Los cólicos del lactante son una condición bastante frecuente que afecta a aproximadamente el 20% de los bebés. Se caracterizan por una acumulación de gases en el estómago del bebé, a menudo resultado de una mala digestión. Aunque su origen exacto no se conoce con certeza, se manifiestan como episodios de llanto intenso y persistente, que pueden durar hasta tres horas y ser intermitentes. Durante estos episodios, el bebé puede encogerse por el dolor, ponerse rojo, encorvarse, apretar las piernas sobre el abdomen e incluso presentar ruidos intestinales audibles.
Estos cólicos suelen comenzar alrededor de los 15 días de vida y pueden extenderse hasta los tres meses, aunque en algunos casos pueden persistir hasta el año de edad. El llanto intenso, la rigidez abdominal y la tensión son síntomas característicos, y a menudo coinciden con las horas de la tarde-noche. Es importante destacar que los bebés son muy sensibles al estado de sus madres, por lo que el cansancio y la tensión materna pueden influir en el malestar del bebé.
¿Cómo Detectar un Cólico del Lactante?
La detección de un cólico del lactante se basa en la observación de varios signos distintivos en el comportamiento del bebé. El síntoma más evidente es el llanto persistente e intenso, que difiere del llanto habitual por hambre o incomodidad. Durante un cólico, el bebé puede mostrar:
- Encogimiento o encorvamiento del cuerpo.
- Piel rojiza en la cara debido al esfuerzo.
- Las piernas apretadas contra el abdomen.
- Tensión abdominal, notándose el vientre más duro al tacto.
- Ruidos intestinales audibles, indicativos de la acumulación de gases.
Si tu pequeño llora desconsoladamente, especialmente al anochecer, encoge las piernas buscando alivio y no presenta fiebre ni otros síntomas de enfermedad, es muy probable que esté experimentando un cólico del lactante. Ante la duda o si los síntomas son severos, la visita al pediatra es obligada para descartar posibles patologías, intolerancias alimentarias o alergias.
Actuación y Prevención: El Masaje Abdominal
Una de las herramientas más eficaces y naturales para aliviar las molestias ocasionadas por los cólicos y gases en los bebés es el masaje abdominal. Esta práctica no solo ayuda a calmar al bebé, sino que también fortalece el vínculo entre padres e hijos y estimula el sistema digestivo.
Consideraciones Previas al Masaje:
- Momento adecuado: Elige un momento en el que el bebé esté más relajado y receptivo. Evita realizar el masaje justo después de comer (espera al menos una hora) o cuando el bebé esté muy inquieto o en plena crisis de cólico.
- Temperatura ambiente: Asegúrate de que la habitación esté a una temperatura agradable, ya que será necesario quitarle la ropa al bebé.
- Productos de masaje: Utiliza aceite de almendras dulces o una crema hidratante corporal específica para bebés. Es importante realizar una prueba de alergia previa para asegurarte de que el producto es apto para su piel.
- Comunicación y contacto: Habla con tu bebé durante el masaje, explícale lo que vas a hacer y mantén un contacto positivo y cariñoso en todo momento.
- Respetar al bebé: Si durante algún movimiento el bebé llora, detente, espera a que se relaje y retoma la manipulación suavemente. No fuerces ninguna maniobra si el bebé muestra rechazo.
Masajes para aliviar los cólicos y el estreñimiento por la Dra. Rumyana Rosenova | IMED Valencia
Técnicas de Masaje para Aliviar los Cólicos
Los movimientos del masaje deben ser lentos, seguros y con una profundidad aproximada de un centímetro en la zona abdominal. Esta profundidad es necesaria para que el masaje sea efectivo y no causa dolor; si el bebé se queja, suele ser por la incomodidad de los gases.
Es fundamental aplicar la crema o aceite sobre la zona a tratar y realizar siempre los movimientos en sentido a las agujas del reloj.
1. Movimiento "El Sol y la Luna"
Con las palmas de las manos, realiza movimientos profundos, seguidos y lentos, de forma circular, abarcando todo el abdomen en dirección a las agujas del reloj. Repite de 3 a 4 movimientos completos.
2. Masaje "I Love You"
Este masaje se llama así por la forma de los movimientos que imitan las letras de la expresión inglesa "I Love You".
- "I": Dibuja una línea recta de arriba abajo en el vientre del bebé, desde las costillas hasta la zona baja del abdomen.
- "L" invertida: Dibuja una "L" invertida comenzando en la parte superior derecha del vientre del bebé, bajando y luego girando hacia la izquierda.
- "U" invertida: Dibuja una "U" invertida, comenzando en la parte inferior derecha del abdomen, subiendo hacia el lado izquierdo y bajando de nuevo.
Repite esta secuencia de masajes entre 5 y 10 veces, aplicando una presión suave.

3. Movimientos de Arrastre
Con las manos, realiza movimientos de arrastre, una mano tras otra, desde el final de la caja torácica hasta la parte baja del vientre, siempre en el sentido de las agujas del reloj. Esto ayuda a estimular el movimiento intestinal.
4. Flexión de Piernas ("Rodillas al Pecho")
Con el bebé tumbado boca arriba, agarra suavemente sus piernas y llévalas hacia el abdomen, manteniendo la posición unos segundos antes de relajar. Repite este movimiento unas 10 veces. La presión ejercida sobre el vientre mejora el peristaltismo y favorece la expulsión de gases.
5. Giros de Cadera con Rodillas Flexionadas
Con el bebé boca arriba, sujeta su vientre con una mano y sus rodillas flexionadas con la otra. Empuja suavemente las piernas hacia un lado y otro, provocando un estiramiento del abdomen. Repite 10 veces, 5 de cada lado. Este movimiento facilita la eliminación de gases.
6. Masaje en el Sentido de las Agujas del Reloj (Presión Suave)
Realiza presiones suaves en la tripa en el sentido de las agujas del reloj, comenzando desde el ángulo inferior derecho del abdomen. Repite unas 10 veces. Este masaje favorece el movimiento intestinal y el calor transmitido provoca una relajación de la zona.
7. Masaje con el Bebé Boca Abajo
Si el bebé ya sostiene la cabeza, o incluso si aún no lo hace, puedes colocarlo tumbado boca abajo. Realiza una presión suave en sentido contrario a las agujas del reloj, comenzando en el ángulo inferior derecho de la espalda del bebé. Repite 10 veces. Este masaje complementa al anterior y favorece la movilidad y el tránsito intestinal.

Beneficios de los Masajes para Lactantes
Los masajes abdominales ofrecen múltiples beneficios para el bebé:
- Estimulan el sistema nervioso y ayudan a la maduración del sistema digestivo.
- Mejoran el sistema respiratorio al ayudar a despegar la mucosidad de las paredes pulmonares.
- Alivian las molestias ocasionadas por cólicos, gases y estreñimiento, facilitando la expulsión de heces y gases.
- Mejoran la digestión y promueven una mejor ingesta de alimentos, evitando la acumulación de gases.
- Estimulan la comunicación no verbal y refuerzan el apego entre quien realiza el masaje y el bebé.
- Permiten al bebé conocer su propio cuerpo.
- Producen una relajación general, contribuyendo a que el bebé esté más tranquilo y sonriente.
Estos ejercicios, que no tienen contraindicaciones ni representan riesgo alguno para el bebé, deben realizarse preferiblemente antes de las tomas. Si se realizan después, se debe esperar un mínimo de dos horas. La constancia es clave; esta técnica requiere práctica diaria y realizarse, al menos, durante una semana para observar resultados significativos.
Otras Técnicas y Ayuda Profesional
Además del masaje abdominal, la fisioterapia pediátrica ofrece otras técnicas que pueden ser de gran ayuda para aliviar los gases y cólicos en los bebés:
- Movilizaciones pasivas de las piernas y la pelvis para estimular el peristaltismo.
- Liberación diafragmática, ya que el diafragma juega un papel importante en la función digestiva y respiratoria.
- En algunos casos, se pueden valorar técnicas de osteopatía craneosacral como complemento a la fisioterapia visceral.
Si los cólicos son frecuentes, intensos o el bebé presenta malestar significativo, es muy recomendable consultar con un fisioterapeuta especializado en pediatría. Estos profesionales pueden enseñar técnicas personalizadas y ofrecer asesoramiento profesional para aliviar los síntomas de manera segura y efectiva.