Despedimos con profunda gratitud y respeto al Dr. Michel Odent, cuya vida y obra transformaron para siempre la forma en que entendemos el nacimiento. Odent nos enseñó que “para cambiar el mundo, primero hay que cambiar la forma de nacer”, invitándonos a mirar el parto no como un procedimiento médico, sino como un acto fisiológico, íntimo y profundamente humano. Su legado nos inspira a seguir luchando por un parto respetado, libre de violencia, donde las mujeres sean protagonistas y no pacientes.

La neurobiología del nacimiento y el amor
Todo lo que sucede en torno al nacimiento forma parte de un sofisticado programa neurobiológico para asegurar el vínculo afectivo entre madre y cría, lo que conocemos como impronta. En condiciones fisiológicas, la madre y el bebé liberan un complejo cóctel hormonal que desempeña un papel fundamental en la interacción inicial.
- Oxitocina: Conocida como la hormona del altruismo y del amor. Su liberación es pulsátil y depende de factores ambientales; alcanza sus niveles máximos justo después del nacimiento, antes de la expulsión de la placenta.
- Prolactina: Llamada la "hormona de la maternidad", se complementa con la oxitocina para facilitar la expresión del comportamiento maternal.
- Endorfinas: Liberadas tanto por la madre como por el bebé, ayudan a ambos a transitar el proceso del nacimiento.
- Adrenalina y noradrenalina: Estas hormonas, a menudo asociadas a la energía y la alerta, permiten a la madre estar atenta tras el parto y ayudan al feto a adaptarse a la falta fisiológica de oxígeno en la fase final del expulsivo.

El rol del neocórtex y la necesidad de intimidad
Odent destacaba que el principal inconveniente de nuestra especie para el parto es el gran desarrollo del neocórtex (el cerebro que piensa). Para que el parto fluya, el neocórtex debe estar en reposo, permitiendo que las partes más arcaicas del cerebro tomen el protagonismo. Cualquier estímulo externo -como preguntas, luces intensas o sentirse observada- puede estimular el neocórtex e inhibir el proceso fisiológico.
De aquí nace la importancia de la privacidad. El uso de monitores fetales, cámaras de fotos o la presencia de personas que activan la vigilancia de la mujer puede complicar el parto. La presencia de una figura cálida y no médica, como la doula, es esencial para reducir intervenciones y favorecer un entorno donde la mujer se sienta segura y protegida.
Crítica al enfoque médico del embarazo
El Dr. Odent fue un visionario al cuestionar el exceso de medicalización en el cuidado prenatal, fenómeno que denominó como un problema global. Algunos de los puntos clave de su crítica incluyen:
| Concepto | Interpretación médica errónea | Perspectiva fisiológica |
|---|---|---|
| Concentración de hemoglobina | Anemia | Dilución sanguínea (respuesta placentaria) |
| Hipertensión gestacional | Enfermedad (pre-eclampsia) | Respuesta fisiológica al embarazo |
| Diabetes gestacional | Enfermedad crónica | "No entidad" o diagnóstico en busca de enfermedad |
Odent advertía que el uso de estos diagnósticos puede transformar a una mujer feliz en una persona enferma, generando ansiedad innecesaria. Abogaba por una lectura más profunda de la fisiología placentaria en lugar de recurrir sistemáticamente a la medicación.
Un homenaje al visionario que cambió el parto: Michel Odent
Un compromiso con el futuro
La aportación de Michel Odent a la salud de la humanidad ha sido inmensa. Su capacidad para plantear hipótesis -como la conexión entre el nacimiento y la capacidad de amar- ha servido de base para profundizar en la relación entre el parto traumático y la conducta social. Desde asociaciones como ANEP España, su memoria se convierte en compromiso: seguir alzando la voz, cuestionando protocolos y formando redes que defiendan el derecho a parir sin violencia. Cada parto respetado es, en esencia, un acto de justicia y un pilar para una sociedad más humana.