Bebé con gases que no defeca: entendiendo la disquecia y el estreñimiento

Uno de los problemas que pueden enfrentar los nuevos padres es que su recién nacido no defeque. La falta de deposiciones diarias en un niño pequeño siempre es motivo de preocupación. Sin embargo, los gases de un niño, comúnmente conocidos como "tirarse pedos", son un fenómeno completamente natural desde los primeros días de vida. En foros de internet, es común que los padres compartan inquietudes como: "El recién nacido se tira pedos pero no hace caca".

Diferenciando la disquecia del lactante del estreñimiento

Muchas veces la disquecia del lactante se confunde con el estreñimiento, y es lógico. Cuando un adulto tiene estreñimiento, siente molestia, se queja, puja y no puede evacuar. Finalmente lo logra y siente alivio. En la disquecia del lactante vemos el mismo cuadro, por lo que es lógico pensar que el bebé está estreñido o constipado. Es muy importante diferenciarla del estreñimiento.

Esquema comparativo de los síntomas de disquecia y estreñimiento en bebés

¿Qué es la disquecia del lactante?

La disquecia del lactante es un padecimiento benigno, causado por la inmadurez del sistema excretor. De hecho, forma parte de los Criterios de Roma IV. En la disquecia, el bebé no puede evacuar aunque quiera hacerlo, pero al momento de lograrlo, las evacuaciones son blanditas y hasta líquidas. Lo que ocurre es una incoordinación para la evacuación. Normalmente deben coordinarse los movimientos intestinales y el aumento de presión dentro del abdomen, con la relajación del esfínter anal (que se abra el anito).

Por ello, la disquecia se caracteriza porque el bebé se coloca en posición de evacuar, pero después de un momento presenta llanto intenso, irritabilidad, coloración roja de la carita, manos empuñadas y dobla las piernas sobre el abdomen. Pueden seguir arrojando gases. Este nuevo aprendizaje suele implicar este comportamiento frecuente en los bebés lactantes. Los bebés parecen muy molestos y las madres quieren ayudarles a hacer caca lo más rápido posible.

El estreñimiento en recién nacidos

El estreñimiento y la constipación del recién nacido son dos sinónimos que indican la dificultad del niño para evacuar, es decir, dificultad para hacer caca y vaciar todo o parte del colon (parte final del intestino). Estos problemas se encuentran en el 5-7% de los recién nacidos, pero de forma más general, se calcula que los niños que sufren trastornos gastrointestinales en los primeros meses de vida pueden llegar a ser hasta un 35%.

El término estreñimiento del recién nacido se refiere a la dificultad para evacuar asociado a la falta de deposiciones durante al menos 2-4 días. La consistencia de las heces en caso de estreñimiento puede ser blanda o ligeramente más dura. Lo más fácil es que los bebés que sufren estreñimiento reciban lactancia artificial, pero los lactantes alimentados con leche materna también pueden padecerlo.

El estreñimiento puede provocar en el niño síntomas como dolor de barriga, llanto, irritabilidad, abdomen hinchado y disminución del apetito. Estos síntomas deberían mejorar tras la evacuación, pero en niños especialmente estreñidos, pueden persistir (sintomatología similar a la del cólico gaseoso).

Causas y el reflejo gastrocólico

Durante el primer mes de vida, más o menos, los bebés evacuan frecuentemente, desde una vez al día hasta una evacuación por cada vez que comen. Muchas veces los papás interpretan los múltiples ruidos y gestos que el bebé hace como un dolor o molestia para evacuar, cuando simplemente están ayudando a su intestino a mover todo el material fecal hacia abajo.

Reflejo de extrusión en bebés: qué es, cuándo desaparece y cómo identificarlo

Los bebés nacen con un mecanismo automático que les permite comer y hacer caca poco después, es el llamado reflejo gastrocólico. Cuando maman, hacen caca casi de manera inmediata, y esto las primeras 4 semanas de vida nos indica que comen de manera adecuada. Pues lo más probable es que el reflejo gastrocólico esté abolido y el bebé tenga que conseguir hacer caca por sí mismo, y es algo que suele pasar de un día para otro sobre el mes de vida. Esto que a priori parece muy fácil es toda una aventura para ellos.

Una nueva perspectiva sobre las causas del estreñimiento y disquecia

Por lo general, a los padres se les dice que un bebé no hace caca debido a una falta de coordinación entre los movimientos intestinales necesarios para evacuar y la liberación del esfínter anal. Por esta misma razón, los pediatras tienden a definir el estreñimiento como un trastorno funcional, casi "normal". Sin embargo, esta definición es incorrecta porque implica que es normal que el niño no haga caca y esté estreñido.

El estreñimiento, así como la disquecia y los cólicos gaseosos, no están causados por una inmadurez intestinal o una coordinación intestinal deficiente. Son el resultado de un cuadro inflamatorio intestinal que altera la capacidad peristáltica intestinal (movimientos intestinales), crea hinchazón, aire y dolor intestinal (más o menos marcado). La verdadera causa de que un recién nacido empiece a no hacer caca (y a tener dolor de barriga) es la continuación de una enfermedad inflamatoria intestinal que altera el peristaltismo y la capacidad contráctil intestinal, lo que provoca dificultad para evacuar (y dolor).

Por eso, la mayoría de los bebés que no hacen caca también tienen la tripa hinchada y dolorida y lloran a menudo. Que el recién nacido tiene el intestino inflamado lo demuestra un reciente estudio científico de 2018 ("Cólico infantil, nuevas perspectivas para un viejo problema", publicado en la revista Clínicas de Gastroenterología de Norteamérica) que encontró niveles de calprotectina fecal aumentada, un signo objetivo de inflamación intestinal. El cólico gaseoso, el estreñimiento y la disquecia NO están causados por una inmadurez intestinal, sino por un cuadro inflamatorio e irritativo que provoca dolor y distensión abdominal.

¿Cuánto tiempo puede pasar un bebé sin defecar?

La cantidad y la consistencia de las deposiciones nos dicen mucho sobre la salud y la nutrición del bebé. Durante las primeras 6 semanas de vida, la cantidad de deposiciones, pañales mojados y el aumento de peso son indicadores clave de una lactancia exitosa. Bebés amamantados suelen evacuar más heces al día que los niños que toman suplementos o son alimentados exclusivamente con leche de fórmula.

Los padres suelen preguntar en foros cuánto tiempo puede pasar un bebé sin defecar. Una repentina falta de heces en un bebé amamantado o alimentado con fórmula requiere mayor vigilancia de los padres. Sin embargo, si tu pequeño está contento, no tiene fiebre ni presenta otros síntomas alarmantes, unos días sin defecar en un bebé amamantado o alimentado con fórmula probablemente no sean motivo de preocupación. Después de las 6 semanas, un bebé puede defecar hasta una vez cada 10 días.

Tabla de frecuencia normal de deposiciones en bebés según la edad y tipo de alimentación

No hay un tiempo preciso que un recién nacido pueda estar sin hacer caca. En general, los pediatras dicen que no hay que alarmarse y que hay que esperar al menos 3-4 días que el bebé haga caca por sí solo.

Cómo ayudar a tu bebé a evacuar

Remedios para el estreñimiento

Para ayudar a su hijo a evacuar (y a mantenerse bien), en primer lugar debemos actuar sobre las verdaderas causas del intestino inflamado y desinfectarlo. Sólo entonces podremos ayudar al niño a acostumbrarse de nuevo a hacer caca por sí solo, mediante el masaje abdominal (Osteo-Masaje).

Los parámetros que crean inflamación intestinal en el recién nacido son:

  • Si el lactante es amamantado, es esencial investigar y mejorar la nutrición materna.
  • Si el bebé recibe lactancia artificial, hay que evaluar el tipo de leche de fórmula, la forma de administrar la leche (posición), el tipo de biberón, la tetina y mucho más.
  • Siempre debe evaluarse la movilidad de los diafragmas torácico y pélvico, que desempeñan un papel importante en el vaciado gástrico y el peristaltismo intestinal; muy a menudo existen graves limitaciones en los niños causadas por malposiciones intrauterinas o partos difíciles.
  • La presencia de tensiones objetivables de la musculatura lisa gástrica e intestinal que crean dolor en el niño y ralentizan el tránsito; para darse cuenta de ello, basta con palpar el abdomen del niño.
  • La presencia de contracturas en el cuello y la espalda que podrían molestar al niño y volverlo irritable.

Qué evitar y qué hacer

Se aconseja evitar estimular el ano con termómetros, supositorios u otros medios, así como el uso innecesario de fórmulas "antiestreñimiento" o laxantes. Debemos recordar que el intestino del bebé no está enfermo, sino simplemente en una molestia pasajera que mejorará conforme su aparato digestivo madure. Esto suele tomar algunas semanas, así que es importante la tranquilidad de los padres, para evitar estresar aun más al bebé.

Los remedios más utilizados para el estreñimiento y la constipación en los bebés son las enzimas de la leche, el tubo y/o los microclismas (por ejemplo, Melilax). Lamentablemente, estos remedios son sintomáticos pero no resuelven realmente la causa por la que el niño está estreñido, al contrario; a menudo empeoran la situación si no se combinan con todas las precauciones. La inserción de una sonda rectal o el uso de un microclisma para facilitar la evacuación no solucionan la causa del dolor de barriga y el estreñimiento del niño, sino todo lo contrario, lo desenganchan de su propia aprobación de la gestión. Cuanto más los utilicemos, menos capaz será el niño de aprender a hacer caca por sí solo.

Sin embargo, existen algunas técnicas que pueden ser útiles:

  • Hacer la bicicleta: Levantar suavemente las rodillas del bebé arriba y abajo, manteniendo esta postura al menos unos segundos y luego estirando las piernas. Jalar suavemente las rodillas del bebé hacia el vientre, unas 10 veces, con las rodillas ligeramente separadas a los lados (nunca juntas) para proteger las delicadas articulaciones de la cadera.
  • Masaje abdominal: Coloque toda la mano sobre el abdomen y realice movimientos circulares en el sentido de las agujas del reloj. Los masajes en el abdomen son también una opción, pero requieren un cierto conocimiento para no lastimarlo.
  • Baños con agua templada y el bebé sentado: Preparar la bañera del bebé con agua templada, dejarlo sentado de manera que al menos todo el culete esté cubierto de agua y esperar.
  • Y, por último, la receta infalible: esperar y paciencia, y es que pueden tardar muchos días en hacer caca. Es algo absolutamente habitual en bebés que toman lactancia materna, solo hay que controlar que cuando haga caca esta sea blanda y que mientras esperamos que haga la caca, tenga la tripa blanda.

¿Cuándo preocuparse?

Debe acudirse a consulta con el pediatra cuando se sospecha que pudiera haber algún otro problema. En la mayoría de los casos, se dice a los padres que no se preocupen si el recién nacido no hace caca; tarde o temprano hará caca por sí solo y se acostumbrará. Aunque apenas existen riesgos graves para la salud de un bebé que no hace caca, el estreñimiento puede tener considerables consecuencias negativas. El aumento de la consistencia de las heces, la fatiga al evacuar, el abdomen hinchado y el dolor de vientre asociado a una defecación dolorosa pueden desencadenar un círculo vicioso como consecuencia de lo cual el niño desarrolla cólicos gaseosos (llanto y dolor), así como un miedo real relacionado con el acto de evacuar.

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