Este juego incluye dos moldes diseñados específicamente para crear galletas y decoraciones con la forma de un biberón de bebé. Fabricados en plástico ABS resistente, garantizan durabilidad y seguridad para su uso en repostería.

Características de los Moldes
Los moldes presentan dos tamaños distintos para mayor versatilidad:
- Tamaño 1: 38 x 17 mm
- Tamaño 2: 25 x 11 mm
El material utilizado es plástico ABS de alta calidad, el cual es apto para uso alimentario. Esto asegura que los moldes sean seguros para el contacto directo con los alimentos, permitiéndote crear detalles encantadores y personalizados para tus postres.
Aplicaciones y Uso
Estos moldes son ideales para decorar tartas y pasteles, especialmente para eventos como babyshower y bautizos. Su diseño permite añadir un toque adorable y único a cualquier celebración.
Los moldes biberón son extremadamente fáciles de usar y muy versátiles. Puedes utilizarlos con una variedad de masas y coberturas, incluyendo:
- Pasta de goma
- Pasta de flores
- Pasta para modelar
- Chocolate
El uso de estos moldes te permitirá obtener resultados profesionales, haciendo que cada detalle de tu decoración luzca perfecto. Cada molde está diseñado con precisión para garantizar un desmolde fácil y obtener detalles nítidos.

Origen Histórico: Las Galletas Springerle
Si bien estos moldes son específicos para la forma de biberón, su concepto de moldes para galletas con relieves tiene una rica historia. El origen de las galletas Springerle se remonta a más de 500 años en Alemania. Originalmente, las imágenes en relieve de estas galletas servían como un medio para contar historias, especialmente en épocas donde la mayoría de la población no sabía leer ni escribir. A través de ellas se narraban eventos importantes como bodas, nacimientos y otras historias significativas.
Los moldes originales de Springerle, que hoy forman parte de museos y colecciones privadas, son piezas históricas. Las réplicas disponibles a menudo son reproducciones fieles, talladas a mano a partir de modelos originales que datan incluso del siglo XVII (alrededor de 1600).
Dos ingredientes son particularmente peculiares y esenciales para las galletas Springerle tradicionales: el aroma de anís y el bicarbonato de amonio (conocido como hartshorn), que actúa como precursor de la levadura química moderna.