Un nacimiento prematuro significa que un bebé nace demasiado pronto, específicamente antes de la semana 37 de gestación. Debido a que el proceso de desarrollo en el útero se interrumpe, estos recién nacidos pueden presentar órganos infradesarrollados que no están preparados aún para funcionar de manera independiente fuera del entorno materno.

Clasificación y prevalencia
La edad gestacional se determina contando las semanas desde el primer día del último periodo menstrual. Según este criterio, los bebés prematuros se clasifican en:
- Extremadamente pretérmino: antes de las 28 semanas.
- Muy pretérmino: entre las 28 y 32 semanas.
- Moderadamente pretérmino: entre las 32 y 34 semanas.
- Pretérmino tardío: entre las 34 y 37 semanas.
Se estima que en 2020 nacieron 13,4 millones de niños prematuros en el mundo, lo que equivale a más de 1 de cada 10 nacimientos. Las complicaciones derivadas de esta condición son la principal causa de mortalidad en niños menores de cinco años a nivel global.
Factores de riesgo
Aunque en la mayoría de los casos no se conoce la causa exacta, existen factores que aumentan la probabilidad de un parto prematuro:
| Categoría | Factores asociados |
|---|---|
| Antecedentes | Parto prematuro previo, procedimientos de dilatación y legrado. |
| Salud materna | Edad (menores de 16 o mayores de 35 años), hipertensión, diabetes, infecciones, miomas uterinos. |
| Embarazo actual | Gestación múltiple, desnutrición, placenta previa, menos de seis meses entre embarazos. |
Complicaciones de salud frecuentes
La prematuridad conlleva riesgos asociados a la inmadurez de los diversos órganos y sistemas del recién nacido:
Problemas respiratorios
La falta de surfactante, una sustancia que permite que los pulmones se expandan, causa dificultad para inhalar. Es común la apnea (pausas en la respiración) y, en casos crónicos, puede derivar en displasia broncopulmonar.
Desarrollo neurológico y digestivo
El riesgo de hemorragia cerebral (hemorragia intraventricular) es mayor cuanto más prematuro sea el bebé. A nivel digestivo, la inmadurez puede causar reflujo, intolerancia alimentaria y una complicación grave denominada enterocolitis necrosante (NEC).
Control de temperatura y sistema inmunitario
Debido a la falta de grasa corporal, los bebés prematuros pierden calor rápidamente, lo que puede derivar en hipotermia. Asimismo, su sistema inmunitario inmaduro los hace propensos a infecciones graves, como la sepsis o la meningitis.

Atención médica y prevención
La estancia en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN) es fundamental para los bebés más pequeños. El "primer minuto de oro" tras el nacimiento es crucial para estabilizar al recién nacido.
Estrategias de prevención y manejo
- Suplementos de progesterona: Pueden reducir el riesgo en mujeres con antecedentes de parto prematuro o cuello uterino corto.
- Cerclaje cervical: Cirugía para cerrar el cuello del útero y otorgarle mayor resistencia.
- Corticoesteroides: Administrados a la madre antes del parto para acelerar la maduración pulmonar del feto.
- Método madre canguro: Recomendado por la OMS para reducir la mortalidad mediante el contacto piel con piel y el fomento de la lactancia materna.
Es importante destacar que, aunque los grados elevados de prematuridad se asocian a riesgos de parálisis cerebral, problemas de visión (retinopatía del prematuro) o audición, la mayoría de los niños nacidos prematuramente crecen sin presentar dificultades permanentes a largo plazo.