La Matrona en el Siglo XXI: Rol, Funciones y Desafíos

Introducción: Una Profesión con Raíces Antiguas y Relevancia Moderna

La figura de la matrona es una de las profesiones sanitarias más antiguas del mundo, cuya relevancia se ha mantenido y expandido a lo largo de los siglos. Etimológicamente, la palabra matrona proviene de mater (derivación de ‘matrix’, de la madre), reflejando su vínculo intrínseco con la maternidad. La asistencia al parto por una comadrona se encuentra entre las más antiguas profesiones del mundo, pero ha sido también una de las que más cambios ha experimentado, transformándose de una actividad compasiva de ayuda entre mujeres en un oficio y, finalmente, en una profesión plenamente reconocida.

La historia de la profesión de matronas es la Historia de la Civilización misma y de la obstetricia, tomando esta su nombre de obstetrix, término romano para las parteras. La palabra obstetricia deriva del latín obstetrix, que significa comadrona, y cuya etimología más aceptada se deriva del verbo obstare, que significa estar al lado o delante de, en referencia a su posición junto a la parturienta.

La Confederación Internacional de Matronas (ICM) define a la matrona como una persona que, habiendo sido admitida para seguir un programa educativo de partería debidamente reconocido por el Estado, ha terminado con éxito el ciclo de estudios prescritos y ha obtenido las calificaciones necesarias para ejercer legalmente la práctica de la partería. La matrona está reconocida como un profesional responsable que trabaja en asociación con las mujeres para proporcionar el necesario apoyo, cuidados y consejos durante el embarazo, parto y puerperio. Este cuidado incluye medidas preventivas, la promoción del nacimiento normal, la detección de complicaciones en la madre y el niño, el acceso a cuidado médico u otra asistencia adecuada y la ejecución de medidas de emergencia. El término matrona se refiere a todas las personas, hombres y mujeres, que ejercen la profesión.

El punto de vista jurídico nos lo ofrece la Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias, en la que se establece claramente que son profesiones sanitarias, tituladas y reguladas, aquellas cuya formación pregraduada o especializada se dirige específica y fundamentalmente a dotar a los interesados de los conocimientos, habilidades y actitudes propias de la atención de salud, y que están organizadas en colegios profesionales oficialmente reconocidos.

Esquema de las diferentes etapas de la vida de la mujer donde interviene una matrona

El Rol Integral de la Matrona

El rol de la matrona se extiende más allá de la concepción popular, abarcando una asistencia integral que acompaña a la mujer a lo largo de su ciclo vital.

Cuidado a lo Largo del Ciclo Vital

La matrona es el personal sanitario que acompaña a las mujeres desde la menarquia (la aparición de la primera regla) hasta la menopausia. En este sentido, no solo se encarga de pesar, tomar la tensión o escuchar el latido del bebé, sino que también asesora y apoya emocionalmente a las mujeres. Una buena matrona no se centra solamente en los cambios fisiológicos, ya que los cambios psicológicos son tan, o incluso más, importantes que los cambios ginecológicos.

“Las matronas acompañan a las mujeres y familias desde la educación afectivo-sexual hasta más allá de la menopausia”, explica Mariví Cambredó, presidenta de la Associació Catalana de Llevadores. Este apoyo es crucial a nivel social, ya que son una fuente de apoyo importantísima en los cambios que produce la maternidad en nuestras vidas. En otros países, como Inglaterra, las matronas se aseguran de garantizar la continuidad de los cuidados, acompañando a las madres durante el embarazo y luego durante el posparto, creando así un vínculo muy especial de confianza y tranquilidad.

Asistencia Durante el Embarazo, Parto y Posparto

Las matronas se encargan de los cuidados de la madre y el bebé durante el embarazo, parto y posparto, lo que les permite anticiparse a cualquier complicación y mejorar los resultados sanitarios. Montserrat Angulo, presidenta de FAME, explica que las matronas poseen amplias competencias en lo que respecta al embarazo, parto y puerperio. Supervisan los embarazos normales, facilitan programas de preparación parental y al parto, valoran aspectos psicosociales y son capaces de detectar situaciones de violencia de género en la mujer gestante. Asisten siempre que no haya complicaciones o enfermedades en el proceso, considerando el embarazo y parto como un proceso fisiológico en la vida reproductiva de la mujer.

Durante el parto, las matronas prestan asistencia a la madre y supervisan la condición del feto en el útero mediante los métodos clínicos y técnicos apropiados. Su rol es fundamental para acompañar a la madre, apoyándola emocionalmente (a ella y a su pareja) y proporcionando un ambiente seguro desde el punto de vista psicológico y fisiológico. Después del parto, la matrona es la encargada de controlar que todo siga su curso durante las dos o tres horas posteriores.

En el posparto, sobre todo durante el primer mes, que es un momento difícil para los padres, la matrona juega un papel crucial. Cuando se da de alta a la madre, la matrona la visita o la recibe en su consulta para asesorarle en aspectos como la lactancia materna. Este seguimiento tan personalizado es algo que las madres valoran mucho, porque les da seguridad y confianza. Además, las matronas son competentes para asistir y supervisar los progresos de la madre tras el parto y prestar el asesoramiento necesario en relación con los cuidados del niño.

Consejos de la Matrona: Cuidados de la mamá en el postparto

Diferenciación con Otros Profesionales

Es importante distinguir la función de la matrona de la de otros profesionales de la salud. A diferencia de las matronas, los ginecólogos son los profesionales que supervisan las gestaciones de alto riesgo, especializándose en aquellas complicaciones y patologías que surgen durante el embarazo y el parto. Las matronas, por su parte, acompañan a las mujeres desde un enfoque de normalidad.

En cuanto a las doulas, al no tener titulación médica, no pueden dar una asistencia sanitaria profesional. Desde la Junta Directiva de la Asociación de Matronas de Madrid, explican que estas figuras ofrecen un acompañamiento emocional, no sanitario.

Formación y Cualificación Profesional

La formación de la matrona ha experimentado una evolución significativa, consolidándose como una profesión universitaria con una sólida base académica y práctica.

Trayectoria Educativa en Europa y España

En el territorio europeo, la formación de las matronas es universitaria y tiene dos formas de acceso: cursando el grado de enfermería y posteriormente la especialidad, o accediendo directamente al grado de matrona. Países como Alemania, Francia, Reino Unido e Italia cuentan con la modalidad de acceso directo, a diferencia de España.

En España, el acceso a la profesión implica seis años de formación académica. Tras completar el Grado Universitario en Enfermería, los aspirantes deben superar el examen nacional para enfermeras internas residentes (EIR) mediante convocatoria pública. La vicetesorera del CGE explica que las matronas cuentan con una especialización de dos años recogida en un programa formativo práctico-teórico.

Entre los cambios más importantes que han afectado a la profesión de matrona en los últimos tiempos destacan la adquisición del rango universitario de los estudios de enfermería, la ampliación y adecuación a las normativas europeas del programa de especialización en asistencia obstétrico-ginecológica, y el impulso y crecimiento de un cuerpo de conocimientos propio.

Evolución de la Formación en España

La figura de la matrona en España ha evolucionado notablemente desde sus orígenes, cuando las matronas asistían a las parturientas en sus hogares con conocimientos empíricos. En el siglo XIX, la Ley de Instrucción Pública de 1857 marcó el inicio de una formación más estructurada. La creación de la Escuela de Matronas de Madrid en 1915 y la integración en el sistema sanitario público a principios del siglo XX representaron hitos significativos en la profesionalización del rol.

Con la Ley General de Sanidad de 1986, las matronas fueron integradas oficialmente en el Sistema Nacional de Salud (SNS), lo que les permitió desempeñar un rol más activo y autónomo. La legislación posterior, como la Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias de 2003 y la Ley de Atención Primaria de 2006, ha reforzado y ampliado sus competencias, permitiendo una mayor participación en la atención integral de la salud reproductiva.

Desafíos Actuales y Percepción Social

A pesar de su crucial rol y su sólida formación, la profesión de matrona en el siglo XXI enfrenta importantes desafíos, tanto en su percepción social como en las condiciones laborales.

Desconocimiento de la Profesión

Existe un gran desconocimiento sobre la figura profesional de la matrona en relación con su cualificación, las actividades que lleva a cabo y los lugares donde desempeña su trabajo. La sociedad a menudo mantiene la imagen de una comadrona tradicional, limitada su asistencia al parto y, en muchas ocasiones, vista tan solo como ayudante del médico tocólogo.

Un estudio descriptivo transversal sobre la visión de la mujer española en el siglo XXI reveló que la mayoría desconoce qué tipo de preparación y estudios tiene una matrona, la duración de estos y, por consiguiente, su nivel académico. Paradójicamente, aunque la asistencia al parto es la actividad tradicional de la matrona, muchas mujeres desconocen que es la profesional que atiende los partos en los hospitales públicos, si bien saben que en clínicas privadas serían atendidas por un médico. Las actividades dentro del campo de la ginecología son las más desconocidas, mientras que las del campo de la obstetricia son más conocidas. La percepción general es que la matrona es una profesión bien vista socialmente y que debe ser elegida por vocación personal. Curiosamente, pocas mujeres ven la profesión exclusivamente femenina, a pesar de que hasta 1980 existió una limitación de acceso por razón de sexo.

Infografía: Percepción social del rol de la matrona en España

Escasez de Profesionales y Precariedad Laboral

“La situación de las matronas en España es muy deficitaria y las administraciones no pueden ponerse de perfil en este asunto”, sentencia Montserrat Angulo. Los principales problemas que acechan a la profesión son la precariedad laboral y la escasez de profesionales. Según el informe El estado de las matronas en el mundo de 2021 (UNFPA, OMS, ICM), España contaba con una ratio de 1,98 matronas por cada 10.000 habitantes, muy por debajo de la mayoría de los países de su entorno europeo, donde la mediana es de 9,1 matronas por cada 10.000 mujeres en edad fértil. La Estadística de Profesionales Sanitarios Colegiados de 2023 del INE indica que España cuenta con 10.286 profesionales de enfermería con título de matrona, pero faltarían más de cinco mil matronas para llegar a la referencia europea.

La distribución del número de matronas varía significativamente entre las comunidades autónomas, con regiones como Cataluña y Andalucía necesitando un elevado número de matronas para alcanzar el valor de referencia. Además de la sobrecarga de trabajo y la falta de recursos, la presidenta de FAME expone que la persecución y obstaculización al ejercicio y desarrollo de las matronas es un “hecho histórico” que se mantiene en la actualidad, con periodos donde se impidió la expedición de nuevos títulos.

Retos en Países en Vías de Desarrollo

En los países en vías de desarrollo, las matronas se enfrentan a múltiples retos de gran importancia, con un impacto directo en la salud sexual, reproductiva, materna, neonatal y del adolescente. Esto tiene consecuencias significativas en el bienestar general y el desarrollo de estas naciones. La falta de apoyo, la insuficiencia de recursos, la estigmatización, la discriminación e incluso la violencia por razón de género contribuyen a un ambiente laboral inadecuado, siendo una principal causa de la escasez de personal. En estos contextos, mueren más de 260.000 mujeres al año por causas relacionadas con el parto y la falta de asistencia, muchas de las cuales son evitables.

Reivindicaciones y Perspectivas Futuras

En vistas de mejorar la calidad asistencial, las matronas tienen varias reivindicaciones clave. Una de ellas es la inclusión de la vía directa de formación a la profesión de matrona a través de un grado universitario, a fin de equipararla con los programas educativos europeos. Asimismo, piden reconocer de manera legislativa la posibilidad de que las matronas puedan prescribir medicamentos, señalando que esta es una “competencia esencial” de las profesionales.

El futuro de la profesión parece estar orientado hacia una mayor especialización en áreas como salud reproductiva, ginecología de la adolescencia y atención a mujeres en situaciones de vulnerabilidad, así como una colaboración más profunda en equipos multidisciplinarios. Como grupo profesional, tanto las matronas experimentadas como las nuevas tienen mucho que ofrecer a las mujeres, y su rol debe ajustarse continuamente debido a las cambiantes demandas resultantes de los cambios sociales y de los desarrollos científicos y tecnológicos.

tags: #matronas #profesion #vision #de #la #matrona