Desde que tenemos uso de razón, los Gigantes y Cabezudos han sido en Pamplona el símbolo inconfundible de las fiestas de San Fermín. Pero con el tiempo, se han convertido en mucho más, erigiéndose en la esencia de la ciudad, casi una religión para pequeños, medianos y mayores. A todos nos maravillan y nos hacen vibrar de emoción cuando los vemos bailar por las calles de Pamplona, especialmente por las del casco viejo, donde parecen cobrar vida. Entre las muchas costumbres que rodean a estas majestuosas figuras, destaca una particularmente tierna y significativa: la de los más pequeños dejando sus chupetes en manos de los gigantes.

La Comparsa de Gigantes y Cabezudos de Pamplona
La Comparsa de Gigantes y Cabezudos se ha consolidado como uno de los símbolos más queridos de las fiestas de San Fermín en Pamplona. Formada por 25 figuras de cartón piedra, que incluyen gigantes, cabezudos, kilikis y zaldikos, esta comparsa hipnotiza a niños y adultos con sus danzas en las mañanas festivas. Cada día, desde el 6 hasta el 14 de julio, la Comparsa de Gigantes y Cabezudos de Pamplona, compuesta por 66 portadores, dos responsables y seis txistularis, sale a la calle junto a los 21 gaiteros. Su aparición despierta un torbellino de emociones entre los asistentes, con el vuelo de las faldas de los gigantes y el ocasional enfado de los más pequeños, incapaces de esquivar los vergazos de kilikis y zaldikos.
Origen e Historia de una Tradición Centenaria
La presencia de gigantes en Navarra tiene raíces profundas. La primera noticia documentada de gigantes bailando data del año 1600 en Pamplona, y poco después en Tudela en 1614. En Pamplona, se tiene referencia de que los Gigantes y Cabezudos salieron en la celebración del día de San Roque en el mismo año 1600. Aunque la Comparsa de Gigantes y Cabezudos ha estado presente en las celebraciones importantes de Pamplona desde el siglo XVI, esta tradición se perdió en el siglo XVIII y no fue hasta un siglo después que se recuperó, gracias a los seis gigantes que conservaba la Catedral de Pamplona.
Originalmente, los gigantes poseían un carácter puramente religioso. Sin embargo, en 1780, el rey Carlos III consideró que sus bailes eran "irreverentes" y prohibió por ley que entraran a las iglesias. Esta censura real llevó a buscar vacíos legales, como el que encontraron el cabildo y los vecinos de Tudela.
El Legado de Tadeo Amorena
Las esculturas de cartón piedra que actualmente encarnan a los gigantes de Pamplona fueron creadas en 1860. El Ayuntamiento encargó al artesano navarro Tadeo Amorena, considerado el padre de la tradición moderna, la construcción de cuatro parejas de gigantes: un rey y una reina de cada uno de los continentes: América, África, Europa y Asia. No se incluyó Oceanía, ya que en la época no se tenía noticia de este continente. El 31 de marzo de 1860, Amorena se ofreció a fabricar estos nuevos gigantes solo a cambio del coste de los materiales.
Resistencia y Continuidad de la Tradición
La tradición de los gigantes ha demostrado una resiliencia notable, resistiendo a eventos tan duros como los parones de la Guerra Civil, las trágicas suspensiones de fiestas, como los Sanfermines de 1978, y el encierro forzado mundial durante la pandemia del Covid-19 en 2020. A pesar de estos episodios, los gigantes han vuelto a las calles, consolidando su estatus como el motor indispensable de toda la fiesta.

Los Personajes de la Comparsa: Un Desfile de Carácter
La Comparsa de Gigantes y Cabezudos está formada por diversos personajes, cada uno con su propia historia y características distintivas:
Los Gigantes
Son las figuras principales, representando majestuosamente a reyes y reinas de diferentes continentes. Los ocho gigantes, creados por Tadeo Amorena en 1860, forman cuatro parejas: los reyes europeos (Joshemiguelerico y Joshepamunda), los asiáticos (Sidi Abd El Mohame y Esther Arata), los africanos (Selim-Pia El Calzao y Larancha-la) y los afroamericanos (Todo-Toko y Braulia). Estas figuras miden entre 3,85 y 3,90 metros de altura, aunque sobre el portador alcanzan los 4,20 metros, y pesan entre 59 y 64 kilos. Un gigante promedio pesa actualmente unos 50 kg gracias a las estructuras modernas de aluminio; sin embargo, el Rey Africano de Pamplona, Selim-pia Elcalzao, mantiene su histórico caballete de madera y alcanza casi los 64,5 kilos.
Los Cabezudos
Estos personajes preceden a los gigantes y son los más serios de la comitiva. Representan a la autoridad local y deambulan por las calles, dando la mano a quienes se lo piden. Figuras como el Alcalde, el Concejal, la Abuela, el Japonés y la Japonesa, creadas por Félix Flores en 1890, pasean entre los niños. Aunque sus intenciones son buenas, sus grandes cabezas, de más de dos metros de perímetro y 14 kilos de peso, suelen provocar más de un llanto. Su seriedad contrasta notablemente con la algarabía de los otros personajes.
Los Kilikis
Los Kilikis, también conocidos como "gigantillos", son la "guerrilla" de la comparsa. Con sus caras malhumoradas (Coletas, Barbas, Patata, Napoleón, Caravinagre y Berrugón), portan grandes cabezas y van armados con vergas de espuma. Su misión es correr, hacer cosquillas y asustar (de forma muy divertida) a la chiquillería, persiguiendo a los niños y dándoles golpes ligeros.
Los Zaldikos
Los Zaldikos son jinetes montados a caballo de cartón-piedra. Van armados con vergas y no tienen nombre, sino número, del 1 al 6. Simulan jinetes en sus cabalgaduras y corretean a los niños que encuentran en su camino, añadiendo un elemento de persecución y diversión al desfile.

La Entrañable Tradición de los "Chupetes Gigantes"
La tradición de los "chupetes gigantes" es una costumbre curiosa y entrañable en Pamplona, donde los más pequeños dejan sus chupetes en manos de los gigantes. Esta práctica es una estrategia que muchos padres utilizan para que sus hijos abandonen el "tete", diciéndoles: “Déjaselo al gigante para que te lo guarde hasta el año que viene”.
Más allá de ser una treta, esta tradición se ha convertido en un rito de paso, un gesto dulce y simbólico que marca el final de una etapa y el comienzo de otra, donde los niños, con la ayuda de sus padres, entregan sus chupetes como símbolo de crecimiento y madurez.
Muchos padres comparten experiencias sobre este momento. Algunos recuerdan cómo, tras entregar el chupete a un gigante como Josemiguelerico o Selim-pia, los niños lo echaban de menos y querían recuperarlo, incluso intentando ir al "garaje donde guardan a los gigantes". Para facilitar esta transición, existen métodos como el que incluye un cuento titulado «Te regalo mi chupete», una cinta y un peluche de un gigante, como Joshepamunda. Estos métodos buscan preparar al niño para el "gran día" en el que deciden regalar su chupete, leyendo el libro la noche anterior y preparando el chupete con una cinta. El momento de la entrega, a menudo durante los desfiles del 6 o el 14 de julio, es emotivo. Los niños cuelgan su chupete de la mano del gigante, aunque la adaptación posterior sin él puede llevar días o semanas, con episodios de dificultad para conciliar el sueño, demostrando lo arraigado que estaba el "tete". A pesar de los desafíos, la mayoría de los padres concuerdan en que es una experiencia que fortalece la autonomía del niño.

Recorridos y Momentos Clave en San Fermín
La presencia de la Comparsa es un evento diario e indispensable durante los Sanfermines. Cada día, del 6 al 14 de julio, la Comparsa de Gigantes y Cabezudos desfila por las calles de la ciudad, recorriendo la mayoría de las calles del casco viejo al son de la música. La ruta es diferente cada mañana, salvo el 6 de julio, el día del chupinazo, cuando el recorrido es vespertino.
Estos desfiles no son solo un espectáculo; son una experiencia vivida. Padres y madres llevan a sus hijos e hijas a hombros, los txikis corren delante de los kilikis, y abuelos y abuelas recuerdan su propia infancia. Algunos días, cuando desfilan por las calles más estrechas de la vieja Iruña, se viven momentos de agobio, que se llevan bien al ver las emociones que desprenden las caras de los más pequeños al ver a sus gigantes.
La Despedida de la Comparsa
El día 14 de julio, sobre las 14:00 horas, tiene lugar en la plaza del Ayuntamiento uno de los actos más emotivos y multitudinarios de los Sanfermines: la despedida de la Comparsa. Ese día, los niños tienen la ocasión de decir 'adiós' con un beso a esos personajes de cartón piedra a los que tanto cariño tienen, e incluso les ponen voz. Es un momento especial donde los niños pueden acercarse a darles besos a los gigantes, que se agachan, y los kilikis y cabezudos suelen tirar caramelos desde los balcones, cerrando así las fiestas con una nota dulce y memorable.
Gigantes de Pamplona. Despedida de la comparsa.
Curiosidades y Anécdotas de la Comparsa
- Viajes Internacionales: En 1965, con motivo de la Feria Internacional de Nueva York, los Gigantes Internacionales viajaron hasta allí y desfilaron por la Quinta Avenida el 9 de octubre, cerrando la marcha acompañando a dos carrozas que representaban a España. Curiosamente, los reyes africanos se quedaron en casa debido a los disturbios racistas de la época, y los zaldikos y cabezudos tampoco participaron porque unos porteadores locales exigieron 20 dólares por el trabajo, y alguien, a última hora, decidió no pagarles. En 2009, el Ayuntamiento de Pamplona intentó llevarse a la Comparsa a Cádiz para el rodaje de la película Knight and Day, de Tom Cruise, pero el viaje no se concretó al no poder fijar fechas específicas para su participación.
- Nuevos Trajes: Recientemente, los gigantes Xanti y Maialen estrenaron nuevos trajes, confeccionados por Ramon García, del grupo Iraultza. Sus anteriores vestimentas habían sido estrenadas en 1984, con 27 años de antigüedad.
- Suspensiones Históricas: En sus 102 años de historia, los gigantes Reyes Cristianos y los cabezudos Calvo y Pocaboina (las cuatro figuras más antiguas, de 1919) solo habían dejado de salir en los años de la Guerra Civil. Los Reyes Moros (de 1956) y los demás cabezudos habían salido todos los años hasta la pandemia de Covid-19.
- El Gigante más Alto y Pesado: El gigante más alto de Navarra es Sancho VII el Fuerte, de la comparsa municipal de Tudela, que mide 4,10 metros. En cuanto al peso, el Rey Africano de Pamplona, Selim-pia Elcalzao, destaca por mantener su caballete histórico de madera y alcanzar casi los 64,5 kilos.
- Comparsas Txikis: Son agrupaciones formadas por figuras de tamaño reducido (alrededor de 2,40m y 15-30 kilos), construidas especialmente en aluminio o fibra de vidrio, permitiendo a los más jóvenes también portar estas emblemáticas figuras.
Tabla Resumen de los Personajes
| Personaje | Descripción | Características Principales |
|---|---|---|
| Gigantes | Reyes y reinas de los continentes | Grandes, majestuosos, bailan al son de la música, representan a Europa, África, Asia y América. |
| Cabezudos | Representantes de la autoridad local | Serios, dan la mano a los niños, preceden a los gigantes, figuras como el Alcalde, el Concejal, la Abuela, el Japonés y la Japonesa. |
| Kilikis | Personajes traviesos o la "guerrilla" de la comparsa | Persiguen a los niños, golpean con la verga de gomaespuma, caras malhumoradas (Coletas, Barbas, Patata, Napoleón, Caravinagre y Berrugón). |
| Zaldikos | Jinetes a caballo de cartón-piedra | Corretean a los niños, armados con vergas, numerados del 1 al 6. |