El chupete ha sido durante mucho tiempo un aliado de padres y cuidadores para calmar y consolar a los bebés. Son muchas las ideas erróneas que siguen rodeando a su uso, pero la creencia de que su uso deforma la dentadura de los pequeños es un tema que merece atención. Es importante entender que el uso del chupete, aunque esté muy extendido y parezca inofensivo, debe llevarse a cabo de manera responsable para preservar la salud bucodental de los más pequeños.

Beneficios del Uso del Chupete
El deseo de chupar está relacionado con la necesidad esencial de sobrevivir. El chupete es un recurso comúnmente utilizado por padres de todo el mundo para calmar y consolar a sus bebés. Además, el chupete reduce la incidencia de la muerte súbita del lactante y es un analgésico muy eficaz en procesos dolorosos. Para muchos niños, el chupete sirve para tranquilizarse, sobre todo en la época del destete o en ausencia de los padres.
Efectos del Chupete en la Salud Dental
La acción de succionar el chupete involucra la aplicación de una fuerza constante sobre las encías y los dientes en desarrollo, lo cual puede tener efectos a largo plazo en la estructura oral del niño. Los dientes de los niños son muy moldeables y, si se ejerce una presión constante con el chupete, estos pueden desplazarse. Estudios han demostrado que el uso prolongado del chupete puede causar malformaciones, afectando no solo la estética de la sonrisa sino también la salud oral a largo plazo.
Tipos de Malformaciones Dentales
- Mordida abierta: Es donde hay un espacio visible entre las filas de dientes cuando la boca está cerrada. Con el tiempo, los caninos (colmillos) chocan entre sí y ambas filas de dientes no se cierran correctamente.
- Mordida cruzada: En este caso, los dientes superiores e inferiores no se alinean correctamente, o uno o más dientes superiores muerden por dentro de los dientes inferiores, contrariando la alineación normal.
- Proyección hacia adelante de los dientes superiores: El hábito de succionar puede afectar la alineación de los dientes superiores, proyectándolos hacia adelante.
- Estrechamiento de la arcada maxilar: La presión que ejerce la succión puede repercutir en una elevación excesiva de la bóveda del paladar, al tiempo que se va estrechando paulatinamente la arcada maxilar.
- Alteración de la formación de la boca y la mandíbula: Además de los dientes, el uso del chupete también puede influir en el desarrollo del paladar y la mandíbula.
Estos problemas van más allá de una simple cuestión estética; afectan de manera fundamental cómo se alinean los dientes y cómo encajan las mandíbulas superior e inferior, lo que puede llevar a una mordida ineficiente. Los dientes torcidos no solo afectan la estética de la sonrisa de un niño, sino que también pueden tener implicaciones funcionales a largo plazo. Una alineación dental incorrecta puede dificultar la masticación adecuada de los alimentos y causar desgaste desigual en los dientes. Además, los dientes torcidos son más difíciles de limpiar, lo que aumenta el riesgo de caries y enfermedades periodontales.
Factores que Agravan el Problema
Se estima que, para que las malformaciones sean apreciables, es necesario ejercer una presión más o menos constante durante seis horas diarias, aproximadamente. No todos los niños que usan chupete desarrollan dientes torcidos. La gravedad del problema depende de varios factores, como la duración y la intensidad del uso del chupete, la edad en que el niño deja de usarlo y la predisposición genética. Los niños que usan chupete más allá de los dos o tres años tienen un mayor riesgo de desarrollar problemas de alineación dental. Asimismo, la frecuencia y la fuerza con la que el niño chupa el chupete también juegan un papel crucial.
Comparación con la Succión del Dedo
Aparte de favorecer la mordida abierta, la presión que ejerce el pequeño al succionar el propio dedo repercute en una elevación excesiva de la bóveda del paladar, al tiempo que se va estrechando paulatinamente la arcada maxilar. De hecho, estas alteraciones por succión del dedo no revierten espontáneamente y suelen requerir la intervención del odontopediatra más pronto o más tarde.
¿El chupete afecta los dientes? Lo bueno y lo malo de su uso 🦷
Uso Adecuado y Prevención de Deformaciones
La prevención de dientes deformados por chupete comienza con el uso consciente y controlado del mismo. Es fundamental comprender que el chupete no debe utilizarse de manera prolongada más allá de los 24 meses. La Sociedad Española de Ortodoncia subraya la importancia de limitar el uso del chupete a los primeros 3-4 años de la vida del niño para prevenir alteraciones en la arcada dental definitiva. A medida que los niños crecen, sus estructuras orales, incluidos dientes y mandíbula, comienzan a solidificarse y tomar su forma permanente. El uso continuado del chupete durante este período crítico de desarrollo puede interferir con este proceso natural.
Edad Recomendada para la Retirada del Chupete
La edad ideal para retirar el chupete es hacia los 3-4 años. No está demostrado que el uso del chupete hasta los 3-4 años se relacione con alteraciones en los dientes. Sin embargo, el uso prolongado del chupete más allá de los 2-3 años puede influir en el desarrollo de la boca y la posición de los dientes. Por eso, lo ideal es comenzar el proceso de retirada progresiva entre los 12 y los 24 meses, y evitar que el hábito continúe más allá de los 36 meses, incluso si el niño solo lo usa para dormir.
Estrategias para la Retirada Gradual
Para muchos niños, dejar el chupete puede ser un proceso difícil. Una transición gradual es la mejor estrategia. Previamente habrá que ir acostumbrando al niño a usar el chupete solo cuando se vaya a la cama o en situación de mucha tensión emocional. Comienza limitando el uso del chupete a ciertos momentos del día y luego elimina su uso por completo. La decisión ha de ser firme.
Elección del Chupete Adecuado
Elegir el chupete adecuado puede hacer una gran diferencia en la salud bucodental de tu hijo. Se deben preferir chupetes anatómicos, diseñados para adaptarse a la forma natural de la boca del bebé, reduciendo así la presión sobre los dientes y las encías. Los especialistas recomiendan chupetes con tetinas anatómicas o fisiológicas, que tengan una forma simétrica y que se adapten al paladar del niño. Estos chupetes están diseñados para ejercer menos presión sobre los dientes y las encías, ayudando a prevenir malformaciones.
Higiene y Mantenimiento del Chupete
- Limpieza rigurosa: Los chupetes deben limpiarse regularmente con agua hirviendo y jabón para asegurar la eliminación de gérmenes y bacterias. Por un lado, las tetinas y chupetes son más fácilmente esterilizables que las manos de los niños, en contacto permanente con agentes contaminantes.
- Revisar el estado frecuentemente: Los padres deben estar atentos al estado del chupete, ya que si la goma o el material del chupete muestran signos de deterioro es necesario reemplazarlo de inmediato. Un chupete desgastado puede representar riesgos para la salud bucodental y, en algunos casos, convertirse en un peligro de asfixia para el bebé.
Alternativas al Chupete y Hábitos Desaconsejados
La introducción de otros métodos de consuelo, como abrazos o juguetes suaves, puede ayudar a disminuir la necesidad del chupete. En cuanto a la alimentación, muchos niños utilizan el chupete para tranquilizarse, sobre todo en la época del destete o en ausencia de los padres. Estos hábitos están absolutamente desaconsejados, a no ser que lo que contenga la botella sea, simplemente, agua. El alto contenido en carbohidratos de estos productos puede causar daños en los dientes definitivos.
Importancia de los Chequeos Dentales Regulares
La prevención de los dientes deformados por chupete requiere una comprensión de los efectos a largo plazo del uso del chupete y una acción temprana. Los chequeos dentales regulares son cruciales para identificar tempranamente cualquier signo de problema de alineación y tomar medidas correctivas antes de que se conviertan en un problema más serio. Los odontopediatras recomiendan realizar la primera revisión dental alrededor del primer año de vida o cuando erupciona el primer diente definitivo. Las revisiones periódicas son clave, sobre todo si el niño continúa usando chupete después de los 2 años. Realizar un seguimiento regular del desarrollo bucodental del bebé con un odontólogo es una medida preventiva crucial para evaluar si el uso del chupete está afectando a la formación de la mandíbula o la alineación de los dientes. Por tanto, ante cualquier duda, la mejor opción es acudir a un especialista.
Corrección de las Deformaciones por Chupete
Si ya se han notado deformaciones en los dientes de un hijo debido al uso del chupete, no hay que preocuparse: la mayoría de los efectos perjudiciales que ejerce sobre la correcta alineación de los dientes son pasajeros. El uso continuado del chupete descoloca los dientes, pero esta situación es reversible apenas unos meses después de interrumpir el uso del dispositivo. La mayoría de las deformaciones leves se corrigen solas una vez que se deja de usar el chupete. Hoy en día, es posible prevenir la formación de maloclusiones severas actuando sobre su desarrollo en edades tempranas, antes de que se conviertan en un problema. Lo más importante es mantener un seguimiento regular con un odontopediatra.
Tratamientos Ortodónticos en Casos Severos
En casos más severos, puede ser necesario un tratamiento ortodóntico. De esta manera, se puede determinar el momento y el tratamiento adecuado para intervenir. Este enfoque permite evitar el uso de aparatos dentales y tratamientos ortodónticos prolongados.
Las opciones de tratamiento incluyen:
- Ortodoncia: Los brackets y los alineadores transparentes pueden reposicionar los dientes y alinear la mandíbula.
- Ortodoncia interceptiva: Puede ser necesaria para favorecer el desarrollo adecuado del maxilar antes de que los dientes permanentes erupcionen.
- Expansores palatinos: Se utilizan para ampliar el paladar en caso de estrechamiento.
- Extracción de dientes temporales: En algunos casos, la extracción de dientes de leche puede ser necesaria para facilitar el crecimiento adecuado de los dientes permanentes.
- Cirugía ortognática: En casos muy graves, puede ser necesaria cirugía para corregir la posición de la mandíbula.

Detección Temprana de Problemas
Es importante destacar que no todos los niños desarrollan estas alteraciones y que el riesgo aumenta con el tiempo y la intensidad del hábito. En muchos casos, las alteraciones provocadas por el uso prolongado del chupete se detectan en las revisiones odontopediátricas. Los padres deben estar atentos a:
- Cambios visibles en la mordida o posición de los dientes.
- Comentarios del odontopediatra durante las revisiones.
Si se nota alguna de estas señales, es recomendable consultar con un odontopediatra. A medida que el niño crece, estos problemas pueden agravarse, requiriendo tratamientos ortodónticos más complejos y costosos para corregir la alineación dental y restaurar la función adecuada de la mordida. Forzar el abandono del chupete puede generar resistencia.
tags: #mordida #desde #chupete #correcciones