Shoukhrat Mitalipov: Pionero en Clonación Embrionaria y Células Madre

El científico Shoukhrat Mitalipov, una figura destacada en el campo de la genética y la clonación, ha capturado la atención mundial por sus innovadores descubrimientos. Su trabajo no solo ha llenado de orgullo a su país de origen, Kazajistán, sino también a la etnia uigur, de la cual forma parte.

Nacido en el distrito uigur de Almaty, Kazajistán, en 1961, Mitalipov se centró desde el comienzo de sus estudios en la genética. Fue criado académicamente en Biología Evolutiva y células madre en el Centro de Investigación de Genética Médica de Moscú. Aprovechando la falta de oportunidades en la convulsa Rusia de los noventa, se marchó a Estados Unidos en 1995 para continuar sus estudios sobre células madre en la Universidad de Utah State. Tres años más tarde, se mudó a Oregón, donde comenzó su investigación con primates. Actualmente, Shoukhrat Mitalipov ostenta la doble nacionalidad rusa y estadounidense.

Avances Pioneros en Clonación de Primates

Clonación de Embriones de Mono (2007)

Después de casi una década de investigación, Mitalipov salió a la palestra científica al conseguir clonar embriones de mono. Este logro se interpretó como la antesala de la clonación humana. En 2007, Mitailov aseguró: "En un año curaremos la diabetes a los macacos usando sus células madre."

Foto o esquema de embriones de mono clonados

Creación de Monos Quiméricos (2012)

En enero de 2012, el científico kazajo volvió a ofrecer un nuevo avance: la creación de los primeros monos quiméricos del mundo, compuestos por una mezcla de células con hasta seis genomas diferentes. Esto fue un logro significativo, ya que hasta ese momento solo se había conseguido esta producción en ratones. En esta investigación, la clave fue la mezcla de células en etapas muy tempranas, cuando los embriones son totipotentes, es decir, sus células pueden producir un animal completo, placenta y tejidos para mantenerse vivo.

El estudio también reveló los límites de las células madre de embrión cultivadas. "Hay que volver a lo básico. Necesitamos estudiar las células madre de embrión cultivadas y también las células madre en los embriones", aseguró Mitalipov entonces a la revista Cell, donde también aseveró que era necesario entender lo que pueden hacer las células de primates.

La Técnica de Transferencia Nuclear de Células Somáticas (SCNT) en Humanos

Logro Histórico: Células Madre Embrionarias Humanas (2013)

El estrellato científico le ha llegado de sopetón a Shoukhrat Mitalipov, quien lo lleva con entereza, incluso bromeando sobre un futuro premio Nobel. En un trabajo publicado en la versión online de la revista Nature, un equipo de científicos de los Estados Unidos anunció la creación de embriones clonados del mono Macaco Rhesus mediante la misma técnica con la que se obtuvo la famosa oveja Dolly. Este equipo, liderado por Shoukhrat Mitalipov, de la Escuela de Ciencias de la Salud de la Universidad de Oregón, Estados Unidos, generó dos líneas de células madre del embrión.

Dolly, el primer animal del mundo en clonarse, fue creada en 1996 con la técnica denominada transferencia nuclear de la célula somática (SCNT). En esta técnica, el óvulo se extrae y se reemplaza con el núcleo de una célula adulta. Luego se lo estimula químicamente o con impulsos eléctricos para acelerar su división. Con el uso de la técnica SCNT se logró la clonación de cerdos, gatos, perros y ratones, pero hasta el momento no había ningún primate clonado, dado que los investigadores encontraron serios obstáculos y fallas en el desarrollo celular.

Mitalipov y su equipo han obtenido, por primera vez, células humanas a partir de técnicas de clonación. Esta nueva técnica consiste en extraer el núcleo de una célula humana diferenciada (de piel, en el reciente experimento) e introducirlo en un óvulo humano, al que previamente se le ha quitado su núcleo propio. Los investigadores han conseguido que se produzcan blastocistos (procesos embrionarios tempranos) humanos, de los que se extraerán las células madre embrionarias. Este hallazgo fue logrado siguiendo los protocolos desarrollados en primates no humanos, con los que Mitalipov ya había conseguido estos resultados en macacos en 2007. En este estudio, lo lograron utilizando una línea celular de fibroblastos fetales humanos, y los resultados fueron luego replicados con una línea celular comercial de fibroblastos de piel de un síndrome de Leigh.

Infografía o esquema de la técnica SCNT

Clarificando el Concepto: Reprogramación, no Clonación Reproductiva

Mitalipov y su equipo reiteran que su objetivo no es crear seres humanos. "La verdad es que nosotros nunca lo llamamos clonación, porque las células no se clonan. Se clonan los seres vivos, y nosotros nunca nos planteamos crear seres humanos." En su lugar, se refieren al proceso como "reprogramación" o transferencia nuclear. "Lo que nosotros hicimos fue tomar un fibroblasto, una célula de la piel, y transferir su núcleo a un óvulo al que le habíamos sacado su ADN, y eso se llama transferencia nuclear."

El objetivo es claro: conseguir células madre totipotentes, con capacidad de convertirse en cualquier otra o en tejidos para un uso médico. Mitalipov aseguró: "con nuestra técnica no podrían conseguirse embriones viables. Le falta mucho. Se trata de un proceso muy complejo, y nosotros solo controlamos uso cuantos factores, que son los que usamos. Nuestra técnica es muy artificial, toda manual, no se parece nada a lo que sucede en la naturaleza."

Implicaciones Éticas y Desafíos

Distinción entre Clonación Reproductiva y Terapéutica

El trabajo en la clonación de primates, como el de otros animales, ha desatado mucha controversia ética. Algunos grupos ya expresaron su temor por la posibilidad de que se abra el camino a la clonación de seres humanos y no solo de células. Los investigadores distinguen entre "clonación reproductiva" de humanos, de la que podría nacer un bebé clonado, y "clonación terapéutica", en la que las células serían utilizadas solamente por motivos médicos y no existirían nacimientos.

El claro y evidente riesgo de la experimentación con humanos en la clonación reproductiva es la aparición de deformidades fetales y posteriores complicaciones. Mitalipov afirma que su trabajo está orientado hacia la investigación en medicina regenerativa, con los objetivos fundamentales de desarrollar modelos in vitro de enfermedades, así como de conseguir la diferenciación de tejidos clonados de pacientes con enfermedades diversas, que luego podrían ser trasplantados al mismo paciente sin el riesgo de rechazo. Dice el investigador que, aunque a nivel mediático se relacione su investigación con la posibilidad de clonar a una persona, no tiene interés alguno en la clonación reproductiva de humanos, sino más bien en la generación de células madre embrionarias para combatir la enfermedad.

Controversias y Falsos Éxitos

Mitalipov es consciente de que el asunto iba a levantar polémica, pero "si se fija en el artículo no aparece la palabra clonación en todo el texto, solo se habla de reprogramación. Ya contábamos con que ciertos grupos iban a manifestar su rechazo. Los más conservadores siempre se oponen a todo."

La confirmación de la autenticidad de los resultados por un grupo de la Monash University de Melbourne, Australia, no pudo ser más oportuna, si se tiene en cuenta el lamentable antecedente de la falsificación de datos por parte del coreano Suk Woo Hwang cuando, en 2004, anunció que había creado unos 30 embriones humanos clonados derivados de células madre. Mitalipov, sorprendido por miles de mensajes que demandaban más información sobre posibles errores en su trabajo, declaró que "se refieren a pequeños errores en la identificación de algunas tablas e imágenes" y que estos "son fallos puramente técnicos que no comprometen los resultados ni nuestras conclusiones: los resultados son reales, las líneas celulares son reales y todo es real."

La catedrática de Bioética Mónica López Barahona ha declarado que las células madre embrionarias "generan tumores de muy alta agresividad y por tanto la enfermedad que se pretende curar no puede curarse porque el modelo animal, el ratón o el mono, muere antes." Además, sostiene que "Mitalipov y su equipo han generado un embrión humano por clonación utilizando la misma técnica que se utilizó para clonar la oveja Dolly, y por tanto, nos encontramos frente a un fenómeno de clonación en sentido estricto. La cuestión está en que han dejado crecer el embrión, han permitido su desarrollo hasta que ha alcanzado el mayor número de células madre embrionarias para poder utilizarlas en ulteriores investigaciones y consecuentemente para obtener esas células hay que matar al embrión." A la luz de lo visto, los blastocistos producidos por el nuevo procedimiento son embriones humanos, aunque quizás no viables para nacer, por ahora.

Comparación con Células Madre Inducidas (iPS) y Nuevas Fronteras

iPS: Una Alternativa sin Dilemas Éticos

Otro modo de obtener células madre ha sido desarrollado por Yamanaka, Premio Nobel de Medicina en 2012, quien logró obtener células madre pluripotentes inducidas (iPS) a partir de células madre adultas mediante un proceso de reprogramación. Estas células iPS no tienen ningún reparo ético, pues no proceden de la destrucción de un embrión. Sin embargo, parece ser que con la reprogramación se podían producir algunas alteraciones celulares inesperadas.

Felipe Prósper, experto en terapia celular de la Clínica de la Universidad de Navarra, sostiene que "con reprogramación celular y células iPS (la técnica que ideó Yamanaka) ya podemos obtener células para autotrasplante sin problemas éticos. No necesitamos seguir el camino de la Universidad de Oregón."

Superioridad de las Células SCNT (según Mitalipov)

Mitalipov argumenta que sus células son mucho mejores. "En ratones, son más robustas, tienen una respuesta mejor." La razón radica en las mitocondrias. Las células reprogramadas de adulto como las iPS tienen un 99,9% de nuevo material genético del donante, pero queda el otro 0,1% que está en las mitocondrias, responsables del envejecimiento. "Así que cuando reprogramamos una célula adulta, aunque cambiemos su núcleo, las células madre que obtenemos siguen teniendo las mitocondrias originales. Es como cuando compramos un coche. Las células iPS serían vehículos de segunda mano, con sus 100.000 kilómetros, a los que hemos hecho la puesta a punto y los hemos pintado. Parecen nuevos, pero su corazón, su motor, ya lleva unos cuantos kilómetros. En cambio, con nuestra técnica, las mitocondrias del óvulo son nuevas porque son del óvulo de la donante. Así que las células madre que se obtienen están a estrenar."

Gametogénesis In Vitro y "Mitomeiosis"

Un equipo de científicos de la Universidad de Salud y Ciencias de Oregón, bajo la dirección del profesor Shoukhrat Mitalipov, ha logrado crear por primera vez embriones humanos en etapas tempranas manipulando ADN extraído de células cutáneas y fecundándolos con esperma. Esta técnica podría ayudar a superar la infertilidad causada por la vejez o enfermedades, utilizando prácticamente cualquier célula del cuerpo como punto de partida para la vida. Incluso podría permitir que parejas del mismo sexo tengan un hijo genéticamente emparentado.

La técnica comienza con piel humana, extrayendo el núcleo de una célula de la piel y colocándolo dentro de un óvulo de una donante al que se le han quitado las instrucciones genéticas. A diferencia de la técnica de la oveja Dolly, este óvulo debe ser persuadido para descartar la mitad de sus cromosomas en un proceso que los investigadores han denominado "mitomeiosis". El estudio, publicado en la revista Nature Communications, mostró que se crearon 82 óvulos funcionales. Estos fueron fecundados con espermatozoides y algunos progresaron hasta las primeras etapas del desarrollo embrionario, aunque ninguno se desarrolló más allá de los seis días.

Diagrama explicativo de la técnica de

"Logramos algo que se creía imposible", afirmó el profesor Shoukhrat Mitalipov. Sin embargo, la técnica está lejos de ser perfecta, ya que el óvulo elige aleatoriamente qué cromosomas descartar, lo que puede resultar en desequilibrios. Además, la tasa de éxito es baja (alrededor del 9%) y los cromosomas pierden un proceso importante en el que reorganizan su ADN, llamado entrecruzamiento. "Tenemos que perfeccionarlo. Con el tiempo, creo que ahí hacia donde iremos en el futuro, porque cada vez hay más pacientes que no pueden tener hijos", comentó Mitalipov.

Esta tecnología forma parte de un campo en expansión que busca producir espermatozoides y óvulos fuera del cuerpo, conocido como gametogénesis in vitro. Este enfoque, aún en fase de investigación, podría ayudar a mujeres mayores, hombres con baja producción de espermatozoides o personas que han quedado infértiles por tratamientos contra el cáncer. Además, redefine las reglas de la paternidad, abriendo la puerta a que parejas del mismo sexo tengan hijos genéticamente relacionados. "Además de ofrecer esperanza a millones de personas con infertilidad por falta de óvulos o espermatozoides, este método permitiría a las parejas del mismo sexo tener un hijo genéticamente relacionado con ambos miembros de la pareja", afirmó la profesora Paula Amato, de la Universidad de Salud y Ciencias de Oregón.

Futuro de la Medicina Regenerativa

Mitalipov enfatiza que con todo este trabajo solo se ha hecho el 10% del trabajo; queda el 90%. "Nosotros ahora estamos trabajando en obtener y probar las líneas celulares." El siguiente paso es cultivar las células en el laboratorio y, si se necesitan neuronas, crear neuronas, controlando su diferenciación para que sean células especializadas y seguras. Se estima un plazo de 5 a 10 años para las aplicaciones clínicas, dependiendo del tipo de enfermedad, ya que no es lo mismo fabricar neuronas que células productoras de insulina, ni trasplantarlas en el cerebro o el hígado.

Los científicos confían en poder lograr que estas células se conviertan en tejidos de reemplazo para los órganos que están dañados o enfermos. Este riesgo de rechazo sería evitado con la creación de células madre especialmente programadas con la información del ADN del propio paciente. Los creadores de Dolly, Ian Wilmut y Jane Taylor, comentaron que los nuevos beneficios no residen solo en la creación de tejidos de reemplazo, sino en descifrar el conocimiento básico de los desórdenes heredados.

Mitalipov cree que, cuando todo este conocimiento llegue a la clínica y sirva para tratar y curar a los pacientes, las dudas éticas desaparecerán. "En cuanto se demuestra que son técnicas seguras y necesarias se despejarán todas las dudas."

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