN LOS NIÑOS ¿USAR O NO USAR? - Jairo Gomez Tu Pediatra

Aspectos a Considerar y Posibles Desventajas

Si bien el chupete tiene aspectos beneficiosos, su uso debe ser considerado cuidadosamente, ya que existen también posibles efectos negativos que se le han asociado. Los expertos recomiendan retirarlos alrededor de los dos años para favorecer un desarrollo dental saludable. Los dentistas pediátricos sugieren limitar el tiempo de uso del chupete una vez que el niño tiene 2 años y detenerlo por completo antes de los 2 años y medio para evitar problemas dentales.

Infecciones del Oído

Se ha encontrado que los chupetes pueden ser responsables del 25% de las infecciones del oído en niños menores de 3 años que asisten a guarderías. Esto ocurre porque la succión del chupete promueve la acumulación de líquido en los oídos, lo que puede conducir a infecciones. Restringir el uso de chupetes justo antes de que un niño se duerma disminuye este riesgo.

Impacto en la Lactancia Materna

Ofrecer un chupete a un bebé a término puede, en algunos casos, evitar que reciba el alimento que necesita. Varios estudios han relacionado el uso de chupetes con la interrupción temprana de la lactancia materna. No obstante, un estudio publicado en el Journal of the American Medical Association concluyó que los chupetes probablemente no eran los culpables directos del destete temprano, sino que su uso podría ser un signo de dificultades para amamantar o de una motivación reducida para la lactancia. Lo ideal es esperar a que la lactancia esté bien establecida antes de ofrecer el chupete al bebé.

Problemas Dentales y Maloclusiones

Desde el punto de vista de la salud dental, si bien los padres temen que los chupetes puedan dañar los dientes del bebé, generalmente no tienen ningún efecto en un niño menor de 2 años. Sin embargo, después de los 3 años, los chupetes pueden causar una sobremordida, una mordida abierta o una mordida cruzada, problemas que afectan la masticación, el habla y la apariencia, y que a menudo requieren ortodoncia para corregir. Lo que realmente importa es la frecuencia e intensidad del hábito de succionar.

Los hábitos de succión no nutritiva se han relacionado con las maloclusiones dentarias, específicamente la mordida abierta anterior y la mordida cruzada posterior. La mordida abierta es la maloclusión más frecuente y tiende a mejorar al abandonar el chupete. La correlación entre el uso del chupete y la mordida cruzada posterior es muy significativa, sobre todo cuando el hábito se prolonga más allá de los 36 meses. Se considera que esta relación se debe a que la posición bucal del chupete conlleva un desplazamiento de la lengua sobre la mandíbula y una elongación de los músculos orbiculares y buccinador.

Chupete vs. Succión del Dedo

Un escenario considerado incluso peor que el uso prolongado del chupete es la costumbre de chuparse el dedo, ya que puede ser más perjudicial para los dientes y el hábito es más difícil de eliminar.

Infografía comparando la succión del chupete vs. la succión del dedo en el desarrollo dental infantil.

Tipos de Chupetes y Materiales

El chupete es uno de los componentes que no suele faltar en el equipaje del recién nacido. Existen diferentes tipos que se adaptan a las necesidades del bebé:

  • Chupetes de tetina anatómica: Diseñados para simular la forma del pezón materno.
  • Chupetes de látex: Las tetinas de látex, de color ámbar o amarillo, son blandas y elásticas, asemejándose a la sensación del pecho materno. Se caracterizan por su alta resistencia a tirones o mordiscos, siendo duraderos en todas las etapas.
  • Chupetes de silicona: Este material sintético transparente es más rígido que el látex, pero menos resistente a mordiscos y tirones, por lo que se recomienda para las etapas anteriores a la dentición del bebé. Las tetinas de silicona resisten bien las altas temperaturas, se desgastan con menos facilidad y son más fáciles de limpiar, ya que la grasa de los alimentos y otras sustancias no pueden dañarlos.

Recomendaciones y Uso Responsable

La revisión de las ventajas y desventajas del uso del chupete no aporta datos suficientes para estimular ni prohibir este hábito, pero sí para realizar firmes recomendaciones. El uso que se le dé, marcará la línea entre lo que se considera adecuado y lo que no. Como en todo, "en el término medio está la virtud".

Cuándo Iniciar y Retirar

Los expertos coinciden en que los chupetes son completamente apropiados para calmar al bebé. Las recomendaciones generales sugieren no iniciar su uso antes de los 15 días de vida, restringirlo a partir de los 8 meses y suprimirlo al año de edad. Esto es crucial para evitar alteraciones en los dientes y situaciones de estrés para el niño al retirarlo. La experiencia de muchos padres es que, con un uso limitado, el chupete puede retirarse de la vida del niño sin mayores problemas.

La Filosofía del "Chupete de los Padres"

El enfermero Armando Bastida, conocido por su enfoque en la crianza con sentido común, reflexiona sobre el uso del chupete: "Ni sí ni no ni todo lo contrario." Señala que el problema reside en que el chupete se usa "demasiado, demasiado tiempo", lo que puede generar afectación en la boca. Su perspectiva es que un niño que toma el pecho no necesita chupete. Bastida enfatiza que "el chupete debe ser del padre y de la madre, no del niño. Se lo damos para que se calme si no tenemos otra forma, pero en el momento en que el niño se calma los padres debemos recuperarlo."

No como Primera Opción

El chupete no debería ser la primera opción. Si, al llorar, se le da inmediatamente el chupete, el niño siempre lo querrá en esa situación, y su primera opción para consuelo deberían ser los propios padres.

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