Legrado Uterino: Procedimiento, Cuidados y Complicaciones

El legrado uterino, también conocido como curetaje o raspado uterino, es uno de los procedimientos quirúrgicos más comunes en ginecología. Se trata de una técnica que permite extraer tejido del interior del útero, raspar el revestimiento del mismo, es decir, la capa interna del útero (el endometrio).

Aunque la principal indicación del legrado es en caso de aborto, este procedimiento también puede realizarse ante diversas situaciones ginecológicas. Es una intervención realizada por parte de un ginecólogo, bajo anestesia, y tiene una duración aproximada de 15 a 30 minutos.

¿Qué es un Legrado Uterino o Curetaje?

El legrado uterino es una intervención quirúrgica en la que se raspan las paredes internas del útero con el objetivo de limpiarlo. Con el legrado, se raspa la capa interna del útero conocida como endometrio, la cual tiene la capacidad de regenerarse en cada ciclo menstrual. Esta intervención es bastante sencilla y la realiza un ginecólogo bajo anestesia local o general suave, según el caso particular. Se utiliza para separar y extraer el tejido del interior del útero, lo que ayuda al médico a analizar el tejido y a "limpiar" el útero por dentro.

¿Por Qué se Realiza un Legrado? (Indicaciones)

El legrado uterino se propone cuando hay que determinar la causa de un síntoma o problema, o como parte de un tratamiento. Las situaciones más comunes que requieren un legrado incluyen:

  • Aborto espontáneo o retenido: En mujeres con un embarazo temprano, se realiza para retirar cualquier tejido del embarazo tras un aborto espontáneo, especialmente cuando el organismo de la mujer no lo expulsa por sí solo. Es una alternativa al tratamiento médico o si el tratamiento médico fracasa.
  • Interrupción voluntaria del embarazo (IVE) o terapéutica: El legrado es una opción para interrumpir un embarazo durante el primer trimestre, ya sea por decisión personal de la mujer, porque su salud corra peligro o porque haya alguna malformación o alteración genética en el embrión.
  • Diagnóstico de enfermedades: Permite obtener una muestra de la capa que cubre el útero por dentro (endometrio) para analizarla, especialmente en caso de sospecha de cáncer de útero o cuando hay sangrados uterinos anormales.
  • Tratamiento de sangrados uterinos anormales: El legrado también es utilizado para intentar solucionar sangrados fuera del periodo menstrual o menstruaciones muy abundantes.
  • Eliminación de pólipos uterinos: Son crecimientos de tejido endometrial que a veces provocan sangrados irregulares o abundantes. Lo habitual es que se extirpen mediante una histeroscopia, pero en ocasiones el médico emplea el legrado.
  • Retirada de DIU atascado: Los dispositivos intrauterinos (DIU) pueden quedarse incrustados en el endometrio. Por tanto, el legrado en este caso sirve para eliminar parte del endometrio que retiene al DIU para poder retirarlo.
  • Postparto o postcesárea: Para limpiar la cavidad endometrial si han quedado adheridos restos de la placenta.

Tipos de Legrado

Existen dos tipos principales de legrado:

  • Legrado obstétrico: Se realiza en la mujer embarazada gestante, para limpiar la cavidad después de un aborto incompleto, o en la puérpera (recién parida) en los siguientes 40 días del parto o cesárea, para limpiar la cavidad endometrial.
  • Legrado ginecológico: Es el que se realiza a pacientes que no están embarazadas o no tienen patología relacionada directamente con la gestación. Se lleva a cabo en mujeres con hemorragias uterinas anormales, patologías endometriales o extracción de pólipos, entre otros.
Esquema del útero y los instrumentos utilizados en un legrado por raspado

¿Cómo se Hace un Legrado Uterino?

El legrado uterino es un procedimiento ambulatorio con una duración de unos 30 minutos, que se lleva a cabo con sedación. Se realiza con instrumentos denominados curetas que eliminan la capa del endometrio y los tejidos derivados del trofoblasto. Este procedimiento consta de dos fases principales:

Anestesia

Antes de su realización, el anestesista valorará a la paciente y explicará el tipo de anestesia que se aplicará. El ginecólogo aplicará anestesia, cuyo tipo dependerá de la causa de la dilatación y legrado y del historial médico. Con la anestesia general, la paciente no sentirá dolor y estará inconsciente. Para la dilatación y el curetaje, la paciente recibirá anestesia. Te colocarán una vía en la vena del brazo o de la mano y por ahí se administran líquidos y medicamentos por vía intravenosa. En algunas ocasiones, esos medicamentos te harán sentir relajada, somnolienta o adormecida durante el procedimiento. Normalmente por comodidad se duerme a la paciente, no precisando intubación.

Fase de Dilatación

Consiste en la apertura del cérvix (el cuello uterino) para facilitar la introducción del instrumental necesario. Puede ocurrir de forma espontánea o realizarse mediante otras maniobras. El ginecólogo primero dilata el cuello del útero con la ayuda de un instrumento llamado espéculo. Para promover la dilatación, el médico puede utilizar un medicamento llamado misoprostol (Cytotec), que se administra por vía oral o a través de la vagina, para ablandar el cuello del útero. Otro método de dilatación es la inserción de una varilla fina de laminaria en el cuello del útero. Algunos médicos prescriben a la paciente prostaglandinas para reblandecer el cuello del útero y favorecer la entrada de los aparatos que se utilizan en el legrado.

Fase de Curetaje (Raspado o Aspiración)

Después de dilatar el cuello uterino, se introduce un instrumento quirúrgico llamado legra o cureta a través de la vagina y del cuello uterino, hacia arriba dentro del útero. La cureta tiene en su extremo una pequeña y fina asa para poder hacer el raspado de la cavidad uterina, extrayendo poco a poco el endometrio. Actualmente, existen varillas con una cámara incorporada que permiten dirigir mejor el raspado y, por tanto, aumentar la eficacia y reducir las complicaciones del legrado uterino. Además, el asa de estas nuevas varillas puede calentarse de tal manera que se produce la coagulación de las heridas a la vez que el raspado, reduciendo así el sangrado.

También la capa interna del útero se puede eliminar por aspiración. En este caso, "se introduce unas cánulas de aspiración mecánica". El legrado por aspiración es una técnica actual donde, tras dilatar el cuello del útero, no se introduce la cureta, sino un pequeño aspirador. Este succionará los restos de tejido que hay en el revestimiento del útero, evitando las complicaciones de la cureta (perforaciones, daños al cuello del útero). El legrado por aspiración, por tanto, es una técnica que reduce las posibilidades de complicaciones, es menos invasivo y se recomienda para abortos que se han producido antes de las 15 semanas.

Cuidados y Recuperación Tras el Legrado

Después del procedimiento, es probable que la paciente pase unas horas en una sala de recuperación para que puedan vigilarla en caso de un sangrado intenso u otras complicaciones. Una vez que el proceso ha concluido, mientras dure la anestesia no se sentirá ningún malestar. Sin embargo, cuando esta ya no haga efecto, se pueden producir algunas molestias abdominales o pélvicas que se pueden sobrellevar con analgésicos de venta libre. La recuperación después de un legrado es de aproximadamente 1 a 2 semanas, siendo normal que la mujer experimente cólicos uterinos leves a moderados o sangrado durante los primeros dos o tres días después del procedimiento.

Para una recuperación adecuada, se recomiendan los siguientes cuidados:

  • Reposo: Es normal que la mujer deba hacer reposo durante el primer día. Después de este tiempo, se pueden hacer las actividades habituales, pero se debe evitar el ejercicio físico intenso durante unos 15 días.
  • Higiene: Es normal que tras un legrado la mujer sangre levemente durante dos semanas, por lo que tiene que extremar la higiene. Es mejor darse duchas y no permanecer durante mucho tiempo debajo del agua. No hay que bañarse, ni en bañera, piscina o playa. Para prevenir una infección, no se debe colocar nada en la vagina hasta que el equipo de atención médica indique que está bien.
  • Abstinencia sexual: Se recomienda abstenerse de mantener relaciones sexuales durante unos 10 o 15 días, sobre todo para evitar que puedan cogerse infecciones.
  • Uso de compresas: No se recomienda el uso de tampones; es mejor utilizar compresas.

El útero debe crear un nuevo revestimiento después de una dilatación y curetaje, por lo tanto, es posible que el próximo período menstrual se adelante o retrase. Alrededor de un mes después del legrado, la mujer tendrá su regla normal, aunque puede ser más dolorosa y contener pequeños vestigios y coágulos.

Mujer en reposo tras un procedimiento médico, ilustrando la recuperación

Síntomas Normales y de Alarma Después del Legrado

Es normal experimentar una sensación de calambre leve y sangrado vaginal escaso, que puede durar unos días o hasta dos semanas. Este sangrado puede ser leve, o simplemente un flujo oscuro similar al que aparece con la regla. Hay mujeres que pueden no experimentar ningún sangrado tras un legrado, y esto también puede ser normal.

Sin embargo, es fundamental estar atenta a ciertos signos que pueden indicar una complicación y requerir atención médica inmediata:

  • Sangrado vaginal abundante: Si se presenta un sangrado muy abundante con muchos coágulos, o un sangrado vaginal que dura más de 2 semanas, es un signo de alarma. El riesgo de hemorragia es bajo (aproximadamente 1 de cada 1.000 abortos).
  • Fiebre: Si se presenta fiebre mayor de 38°C en las primeras 72 horas tras el aborto o en cualquier momento posterior al legrado.
  • Dolor intenso: Calambres que duran más de 2 días, dolor abdominal que empeora en lugar de remitir con el paso de los días o dolor pélvico intenso.
  • Flujo vaginal con mal olor: Una secreción vaginal verdosa o que presenta mal olor de las secreciones de la vagina puede indicar una infección.
  • Otros síntomas: Mareos, sensación de aturdimiento o cualquier otro síntoma que se salga de lo habitual.

Si se presentan estos síntomas, se debe acudir al especialista a la mayor brevedad para que pueda valorar la situación.

Signos de Alarma en el Embarazo

Posibles Riesgos y Complicaciones

Aunque el legrado es una práctica segura y sencilla con una tasa de riesgo muy baja, no está exenta de complicaciones. Las complicaciones tras un aborto son varias, la mayoría muy poco frecuentes. Las posibles complicaciones incluyen:

  • Perforación uterina: Es la complicación más importante, ocurre cuando un instrumento quirúrgico hace un agujero en el útero. La mayoría de las perforaciones se curan solas, pero esta lesión puede ir acompañada de perforación del recto y de peritonitis. En estos casos conviene acudir a un centro sanitario que valore la situación.
  • Daños al cuello del útero: Si se rompe el cuello del útero durante la dilatación y el curetaje, el médico puede aplicar presión o medicamentos para detener el sangrado o cerrar la herida con puntos (suturas).
  • Infección post-legrado o endometritis: La infección del tracto genital ocurre hasta en un 10% de los casos. Esto puede ocurrir debido al traspaso de microorganismos de la vagina al útero al introducir los instrumentos quirúrgicos, o por el abandono de tejido endometrial o restos abortivos en el interior uterino tras el raspado. Se debe considerar cuando aparece fiebre >39ºC en las primeras 72 horas tras el aborto.
  • Síndrome de Asherman: Se trata de una mala cicatrización de las paredes uterinas, las cuales quedan adheridas entre sí, formando tejido cicatricial en la pared uterina. Esto puede ocasionar ciclos menstruales inusuales o dolorosos, la ausencia del ciclo menstrual, futuros abortos espontáneos e infertilidad.
  • Hematometra: Consiste en la acumulación de coágulos dentro del útero y puede ocurrir tras el tratamiento quirúrgico. Los síntomas pueden ser inmediatos o tardíos dependiendo de la velocidad de acumulación y del volumen.

Fertilidad y Embarazo Después del Legrado

La pregunta de cuándo se puede volver a intentar el embarazo es muy frecuente. Tras un raspado, la menstruación se regula y en ocasiones se adelanta la ovulación. En el legrado no se elimina el tejido endometrial por completo y tras realizar este procedimiento el tejido se regenera y crece más estimulado, aumentando las probabilidades de embarazo. La mayoría de especialistas recomiendan esperar unos 2 o 3 meses después de un legrado para intentar un nuevo embarazo. De esta manera, tanto el estado físico como anímico de la mujer se habrán recuperado.

Tras retomar las relaciones sexuales, se recomienda el uso de anticonceptivos, en el caso de que la mujer no quiera quedar embarazada. Si se reanudan sin precauciones, puede que se produzca un embarazo.

Preguntas Frecuentes sobre el Legrado Uterino

¿Cuánto tiempo debo esperar después de un legrado uterino para intentar quedarme embarazada por FIV?

Tras un legrado uterino, ya sea obstétrico o ginecológico, se recomienda dejar pasar uno o dos ciclos menstruales (dependiendo de cada paciente) para comprobar la integridad endometrial y volver a realizar una nueva transferencia embrionaria.

¿Necesito un legrado si los niveles de hCG no disminuyen tras un aborto?

El especialista siempre valorará la situación. El ginecólogo puede optar por realizar un legrado uterino para eliminar los restos embrionarios causantes de que la hCG no disminuya tras el aborto, si estos no se expulsan de manera natural.

¿Es necesario coger la baja laboral tras un legrado uterino?

En función de cada mujer y de las causas por las cuales se haya practicado el legrado uterino, será necesario o no cogerse la baja laboral. Normalmente, las recomendaciones generales tras un legrado uterino incluyen reposo durante las 24 horas posteriores a la intervención. Pasado este tiempo, la mujer puede continuar con su rutina diaria. No obstante, en determinados casos, como mujeres que han sufrido un aborto espontáneo de varias semanas o si el sangrado vaginal es muy abundante, el médico suele dar una semana de baja laboral aproximadamente.

¿Cuánto cuesta un legrado uterino?

El precio del legrado uterino puede oscilar entre los 400 y 500 euros, aunque este precio puede variar según la clínica y el tipo de anestesia utilizada.

¿Qué efectos adversos puede tener el legrado uterino o curetaje?

Los efectos inmediatos más comunes son malestar en la zona pélvica y abdominal, y un sangrado vaginal que es completamente normal. Aunque no son frecuentes, pueden haber complicaciones como infecciones, daños al cuello del útero, perforaciones o el síndrome de Asherman, que es la formación de tejido cicatricial en el útero.

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