El Bebé se Despierta Llorando con los Ojos Cerrados: Causas y Estrategias

Como padre de familia, escuchar a tu bebé despertarse llorando, especialmente si lo hace con los ojos cerrados, puede ser alarmante y generarte preocupación. Algunos padres incluso mencionan "mi bebé se queja y retuerce cuando duerme". Este llanto, que suele indicar que algo le duele o le irrita, puede hacerte sentir emociones intensas sobre qué hacer, sobre todo cuando parece no haber forma de calmarlo. Es importante saber que, aunque desconcertante, un bebé puede llorar y estar dormido.

Llorar mientras el bebé duerme puede ser simplemente señal de una fase de sueño agitado, de malestar pasajero o de un cambio de ciclo. Intervenir demasiado rápido puede correr el riesgo de despertarle del todo o desorientarle más. En estos momentos, es crucial comprender las causas subyacentes y cómo acompañar a tu pequeño de la mejor manera.

¿Es Normal que un Bebé Llore con los Ojos Cerrados Mientras Duerme?

Si tu bebé se despierta llorando repetidamente sin abrir los ojos, podríamos pensar que algo no está bien. Sin embargo, la realidad es que en la mayor parte de las situaciones estos despertares son parte del desarrollo habitual. Su sueño aún es muy primitivo y su sistema nervioso está en proceso de aprendizaje para regularse. Además, llora cuando tiene algún malestar, sin importar lo pequeño que sea. Antes de buscar soluciones para que “duerma del tirón”, conviene recordar que muchos de estos despertares son completamente esperables y naturales, y que tu forma de estar presente tiene un papel fundamental en cómo tu bebé aprende a descansar.

El Llanto: La Principal Comunicación de tu Bebé

Tu bebé no llora porque haya algo mal contigo, ni porque esté haciendo algo “mal” él. Llora porque necesita algo. Puede tener hambre, frío, calor, puede estar incómodo, nervioso o simplemente desorientado tras un cambio de ciclo de sueño. Ver el llanto como una llamada, no como una alarma, te ayuda a responder desde otro lugar. Es una forma de decir: “algo me pasa, ¿puedes venir?”. Y tú, con tu presencia, le dices: “estoy aquí, te escucho, vamos a resolverlo juntos”. No es un problema que llore; es su forma de confiar.

La Maduración del Sueño Infantil

El sueño infantil no es igual al de una persona adulta: sus ciclos son más cortos y pasan por fases de sueño muy ligero. Entre un ciclo y otro, muchos bebés se despiertan brevemente, y si sienten algo distinto a cómo se durmieron (ya no están en brazos, ya no hay pecho, etc.), pueden llorar. Además, su sueño profundo aún no está completamente desarrollado, y tardará varios meses en consolidarse. Comprender esto no elimina el cansancio, pero sí te libera de la culpa: no es que estés haciendo algo mal, es que tu bebé aún está aprendiendo. Los recién nacidos pueden llorar entre ciclos de sueño. Los bebés más grandes pueden gritar porque están desconcertados o molestos. Algunos bebés gritan cuando se despiertan ocasionalmente. Otros gritan todas las noches durante algunas semanas.

Infografía comparando ciclos de sueño de bebés y adultos

Despertares Llorando Según la Edad del Bebé

Aunque cada peque es único, podemos ver ciertas tendencias dependiendo de su edad. Aquí una guía sobre lo que típicamente sucede a nivel de desarrollo:

0 a 3 Meses

  • El bebé se despierta frecuentemente para comer: su sistema aún no distingue bien entre el día y la noche.
  • El llanto suele estar relacionado con necesidades básicas (hambre, pañal, contacto, sobrecansancio).
  • Es totalmente normal que un bebé se despierte llorando a esta edad.

4 a 6 Meses

  • Aparecen las primeras regresiones del sueño, sobre todo hacia los 4 meses.
  • El cerebro de tu bebé está creciendo rápidamente, lo que puede alterar su sueño habitual.
  • El sueño nocturno empieza a organizarse, pero los microdespertares aumentan.

6 a 12 Meses

  • La ansiedad por separación se hace más evidente: te busca, llora si no te encuentra.
  • El aprendizaje de nuevas habilidades motoras (sentarse, gatear o ponerse de pie) puede alterar su descanso.

12 a 24 Meses

  • A partir del año, el sueño suele estar algo más organizado. Pero eso no significa que todo sea lineal.
  • En esta etapa pueden aparecer nuevos desafíos como las pesadillas, miedos nocturnos o los efectos de algún cambio importante en su vida (guardería, mudanza, la llegada de un hermanito…).
  • También es habitual que, alrededor de los 18 y los 24 meses, vivas lo que se conoce como regresiones del sueño. Aunque tu peque ya dormía mejor, puede volver a despertarse con frecuencia o reclamar más tu presencia. No es un retroceso, es parte de su proceso de maduración.

Y aunque estas noches puedan hacerse cuesta arriba, saber que forman parte de su desarrollo te da una perspectiva distinta: no es que algo esté mal… es que está creciendo. Y tú estás ahí para acompañarlo.

Causas Comunes del Llanto Nocturno con Ojos Cerrados en Bebés

No existe una única razón por la que el bebé se despierta llorando. Muchas veces es una mezcla de necesidades físicas, fases emocionales, maduración del sueño y nuevos cambios en su vida. Cuando sienten que algo no está bien, los bebés lloran.

Necesidades Básicas Insatisfechas

En muchos casos, lo que provoca el llanto es algo tan sencillo como que tiene hambre, el pañal mojado o demasiado calor. Estas molestias, que a un adulto le resultan mínimas, a un bebé pueden despertarle y hacerle llorar, incluso sin abrir completamente los ojos. Durante los brotes de crecimiento, es normal que se despierte más veces para pedir el pecho o el biberón. Un pañal sucio o húmedo puede generar escozor o incomodidad. El ambiente también influye: una habitación muy calurosa, muy fría o mal ventilada puede alterar el descanso. Si tiene gases o reflujo, es posible que llore y se encoja al despertar por la incomodidad. La dentición es a menudo la causa de que tu bebé se despierte gritando, debido al dolor en las encías, especialmente por la noche. Otra causa podría ser las infecciones de oído; cuando los bebés mueven los brazos sin control, pueden rascarse o tirarse de las orejas accidentalmente. Presta atención a señales como mejillas enrojecidas, si se jala las orejas o si tiene fiebre. Antes de pensar en problemas mayores, merece la pena revisar si hay alguna molestia física sencilla de resolver.

Sobrecansancio o Exceso de Estimulación Diurna

A veces, el problema no es que haya dormido poco, sino que ha llegado demasiado cansado al momento de dormir. El sobrecansancio altera el sistema nervioso y hace que el sueño sea más superficial e interrumpido. Si ha estado despierto mucho tiempo o ha tenido una tarde muy movida, es probable que le cueste conciliar el sueño o que tenga más despertares. Dormirse tarde, saltarse siestas o recibir demasiados estímulos también influye en cómo duerme después. A los bebés sobreestimulados les puede resultar difícil relajarse. La siesta también es menos agotadora que dormir por la noche; si se despiertan a mitad de la siesta, pueden seguir agotados y desorientados. Revisar los tiempos de vigilia y ofrecer un final del día más tranquilo puede hacer una gran diferencia.

Ansiedad por Separación y Necesidad de Contacto

A partir de los 6-8 meses, muchos bebés empiezan a ser más conscientes de que tú y ellos no sois la misma persona. Esto genera lo que llamamos ansiedad por separación. Se despiertan y te buscan, necesitan saber que sigues ahí. Lloran no porque estén mal, sino porque necesitan sentirse seguros. En estos casos, responder con presencia, contacto y calma no solo consuela, sino que también refuerza el vínculo y les ayuda a dormir más tranquilos.

Regresiones del Sueño y Hitos del Desarrollo

Hay momentos concretos en los que el sueño parece “dar un paso atrás”. Las famosas regresiones del sueño no son fallos: son ajustes necesarios que acompañan etapas de mucho crecimiento. A los 4 meses, cambia la estructura del sueño y aumentan los microdespertares. Entre los 8 y 10 meses, empiezan a moverse más y a comprender que pueden estar separados de ti. Alrededor de los 18 meses y los 2 años, aparece más lenguaje, más emociones… y más noches intensas. Lo importante aquí es acompañar con paciencia y no hacer cambios bruscos en la rutina mientras dura esta fase.

Malestar Físico (Dentición, Infecciones)

Si tu bebé se despierta llorando de vez en cuando durante la noche y llora con especial frecuencia, es muy probable que sienta dolor o molestias. Es una buena idea comprobar las distintas zonas de malestar y aliviar al bebé de inmediato. Durante el día, vigila de cerca el estado general de tu bebé. El bebé podría estar enfermo o tener una infección de oído.

Terrores Nocturnos y Despertares Confusos en Niños

Un terror nocturno es un tipo de patrón del sueño parecido a una pesadilla, pero con características que lo hacen encajar en la descripción de "llorar con los ojos cerrados". Se considera una parasomnia, que es una ocurrencia no deseada durante el sueño, y está estrechamente relacionado con el sonambulismo y otras alteraciones del sueño. Los terrores nocturnos son diferentes de las pesadillas; tu bebé puede gritar, pero parecerá medio dormido. Es posible que no se despierte y te reconozca o que quiera que lo consuelen de inmediato.

¿Qué Son los Terrores Nocturnos?

Un terror nocturno es una interrupción del sueño que puede comenzar a los 4 o 5 años y alargarse hasta aproximadamente los 12 años. Aunque se han registrado casos raros en bebés de hasta 18 meses, es más común en niños mayores. Ser testigo de un terror nocturno puede resultar perturbador para los padres, pero no es tan dañino como puede parecer. A diferencia de una pesadilla, una vez que pasa el niño se vuelve a dormir rápidamente y no recuerda nada. Un episodio puede durar entre 5 y 15 minutos.

Los terrores nocturnos suelen ocurrir entre 2 y 3 horas después de que el niño se queda dormido. Este es el momento en el que el cerebro no se encuentra en las etapas REM (movimientos oculares rápidos) del sueño. El niño se despierta parcialmente y el área del cerebro que controla las respuestas de "lucha o huida" está con demasiada estimulación. Esto hace que el niño sienta pánico y esté aterrado.

Signos y Síntomas Clave

Si tu hijo tiene terrores nocturnos, es posible que haga lo siguiente:

  • Sentarse en la cama de repente.
  • Gritar o llorar de angustia.
  • Respirar más rápido.
  • Aumentar la frecuencia cardíaca.
  • Sudar.
  • Dar golpes.
  • Enfadarse y asustarse.
  • Abrir los ojos, pero sin despertarse.
  • Calmarse después de unos minutos y volverse a dormir.
  • No recordar el episodio cuando se despierte.

Si duermes en otra habitación o tienes el sueño profundo, es posible que no te enteres de que tu hijo está teniendo un terror nocturno a menos que te despierte algún grito o golpe.

Esquema de las fases del sueño y dónde ocurren los terrores nocturnos

Factores Desencadenantes

Los terrores nocturnos pueden aparecer cuando el sistema nervioso central de un niño se excita demasiado durante el sueño. Suelen ocurrir mientras duerme sin soñar, normalmente durante las dos horas posteriores a irse a la cama. Según los expertos en salud infantil, estos son algunos factores que podrían desencadenar terrores nocturnos:

  • Está demasiado cansado o no duerme lo suficiente.
  • Está enfermo o estresado.
  • Toma una medicación nueva o duerme en un sitio diferente.
  • Hay antecedentes familiares de terrores nocturnos o sonambulismo.

Ten en cuenta que los terrores nocturnos no son sueños ni pesadillas. Estos últimos ocurren durante la fase REM, mientras que los terrores nocturnos son una reacción de miedo repentina que aparecen al cambiar de una fase del sueño a otra. Esta transición es suave la mayoría de veces, aunque algunos niños se pueden frustrar o asustar y sufrir un terror nocturno. Los terrores nocturnos se deben principalmente a la falta de sueño durante el día (siestas) o a una rutina diurna demasiado ajetreada para el bebé.

Diferenciando Terrores Nocturnos de Pesadillas

Para comprender las diferencias entre una pesadilla y un terror nocturno, echa un vistazo a la tabla siguiente:

Pesadilla Terror nocturno
Edad a la que comienzan a ocurrir Puede comenzar a los 2 años, pero también en niños mayores. Puede comenzar a los 4 o 5 años y alargarse hasta aproximadamente los 12 años.
Aspecto Tu hijo puede despertarse asustado y llorando debido al miedo. Tu hijo puede gritar, llorar o agitarse, pero no está completamente despierto. Es posible que esté ansioso o agitado. Además, puede tener los ojos abiertos y no despertarse fácilmente.
Frecuencia Suele ocurrir en la segunda mitad de la noche durante la fase de sueño REM si hay un episodio de sueños intensos. Suele ocurrir a las dos horas de dormirse, antes de comenzar a soñar. Un episodio puede durar entre 5 y 15 minutos.
Vuelta al sueño Es posible que tu hijo tenga problemas para volver a dormirse, ya que la pesadilla puede haberle afectado mucho. Tu hijo volverá a dormirse fácilmente.
Recuerdo de la experiencia Es posible que tu hijo recuerde la pesadilla y quiera hablar de ella o busque consuelo. Tu hijo no recordará el episodio.
Problemas subyacentes Las pesadillas no suelen estar asociadas con problemas emocionales subyacentes, pero pueden reflejar miedos internos. Los terrores nocturnos no están asociados con problemas emocionales.
Gestión de episodios Consuela a tu hijo y habla con él para calmarlo y tranquilizarlo. Es mejor no despertar a tu hijo durante un terror nocturno. Evita que se haga daño y deja que vuelva a dormirse.
Gestión a largo plazo Consulta al pediatra si tu hijo tiene pesadillas nocturnas o habituales. Para evitar algunas pesadillas, no dejes que pase tiempo con pantallas antes de acostarse y léele un cuento antes de dormir. La mayoría de niños superan los terrores nocturnos por su cuenta. Si tu hijo tiene terrores nocturnos y se mueve mucho, puede que quieras colocar una barandilla para evitar que se caiga de la cama.

Cómo Actuar Durante un Terror Nocturno

Si tu hijo tiene un terror nocturno, es importante saber cómo reaccionar:

  • No intentes despertar a tu hijo. Esto no suele funcionar y los niños que se despiertan probablemente estén confusos y alterados. Es posible que además tarden más tiempo en calmarse y volver a dormirse. La Fée Dodo insiste en que "no despiertes a tu bebé, está dormido".
  • Siéntate en silencio cerca de tu hijo. Asegúrate de que no se lastime por si patalea o comienza a correr. Espera pacientemente hasta que el niño vuelva a dormir, lo que suele ocurrir en unos pocos minutos.
  • Ayuda a tu hijo a manejar el estrés y a tener una rutina simple y relajante para irse a dormir.
  • Asegúrate de que tu hijo descanse lo suficiente.
  • Si tu hijo tiene terrores nocturnos aproximadamente a la misma hora todas las noches, puedes intentar despertarlo entre 15 y 30 minutos antes para ver si esto ayuda a prevenirlos.

Cómo Acompañar a tu Bebé Cuando Llora con los Ojos Cerrados

En medio del cansancio, es normal sentirse desbordada. Tener un pequeño paso a paso puede ayudarte a recuperar el rumbo, incluso en esas noches que parecen no terminar nunca.

Regula tus Emociones

Antes de correr a atender a tu bebé, si puedes, toma una respiración profunda. No porque tengas que estar serena siempre, sino porque tu forma de estar también le llega a tu peque. Dite a ti misma: “Está bien, se ha despertado, vamos a ver qué necesita”. Si estás al límite y hay alguien más contigo, podéis hacer turnos para que el agotamiento no recaiga siempre sobre la misma persona. Cuidarte no es egoísmo, es también una forma de cuidar.

Revisa las Necesidades Básicas

Cuando tu bebé llora al despertarse, revisa primero lo más evidente:

  • ¿Tiene el pañal mojado o sucio?
  • ¿Puede tener frío o calor?
  • ¿Hace mucho que no come? ¿Podría tener hambre?
  • ¿Notas que se encoge, se retuerce o parece incómodo por gases?

Muchas veces, resolver una de estas molestias basta para que vuelva a relajarse.

Ofrece Contacto y Calma sin Despertar

Si ya revisaste lo físico y sigue llorando, acércate a él con suavidad. Si sigue llorando, cárgalo en tus brazos. Háblale en voz suave o cántale. No es necesario que hagas todos los cambios a la vez. A veces, tu presencia silenciosa es suficiente. Intenta que todo sea lo más sencillo posible. Evita las luces brillantes o los ruidos fuertes que puedan despertar a tu bebé. No se trata de que deje de llorar ya, sino de que sienta que no está solo en lo que le pasa.

  • Primero, levántalo. Haz que se sienta seguro manteniéndolo cerca de ti, hazle saber que no está solo con tus brazos.
  • Si puedes, mécelo suavemente. Usa un tono de voz suave. Algunos padres tararean o cantan una canción de cuna.
  • Puedes decir frases básicas como "Estoy aquí" o "Estás bien". Tu voz le resulta familiar.
  • Asegúrate de que la temperatura de tu bebé sea normal, así como la temperatura de la habitación.
  • Asegúrate de que no tengan hambre. Ofrece a tu bebé un chupón si lo usa.

Cómo CALMAR A UN BEBÉ que llora 😭🙅 10 TRUCOS infalibles

Establece Rutinas y un Entorno Propicio para el Sueño

Los bebés necesitan predictibilidad. Una rutina relajante y un entorno adecuado son fundamentales:

  • Rutina de noche: La hora del baño es sagrada y hacerlo justo antes de ir a dormir, ayuda a conciliar el sueño.
  • Música y ruido blanco: Cántale una canción de cuna o ambienta la habitación con ruido blanco. Tu bebé puede sorprenderse con ruidos fuertes repentinos del exterior o algo similar, y el ruido blanco ayuda a silenciarlos. La máquina de ruido blanco para bebés Momcozy ofrece una gama de opciones de audio suaves. Puedes ajustar el volumen o cambiar el sonido en tu teléfono, por lo que no es necesario entrar en la habitación.
  • Masajes: Masajea su espalda; aunque sea aconsejable acostarlo boca arriba, puedes colocarlo boca abajo mientras duerme y frotar la espalda girando la mano en el sentido de las agujas del reloj.
  • Ropa de cama y vestimenta: Vístelo con un body tan suave como su piel; elige uno de Algodón Orgánico y evita los materiales sintéticos que podrían causar irritación de la piel y promover la transpiración. En invierno, un body de manga larga debajo del pijama es perfecto para mantener caliente al bebé. Una cama con una sábana bajera de calidad de Algodón Orgánico es ideal para pieles frágiles.

La Importancia de la Consistencia

Una noche acunas, otra dejas llorar, otra cantas… Esta inconsistencia puede confundir a tu bebé. Sé constante en tu respuesta: que tu peque sepa qué esperar cuando se despierte llorando. Y debo decir que este sencillo consejo podría dar para escribir una larga publicación.

Entrenamiento del Sueño (Cuando sea apropiado)

Algunos bebés pueden aprender a dormirse solos con el entrenamiento del sueño. Sin embargo, no todos los bebés están preparados para este entrenamiento; deben tener la edad adecuada. Muchas familias consideran que las técnicas suaves como "levantar y volver a acostar" o "retirada gradual" son eficaces. Confía en tu intuición; nadie conoce a tu bebé tan bien como tú. Tómate tu tiempo si el entrenamiento del sueño te parece adecuado.

Uso de Ayudas Tecnológicas

Para noches en las que necesitas un apoyo adicional o simplemente deseas vigilar a tu bebé sin interferir en su descanso, se han diseñado dispositivos útiles:

  • Vigilabebés inteligente: El vigilabebés inteligente de modo dual Momcozy te permite vigilar a tu bebé sin entrar en la habitación. Tiene visión nocturna clara, sensor de temperatura y comunicación bidireccional.
  • Máquina de ruido blanco: Complementando una rutina relajante, una máquina de ruido blanco, como la de Momcozy, ayuda a enmascarar ruidos inesperados y crear un ambiente sonoro constante que favorece el sueño.

¿Volver a Dormir o Iniciar el Día?

No siempre es fácil decidir si ayudarle a dormirse otra vez o asumir que ya es hora de levantarse. Si es mitad de la noche y notas que está somnoliento, probablemente necesite un poco de ayuda para volver a dormirse. Si es muy temprano y está activo, puede que para él el día haya comenzado. Intenta mantener un ambiente tranquilo y oscuro. Si no hay forma de que se duerma, quizá sea mejor adaptarse por un tiempo y ajustar poco a poco.

Algunos bebés se calman rápidamente. Otros tardan más tiempo. Ambos casos son normales. Lo más importante para tus bebés es mantener la calma y estar a su lado. Recuerda confiar siempre en tu instinto.

¿Cuándo Buscar Ayuda Profesional?

La mayoría de los niños superan los terrores nocturnos y los despertares confusos. Sin embargo, si la situación te preocupa o los episodios son muy frecuentes, es importante consultar al pediatra para que le derive a un especialista del sueño si es necesario. Si algo te parece raro, pide ayuda a los profesionales.

Deberías llamar al médico si:

  • Los terrores nocturnos duran más de 30 minutos, ocurren más de una vez a la semana o impiden que su hijo duerma bien.
  • Su hijo parece estar muy triste, asustado o estresado durante el día.
  • Su hijo babea, está rígido o se sacude durante un terror nocturno.
  • Su hijo ronca, tiene acidez o ardor de estómago o eructa con frecuencia.

Comprender estos episodios puede aliviar tus preocupaciones y ayudar a que tú también duermas bien. La información proporcionada en este artículo tiene únicamente fines informativos generales y no constituye asesoramiento, diagnóstico ni tratamiento médico. Solicite siempre el consejo de su médico u otro profesional sanitario cualificado en relación con cualquier afección médica.

Infografía: Señales de alerta en el sueño infantil

tags: #mi #bebe #se #despierta #llorando #con